jueves, 30 de octubre de 2014

Magdalenas de chocolate y mermelada de higos

Hace unos cuantos meses mi amiga Marita me pasó un archivo con recetas de magdalenas y muffins que había ido recopilando a lo largo del tiempo y había una receta que me llamó mucho la atención y tenía pendiente de preparar desde la primavera.
En los primeros días de septiembre preparé mermelada de higos (receta aquí) y una de las últimas tardes que estuve trabajando con horario de verano, cuando el otoño estaba asomando tímidamente por la ventana (tan tímidamente que se nos ha vuelto a ir y vivimos en veroño), desperté de una mini siesta muy inspirada y decidí preparar estas magdalenas pero utilizando mermelada de higos porque tenían que estar de muerte al llevar también chocolate (pequeño homenaje - versión al pan de higos de toda la vida)
Confesaré que tenía mis dudas sobre esta receta porque me parecía que tenía mucha cantidad de mermelada y poca de harina, pero os aseguro ¡que quedan estupendas! ¡y tengo fotos que lo demuestran!

Os dejo la receta que es bastante sencilla y con ella salen doce magdalenas y aún queda un poquito de masa que yo aproveché para poner en un molde de silicona para probarlas en cuanto salieron del horno. ¡La impaciencia me puede!

Sé que tenía que haberla compartido mucho antes, pero nunca es tarde si disponéis de esta mermelada ¡veréis qué delicia! Así que no os enfadéis mucho conmigo por haberme guardado esta receta durante tantas semanas en la despensa. Y si no tenéis mermelada de higos podéis hacerlas con la que tengáis en casa ¡van a quedar ricas seguro!


Ingredientes:

* 125 gramos de mantequilla 
* 100 gramos de chocolate negro de postres
* 300 gramos de mermelada de higos (receta aquí)
* Una pizca de sal
* 2 huevos
* 150 gramos de harina
* Un sobre de levadura
* Un sobre de azúcar vainillado

Elaboración:

1. Deshacer al baño maría la mantequilla y el chocolate. También se puede hacer en el microondas, pero yo prefiero el otro método.

2. Batimos los huevos aparte y los añadimos a la mantequilla y el chocolate junto con la mermelada, el azúcar de vainilla y la pizca de sal y mezclamos.

3. Por último añadimos la harina tamizada y la levadura y mezclamos (sin batir demasiado) hasta integrar y obtener una masa homogénea

4. Rellenamos nuestras cápsulas (no tengáis miedo de llenarlas casi hasta el borde, que así salen con un bonito copete) colocamos en una bandeja para magdalenas y muffins (estas bandejas son una gozada, no hay miedo de que la cápsula se desborde) y metemos en el horno precalentado a 180º C.

5. Horneamos durante unos 25 minutos. Siempre comprobamos el punto de cocción pinchando con un palillo.

6. Sacamos del horno, retiramos de las bandejas y dejamos enfriar sobre una rejilla para que la parte inferior no se humedezca.

Si queréis que las magdalenas suban bien y tengan un bonito copete el truco es bien sencillo:

- Llenamos las cápsulas hasta el borde
- Al meter en el horno subimos la temperatura a 200º C durante los diez primeros minutos de horneado

Si seguís estos pasos subirán mucho. Yo esta vez no lo hice así, pero lo he probado más veces y funciona perfectamente.
Las magdalenas son muy suaves y jugosas, para mí que tienen más textura de muffin que de magdalena, pero independientemente del nombre ¡son una delicia! Además las semillas de los higos le aportan un leve punto crujiente muy divertido
¿Os animáis a prepararlas?

Me despido, no sin antes desearos, como viene siendo mi costumbre, un feliz y dulce fin de semana. Y tanto si celebráis Halloween como si no ¡espero que lo paséis muy bien! Lo más probable es que el lunes próximo no haya receta ¡llegará el martes! si yo llego a tiempo para participar en un reto que me ha parecido muy interesante y no quiero dejar pasar, así que os espero el martes por mi cocina ¡no penséis que me olvido de vosotros!

Manos a la masa y ¡bon appètit!

lunes, 27 de octubre de 2014

Pastel de chocolate especiado con frosting de calabaza

Ya os he dicho hasta hacerme pesada que me encanta el otoño. Pero hay una cosa del mes de Octubre que no me gusta: Halloween.

Y no me gusta Halloween porque no veo la necesidad de importar costumbres de otros países, cuando en el nuestro tenemos propias. Para mí donde se pongan Don Juan Tenorio, las castañas asadas, los buñuelos, las gachas de harina y los huesos de santo que se quiten los disfraces, el truco o trato y las películas de terror con sangre de kétchup...

Que entiendo que a los niños les llame la atención muchísimo más Halloween y hasta cierto punto he tenido que transigir con esta neo-fiesta española porque vivo en un barrio muy nuevo, así que casi todos somos gente joven y hay un montón de niños ¿Resultado? que la noche del 31 de octubre el timbre no para de sonar desde las ocho y media o las nueve de la noche hasta las once.

Y os aseguro que es más sencillo abrirles y darles un puñado de caramelos que aguantarlos aporreando el timbre y la puerta de casa, además de dando gritos por los rellanos. Y si son más mayores... ¡más de un felpudo ha desaparecido! Y puedo prometer que si alguno se lleva mi felpudo de vaca ¡vamos a tener un halloween muy real!

(Tampoco creo que llegue la sangre al río ¡siempre que no me toquen el felpudo de casa! jajajaja)

 En el fondo no me molesta, pero no me gustaría que perdiéramos nuestras costumbres y tradiciones por importar otras, por muy coloridas y divertidas que sean. Y como lo cortés no quita lo valiente no estaría mal que a los niños les legásemos nuestras tradiciones como nuestros padres y abuelos nos las explicaron a nosotros.

Toda esta perorata (que yo me pongo a hablar y no paro) es para presentaros este delicioso pastel con frosting de calabaza. Es una receta 100% otoñal, que estamos en temporada de calabazas y yo la tenía entre mis pendientes hace algún tiempo, eso sí, decorada además con calabazas y fantasmas para festejar Halloween, pero yo le he dado el toque Cuca.


En cuanto me puse a preparar la masa supe que me iba a encantar. Fue amor a primera vista. Y jamás me ha dado tanta pena poner una masa a hornear. Es tan bonita... tiene una pinta de frosting de nocilla ¡que me la hubiera comido entera a cucharadas! Por supuesto di buena cuenta de todos los restos que quedaron en el bol, la espátula, las varillas... todo muy de vergüenza ajena jajajaja

El bizcocho es muy ligero y no queda nada empalagoso, y junto con el frosting de calabaza... ¡es una combinación redonda! Cada vez me gusta más trabajar con ellas ¡si es que sale todo buenísimo! ¿Queréis que os cuente cómo prepararlo?


Ingredientes

Para el bizcocho

* 115 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
* 200 grs. azúcar
* 1 huevo 
* 180 gramos de harina
* 40 gramos de cacao en polvo 
* Una cucharadita de canela molida
* 1/4 de cucharadita de nuez moscada molida
* 1/4 de cucharadita de jengibre en polvo
* Una pizca de sal
* 1/2 cucharadita de café de bicarbonato sódico
* 200 ml. de nata para montar
* 2 cucharadas soperas de leche

Para el frosting
* 150 gramos de queso mascarpone a temperatura ambiente
* 60 gramos de puré de calabaza  (receta aquí)
* 50 gramos de azúcar glas
* Una cucharadIta de extracto de vainilla 
Para decorar
* Una caja de escamas de chocolate con leche (o de chocolate negro si os gusta más)

Elaboración:
1. Batimos con las varillas el azúcar y la mantequilla hasta obtener una masa blanquecina. 
2. Añadimos el huevo y seguimos batiendo hasta que esté bien integrado
3. Incorporamos la nata, la leche, la harina tamizada con el cacao, las especias, la sal y el bicarbonato y batimos hasta obtener una masa homogénea.
4. Engrasamos un molde desmoldable y le ponemos un papel de hornear en la base para que sea más fácil desmoldarlo.
5. Vertemos la mezcla en el molde y metemos en el horno precalentado a 160º C durante unos 35 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.
6. Dejamos templar dentro del horno, sacamos y desmoldamos cuando esté completamente frío
7. Mientras preparamos el frosting. Para ellos mezclamos con la ayuda de una espátula de siliciona todos los ingredientes, y cuando estén bien integrados tapamos con un film tocando la crema para que no se forme costra en la parte superior y metemos en el frigorífico.
8. Cuando nuestro bizcocho esté completamente frío es el momento de decorar. Yo he puesto el frosting por encima y los lados y he decorado con escamas de chocolate. 
9. Lo único que nos queda es conservar en la nevera hasta el momento de disfrutar de un buen trozo ¡es toda una experiencia el pastel de chocolate con este frosting de calabaza que además es muy fácil de hacer y no se mancha nada!

Como podéis ver el corte es fabuloso...

¿A quién no le apetece un trocito?


Podéis usar esta receta para celebrar Halloween ¡vais a pasar una noche mortalmente deliciosa! Y vuestros invitados van a querer repetir de este pastel una y otra vez, porque además de estar buenísimo no es nada pesado. De hecho, creo que se nos ha colado alguien en la foto...
Con esta receta participo en el Reto de Otoño 2014 de Cocineros de Mundo en Google+ en el apartado de Dulce. Pinchando en el enlace podéis ver el resto de recetas que se han presentado al reto y llevaos un montón de ideas deliciosas. Así mismo os animo a participar ¡tenéis de plazo hasta el 14 de noviembre!
Manos a la masa y ¡bon appétit!

viernes, 24 de octubre de 2014

Puré de calabaza y una larga lista de premios

Como esta semana he publicado el miércoles en lugar del jueves, que es mi día habitual, por el reto Color y sabor de temporada he decidido preparar con vistas al fin de semana una entrada con una receta muy rápida (tan rápida que no tengo foto siquiera) y una gala improvisada para contaros todos los premios que he ido recibiendo a lo largo de los últimos días.

La receta del puré de calabaza que ni siquiera sé si debería llamarla así es bastante sencilla, y una vez tengamos el puré vamos a poder preparar un montón de deliciosos postres. Como muchas cosas en esta vida no tiene dificultad alguna pero siempre conviene tener en cuenta alguna pauta ¿nos ponemos a ello?

Ingredientes:

* Calabaza.

Elaboración:

1. Partimos nuestra calabaza por la mitad y le sacamos las pipas con ayuda de una cuchara. ¡No las tiramos porque podemos tostarlas más tarde!

2. En la bandeja del horno colocamos un papel albal y ponemos las dos mitades de la calabaza con la parte del corte sobre el papel

3. Metemos al horno precalentado a 200º C y horneamos hasta que al pinchar la piel de la calabaza con un cuchillo este la atraviese con facilidad.

El tiempo dependerá de lo grande que sea vuestra calabaza, pero rondará, por norma general entre los 30 y los 50 minutos (en este caso para las muy grandes como la mía)

4. Apagamos el horno y con la puerta entreabierta dejamos que la calabaza se enfríe completamente.

5. Cuando esté fría quitamos la piel de la "carne" de la calabaza lo que será tremendamente sencillo si está bien asada porque se despegará sola. Si está cogida podemos ayudarnos de una cuchara.

6. Por último sólo queda hacer el puré, que si la calabaza está en un punto podremos hacer aplastando con un tenedor, aunque también podemos usar la batidora, el chino... ¡lo que os sea más cómodo!

Si tenéis mucha cantidad de puré y no la vais a utilizar toda podéis ponerla en bolsitas o en tuppers y congelarlo. Aguantará muy bien durante dos o tres meses.

¿Verdad que es sencillo? ¡No hay excusa para no repostear con calabaza! ¡Os aseguro que es toda una experiencia y muy pronto os lo mostraré!



Pasemos ahora a los premios y tags.

Es la primera vez que me han invitado a un tag, espero estar a la altura de lo que se pide que haga y no meter la pata




Las normas de este tag son muy fáciles:

1-Mostrar el blog que te ha invitado.
2-Sugerir una película, una comida preferida, una música, una serie y un libro.
3-Proponer otras dos sugerencias diferentes al apartado 2.
4-Invitar a 10 blogs para este tag.

1. La persona que me ha invitado es María del blog Con gorrito y delantal  ¿No lo conocéis aún? ¡No puedo creerlo! ¡Tenéis que visitarlo! Está lleno de recetas deliciosas, originales y muy variadas. Además de cada lunes alegrarnos el madrugón con su participación en los lunes vintage... ¡Os va a encantar! Y por supuesto que la bloggera que hay detrás ¡es todo un encanto! 

2. Ahora vamos a la parte complicada...

La película que os sugiero es Casablanca (hasta aquí está siendo fácil)



http://filmmakeriq.com/wp-content/uploads/2013/06/Casablanca-Two-Shot.jpg

Mi comida preferida, y aquí ya empiezan los problemas si tengo que elegir sólo una, es la tortilla de patatas, seguida muy, muy de cerca por la ensaladilla rusa y las lentejas. 

3. Supongo que al pedir una música, estamos hablando de una canción, y aquí sí que me resulta casi imposible elegir sólo una, así que pondré dos de dos grandes maestros, elegidas casi al azar, porque todas sus canciones tienen algo especial para mí

Peces de ciudad de Joaquín Sabina



Mediterráneo de Serrat



Ahora es el turno de la serie y yo voy a optar por una que marcó mi infancia, como la de muchos de nosotros ¡Verano azul! Ahora hay series fantásticas, pero ninguna marcará mi vida como esta.


Libros podría elegir mil, pero voy a elegir Cien años de soledad de Gabriel García Márquez porque ya lo he leído cuatro veces y siempre encuentro algo diferente en él.



3. Mis dos sugerencias....

 


4. Por último sólo me queda invitar a diez blogs a continuar este blog y mis elegidos son

La cocina siempre llama dos veces 
Hermanas de hambre
El secreto endulzado



Mientras preparaba esta entrada (desde el lunes 20, no creáis que llevo tantos días) han sido tres más los blogs que me han invitado a participar en este tag.

Uno de ellos es La cocina de Mari y Nuri blog que escriben Mari y Nuri. Ambas un encanto que llenan nuestras pantallas de deliciosos platos dulces y salados. Llegar a su blog es una maravilla, siempre sales contenta y con un montón de ideas. Además su visita a mi cocina siempre es un placer porque dejan unos mensajes preciosos y cargados de cariño. Si aún no las conocéis ¡haced click en el enlace!

Mari y Nuri hacían dos preguntas 

¿Qué metas te gustaría poder cumplir en tu vida? Ser feliz con lo que tengo y con lo que hago

¿En qué lugares te sientes más a gusto? Sin lugar a dudas en casa. Será porque por mi trabajo paso mucho tiempo entre semana fuera pero atesoro muchísimo el tiempo que paso en casa.


El otro es El baúl de las delicias  donde conoceréis a Aranzazu que también nos trae recetas dulces y saladas. Le encanta innovar y probar cosas nuevas, y en su blog os sentiréis muy a gusto y vuestra imaginación se disparará con las propuestas que nos trae cada semana. ¿No os he convencido aún para conocerla? Haced click en el enlace ¡y ya me diréis!

Aránzazu quiere saber cuál es mi ingrediente preferido y el que no soporto. El preferido es complicado de elegir porque me gustan muchas cosas, pero optaré por la canela ya que no recuerdo que no me guste ningún plato que la lleve, además de que me encanta su olor.

El que no soporto es más sencillo: las alcachofas. Lo he intentado mil veces, pero aunque el sabor no me disgusta (tampoco me apasiona, lo confieso) no puedo con la textura que tienen.

Y el último, pero no menos importante porque le tengo mucho cariño es El blog de Manoli donde os recibirá Manoli que es un encanto de mujer, siempre con un comentario amable para todo lo que publico y con la que sé que tengo mil cosas en común. Es muy agradable coincidir con ella y os invito, si no la conocéis aún, a que hagáis click en el enlace

Las preguntas de Manoli son

1. Un capricho que te hayas dado últimamente. Comer helado directamente del bol. Me llenan más este tipo de caprichos que los que se consiguen con dinero.

2. ¿Qué viaje te gustaría realizar? La pregunta tiene tela, porque tengo mil destinos previstos, pero nunca tiempo o el suficiente dinero. Entre mis eternos pendientes están Viena, Egipto (tal y como están las cosas por allí tienen que esperar), Estados Unidos, México, los fiordos noruegos, Alemania... Mejor lo dejo aquí

Como podéis comprobar sólo tengo buenas palabras para la gente que pasa por mi cocina cada día ¡pero no se merecen menos! Es un placer

He decidido mantener a mis blogs invitados a participar en el tag a pesar de que algunos ya lo han hecho. Quiero que quede patente que la telepatía bloggera existe.



Además he recibido el Premio Dardos de nueve blogs diferentes


Irene del blog My Sweet Cakeland  
Nisa del blog Esplendor en la cocina
Lorena del blog La cocinera revoltosa 
Hau Bai Gozo del blog Hau Bai Gozo  
Elisa del blog Especialmente Dulce 
Inmaculada del blog Perfileando 
Tamara & Gemma del blog El secreto endulzado  
Diana del blog Ingredientes y ¡Listo! 
Aránzazu del blog El baúl de las delicias

Creo que ya os había contado que me lo había concedido Irene, pero es para mí un placer poner la lista completa de compañeras que se han acordado de mí para entregarme este premio. Me siento muy orgullosa de que otros bloggeras tengan en cuenta mi trabajo, porque todas sabéis que mantener un blog es un gran esfuerzo y es gratificante que haya gente a la que le guste tu trabajo ¡Un millón de gracias chicas!

Habitualmente nunca entrego los premios porque considero que todos los blogs se lo merecen, más cuando se refiere al esfuerzo por mantener y trabajar en un blog, pero esta vez se lo quiero entregar a todos los que me lo habéis dado a mí porque os lo merecéis y porque os quiero agradecer que hayáis pensado en mí, además de a todos los que estáis aquí dejando un mensaje en cada receta que publico

Y también he recibido el premio ¡Este blog sí que mola! que me lo ha entregado Raquel del blog La dulce espiga


 



No puedo pedir más. Es un honor abrir cada mañana el blog y encontrarme con nuevo seguidores y con un montón de comentarios de los que me seguís. Gracias a todos por estar aquí cada semana. Este premio es absolutamente para todos y cada uno de los que me siguen, porque sin ellos, este blog no sería nada.

Y con eso ya acabo, que esta semana no tendréis queja que hemos tenido tres entradas. Además la semana que viene os traigo una receta... mmmm.... ¡no os la perdáis! Llegará el lunes. Mientras tanto pasad un feliz y dulce fin de semana y disfrutad de este tiempo veraniego en pleno otoño.

Manos a la masa y ¡bon appètit!

miércoles, 22 de octubre de 2014

Flan de queso con uvas

Otro mes que se nos está yendo y casi sin darnos cuenta nos plantamos de nuevo en el día 22 ¡y volvemos con las recetas del Reto Color y Sabor de Temporada! Para Octubre Pilar ha elegido las setas y las uvas para que preparemos nuestra receta y yo me sorprendí bastante cuando leí la propuesta porque nunca he cocinado con uvas y además me parece una fruta complicada de utilizar en repostería.

En un primer momento me acordé de algunas tartas que pueblan los blogs con una preciosa superficie de uvas verdes y negras. De hecho tengo algunas recetas en mi lista de pendientes, así que podía usar cualquiera de ellas y no necesitaba preocuparme más. Pero a mí que no me gustan las cosas tan fáciles me dio por pensar en los flanes tan bonitos y apetecibles que últimamente he visto en muchos blogs y me decidí por un flan de queso y uvas.


La receta en un principio no parecía complicada porque la iba a preparar con dos sobres de cuajada, pero resultó que el flan no cuajó (porque el queso fresco batido no tiene grasa y además tiene mucho suero), así que al final tuve que ir al horno con él para intentar salvarlo ¡y vaya si se ha salvado! ¡Ha quedado bastante bueno!  Y aunque mi intención nunca fue cocinar las uvas, el sacrificio ha merecido la pena porque he podido salvar el flan.

Además es un receta bastante light porque el queso, el yogur y la leche son desnatados, aunque podéis usar por los que tengáis en casa.
 

¡Vamos con la receta!

Ingredientes:
* 500 gramos de queso fresco desnatado batido
* 250 gramos de yogur natural. Yo utilicé griego light
* 250 ml de leche semidesnadata
* 2 sobres de preparado para cuajada
* 1 sobre de azúcar vainillada
* 3 cucharadas soperas colmadas de azúcar
* Uvas. Al menos para cubrir la base del molde, pero si queréis también podéis poner en la masa

Elaboración:

1. Lavamos y quitamos las pepitas a las uvas y las colocamos en la base del molde que vayamos a utilizar. Esfuerzo bastante inútil, porque al verter la mezcla las uvas van a ir donde les dé la gana, así que tampoco os esmeréis como hice yo.

2. En una cacerola ponemos el queso, el yogur y el azúcar y calentamos a fuego bajo

3. En la leche deshacemos los dos sobres de cuajada.

4. Cuando nuestra mezcla esté caliente y a punto de romper a hervir añadimos la leche con la cuajada y mantenemos al fuego removiendo constantemente hasta que la mezcla adquiera consistencia.

5. Con cuidado vertemos en el molde, aunque es muy probable que las uvas no permanezcan en la base y decidan flotar en la masa ¡ya os lo había advertido!

6. Ponemos el molde al baño maría en el horno precalentado a 160º C durante una hora y cuarto u hora y media hasta que cuaje. No os preocupéis si véis el centro un poco húmedo y líquido ya que cuando enfríe cuajará perfectamente.

7. Dejamos enfriar y metemos en el frigorífico

8. Antes de servir sacamos de la nevera y pasamos unos minutos volcamos parcialmente el molde sobre el fregaderos para quitar todo el suero que tira el queso. Es bastante, así que tenedlo en cuenta antes de desmoldar sobre un plato porque lo váis a poner todo perdido ¡os he avisado!

9. Desmoldamos ¡y a disfrutar! Podemos tomarlo solo o acompañarlo de caramelo o algún sirope ¡eso a vuestro gusto! Como es bastante light no sintáis remordimientos por eso.

Esta vez nosotros ni siquiera lo partimos, nos lo comimos como era tradicional en los cortijos andaluces: cuchara y paso atrás, aunque no hacía falta lo del paso atrás ya que estábamos mi marido y yo sólos.

Ahora sólo me queda mirar las propuestas de mis compañeros de reto y esperar a conocer la nueva fruta y verdura para el mes de noviembre ¡qué nervios! Y por supuesto espero que os animéis con este flan o con cualquier otra propuesta de mis compañeros de reto.

 http://postresoriginales.com/wp-content/uploads/2014/04/Logo-Reto-3.jpg

Manos a la masa y ¡bon appètit!

lunes, 20 de octubre de 2014

Carrot cake ¡delicioso pastel de zanahoria!

Supongo que a estas alturas serán pocas las personas que se extrañen si hablamos de una tarta de zanahoria ¿verdad? Porque es uno de esos dulces que en los últimos años se han puesto muy de moda. 

¿Alguna vez os habéis planteado cuándo surgió este postre? Porque hasta hace bien poco tiempo yo pensaba que era una receta estadounidense, pero me puse a investigar por internet y descubrí dos cosas:

1. Que los orígenes de este pastel se remontan a la Edad Media cuando encontrar azúcar era difícil y costoso así que se recurría a la zanahoria y la remolacha que eran más fáciles y baratos de encontrar.

2. Que la tarta de zanahoria se popularizó en el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial dada la escasez y el racionamiento de algunos productos, entre ellos el azúcar.

Posteriormente este dulce ganó popularidad en Estados Unidos y el resto de la historia es fácil de adivinar.

Para mí es todo un clásico y hay tantas formas diferentes de prepararlo que yo ando a la busca de esa receta con la que diga ¡es la perfecta para mí! Mientras tanto sigo probando ¡menuda tarea deliciosa! Esta receta la encontré en el blog La Repostería de Miguel que es uno de mis favoritos porque prepara auténticas delicias. Yo creo que engordo sólo con ver las recetas que publica. Si no lo conocéis aún ¡no sabéis lo que os estáis perdiendo!

También os confieso que la receta que traigo hoy es una de las más ricas que he probado hasta ahora porque es una tarta muuuuy esponjosa y ligera ¡ya está en mi lista de favoritas! He hecho algún cambio, pero muy poquitos, he sido casi fiel a la receta de Miguel. Y quién sabe, igual es la definitiva.
Ingredientes:
* 325 gramos de harina
* 1 sobre de levadura
* Cucharadita y media de bicarbonato sódico
* 2 cucharaditas de canela en polvo.
* 400 gramos de zanahoria.
* 5 huevos.
* 300 ml. de aceite de girasol.
* 300 gramos de azúcar moreno.
* 1 cucharadita de extracto de vainilla.
* 1 pizca de sal.
* La ralladura de un limón
* Un puñado de pepitas de chocolate
* Nueces para decorar

Para la cobertura
* 200 gramos de queso de untar.
* 4 - 5 cucharadas de azúcar glass.
* 1 cucharadita de canela

Elaboración:

1. Pelamos y rallamos las zanahorias.

2. Batimos con las varillas eléctricas los huevos con el azúcar hasta conseguir una mezcla suave y esponjosa.

3. Añadimos el aceite, la ralladura del limón y el extracto de vainilla y batimos hasta mezclar bien.

4. En un bol ponemos la harina, la sal, el bicarbonato, la levadura y la canela y vamos tamizando sobre la mezcla anterior.

5. Mezclamos muy bien para que no queden grumos.

6.  Incorporamos la zanahoria rallada y las pepitas de chocolate y mezclamos bien.

7. Untamos un molde con mantequilla y vertemos nuestra mezcla.

8. Metemos en el horno precalentado a 180º C y horneamos durante unos 40 - 50 minutos o hasta que al pinchar con un palillo por el centro este salga limpio.

9. Si durante el horneado vemos que la superficie se pone dorada podemos tapar con un papel albal para evitar que se queme.

10. Una vez horneado sacamos del horno y dejamos enfriar.

11. Cuando esté frío preparamos la cobertura batiendo el queso con el azúcar y la canela. Podemos decorar con unas nueces.

12. Cubrimos la superficie con la cobertura y metemos en el frigorífico, sobre todo en verano, para que la cobertura aguante bien.

Es la primera vez que pongo pepitas de chocolate en un pastel de zanahoria, y aunque en un principio pensé no hacerlo a última hora me animé. Está bueno, la verdad ¡¿a quién no le gusta el chocolate?! pero como la masa no es muy densa al final las pepitas han terminado en el fondo de la tarta casi todas y eso que no puse demasiadas, y no me gusta cuando las pepitas de chocolate se van al fondo porque entonces es muy complicado desmoldar.

Este carrot cake es tan rico que, para mi gusto, no necesita chocolate ¡jamás pensé que diría algo así! Os deseo una feliz y dulce semana.

Manos a la masa y ¡bon appètit!

jueves, 16 de octubre de 2014

Tarta de requesón e higos al estilo americano

Aunque el verano nos dijo adiós hace unas semanas y el otoño se ha instalado entre nosotros aún tenemos el placer de encontrar algunas frutas veraniegas. Es justo lo que me pasó la semana pasada cuando mi padre me dio la sorpresa de aparecer con un buen aprovisionamiento de higos ¡qué feliz me hacen estas pequeñas cosas!

Pero teníamos tanta fruta en casa que estaba claro que era imposible que nos la pudiésemos comer toda antes de que se pusiera mala, así que tuve que tirar del recurso de siempre: hacer tartas. Primero porque utilizas mucha fruta de una sóla vez y segundo porque aunque sigas comiendo fruta no tienes la sensación de comer todos los días lo mismo de postre.

Así que me inspiré y decidí preparar la receta de mi tarta de queso americana favorita utilizando requesón porque me gustó mucho el contraste con las brevas, pero no quería hacer otra vez la misma tarta.
El resultado es bueno, pero no es tan espectacular ni tiene la misma textura que cuando la haces con queso de untar porque el requesón tiene mucha menos grasa, pero si dejamos a un lado las comparaciones ¡está deliciosa! Tiene un sabor maravilloso y en casa nos gustó muchísimo.

La textura es menos compacta, queda como un poquito más desmenuzada por la textura del requesón, pero el relleno es firme y no se desmorona después del horneado, y cuantos más días pasan mejor asentada está y más rica (al menos para nosotros)

Ingredientes:

Para la base
* Un paquete de galletas tipo María
* 100 gramos de margarina o mantequilla, lo que más os guste, o lo que tengáis en casa
* 3 cucharadas de azúcar moreno

Para la tarta
* Higos suficientes para cubrir la base de nuestro molde (Según el tamaño serán de 10 a 14 aproximadamente)
* 800 gramos de requesón
* 2 cucharadas maizena
* 4 huevos
* 100 ml de nata para montar
* 160 gr de azúcar blanco
* Una cucharadita de esencia de vainilla

Para la cobertura
* 8-10 higos
* Dos cucharadas soperas de azúcar blanco
* Una cucharadita de miel

Elaboración

1. Trituramos las galletas hasta reducirlas a polvo, fundimos la mantequilla en el microondas junto con el azúcar, mezclamos muy bien para que las galletas se humedezcan perfectamente y cubrimos la base de nuestro molde con la pasta que obtenemos.

2. Guardamos el molde en el frigorífico mientras preparamos el relleno.

3. En un bol ponemos el requesón, el azúcar y la harina y comenzamos a batir hasta obtener una mezcla homogénea. ¡Importantísimo! Que el requesón esté a temperatura ambiente.

4. Incorporamos y batimos los huevos de uno en uno.

5. Por último añadimos la nata y la vainilla, volvemos a mezclar hasta obtener una masa homogénea.

6. Pelamos o no los higos, al gusto de cada uno, y los partimos. En mi caso los hice láminas.

7. Sacamos el molde de la nevera y repartimos sobre la base de galleta una capa de higos.

8. A continuación vertemos la masa de requesón y metemos en el horno precalentado a 180 º C

9. Horneamos a 180º C durante los primeros 15 minutos. Después bajamos a 120 º C y seguimos horneando durante 60 o 70 minutos, hasta que tengamos la superficie de nuestra tarta cuajada y el centro un poco húmedo.

10. Dejamos enfriar la tarta (primero en el horno con la puerta abierta, y luego en la encimera de nuestra cocina) y luego pasamos al frigorífico. La idea de dejarla en el horno con la puerta abierta es que no se agriete la superficie, pero yo aún no lo he conseguido.

 Por último preparamos una mermelada para la cobertura. Los pasos son muy sencillos:

1. Partimos los higos, con la piel, en trozos pequeños.

2. Los ponemos en un cazo junto con el azúcar y la miel y ponemos a fuego medio (yo el cinco en mi placa de inducción)

3. Vamos removiendo de vez en cuando hasta que rompe a hervir, entonces bajamos la temperatura un poquito y dejamos en el fuego removiendo constantemente hasta que espesa.

4. Retiramos, pasamos la batidora para que quede sin trozos y dejamos enfriar.

5. Sacamos la tarta del frigorífico y cubrimos con nuestra mermelada. También podemos decorar con algunos higos ¡o con lo que se os ocurra!


Y ahora ya sólo queda disfrutar de esta maravillosa tarta en compañía de vuestra familia o amigos ¡o solos! Es una tentación difícil de aplazar...

Quiero pediros disculpas porque esta semana estoy hasta arriba de trabajo y tengo poco tiempo para pasar por vuestras cocinas, pero estoy intentando visitarlas todas ¡no penséis que me he olvidado de vosotros! Pasad un feliz y dulce fin de semana.

Manos a la masa y ¡bon appètit!

martes, 14 de octubre de 2014

Mini caracolas de hojaldre con crema de cacao

La receta de hoy es sencilla, rápida y deliciosa. Hacen falta tres ingredientes y casi no se ensucia nada (salvo las manos con crema de cacao y eso no supone un problema ¿verdad?)

Estas mini caracolas de hojaldre son perfectas cuando necesitamos preparar un postre o merienda de manera improvisada porque cuando tienes un blog la gente se piensa que en tu casa hay tartas y postres recién horneados cada día y de vez en cuando les gusta presentarse de manera improvisada ¡y no tienes nada para ponerles! Más en casa que nunca compramos bollería industrial.


Os cuento cómo se preparan, aunque en realidad tardaré más en contarlo que vosotros en hacerlas en casa.


Ingredientes:

* Una lámina de hojaldre (yo usé la de LIDL)
* Crema de cacao (vuestra favorita)
* Azúcar glas para decorar (es opcional)

Preparación:

1. Extendemos la lámina de hojaldre y dejamos el papel que trae porque nos va a ayudar.

2. Untamos toda la lámina con una capa fina de crema de cacao. No debe ser muy gruesa porque al hornear se va a salir.

3. Doblamos la lámina por la mitad del lado largo ayudándonos con el papel de hornear. Tendremos cuidado para que los bordes se queden bien emparejados.

4. Ahora pasamos a cortar en tiras de un centímetro aproximadamente nuestra lámina. La parte del doblez será uno de los extremos de las tiras lo que nos ayudará a que no se separen.

5. Cuando esté la lámina cortada, que nos saldrán entre 12 y 15 tiras según el tamaño que les demos, cogemos una tira de los extremos, giramos en sentido contrario y rizamos.

6. A continuación enrollamos la tira poniendo un extremo sobre la encimera o un papel de hornear y girando desde el centro en forma de espiral y dejamos el extremo final bajo la caracola para que no se abra al hornear.

7. Repetimos el proceso con todas nuestras tiras y las colocamos en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear separadas entre sí para que no se peguen al hornearse.

8. Metemos en el horno precalentado a 180 º C hasta que estén doradas, lo que tardará unos 30 minutos aproximadamente

9. Sacamos del horno, dejamos templar unos minutos y espolvoreamos con azúcar glas.

¡Desaparecerán en cuestión de segundos! Si por un milagro no desaparecen, que lo dudo, conservadlas en una lata ¡estarán estupendas durante días!


Por supuesto es una receta perfecta para prepararla con los más pequeños de la casa ¡os animo a que la probéis!

Perdonad que ayer no subiera receta, pero es que yo era de las pocas privilegiadas que andaba de puente ¡y ya se sabe! Cuanto más tiempo libre tienes, más cosas quieres hacer ¡y menos haces! Que es justo lo que me ha pasado a mí, que ni meterme en la cocina a repostear he podido.

Manos a la masa y ¡bon appétit!

viernes, 10 de octubre de 2014

Sernik. Deliciosa tarta de queso polaca

Sin darnos cuenta se nos ha ido otro mes más y aquí estoy de nuevo con una receta para el reto Reposteras por Europa que esta vez nos lleva hasta Polonia destino elegido por Sam del blog Tu cocina me llama

Conferaré que el destino me dejó perpleja porque no conocía nada en absoluto de la repostería (ni de la cocina en general) de este país, así que tuve que echar mano de San Google y empezar una labor de investigación para preparar este viaje repostero. 

Al cabo de una hora tenía varias opciones y entre ellas dos favoritas: tarta de manzana y tarta de queso. No podía ser de otra manera siendo la primera el postre favorito de mi marido y la segunda el mío. Y para que no se diga que en mi casa mando yo en la cocina le dí a elegir a mi marido enseñándole ambas recetas.

Él sin dudarlo eligió la tarta de manzana.

Perfecto, entonces preparo la tarta de queso, respondí yo.

Es lo que tiene ser la presidenta de la república independiente de mi cocina ¡pero que no se queje de que no le pregunto ni tengo en cuenta su opinión! Otra cosa es que le haga caso.

Elegí el sernik porque se prepara con queso batido y hace mucho tiempo que tenía ganas de preparar una receta con este queso. Realmente se preparara con el queso Twaróg que es típico en Polonia pero que en España es bastante complicado encontrar, así que aconsejaban el queso batido como alternativa aceptable. La recomendación la encontré en un foro, hecha por una chica polaca, así que espero no haber alterado mucho la receta. No pongo el enlace porque no tuve la precaución de guardarlo, lo siento.

También he podido aprender que esta tarta es muy típica en Polonia en navidad, pascua y en grandes ocasiones en general, así que yo no tenía duda alguna (me la disipó el chocolate de la cobertura) ¡y no puedo estar más contenta con mi elección!

Sinceramente, es una de las tartas de queso más cojon... impresionantes que he comido nunca (he recapacitado a tiempo). Es que por mucho que yo os diga que está increíblemente buena, que tiene una textura deliciosa, que tiene un sabor espectacular, que el contraste con el chocolate la hace irresistible... sería incapaz de transmitiros cómo es.

Si queréis saberlo ¡tenéis que probarla! Porque además se hace en poco rato, su nivel de calorías es de risa comparado con otras tartas de queso y el olor que desprende mientras se hornea....¡es que no hay palabras para describirlo! Ah! y cuantos más días pasan, más deliciosa está (aunque en casa duró tres días, y eso que intenté racionarla para que durase más, pero fue imposible contener a mi marido, que por cierto cuando la probó no volvió a acordarse de que lo había dejado sin tarta de manzana...)

Si con todo lo que os he dicho no os he convencido para que la probéis ¡no lo haré jamás!




Dejo de enrollarme y paso a la receta ¡que es lo que estáis esperando!

Ingredientes:
* Un paquete de galletas María
* 2 envases de 500ml de queso fresco batido semidesnatado
* 5 huevos
* 220 gramos de azúcar blanca
* 100 gramos de margarina para la base + 100 gramos para la masa + 1 cucharadita de postre para la cobertura de chocolate
* 2 sobres de natillas en polvo (cada sobre suele tener 40g)
* 2 cucharadas de postre de levadura química
* Un puñado de pasas (yo puse 40 gramos)
* Vino dulce para macerar las pasas (el mío aromatizado a la naranja y la mandarina)
* 50 gramos de chocolate para postres
* 80 gramos de nata 

Preparación

1. Preparamos la base. Pulverizamos las galletas y las mezclamos con la margarina derretida en el microondas. A continuación las volcamos sobre un molde de repostería desmoldable, presionamos bien para compactarlas, prestando especial atención en los bordes,  y pasamos al frigorífico.

2. Ponemos las pasas a hidratar en el vino dulce (o cualquier otro licor que nos guste como ron por ejemplo). Esto lo podemos hacer un buen rato antes de empezar con la receta.

3.  En un bol bastante grande (porque tendremos mucha cantidad de relleno) batimos, con varilla eléctrica, los huevos con el azúcar hasta obtener una masa esponjosa y blanquecina.

4. Derretimos la margarina en el microondas, incorporamos a la masa parte de un envase de queso y con el resto mezclamos la margarina para templarla y que no nos baje la masa de los huevos y el azúcar. Los incorporamos al bol, y también el otro envase de queso y seguimos batiendo.

5.  Añadimos los dos sobres de natillas y la levadura y batimos a velocidad cada vez más baja.

6. Por último escurrimos las pasas y las incorporamos a la masa. Podemos usar una espátula para integrarlas y esparcirlas bien, con cuidado que no se baje la masa.

7. Sacamos el molde del frigorífico, vertemos la masa y metemos en el horno precalentado a 175 - 180 ºC
8. Horneamos sobre una hora, o una hora y cuarto, dependiendo de nuestro horno y la temperatura, sin abrir la puerta en ningún momento. La masa crecerá bastante y empezará a dorarse la parte superior hacia el final, casi cuando esté hecha (lo notaremos porque en el centro de la tarta quedará una parte húmeda cada vez más pequeña). Si no queréis que se dore demasiado podéis bajar un poco la temperatura. Yo lo puse entre 150 y 160 º C durante los diez últimos minutos (iba bajando la temperatura poquito a poco)

9. Cuando esté horneada apagamos el horno y la dejamos dentro sin abrir la puerta. Pasado un rato la tarta empezará a arrugarse y a bajarse adquiriendo la textura característica de las tartas de queso. Al cabo de una media hora abriremos la puerta del horno y la dejaremos con una rajita para que vaya perdiendo calor con la tarta dentro. Si podéis la dejáis allí hasta que se enfríe. Así evitamos que se agriete.

10. Para preparar la cobertura ponemos el chocolate, la nata y la margarina al fuego (bajito para que no se queme) Removemos de vez en cuando para que se integren, y cuando estén perfectamente integrados apartamos y dejamos templar para que la cobertura se quede un poquito más densa.

11. Volcamos sobre la tarta y alisamos con una espátula.

12. Reservamos en el frigorífico hasta el momento de servir. Si podéis prepararla con un día de antelación, o la noche de antes ¡mucho mejor!

Yo os aseguro que cuando la preparéis ¡va a ser visto y no visto! Además la voy a preparar más veces porque nos ha encantado además de colocarse en todo lo alto en mi ránking personal de tartas de queso. Por descubrimientos como este merece mucho la pena estar en este reto, porque sin él lo más probable es que esta tarta jamás hubiese llegado a mis manos ni a mi cocina ¡y me hubiese perdido una maravilla!



Espero que el próximo reto me traiga una receta así de increíble. Ya sólo me queda desearos feliz y dulce semana y espero que el día extra de espera en la publicación habitual de recetas haya merecido la pena. Ya sabéis que si queréis ver el resto de recetas del reto podéis hacerlo aquí

 

Manos a la masa y ¡bon appètit!

lunes, 6 de octubre de 2014

Muffins de manzana decorados con fondant

El otoño invita a meterse en la cocina y hornear aunque donde vivo hemos disfrutado de un fin de semana bastante soleado y hasta un poco caluroso lo que no ha sido inconveniente para que encienda el horno y prepare estos deliciosos muffins que son unos de nuestros favoritos porque quedan jugosísimos y la manzana les aporta un sabor delicioso que harán que desaparezcan rápidamente.

Son perfectos una una merienda tranquila o para acompañar el desayuno y esta vez he querido darles un toque más bonito decorándolos con fondant de vainilla de Kelmy que me hizo llegar un paquete con varios tipos de fondant así como otras cositas que más adelante os ensañaré y que aún no había utilizado porque eran más apropiados para recetas horneadas ¡no sabéis lo que me ha costado esperar! Pero ha merecido la pena porque tengo un montón de ideas para estos productos que os iré enseñando muy pronto.

Kelmy es una empresa ubicada en Jijona  ¡tierra del turrón! que tiene de todo para pasteleros y reposteros y se especializa en productos auxiliares listos para utilizar como crema de limón, crema pastelera, yema dura y blanda... además de fondant y frosting ambos sin gluten y con un montón de colores y sabores respectivamente. Y os aseguro que el fondant es absolutamente delicioso, con el toque justo de dulzor ¡que ya sabéis que a mí no me gustan las cosas excesivamente dulces! Además es muy fácil de trabajar ¡a mí me ha enamorado!

Distribuyen en  España y también a otros países como Francia, Portugal o Italia y la entrega es en un plazo de 24/48 horas ¡en nada lo tenéis en casa! De verdad que os animo a que echéis un vistazo a su página y probéis algunos de sus productos ¡no os van a decepcionar!

Y si aún no estáis convencidas del todo yo creo que estos muffins os van a acabar de convencer...



Ingredientes

* 250 gramos de harina
* 2 cucharaditas de levadura
* Media cucharadita de bicarbonato sódico
* 1 huevo
* 125 gramos de azúcar
* 1 sobre de vainilla azucarada
* 80 ml de aceite de girasol
* 250 gramos de yogur natural. Utilicé griego sin azúcar light.
* 2 manzanas mejor si están un poco verdes porque al hornearlas los trozos se van a quedar más enteros
* Un paquete de fondant de vainilla de Kelmy
* Fideos de colores

Elaboración

1. En un bol ponemos el huevo, los dos tipos de azúcar, el aceite y el yogur y batimos con la varilla manual hasta que todos los ingredientes estén integrados. Es muy fácil hacerlo a mano ¡y si hay niños en casa pueden colaborar!

2. Sobre la mezcla anterior tamizamos la harina con la levadura y el bicarbonato y mezclamos hasta integrar y obtener una masa homogénea. En esta parte es mejor no batir y mezclar en el mínimo de movimientos posible para que no entre mucho aire en la masa.

3. Pelamos las manzanas, les quitamos el corazón y las hacemos trocitos.

4. Añadimos a nuestra masa y con la ayuda de una espátula las integramos

5. Ponemos las cápsulas de papel en nuestra bandeja para muffins y repartimos la masa en las cápsulas. Lo podéis hacer con una cuchara para helados o con una cuchara sopera ¡lo que os sea más cómodo!

6. Precalentamos el horno a 180º C y horneamos durante 25 - 30 minutos. Los dejamos reposar cinco minutos, sacamos del horno, quitamos de la bandeja para muffins y dejamos reposar sobre una rejilla para que se enfríen.

7. Cuando los muffins estén fríos es el momento de decorarlos.

8. Con ayuda de un rodillo extendemos el fondant hasta dejarlo muy fino (entre uno y dos milímetros) y a continuación con un cortapastas vamos cortándolo. Como podéis ver he utilizado uno en forma de flor, que es de mis favoritos.

9. Para fijar el fondant al muffin humedecemos ligeramente la parte posterior con ayuda de un pincel y lo colocamos sobre el muffin. En cuestión de minutos estará seco y fijado.

10. Para hacer el centro de fideos de colores el prodecimiento es el mismo. Humedecemos ligeramente el centro de nuestra flor y espolvoreamos unos fideos de colores. Cuando se seque estarán fijados y así tendréis unos muffins buenísimos y muy bonitos.

¡Harán la delicia de grandes y pequeños! Y el contraste entre la manzana y la vainilla del fondant es absolutamente deliciosa.

En un ratito tendréis unos muffins perfectos para disfrutar de una buena merienda en familia o acompañados de un buen libro.


Os animo a que los preparéis en casa y por supuesto a que conozcáis la empresa Kelmy


El interior es muy jugoso como podéis ver ¡son un bocado irresistible!

Ah! Antes de despedirme os cuento que el jueves no habrá receta ¡tendréis que esperar al viernes que hay nuevo reto! Pero os aseguro que la espera merecerá la pena.

Manos a la masa y ¡bon appètit!

jueves, 2 de octubre de 2014

Copas de arroz con leche y melocotones

Este es un postre sencillo y delicioso. Cogí la idea del blog de Manoli Los postres de Manoli que me sigue casi desde el principio y que siempre tiene unas palabras amables para todo lo que publico.

Si no conocéis aún su blog os animo a que hagáis click en el enlace que os he dejado y dediquéis unos minutos a conocerlo, porque seguro váis a encontrar muchas ideas entre las recetas que tiene publicadas. Además también tiene otro blog El blog de Manoli repleto de deliciosas recetas saladas.

En esta receta he hecho muy pocos cambios, sólo me he saltado la parte de macerar el melocotón con vino (más que nada porque lo preparé con poco tiempo) y lo he montado en copas (por sacarlas del armario de vez en cuando y no estén acumulando polvo jejejeje)


Para mí es un postre de diez porque combina fruta y lácteos, porque se monta en un periquete y porque fresquito está de lujo. Lo más complicado es preparar el arroz con leche, pero si os véis en un apuro siempre podéis usar el que se compra preparado en el súper (pero yo no os he dicho eso ¿eh?)



Ingredientes:

* 100 gramos de arroz
* 400 o 500 ml de leche semidesnatada
* 200 ml de nata para montar
* De tres a cuatro cucharadas soperas colmadas de azúcar blanco
* Un limón grande
* Una rama de canela
* Canela en polvo
* Dos o tres melocotones
* Mermelada de cereza
* Rollitos de barquillo para adornar

Elaboración:

1. En una cacerola ponemos 500 ml de leche, la rama de canela y dos tiras de la piel del limón (sólo lo amarillo, que la parte blanca amarga) y lo ponemos a calentar.

2. Rallamos el resto de la piel del limón y reservamos.

3. Cuando la leche comience a hervir añadimos el arroz, la ralladura de limón y el azúcar y removemos de vez en cuando para que no se pegue. Es conveniente hacerlo a fuego lento para evitar sorpresas desagradables como que se nos pegue el arroz.

4. Cuando veamos que se está quedando seco, si aún no está cocido vamos añadiendo un poquito más de leche. Yo prefiero añadir poca cada vez en lugar de mucha porque entonces el arroz puede quedar muy caldoso o para reducir la leche acabaremos pasándolo. Por eso es importante ir comprobando con frecuencia el punto de cocción

5. Cuando el arroz esté casi hecho añadimos nuestro brick de nata y seguimos removiendo con frecuencia para que no se pegue. También es el momento de añadir más azúcar si vemos que no está en su punto.

6. Cuando el arroz esté hecho retiramos del fuego y dejamos templar.

7. Ahora sólo nos queda montar nuestra copa. Pelamos los melocotones y los partimos en láminas. Si no tenéis melocotones naturales también los podéis usar de lata.

8. Ponemos en la base de la copa un poco de mermelada. Yo he usado de cereza para darle color a la copa pero podéis poner la que más os guste o incluso no poner. A continuación una capa de arroz con leche y encima unos trozos de melocotón.

9. Volvemos a poner mermelada, arroz con leche y melocotón y cubrimos con otra capa de arroz con leche.

10. Podemos repetir tantas capas como queramos, pero la última deberá ser de arroz con leche.

11. Por último espolvoreamos con canela y ponemos un rollito de barquillo para adornar.

Como os he dicho es un postre de lo más sencillo y muy vistoso ¿os animáis a prepararlo en casa?

Además aprovecho esta entrada para contaros que me han dado dos premios más.

El primero es el  Premio Índalo de Plata que me lo ha concedido Trini del blog La cocina de Trini Altea por haber superado los 200 seguidores en el blog




El segundo es el Premio Dardos que me lo ha dado Irene del blog My Sweet Cakeland a quien le tengo un especial cariño porque lleva conmigo casi desde que empecé esta aventura y no ha faltado a ninguna receta.


Diga lo que diga me quedo corta, es un placer contar con vuestro apoyo, llegar y ver el montón de mensajes que me habéis dejado, que el número de seguidores vaya creciendo... Son gestos y detalles que animan a seguir adelante, pensar cosas nuevas, tener ganas de mejorar e intentar cosas diferentes... ¡Gracias a tod@s por estar aquí cada semana!

Por cierto, el día que me ponga a repartir todos los premios que me habéis dado ¡me sale una entrada más larga que la de los Óscar's!

Manos a la masa y ¡bon appètit!