jueves, 31 de mayo de 2018

Muffins integrales de sirope de arce con nueces y chocolate. Mapple muffins.

Llevo un tiempo dándole vueltas a la idea y he llegado a la conclusión de que ser bloguero ya no está de moda.

No es algo que se me haya ocurrido así de repente al ponerme a escribir esta entrada, aunque tampoco es que haya necesitado de lustros de profunda reflexión para llegar a esta subjetiva conclusión que hoy comparto con vosotros.

Hace unos meses una aburridísima tarde de viernes en la que o bien no tenía mucho trabajo o estaba tan saturada de la semana que ya no tenía fuerzas para trabajar estaba trasteando en mi blog cuando llegué a la lista de lectura de Blogger y se me ocurrió echar un vistazo a la lista de blogs que seguía.

De repente me vi leyendo nombres de blogs que no recordaba de nada ¿tantas cocinas se me habían despistado por el camino? Así que me dispuse a ir abriendo uno por uno esos blogs que habían caído en el olvido y cuando terminé (no creáis que lo hice en una única tarde sino que necesité varios largos ratos para pasar por todos) no sabía si reir o llorar.

Cientos de blogs que surgieron con muchas ganas y de la noche a la mañana fueron abandonados sin un adiós o un triste hasta la vista. Recuerdo que en los primeros tiempos de vida de mi blog (allá por 2014-2015) casi cada semana aparecía una nueva compañera con muchas ganas y muchas ideas para compartir.

Supongo que fue la época dorada de la blogosfera y como todo lo que sube a velocidad vertiginosa esto también tenía que decaer.

He llegado a plantearme que esto ha sido parecido al boom que tuvo en su época Gran Hermano u Operación Triunfo ¡salvando las distancias por supuesto! Hubo un tiempo en que los blogueros (de cocina, repostería, tendencias de moda...que son los que yo sigo hace bastantes años) irrumpieron con fuerza puesto que las marcas vieron en ellos una nueva forma de promocionarse y publicitarse.

Todos sabemos que hay gente que comenzó con un sencillo blog con la intención de compartir las recetas que hacía en casa y de la noche a la mañana vio cómo su vida cambiaba y hacía de su hobbie su medio de vida y se vio publicando libros, impartiendo cursos y talleres, colaborando con revistas especializadas, grabando programas de televisión...

Normal que con este panorama se animase muchísima gente a abrir su propia cocina virtual y compartir sus recetas. Que no estoy diciendo que todo aquel que abrió su blog fue con la idea de dar el pelotazo pero meterse en este mundillo era gratis y si de paso surgía algo ¡bienvenido fuera!

Pero la realidad era más dura de lo que parecía. Como todas las modas lo que subió rápido tuvo una gran caída. Mayor para unos que para otros. Muchos de los primeros blogueros han contado en entrevistas o en sus propios blogs la cara menos bonita de esa fama inesperada. Vidas con ritmos acelerados, plazos ajustadísimos para entregar las recetas para un nuevo libro, cursos, presentaciones, firmas de libros... En definitiva la pérdida del control de tu vida y el debate entre seguir a ese ritmo o tomarte un respiro con el "miedo" de que si te bajas del tren no vuelvas a subirte más porque pongan las miras en otra persona.

Evidentemente la mayoría de blogs "abandonados" que había en mi lista de lectura no eran de blogueros que habían alcanzado la fama y de golpe se perdieron del panorama público. Eran blogs de gente como yo o como los que me estáis leyendo en estos momentos que compartían su hobbie con otros compañeros de los que aprendían y a los que enseñaban y que de repente dejaron de publicar.

Soy consciente de que la vida cambia. A veces demasiado de repente. Y que esto es un mero divertimento, pero a la par es muy exigente y que no siempre se llega a todo y hay que dejar cosas de lado por mucho que nos gusten.

Cambian nuestras circunstancias personales, familiares y laborales. Damos prioridad a nuevos proyectos o simplemente nos aburrimos de lo que hacemos. No seré yo quien critique algo así porque soy la primera que he empezado cosas con muchas ganas y al cabo del tiempo he perdido fuelle rápidamente hasta llegar a abandonarlas.

Eso no quiere decir que no dé un poco de penilla cuando reencuentras blogs que te gustaban y te acuerdas de compañeras con las que tenías buen rollo y te gustaba leer sus entradas y los comentarios que dejaban en las tuyas y te das cuenta de que se han perdido por el camino.

Y vosotros os preguntaréis ¿a qué viene esta reflexión pseudo existencial hoy? El motivo es ni más ni menos que la receta que hoy os traigo la tenía guardada hace más de tres años cuando la publicó Irene en su blog My sweet cakeland. Con Irene compartí camino casi desde los inicios de mi andadura en este mundillo y de repente dejó de publicar sus recetas.

mapple muffins sirope de arce desayuno merienda postre magdalenas recetas de aprovechamiento horno cuca

Al menos su blog sigue ahí (que hay compañeros que han borrado el perfil y no han dejado rastro de su paso por este mundillo) y podemos seguir disfrutando de todo aquello que compartió con nosotros.

Creo que para nadie es un secreto que los muffins me apasionan. Tengo épocas en las que los preparo casi cada semana, volviéndome monotemática (y según mi costillo con la intención de que se nos ponga cara de magdalena) y otras en las que los dejo más de lado pero sin olvidarme por completo de ellos.
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Hace un montón de tiempo compré en LIDL un bote de sirope de arce. Lo de siempre en mi caso. Es algo imprescindible para hacer un montón de recetas que tengo en pendientes. Si no lo compro parece que el mundo vaya a pararse. Pero cuando llego a casa lo meto en un armario ¡y hasta otra!

Así que en mi empeño de sacarlo todo fuera y dejar la cocina prácticamente vacía (que no es con la intención de hacer hueco a nuevos cacharros que también hay buenos propósitos en ese aspecto) le llegó el turno al sirope de arce.

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Ya he dicho muchas veces que siento muchísima curiosidad por ingredientes o recetas (sobre todo americanos) que llevo viendo toda la vida en series, películas, dibujos...El sirope de arce era uno de ellos y sin casi saber qué era me hice con un bote y ya vería qué hacía con él.

El susodicho sirope es eso, un sirope. De textura parecida a la miel, aunque más líquido, tiene un sabor dulzón y sabe a .... ¡a sirope de arce! No es un sabor excesivamente intenso, ya os digo que a mí me ha recordado a la miel, pero tiene un sabor particular que personalmente me ha gustado.

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Al ponerlo en una masa el sabor se pierde bastante, pero deja un gusto agradable, así que os animo a que si tenéis oportunidad y sentís curiosidad os hagáis con un bote y lo probéis en casa.

Como sabéis suelo fiarme de las recetas si las saco de blogs de confianza, pero cuando probé el sirope, con la botella recién abierta (me gusta saber qué voy a usar en mis recetas antes de ponerlo) me dije que además de nueces unos trocitos de chocolate le iban a ir que ni pintados a estos muffins ¡y fue un acierto total! 

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Estuve tentada de ponerles canela (menuda novedad en mí) pero me dio miedo que enmascarase el sabor del sirope así que decidí prescindir de ella por una vez y estoy contenta con la decisión.

También he bajado un poquito la cantidad de harina porque no quería que quedaran muy densos y he utilizado una mezcla de harinas (mi idea era usar sólo harina integral pero no tenía suficiente ¡Sí, sí! lo que leéis ¡he acabado con los paquetes de harina integral!) Son los únicos cambios que he hecho con respecto a la receta de Irene, pero creo que han sido bastante acertados para darle a la receta mi toque.

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El resultado lo tenéis frente a vosotros. Unos muffins suaves, jugosos, tiernos, esponjosos... ¡una auténtica tentación! Desayunos, meriendas ¿y por qué no una cena acompañados de leche y algo de fruta? La cuestión es ponerle un punto dulce a nuestros días ¿no?

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Además me arriesgaría a decir que son unos muffins saludables. Y digo que me arriesgo porque el sirope de arce es un producto de origen natural pero a estas alturas igual se ha publicado un estudio que desaconseja completamente su consumo y yo ignoro por completo.

Personalmente considero que estos muffins merecen la pena y os animo a que si tenéis ocasión de comprar sirope de arce (seguramente haya en muchos supermercados como ha ocurrido con muchos otros ingredientes) os lo llevéis a casa y los preparéis.


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Como cada semana os he reservado uno especialmente para vosotros para que lo disfrutéis mientras os cuento cómo prepararlos ¡vais a ver qué receta tan sencilla! 

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Ingredientes:

* 170 gramos de harina integral
* 130 gramos de harina de repostería
* Un sobre de levadura química (15 gramos)
* 2 huevos
* Un yogur natural (125 gramos)
* 100 ml de AOVE
* 125 ml de sirope de arce
* 130 ml de leche
* 50 gramos de nueces peladas
* 50 gramos de trozos de chocolate
* 1 cucharadida de harina

Elaboración:

1. En un bol ponemos los huevos y batimos.

2. Añadimos el yogur y mezclamos hasta obtener una crema homogénea.

3. Incorporamos el aceite de oliva, la leche y el sirope de arce y batimos hasta integrar.

4. En otro bol ponemos las harinas y la levadura, mezclamos y añadimos a la mezcla de líquidos.

5. Batimos lo justo para integrar y que quede una mezcla homogénea.

6. Tapamos y dejamos reposar en el frigorifico. Yo lo dejo toda la noche pero si no puedes esperar tanto será suficiente con una hora e incluso puedes hornear directamente.

7. Cuando vayamos a hornear ponemos en un bol las nueces peladas y las gotas de chocolate junto con una cucharadita de harina y removemos bien para que se mezclen y queden impregnados con harina. Los vertemos en la masa de los muffins y repartimos bien con ayuda de una espátula.

8. Disponemos las cápsulas en la bandeja para muffins y con ayuda de una cuchara para helados vamos repartiendo la masa.

9. Introducimos en el horno precalentado a 210º C y horneamos durante unos 20 minutos o hasta que al pinchar con un palillo en el centro del muffin este salga limpio.

10. Apagamos el horno y entreabrimos la puerta. Dejamos los muffins dentro unos 5-10 minutos.

11. Sacamos, retiramos de la bandeja para muffins y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.


https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/muffins-integrales-de-sirope-de-arce-con-nueces-y-chocolate-mapple-muffins

Como podéis comprobar son unos muffins sencillisimos de preparar que alegrarán desayunos y meriendas.

mapple muffins sirope de arce desayuno merienda postre magdalenas recetas de aprovechamiento horno cuca

Si los hacéis en verano (o cuando haga calor) os recomiendo encarecidamente que los guardéis en una lata o un tupper que cierre bien en el frigorífico. Si los dejáis fuera os encontraréis con sorpresas poco agradables en pocos días.

mapple muffins sirope de arce desayuno merienda postre magdalenas recetas de aprovechamiento horno cuca

Otra opción es congelarlos e irlos sacando un rato antes de consumirlos (eso si en vuestro congelador hay sitio porque el mío está más concurrido que la M30 en hora punta un lunes)

Por otro lado pienso que el sirope de arce que tengo seguramente no tenga comparación con uno bueno, pero tampoco los precios serán equiparables (a pesar de que el botecito no era barato para la poca cantidad que traía), aunque creo que para quitarme el gusanillo está más que bien. Seguro que se encuentra en más supermercados aunque no me ha dado por mirar (bendito San Google)

Esta primavera tan atípica a ratos me gusta y a ratos me cansa. Agradezco que no haga calor porque así trabajar por las tardes es más llevadero pero no me compensan los fines de semana con lluvias porque no puedo salir con la niña a ningún lado y ella necesita parque, correr y sol para caer rendida al cabo del día. Porque la señorita lleva dos fines de semana que no se duerme ni un minuto.

Con la comida parece que empezamos a tener una racha menos mala. No se decide a dejar lo triturado pero al menos se come el puré. Es un poco desesperante que se niegue en rotundo a probar cualquier cosa que le ofrezcas  pero tengo la esperanza de que de repente un día decida lanzarse al mundo de la comida de adultos.

¿Acaso conocéis algún niño que diga que no a croquetas, tortilla o una salchicha? Mi hija lo hace. Es que parece que le queramos dar veneno por la cara que pone.

Pero lo compensa porque está muy graciosa y tiene muchas ocurrencias que te dejan de piedra.

El fin de semana pasado fuimos a tomar un helado y cuando llegaron a tomarnos nota le dijo a la chica que ella quería una cuchara rosa. La muchacha alucinaba en colorines y por un tubo, os lo aseguro, y nos trajo todas las cucharas rosas (que por supuesto Lara se tuvo que llevar a casa)

Si os lo estáis preguntando la respuesta es no. No probó el helado ni por error ¡ella se lo pierde!

Gracias a todos por pasar por mi cocina y aguantar hasta el final mis peroratas de la semana. Nos leemos ya en junio ¡que hoy termina mayo! Lo que yo os diga, en nada estamos con los turrones en el supermercado...


Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 24 de mayo de 2018

Tarta de queso y crema de galletas Lotus. Lotus cheesecake.

Estoy segura de que todos los que conocéis mi cocina virtual desde hace tiempo sabéis de mi amor incondicional por las tartas de queso. Puedo afirmar que si tuviera que elegir un único postre para el resto de mis días sería probablemente este.

Creo que no hay versión que haya probado y no me haya gustado. Algunas han pasado con más pena que gloria, eso es cierto, unas más memorables que otras, pero siempre he sabido encontrarles algo que ha hecho que devore mi porción y en la mayoría de los casos me quede con ganas de más.

A todo esto hay que unirle que en la mayoría de vuestras cocinas, a lo largo de los casi cuatro años que llevo compartiendo con vosotros, he dejado constancia por escrito de mi amor incondicional por el queso que resumo en la mayoría de los casos diciendo que soy muy ratona.

Y si la memoria no me falla en alguna ocasión os he comentado que uno de los pocos alimentos por los que Lara muestra interés es el queso y que es algo que lleva en los genes porque en casa no faltan nunca distintos tipos de queso en la nevera.

Pues hoy voy a hacer una confesión. Hace sólo diez años que como queso. Y tengo tan clara la fecha porque fue a raíz de unas vacaciones, concretamente de un viaje a Tenerife del que en agosto se cumplirán diez años.

Por si alguno estáis echando números me adelanto y os confirmo que llegué a la isla dos días antes del terrible accidente de Barajas, que viví aquello en primera persona pensando que habíamos sido afortunados por cuestión de meras horas.

En una de las muchas excursiones que hicimos nos ofrecieron a probar los quesos típicos de la isla contándonos que por exigencias del clima allí los quesos se ahúman en lugar de curarse. Hasta ese momento siempre había declinado la prueba de cualquier tipo de queso, es más hasta el olor me resultaba tremendamente desagradable, pero aquel día de manera imprevista me vi cogiendo un trozo de queso y comiéndolo.

Yo no sé si fueron las endorfinas segregadas por estar de vacaciones, si fue el embrujo de la isla o si en aquel momento algo cambió en el universo. Sea lo que sea me vi probando el queso ¡y me gustó! De hecho unos días después compramos un par de quesos con los que nos volvimos en la maleta (cual película de Alfredo Landa)

Al llegar a casa mis padres no se sorprendieron porque llegara con un par de quesos, se sorprendieron días después cuando me vieron comerlos como si lo llevara haciendo toda la vida (así como el almogrote que es una especie de paté elaborado con queso)

Lo creáis o no hasta entonces además del queso rallado de las pizzas (y si tenían mucho se lo solía quitar) en todo caso me había comido alguna loncha de queso en un sándwich y había probado el queso de untar pero tampoco me hacía mucho tilín.

No recuerdo muy bien por qué no comía queso. De pequeña no me sentaban muy bien los lácteos y supongo que mi madre no insistió nunca en que comiera porque yo no mostraba interés alguno y me resultaba insoportable hasta el olor.

A raíz de aquel viaje fui probando distintos quesos y me fui metiendo en el mundillo de los postres caseros hasta hacer mi primera tarta de queso y ahí ya se afianzó un amor eterno e inconmensurable.

Sin exagerar un ápice os digo que si a día de hoy me dicen que no puedo comer nunca más queso creo que no lo llevaría nada bien. Es más, si me dais a elegir entre el queso y el chocolate os prometo que no sé qué elegiría ¡con eso os lo digo todo!

Como no tiene sentido martirizarse con estas especulaciones existenciales vamos a darle un giro más amable a la entrada de hoy y pasamos directamente a hablar de la receta.

¿Crema de galletas Lotus? ¿con qué dices que has hecho esta tarta?

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

Estoy segura de que a la mayoría os suena esta crema, o al menos las galletas. Son unas galletas speculoos que se comercializan con la marca Lotus y son de la empresa Biscoff. Hace unos años te las ponían como obsequio en muchas cafeterías acompañando al café (al menos donde yo vivo y alrededores)

En los últimos días se han visto muchas recetas ya que esta crema venía en una de esas cajitas mensuales de productos y además hace unos años también estuvo muy de moda en la blogosfera.

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

Os aseguro que mi bote llevaba más tiempo que eso en la cocina, que estaba en el límite (esta vez tremendamente ajustado) de caducar y que sí o sí tenía que darle salida para que no tuviera que desfilar de camino al cubo de la basura.

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

La pregunta del millón ¿dónde me hago con un bote ahora? Hasta hace unos años era complicado, y muchas blogueras lo habían comprado en países de centroeuropa durante sus vacaciones. Así que tenías que aguantarte las ganas (si no te ibas de viaje) o hacer la crema casera. Después se comenzó a vender en los supermercados DIA (más concretamente en los Maxi DIA que fue donde yo lo compré) pero hace un tiempo que no la tienen.

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

¡Tranquilidad! que hace sólo tres fines de semana estuve en Carrefour ¡y me topé con ella por casualidad! y para vuestro regocijo (y mío también) os diré que venden la crema "normal" (que es la que he usado yo para la receta) y la crema con trocitos, así que loca de contenta y recién terminado el bote que tenía en casa ¡me hice con uno de cada tipo para seguir experimentando con esta crema!

No tengo remedio, lo sé.

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

Las galletas Lotus las compro en Mercadona. En DIA no tienen ahora fijo, porque pregunté para hacer la receta, y en Carrefour no miré, pero si tienen la crema tienen las galletas casi seguro.

Sabía que quería hacer una tarta de queso y tenía varias recetas guardadas, pero como cuando abrí el bote pensé que ya no se vendía en España y salvo que la hiciera casera no iba a disponer de más crema Lotus quería hacer una tarta de queso de las que hacen historia.

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

Una tarta que al probarla dijeras ¡no se me ocurre mejor manera de invertir la susodicha crema! Así que en lugar de seguir una receta al pie de la letra monté la mía propia y seguí el procedimiento de horneado de Lorraine Pascal en esta otra tarta de queso cuya textura tantísimo nos gustó.

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

El resultado ha sido brutal. Una tarta cremosa, con un delicioso sabor caramelizado... ¡para repetir y repetir hasta no dejar nada! Os aseguro que cada vez me cuesta más contenerme con los postres ¿eh?

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

Sé lo que estáis pensando. Cuando de tartas de queso se trata no soy objetiva. Puede ser, pero yo creo que si habéis probado alguna vez estas galletas y conocéis su sabor caramelizado os podéis hacer una idea de cómo sabe un bocadito de esta tarta. Y la textura... ¡la textura se aprecia en las fotos! y aún así os aseguro que es más cremosa de lo que os podéis hacer una idea.

Es como si se deshiciera en la boca...Es una tarta de queso ¡para ponerle un piso! y os aseguro que he probado ya unas cuantas y muchas de ellas las tengo publicadas para que también podáis disfrutarlas en casa.

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

Si podéis os aconsejo que hagáis la base con galletas Lotus porque le dan el toque "gourmet" a la tarta y aunque son un poco más caras que las galletas María o tostadas os aseguro que merece la pena para hacer un postre redondo.

Si no tenéis o no las encontráis hacedla con galletas normales y añadid a la base una cucharadita de especias para galletas Speculoos o en su defecto una cucharadita de canela. La tarta seguirá estando igualmente buena ¡no dejéis de hacerla por este detalle!

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

Y si no encontráis la crema en la blogosfera hay muchas recetas para hacerla. A modo de ejemplo os dejo el enlace a la receta de dos compañeras para que podáis echarle un vistazo. Una es la receta de Marta de Repostería Tximeleta (está antes de la receta del bundt, no me he equivocado de enlace) y la otra es la receta de Isabel de Cakes para ti.

La verdad es que tenía ambas fichadas porque suponía que no iba a encontrar la crema y quería hacerla casera para seguir preparando postres con ella porque nos ha gustado mucho.  Que tenga dos botes en la despensa no quita que en un futuro la vaya a hacer en casa porque seguro que es más sana.

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

Hay más recetas por la red, podéis buscar, comparar y hacerla a vuestro gusto pero aún sin haber hecho ninguna pongo la mano en el fuego por ambas porque son dos de mis blogueras de confianza.

No digais que no os he dado opciones porque tenéis que hacer esta tarta sí o sí ¡os va a encantar! y si no ya me daréis la razón.

Como siempre os dejo un trocito que tengo reservado para compartir con vosotros y terminar de convenceros de que hagáis sí o sí esta receta. Siempre os digo lo mismo, y es que todas las recetas que traigo me encantan, pero esta vez ¡os la recomiendo más aún que de costumbre!

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

Ingredientes:

Para la base

* 200 gramos de galletas Lotus
* 100 gramos de mantequilla

Para el relleno:

* 600 gramos de queso crema (tipo Philadelpia) normal o clásico ¡no vale que sea light!
* 200 ml de nata para montar min. 35% m.g.
* 200 gramos de crema Lotus
* 3 huevos
* 100 gramos de azúcar
* 2 cucharadas y media de almidón de maíz

Para la superficie:

* Cacao en polvo (opcional)

Elaboración:

1. Para hacer la base picamos las galletas en la picadora hasta dejarlas reducidas a polvo. Derretimos la mantequilla en el microondas, la vertemos sobre el polvo de galletas y mezclamos bien .

Ponemos la masa en un molde desmoldable (yo he usado uno de 22 centímetros)  y repartimos bien por el fondo dejando una base nivelada y con cierto borde para evitar "fugas"  al verter el relleno. Reservamos.

2. Para preparar el relleno ponemos en un bol el azúcar y el queso y batimos lo jutos para que  se ponga cremoso.

3. Incorporamos la nata y  la crema Lotus y mezclamos hasta integrar.

4. A continuación añadimos la harina de maíz y los huevos de uno en uno. Es muy importante que no añadamos el siguiente hasta que el anterior no esté perfectamente integrado porque la masa podría tomar el aspecto de estar cortada y costarnos muchísimo volverla a integrar.

Es importante batir sólo lo imprescindible para evitar meter aire en la masa.

5. Vertemos la mezcla en el molde y para alisarla la agitamos sobre la encimera y le damos un par de golpes secos por si quedaba alguna burbuja de aire en la masa que salga a la superficie.

6. Introducimos en el horno precalentado a 170º C y horneamos 50 minutos.

7. Apagamos el horno y dejamos dentro la tarta con la puerta cerrada una hora más.

8. Pasado este tiempo abrimos el horno, la sacamos y la dejamos enfriar sobre una rejilla

9. Una vez fría metemos en el frigorífico para que se asiente y antes de servir espolvoreamos con cacao en polvo por encima y decoramos con unas galletas Lotus.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/tarta-de-queso-y-crema-de-galletas-lotus-lotus-cheesecake

Os aseguro que con el paso de los días esta tarta gana ¡y mira que parece imposible!

Mi consejo es que la preparéis la víspera y la dejéis reposar toda la noche en el frigorífico.

Además os recomiendo encarecidamente que la saquéis un ratito antes de tomarla para que se quede casi a temperatura ambiente porque gana en cremosidad y lo vais a agradecer.

Lotus cheesecake. Deliciosa tarta de queso horneada con crema de galeltas Lotus.

Si os animáis ya me diréis si se resiste o no la tentación de repetir ración.

Lara sigue igual de mala para comer. Creo que poco a poco me estoy haciendo a la idea de que voy a tener una hija mala comedora y empiezo a tener que tragarme muchas de las cosas que tan alegremente se dicen cuando uno no tiene hijos en plan "si no come es porque no tiene hambre y ya comerá más tarde" 

Cuando ves que no come nunca ya sea con buenas o malas artes acabas cayendo en ofrecerle lo que sabes que funciona. De hecho la pediatra nos ha dicho que no la forcemos (que no lo hacíamos porque sabemos que juega en nuestra contra además de que con Lara es imposible hacer nada a la fuerza) y que le demos aquello que le guste para que se acostumbre a comer cosas sin triturar.

En la guardería son de la misma opinión. Que la niña comerá cuando quiera y mientras tanto hay que hacerle divertido y atractivo el momento de la comida. A mí personalmente me agobia y me tiene en tensión los fines de semana cuando le doy yo todas las comidas mientras espero el "milagro de la comida"

Quitando esto es una niña estupenda y graciosa. Todas las mañanas cuando la visto quiere que le haga fotos a sus perros de peluche y protesta para que no le haga fotos a ella. La engaño diciéndole que sólo salen los perros.

Además no para de hablar. Se soltó de la noche a la mañana y ahí está que no calla ni debajo de agua. Por el momento soy la que mejor la entiende y eso que soy una "mala madre moderna" que sólo la ve dos o tres horas cada día entre semana porque el resto se lo pasa en la guardería y con mis padres. Pero mientras nadie tome cartas en el asunto de la conciliación laboral y familiar o seguimos así o nos quedamos en nuestras casas y a ver de dónde sacamos el dinero para vivir. 

Gracias a todos por seguir visitando mi blog cada semana y por los comentarios y muestras de cariño que dejáis cada día para mí y sobre todo para Lara que como bien decís es un poquito parte de todos.

Nos leemos la semana próxima ¡sed muy felices! 

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 17 de mayo de 2018

Brownie de pasta de sésamo (tahini o tahina)

Más de uno pensaba que no iba a llegar. Hace muchísimo tiempo que en blogs y redes sociales no hacía más que leer las ganas de calor y buen tiempo que el personal tiene.

Pues bien, ha llegado. ¿Y ahora qué? Pues a quejarnos del calor que hace, por supuesto. Menuda pregunta. Este es el país de las quejas y no estar contentos con nada de lo que tenemos.

Hemos pasado de ir con el abrigo y el pañuelo al cuello a empezar a notar que nos sobra hasta la piel. Y no me gusta esa sensación.

Vestirse por la mañana es todo un caos. Da igual que saques la cabeza por la ventana o asomes el brazo por el balcón. No vas a acertar. Saques lo que saques del armario acabarás muerta de frío o sintiendo que te vas asando poco a poco en tu propio jugo. Y sinceramente no sé qué es peor.

Si a esto le sumas que a algún lumbreras a saber en qué época de la historia humana o divina se le ocurrió asentar un pueblo en una cañada lo que se traduce en una calle en llano y miles de calles a derecha e izquierda en tremenda cuesta cuando salgo de dejar a Lara en la guardería y comienzo a esprintar  sobre los tacones para llegar a tiempo a la oficina o al menos a una hora decente se me pega al cuerpo hasta el aire que atravieso.

Y todo el calor de la calle se torna en frío cuando llevas dos horas con el trasero pegado a la silla de la oficina y empiezas a plantearte que con los pies fríos no se piensa bien (que esto ya lo cantaba Leyva y tiene toda la razón del mundo) y mucho menos se trabaja en condiciones.

Y no sé si hablar de los zapatos de entretiempo o callar para siempre. Que en tres semanas he gastado tantas cajas de tiritas que soy capaz de agotar el stock nacional yo sola. Da igual que los zapatos sean nuevos o de hace tres temporadas y tengan más kilómetros hechos que las ruedas del coche de Fernando Alonso al terminar una prueba. Cuando llega el buen tiempo parece que tuviera los pies hechos de merengue y todos los zapatos me acaban haciendo rozaduras.

Lo he probado todo. Medias, cremas, sticks, almohadillas de silicona... ¡y la madre que parió a Panete! pero al final del día tengo varias rozaduras. Y al día siguiente estreno rozaduras nuevas porque cambio de zapatos y al cabo de una semana me envuelvo los pies en tiritas para salir a la calle. 

Y así hasta que esté medio acostumbrada y entonces ¡zas! ponte las sandalias y vuelve a empezar con la penitencia.

Es que me acabo de quitar las botas y botines (de hecho ni siquiera los he guardado aún por si algún día puedo calzármelos aún sin parecer una loca) y estoy contando los días que faltan para volver a ponérmelos ¡que nunca me hacen rozaduras como estos puñeteros zapatos de entretiempo! 

Sí, estoy en plan guerrera. Y sin tocar el tema de la alergia, que mejor lo dejamos para otra ocasión.

Pero no hay mosqueo (ni mal) que el chocolate no cure (y este dicho debería incluirlo el refranero español porque es una verdad absoluta y mundial) así que traigo un brownie que además de espectacular y sano es original.

Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable

En los albores del blog y hasta que nació Lara participaba en un par de retos cada mes de manera asidua y además me unía a todo el que encontraba que me cuadrara en la agenda. Cuando la niña llegó supe que era imposible seguir ese ritmo y cocinar con un plazo y/o unos ingredientes dados.

Pero la tentación es grande, sobre todo en los últimos tiempos en Instagram donde comienzan a surgir un montón de retos interesantes y que para mí tienen (de manera general) dos puntos a favor: libertad de ingredientes y amplitud de plazo lo que me permite por un lado organizarme para preparar y fotografiar una receta y por el otro intentar seguir dando salida a lo que tengo en la cocina.

Que sí, que tengo un fondo muy grande. Que yo era de las que iba a comprar y me llevaba lo que encontraba en oferta o lo que se me ocurría para hacer tal o cual receta que en ese preciso momento me apetecía a rabiar pero cuando llegaba a casa cambiaba de opinión y ahí se quedaban los ingredientes. 

Por no hablar de cuando encontraba cosas que de manera habitual no hay en los supermercados de mi entorno que salía pertrechada como si fuera a preparar comida para sesenta (pero sesenta que comen como si no hubiera mañana)

Ya os digo que es muy malo atesorar recetas con ingredientes "raros"  porque cuando los encuentras quieres comprarlos en cantidad como para hacerlas tres veces cada día.

Cuando en el mes de Abril vi que Esther de Cocinando Sabores proponía llenar Instragram de brownies caseros el día 7 de mayo supe que tenía que llegar sí o sí a la fecha y tuve clarísimo desde el principio la receta que iba a hacer.

Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable

Hace un tiempo vi un brownie de Yotam Ottolenghi elaborado con pasta de sésamo (tahini, tahina e incluso tahine he visto escrito alguna vez y no sé ya cuál es el término correcto) que me dejó enamorada e intrigada a partes iguales. Es un cocinero de origen israelí que vive en el Reino Unido y tiene unas recetas bastante interesantes y llamativas que os invito a cotillear si no lo conocíais antes de estar leyendo mi perorata de la semana.

Tenía un bote de tahina en casa. Siempre tengo porque me encanta preparar hummus (aunque confieso que alguna vez con las prisas se me olvida ponerle) pero no sabía sacarle más partido así que me atraía muchísimo la idea de incluirlo en un postre y probar el resultado.
Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable

Sigo con la idea además de elaborar postres saludables. Que no quiere decir exentos de calorías porque este brownie tiene calorías para alimentar a un puñado de escolares en plenos exámenes finales, pero son calorías que aportan nutrientes beneficiosos a nuestro organismo.

Como la receta de Ottolenghi incorporaba mucha mantequilla y azúcar decidí inventar mi propia receta y darle a este brownie mucho sabor a Oriente Medio en homenaje a su creador y por tanto incorporé miel y  aceite de oliva, la pasta de sésamo y semillas de sésamo además de chocolate y surgió este postre.

Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable
Es un postre diferente. No es el típico brownie cargado de mantequilla y azúcar al que estamos acostumbrados. El olor y el sabor son diferentes. Pero os aseguro que engancha.

Si en casa tenéis a un enemigo nato de lo diferente creo que no es vuestra receta. Pero si buscáis alternativas saludables a los postres de siempre estáis en el lugar adecuado.

Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable

No voy a entrar en la diatriba de si un brownie tiene que llevar mantequilla y azúcar en cantidades industriales porque si no no es un brownie. Aceptaré que esté cargado de calorías porque al fin y al cabo estamos hablando de un postre, pero esas calorías no tienen por qué ser vacías, y puestos a engordar, hagámoslo con productos que aporten a nuestro organismo algo más que una bonita lorza o un centímetro de cartuchera que lucir en la piscina o la playa este verano.

El sabor también es diferente a lo que estamos acostumbrados. Ni mejor ni peor, simplemente diferente.

Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable

Reconozco que recién hecho predominaba el sabor y el aroma de la pasta de sésamo confiriéndole un gusto intenso, quizá con un punto amargo, que a medida que pasaban los días se fue atemperando.

Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable

No sé si fue que con el paso de los días perdió intensidad o que nos hicimos a este sabor particular pero al final a mí no me sabía "diferente"

Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable

Hablar de sabores y transmitir una idea clara es bastante complicado, porque creo que es uno de los sentidos más personales y subjetivos que hay.

Y sí, el brownie nos duró una semana. No porque estuviera malo o porque no apeteciera, sino porque me puse en plan sargento extremo y me dispuse a racionarlo porque me negaba a terminar con él en pocos días dada la carga calórica que tiene.

Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable

Que yo sí intento estar mona el próximo verano para llevar a Lara a la piscina del Club y entrar en los biquinis del pasado verano ¡y ya no quedan casi días para deshacerse de las lorzas navideñas! (qué raro hablar de navidad ahora que el calor quiere hacer su aparición ¿verdad?) Pero tampoco estoy dispuesta a que mi costillo se lo zampase entero y a mí me tocaran dos tristes trozos...

Con el paso de los días fue perdiendo jugosidad, aunque igual eso fue culpa mía que lo mantuve envuelto en el papel de hornear dentro de una lata, pero lo corté para la foto y eso hace que la jugosidad se vaya perdiendo.

Tenía que haberlo envuelto en film transparente, pero os lo cuento que seguro a alguno os viene bien la anotación para andar menos despistados que yo.

Creo que las fotos os dan una idea de la jugosidad del brownie y espero que a alguno os haya despertado la curiosidad y os animéis en algún momento a probar un bocado diferente. Como siempre os dejo un trocito para compartir mientras os cuento la receta.

Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable

Ingredientes:

* 120 gramos de tahina
* 200 gramos de chocolate 70% para postres Valor
* 3 huevos
* 80 ml de (aceite de oliva virgen extra) AOVE
* 100 gramos de miel
* 125 gramos de yogur natural
* 160 gramos de harina
* Media cucharadita de bicarbonato sódico
* 1 cucharada sopera de semillas de sésamo

Elaboración:

1. Hacemos el chocolate trozos y lo ponemos a derretir al baño maría. Cuando esté fundido mantenemos el bol dentro del agua caliente pero retiramos del fuego.

2. Añadimos la miel, dejamos reposar un par de minutos y removemos. Con el calor del agua será fácil integrarla con el chocolate.

3. Incorporamos la pasta de sésamo y el AOVE y removemos hasta integrar.

4. Ponemos el yogur y volvemos a mezclar

5. Retiramos el bol del agua caliente y vamos añadiendo los huevos de uno en uno y mezclando en cada adicción. No incorporamos el siguiente hasta que no se ha integrado el anterior.

6. Por último añadimos la harina y el bicarbonato y mezclamos hasta que quede integrada.

7. Ponemos una cucharadita de semillas de sésamo y las repartimos bien por toda la masa.

8. Forramos un molde (20x20) con papel de hornear o bien lo pintamos con mantequilla y vertemos la mezcla. Alisamos agitando sobre la encimera y dando un par de golpes secos por si hubiera quedado alguna bolsa de aire.

9. Introducimos en el horno precalentado a 180º C y horneamos unos 25 minutos o hasta que al pincharlo con una brocheta esta salga limpia.

10. Apagamos el horno sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla unos 15 minutos. A continuación desmoldamos y dejamos sobre la rejilla hasta que se haya enfriado por completo.

Si no has puesto papel de hornear mejor esperar a que se enfríe totalmente para desmoldar o corremos el riesgo de que se rompa.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/brownie-de-pasta-de-sesamo-tahini-o-tahina

Como veis es una receta sin complicación alguna y en menos de una hora tendréis un delicioso y saludable brownie listo para atacar.

Ahora que comienza a hacer calor no olvidéis guardarlo en el frigorífico para evitar que se ponga malo y llevaros una desagradable sorpresa.

Brownie de pasta de sésamo, AOVE, chocolate y miel. Tahine, tahina, tahini. Cuca. Postre fit healthy saludable

La pequeña Lara tiene días mejores y días peores. El miércoles pasado la llevé al pediatra porque el día previo había vomitado dos veces en la guardería sin motivo aparente. La pediatra no le encontró nada extraño pero a partir de ahí se fue negando a comer cada vez más hasta llegar al punto de que el fin de semana sólo quería leche e iba pidiendo distintos alimentos que una vez se los dabas te decía que no quería más ¡sin siquiera haberlos probado!

¡Qué desesperante!

Yo no sé si esto es una fase o debería asimilar desde ya que Lara va a ser malísima para comer. No me explico cómo hemos pasado de estar comiendo sandía y melón con seis meses (y sin dientes) a negarse en rotundo a comer cualquier cosa que le intentes dar.

Lo hace en mi casa, lo hace en casa de mi madre y en la guardería. Y si alguna vez consigues que pruebe algún alimento nuevo lo más probable es que acabe escupiéndolo (con la mejor de las suertes porque la peor es que lo eche, le dé asco y acabe vomitando, que tiene mucha práctica en vomitar como ya sabéis)

Y no, no me consuela que me digan que los niños dan cambios y que en un tiempo es probable que coma todo lo que le ponga por delante. Con su actitud de no querer nada de lo que le des día tras día, porque hemos llegado a un punto muerto en el que ni purés ni alimentos a trozos (como dicen los pediatras), os aseguro que no deja lugar a consuelos ni esperanzas en el futuro.

Todo esto no quita que esté muy graciosa y tenga ocurrencias que no te esperas en una mona que hoy precisamente cumple dos años y tres meses. Los que me seguís en Instagram ya la habéis visto en todo su esplendor en los últimos días.

En fin, a ver si pronto os puedo contar todo lo contrario. Mientras tanto sigo visitando vuestras cocinas y os espero la semana próxima ¡sed felices!

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 10 de mayo de 2018

Príncipe Alberto. Postre típico de La Palma (Canarias)

Tranquilos. No ha pasado nada. Sé que habitualmente publico mucho más temprano pero el "retraso" se debe a una buena causa y es que después de muchísimo tiempo vuelvo a participar en uno de los retos de La Cocina Typical Spanish. Además esta entrada no tiene nombre que suene a postre pero os aseguro que lo es ¡y que está tremendo!

Cuando llegó el correo de la Iniciativa TS para el mes de mayo supe que esta vez iba a participar sí o sí. En mayo el día 10 caía en jueves ¡el día que yo publico! y podíamos elegir entre recetas típicas de la Comunidad de Madrid, de Castilla la Mancha o de las Islas Canarias. ¡Inspiración no me iba a faltar! 

Mi intención era buscar postres típicos de las tres comunidades y después elegir una receta pero empecé por las Islas Canarias y ahí me quedé. Había visto un par de recetas (que también me ponían ojitos) cuando llegué a este que llevaba en mis pendientes un montón de tiempo pero casi había caído en el olvido, revisé la lista de ingredientes y lo tenía casi todo en casa (y lo que no lo podía sustituir por algunas cosas que sí tenía) así que decidí que era casi una señal del universo para hacerlo de una vez por todas ¡y ahora me arrepiento de no haberlo hecho antes! 


El Principe Alberto es un postre relativamente reciente que ha ganado mucha popularidad en todo el archipiélago entrando a formar parte de su lista de postres típicos. Su autora es Matilde Arroyo Felipe, una pastelera hecha a sí misma cuando en plena posguerra se vio con un marido emigrado de manera repentina a Venezuela del que nunca más supo nada y dos hijas a su cargo.


Para sacar a sus dos hijas adelante se puso a hacer lo que mejor se le daba, repostería casera, que vendía entre los vecinos del barrio casa a casa y los familiares. Con el boca a boca Matilde fue ganando popularidad y con el paso del tiempo los restaurantes de la isla comenzaron a hacerle encargos. Después llegaron encargos de otras islas y tras mucho esfuerzo y trabajo acabó abriendo con sus hijas una empresa de repostería que aún sigue en funcionamiento a pesar de que Matilde falleció en 2014.

No cabe duda de que el nombre del postre que os traigo es bien curioso (y ojito al buscar por internet que os podéis llevar alguna sorpresita si buscáis sólo "principe Alberto"). Y sí, tiene su historia. Parece ser que este postre lo elaboró Matilde coincidiendo con una visita del heredero de los Grimaldi a la isla. Cuando le preguntaron a la mujer por el nombre del postre tuvo la ocurrencia de decir que se llamaba Príncipe Alberto porque estaba tan bueno como el susodicho.

Para gustos los colores pero si me dáis a elegir yo me quedo con el postre y dejo de buena gana al príncipe que ahora no encuentro por dónde cogerlo y si os soy sincera tampoco me resulta "apetecible" con veinte o treina años menos.

Antes de meterme en la cocina estuve mirando varias recetas y en un principio parecían todas iguales hasta que tiré de la cocina de mi amiga canaria Nuria del blog Cuaderno de recetas  y encontré un par de diferencias que me hicieron dudar y ponerme en contacto con ella. Mientras me contestaba seguí con mi investigación y comprobé que había más blogs de recetas típicas Canarias que lo preparaban más o menos como ella y utilizando los mismos ingredientes.

En muchas recetas ponen una nata vegetal muy popular en el archipiélago (aunque muy complicada de encontrar en la Península, que ya lo miré) pero a mí no me cuadraba como ingrediente "popular" y de los que se encontraban hace treinta o cuarenta años en todas las casas.


El otro detalle era disponer los bizcochos en capas y cubrirlos con capas de crema, que más me recordaba a un tiramisú que a cualquier otro postre.

Sin entrar en purismos Nuria me comentó que había anotado la receta  del postre durante una entrevista que le hicieron a las hijas de Matilde en la televisión canaria y a mi me convenció lo que vi en su blog. No dudo que con la nata Ello Ermol esté bueno,(igual es un añadido que se ha hecho con el paso de los años) o con los bizcochos hechos capas, e igual en alguna ocasión vez me animo y lo hago así, pero me gusta tirar de la receta más original posible y por eso lo he hecho siguiendo su receta al pie de la letra.


Bueno, no exactamente porque como os he adelantado he cambiado algún ingrediente para dar salida a lo que tenía en casa. En lugar de bizcochos de mantequilla (Nuria me recomendó utilizar sobaos) he usado bizcochos de huevo, como los que se utilizan para el tiramisú o las charlotas que llevaban rodando ni me acuerdo en el armario.
 
Además he usado crocanti de almendra en lugar de avellanas y almendras picadas y tostadas porque tenía una bolsita desde navidad y no sabía muy bien cómo darle salida así que me pareció la ocasión perfecta. Y he aumentado ligeramente la cantidad de chocolate para poner toda la tableta y que no quedara un poquito porque corría el riesgo de acabar con él a bocado limpio.



Creo que estas son todas las licencias que me he permitido, además de reducir un poquito la cantidad de azúcar porque yo al café nunca le pongo así que esa la he suprimido.

Mi consejo es que uséis un buen chocolate y un buen café y el éxito estará asegurado. De hecho yo preparé dos tacitas de Ristretto con mi Nespresso y para la próxima vez haré al menos una más aunque os adelanto que la combinación me ha parecido impresionante porque se nota el toque del café pero muy sutil. Casi me da vergüenza reconocer que yo sola acabé con uno de los boles que veis de una sentada y sin esfuerzo alguno. ¡Y os aseguro que ahí cabe una buena cantidad! 


El Príncipe Alberto es un postre difícil de explicar. Imaginaos que mezclamos la receta de la mousse de chocolate y la receta del tiramisú y además añadimos unos frutos secos ¡pues eso es este postre! Sin duda una bomba de calorías pero os aseguro que es tremendamente adictivo ¡no dejéis de prepararlo!

Recién salido del frigorífico es más denso que una mousse pero cuando lleva unos minutos es como si empezara a derretirse y a cada bocado te gusta más y más. Para mí ofrece un equilibrio perfecto entre chocolate y café ya que este último potencia al primero pero te deja un sabor sutil y delicado de café que lo hace tremendamente agradable.


Aproveché para estrenar unos boles de IKEA que alguna vez he usado para las fotos pero nada más y las raciones son grandes. Si usáis unos boles más pequeños (que os lo aconsejo encarecidamente de cara al verano) os saldrán de seis a ocho raciones. También lo podéis hacer en una fuente más grande y servir porciones, recién salido del frigorífico se presta muy bien a cortar raciones individuales.

Y si os preocupa el tema huevo crudo de cara al calor estival ¡tengo la solución! Nuria me contó que congelado está aún mejor, que lo saca media hora antes de comerlo y está para caerse de espaldas ¡no hay excusa para no hacerlo!


No te dejes influir por el paso a paso, que parece largo pero en realidad en menos de media hora tienes el postre preparado ¡ya verás que olorcito desprende! ¡no te vas a arrependir de hacerlo en casa! Y ahora hazte con una cuchara ¡y ataca sin piedad el bol que tengo reservado para ti!


Ingredientes:

* 65 gramos de mantequilla
* 200 gramos de bizcochos de huevo
* Una taza de café (bueno, intenso, con sabor... ¡lo vas a agradecer!)
* 4 huevos
* 60 gramos de azúcar blanca
* 125 gramos de crocanti de almendra

Elaboración.

1. Colocamos en un bol el chocolate troceado y la mantequilla y los derretimos. Puedes hacerlo en el microondas (cuidando que el chocolate no se queme) o al baño maría. Yo personalmente prefiero esto último aunque se tarde un poquito más. Reservamos y dejamos templar.

2. Preparamos el café y lo dejamos templar.

3. Mientras tanto partimos los huevos y separamos las claras de las yemas.

4. Los ponemos en sendos boles junto con 30 gramos de azúcar. 

5. Montamos las claras a punto de nieve y reservamos.

6. A continuación batimos las yemas con el azúcar hasta que adquiera la consistencia de crema y un color blanquecino.

7. Una vez templado el chocolate con la mantequilla lo añadimos a las yemas poco a poco a la vez que vamos mezclando con ayuda de una varilla manual.

8. Incorporamos las claras montadas en dos o tres veces con movimientos envolventes para evitar que se bajen.

9. Añadimos el crocanti de almendra reservando aproximadamente unos 25-30 gramos. Volvemos a mezclar con movimientos envolventes y reservamos.

10. Vertemos el café, que deberá estar frío o casi, en un bol o una fuente y vamos mojando ligeramente los bizcochos en él. Deben quedar humedecidos pero no mojados ni mucho menos chorreantes de café. Los cortamos en trocitos y reservamos.

11. Cuando tengamos todos los bizcochos los añadimos a la mezcla de café y chocolate y los repartimos con movimientos envolventes procurando que queden muy bien repartidos.

12. Repartimos la mezcla en boles , alisamos la superficie y espolvoreamos con almendra. 

13. Tapamos y metemos en el frigorífico hasta el momento de servir.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/principe-alberto-postre-tipico-de-la-palma-canarias

Como la receta lleva huevo crudo mi consejo es que la consumas como mucho en un plazo de 72 horas tras prepararla, especialmente si comienza a hacer calor, y por supuesto que utilices huevos frescos ¡nada de utilizar antiguos si no se van a cocinar!

Y ante la duda sigue el consejo de Nuria ¡y congela el postre! Yo esta vez no lo he hecho pero queda en mis pendientes y así tengo excusa para repetirlo este verano. De paso aprovecho para dar de nuevo las gracias a Nuria por su ayuda y espero que le guste mi versión de su receta a pesar de las licencias que me he permitido.


No olvides visitar el recopilatorio de La cocina Typical Spahish de este mes pinchando en este enlace ¡que seguro te llevas más de una idea!  Mi receta esta vez ha ido para las #IslasAfortunadas pero quedan pendientes las otras dos comunidades ¡estoy deseando ver qué han hecho mis compañeras de reto!

https://lacocinats.blogspot.com/2018/05/Canarias-Madrid-CastillalaMancha.html

La pequeña Lara pasó el virus de la gastroenteritis del que os hablaba la semana pasada rápidamente. En 24 horas nueva. De hecho pasamos de la diarrea al estreñimiento en un abrir y cerrar de ojos y os aseguro que con este último se pasa francamente mal.

El día de la madre fue muy divertido. En realidad el viernes tarde. Cuando llegué a casa de mi madre a recogerla (porque desde que cierra la guardería hasta que yo salgo de trabajar hay tres horas de diferencia y se queda con la abuela) estaba allí el regalo que habían hecho en la guardería. Para el que no lo haya visto en Instragram os cuento que era un bolso de goma eva naranja con una tarjeta en su interior.

Ella estaba empeñada en que el "forso" era suyo. Por mucho que mi madre quería razonar con ella que lo había hecho en el cole para mamá al final ella decía que el "forso es de Lara" y no lo soltaba. Así hasta que se quedó dormida que se lo pude quitar y guardarlo.

Es como tener un bolso de los caros, que lo tienes escondido en el armario por miedo a que te lo roben o se estropee... ¿o no?

Se ha soltado a hablar de la noche a la mañana y lo casca todo (menos lo que no queire contar, por supuesto) y para comer sigue tan mala como siempre. He conseguido que de vez en cuando se coma unas lonchas de pechuga de pollo, pavo o jamón de york (dos o tres, que nadie se crea que se pone ciega) para cenar. Incluso la semana pasada conseguí que comiera un filete de pollo a la plancha. Bueno no tiremos las campanas al vuelo que hice dos filetes de pechuga y después de cenar tres días quedaba uno y medio ¿eh?

Pero para mí ya es un avance y espero que poco a poco vaya comiendo cosas sin triturar porque hemos llegado a un punto muerto en el que no quiere puré para la cena pero tampoco quiere comer otra cosa y es un poco frustrante.

Me despido de vosotros hasta la próxima semana y os deseo un feliz y dulce fin de semana ¡Nos leemos en nada!

Manos a la masa y ¡bon appétit!