jueves, 20 de septiembre de 2018

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake

Y casi en un suspiro el verano ha pasado. 

El calendario dice que el próximo domingo daremos la bienvenida al otoño y en contra de todo pronóstico el tiempo lleva siendo agradable y fresquito desde hace unos días.

Esto no quita que dentro de dos semanas volvamos a estar muertos de calor, aunque yo confío en que este verano ha sido clemente y nos vamos acercando a un bonito y duradero otoño.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

Para despedir a lo grande el verano de 2018 he elegido estos vasitos que son altamente pecaminosos (lo que se traduce en que uno de estos aparentemente inofensivos vasitos tienen calorías suficientes para día  y medio, para qué nos vamos a engañar) pero como va llegando el momento de esconder la tripa bajo el jersey ¿qué importa si añadimos una pequeña lorza a la colección?

Digamos que es el último capricho de temporada. El último y mañana (o el lunes que pilla un poco más lejos) comenzamos a comer sano.

Y conste que no es que yo quiera tentaros porque este verano haya hecho una operación biquini a la inversa y sea de la opinión de que si yo luzco barriguita todos vosotros la luzcáis también.

En realidad lo mío desaparecerá en unos meses aunque por el momento mi barriga se sigue hinchando y no es precisamente por los postres que me tomo, que hasta hace bien poco todo lo dulce me daba un pelín de asco lo que unido al calor me ha mantenido alejada de los postres hasta ahora (lo que en absoluto quiere decir que haya perdido peso ni nada por el estilo porque lo salado bien que me apetecía)

En efecto, vuelvo a estar embarazada, y a compartir con vosotros la noticia. Sin embargo esta vez no os puedo decir si es niño o niña, porque a pesar de haber hecho ya la ecografía de la semana 20 en esta ocasión no se ha dejado ver demasiado bien y aunque en un principio parece que es una niña la ginecóloga no me lo ha podido asegurar con certeza como en el embarazo de Lara que se dejó ver perfectamente.

Lo importante es que todo está bien y que el bebé está sano, fuerte y grande así que es un gustazo volver a compartir con vosotros una noticia así. El embarazo está siendo también muy bueno. Ni una náusea, ni un vómito, ni un mareo... ¡ni un gramo fuera vamos! Aunque estoy bastante más cansada que en el de Lara porque con la niña no se puede parar. 

También tengo menos tiempo para recrearme con mi barriga y el embarazo se me está haciendo cortísimo. Creo que esto justifica mi falta de ganas para meterme en la cocina, aunque ya os digo que con estos días más fresquitos y con la vuelta a la blogosfera me está picando el gusanillo y estoy haciendo alguna cosilla en casa que dentro de nada os enseñaré por aquí.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

Ahora al postre que no se merece que nada le haga sombra sombra porque os aseguro que está ¡para ponerle un piso en la Castellana!Y es que necesitaba una receta a la altura de esta noticia y esta tarta de queso lo está.

El año pasado compartí con vosotros la receta de esta tarta de galletas con leche condensada y limón de la que no hay día que no me acuerde pero que no he vuelto a repetir no sólo por probar postres nuevos que compartir con vosotros (mira qué maldición tan mala tenemos los blogueros de cocina) sino porque tiene calorías para meterle un susto a la báscula sólo con pensar en ella.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

Ya en su momento me rondó la idea de cambiar la nata por el queso de untar que es mucho más de mi gusto y este verano, un día que tenía unos limones rodando por el frigorífico decidí que había que probar y apunté el queso de untar en la lista de la compra.

Y sí, anoté bien claro y en mayúsculas que quería queso de untar normal. No light, ni a las finas hierbas. Los que recordéis la historia de hace unos meses os lo estaréis preguntado, pero esta vez mi costillo acertó con el queso a la primera.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

Le di una pequeña vuelta de tuerca a la receta y en lugar de una tarta con capas de galletas y crema decidí meter la crema en vasitos y acompañarlos con una galleta. Le tocó el turno a las galletas Lotus que quedaban de haber preparado la tarta de queso y crema de galletas Lotus cuyo sabor caramelizado ha acompañado a la perfección al sabor ácido de la crema, pero podéis utilizar las que tengáis en casa.

El cambio de la nata por el queso es perfectamente válido. Sólo hay que tener en cuenta que el queso no puede ser light porque para que la crema espese necesitamos de la acción del ácido del limón sobre las grasas del queso y de la leche condensada.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

Con lo poco que me gusta la leche condensada sola (no me apedreéis por favor, os recuerdo que estoy embarazada) y lo que la estoy incorporando en mis postres últimamente.

El tema del tono amarillo de la crema es una mera cuestión estética. En mi cabecita, cuando pensaba en esta receta, veía una cremita amarilla.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

Lógicamente no puede ser amarilla de manera natural porque ninguno de los ingredientes lo es, así que aunque sea siempre muy defensora de recetas naturales y sin artificios innecesarios no pude evitar tirar de un botecito de colorante amarillo que había en el armario para dar el tono que véis.

Como os digo es un mero capricho. Podéis prescindir completamente del colorante, la crema sabrá igual de bien, pero ya os digo que era un capricho de mi mente ver amarilla una crema de limón.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

En prepararla se tarda casi lo que tardéis en exprimir el zumo de los limones, lo que no sé si es una ventaja, o un inconveniente dado el aporte calórico.

Sin lugar a dudas es una receta apta para los más novatos en la cocina y no creáis que debe ser relegada a los meses de calor, porque esta crema me parece una manera fantástica de coronar cualquier comida familiar o con amigos.

Está lista en diez minutos (más el reposo en el frigorífico para que esté bien fresquita), puedes dejarla hecha con antelación y por muy lleno que estés te resulta tan refrescante en boca que acabas con el vasito a la velocidad de la luz.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

Malo. Porque parece que es ligera como un yogur pero tiene más calorías que una tableta de turrón. Y hablando de turrones, no le perdáis la pista porque como postre en navidades puede ser más que adecuado para salirnos de los sabores típicos y continuar la línea de lo pecaminosamente calórico. Que sí, que sé que estamos en septiembre, que siempre me quejo de lo de adelantar las fiestas, pero sólo lo he dejado caer a riesgo de invocar el espíritu de las navidades adelantadas ya.

Para aligerar el tema calorías siempre podéis poner menos cantidad en los vasitos o hacer la prueba con queso light porque al no ser necesario que desmolde no pasa nada si la crema queda demasiado líquida ¡el que no se arriesga no gana y ese será mi próximo experimento!

Si el limón no os gusta también os digo que no es este vuestro postre. No es que sea como morder un trozo de limón pero el sabor es marcado.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

Y no, no es para nada empalagoso a pesar de la leche condensada. Así que es muy peligroso porque parece un postre fresquito y ligero y sí, es fresquito, pero de ligero no tiene nada. Aunque no nos pese en el estómago lo hará en las caderas si abusamos.

Os preguntaréis ¿por qué cuenta todo lo malo? Muy sencillo ¡porque el postre está tan bueno que se vende solo! Así que yo sólo os quiero advertir antes de que os decidáis a meter cuchara, porque una vez lo probéis no atenderéis a razón alguna de lo sumamente rico que es. ¡Avisados estáis!

Y por si tenéis alguna duda servíos un vasito de los que he guardado para vosotros y ya me diréis.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca
Ingredientes:

* 450 ml de leche condensada (no puede ser light)
* 300 gramos de queso de untar (no puede ser light)
* 100 ml de zumo de limón (3 limones pequeños)
* Unas gotitas de colorante amarillo (opcional y al gusto)
* Galletas Lotus para decorar.

Elaboración:

1. En un bol amplio ponemos la leche condensada junto con el queso de untar y los batimos con una varilla manual hasta integrarlos. Es conveniente que estén a temperatura ambiente para que sea sencillo mezclarlos.

2. Cortamos y exprimimos los limones.

3. Añadimos el zumo de limón al bol donde tenemos la mezcla de leche y queso y batimos suavemente. Veremos que a medida que se integra el zumo la mezcla se va espesando.

4. A continuación añadimos unas gotitas de colorante amarillo. Es un paso opcional y en caso de ponerlas la cantidad dependerá del tono que queramos darle. Mejor ir poco a poco.

5. Vertemos en los vasitos que hayamos elegido, agitamos para nivelar la superficie, tapamos y dejamos reposar en la nevera unas horas para que espese o mejor aún de un día para otro.

6. Antes de servir ponemos migas de galleta o una galleta Lotus en la superficie (porque el caramelizado de la galleta contrasta muy bien con el cítríco de la crema)

https://sites.google.com/s/1-bIp-0xvK4DEiH8TFQoL-IglbWG2gI4i/edit?usp=sites_home&authuser=0

Lo ideal es servir bien fríos estos vasitos ¡es como más se disfrutan!

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

Y ¡ojo! aunque fresquitos y ligeros en boca ¡tienen muchas calorías! ¡Mejor resistir la tentación de repetir postre!Aunque creo que a estas alturas ya os he perdido a todos y os tengo con al receta anotada y revisando en los armarios de la cocina en busca de la leche condensada,

En serio, este postre está increíble, y un exceso de vez en cuando, dentro de una dieta equilibrada, es más que permisible, así que no lo perdáis de vista porque os va a encantar.

Tarta de queso con limón y leche condensada en vasitos. Lemon & Condensed milk cheesecake. Postre sin horno. Sencillo. Rico.Fácil. Navidad. Verano. Comidas familiares. Cuca

También podéis ponerle la galleta picadita en la base o en la superficie, aunque ir mojando la galleta en la crema tiene su aquel, os lo aseguro.

La princesa de la casa está más o menos recuperada de su resfriado. Por mucho que me diga la pediatra que es algo normal, que los niños tienen que pasar por estos procesos para desarrollar sus defensas y el largo etcétera que se dice en estas ocasiones no puedo evitar crisparme en cada inicio de curso.

Las normas del centro son claras. Los niños con fiebre o con una enfermedad contagiosa tipo gastroenteritis, conjuntivitis, virus "mano-boca-pie", varicela... no pueden asistir al centro. En caso de resfriados comunes o enfermedades que no presentan fiebre te ruegan que no los lleves para que no se enfermen todos. Pero ahí ya entra la conciencia de cada madre y eso me lo voy a encontrar en todos los centros porque no hay guardería en la que no pase.

El otro día me recomendaron un jarabe "de origen natural" para reforzar el sistema inmune, aunque me parece que vamos a seguir tal cual que no porque sea de origen natural va a ser la panacea o si no a estas alturas todos los pediatras del mundo lo recomendarían y no habría ningún niño enfermo.

Lo bueno es que mañana no trabajamos, porque es festivo local, y vamos a disfrutar tres días de la niña, que además estamos en feria y a ella le apetece bastante aunque hasta ahora nunca quiere subirse en ninguna atracción (para alivio de nuestra economía) pero a cambio pide algún juguete que vea.

A este paso la sección de juguetes de niña de El Corte Inglés va a ser ridícula en comparación con mi casa. Si hace sólo un año de su primer Nenuco y ya tiene seis (y la cunita, la sillita de paseo, la peluquería y bastantes complementos más...) cuando llegue la hermanita y además pasemos por las Barbies, Nancy's, Barriguitas, Pin y Pon...mi casa va a ser el paraíso de las muñecas y las cocinitas (que también tenemos una y miles de accesorios)

En fin, elucubraciones de una madre... Y hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya tentado con este postre y que si lo probáis me contéis qué os ha parecido. ¡Sed muy felices!

jueves, 13 de septiembre de 2018

Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot)

Da gusto ver que casi todos hemos regresado de nuestras vacaciones y vamos abriendo las cocinas virtuales. 

Además el verano de 2018 creo que es uno de los más cortitos que he vivido y yo feliz. No esperaba para nada que en septiembre tuviéramos días fresquitos como los que disfrutamos con lo que se hizo esperar el calor.

Ojalá el tiempo no se dé la vuelta y sigamos este buen camino hacia un largo y agradable otoño.

De lo que nadie se libra en estos días es de la vuelta a las aulas. Los colegios vuelven a abrir sus puertas y la rutina está servida nos guste o no.

Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot u olla de cocción lenta) Slowcooking Desayunos Meriendas Saludable Cuca

Para afrontar con energía la vuelta he elegido una receta de granola que he preparado en mi olla de cocción lenta pero que bien podéis hacer metiendo la mezcla unos 25-30 minutos en el horno. Yo sigo muy perezosa para encenderlo aún y sólo lo hago de vez en cuando para preparar algunas recetas saladas. Ya os adelanto que este verano, a pesar de no haber sido muy caluroso, he tolerado fatal el calor en la cocina (y estar en la cocina en general) y así me luce el pelo al regreso al blog.

Cuando preparé mi primera granola en primavera se abrió un mundo de posibilidades ante mis ojos y mi imaginación se puso en marcha. Después perdí fuelle pero es que la llegada del verano trae consigo otras cosas y la vida no da para tanto.


Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot u olla de cocción lenta) Slowcooking Desayunos Meriendas Saludable Cuca
Esta granola es altamente adictiva. No sabe mucho a café, ni a caramelo, ni a plátano ni a cacao, pero todo junto proporciona un aroma y un sabor... ¡increíbles! Me duró un suspiro.

Llené una lata que me comía a cucharadas, a veces a escondidas, para no oír a mi costillo decir que no tengo límite cuando algo me gusta.

Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot u olla de cocción lenta) Slowcooking Desayunos Meriendas Saludable Cuca

Nunca había probado los nibs de cacao, de hecho ni había oído hablar de ellos hasta que en enero llegó a casa un lote de chocolates que gané en un sorteo de Instagram. En la granola me han encantado y combinados con los chips de plátano (que también llevaban bastante en casa, aunque esos los pagué yo) están de escándalo.

Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot u olla de cocción lenta) Slowcooking Desayunos Meriendas Saludable Cuca

Que nadie se piense que mi propósito de vaciar armarios se me ha olvidado. Pasito a pasito lo voy consiguiendo aunque el parón veraniego no me ha ayudado precisamente. O sí, porque hemos ido arrasando con algunas tabletas de chocolate. Así nos ha lucido la operación bikini, aunque de eso mejor hablamos la semana que viene.

Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot u olla de cocción lenta) Slowcooking Desayunos Meriendas Saludable Cuca

Yo que tengo manías para dar y regalar me tomo la granola generalmente con yogur y fruta porque con la leche caliente la avena se pone blanda rápidamente y con la leche fría no acabo de encontararle el punto. A esta receta le daré una vuelta para convertirla en barritas para tomar en el trabajo porque os aseguro que está de muerte.

Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot u olla de cocción lenta) Slowcooking Desayunos Meriendas Saludable Cuca

El café lo podéis poner normal o descafeinado porque a quien le gusta el café le gusta desde pequeño. Ya os he contado en alguna ocasión que Lara desde los cinco o seis meses se vuelve loca cuando escucha la cafetera o huele el café y pobre de nosotros si no le damos. Esta niña lo lleva en los genes, os lo aseguro. Y si no la compartís con los más peques de la casa ¡más granola para vosotros!

Como os comentaba al principio en casa duró menos de una semana y sólo me la comía yo. Con estos antecedentes cualquiera la repite en breve ¡acabo redonda! porque por muy sana que sea, que lo es, porque no tiene calorías vacías, calorías tiene y ahora a ver quién entra en los pantalones.

Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot u olla de cocción lenta) Slowcooking Desayunos Meriendas Saludable Cuca

Así que no os puedo decir cuánto tiempo se conserva en perfecto estado, pero estoy segura de que en un bote o una lata que cierren bien tendréis granola durante varias semanas ¡si llega! 

Como siempre os he guardado un poquito para que la disfrutéis conmigo mientras os cuento cómo preparar esta maravilla.

Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot u olla de cocción lenta) Slowcooking Desayunos Meriendas Saludable Cuca

Ingredientes:

* 200 gramos de copos de avena
* 80 gramos de semillas de lino dorado (linaza)
* 40 gramos de semillas de sésamo
* 30 ml de AOVE
* 40 gramos de miel
* 20 gramos caramelo líquido
* 1 cucharadita generosa de café soluble
* 1 cucharadita de esencia de vainilla
* 1/2 cucharadita de canela en polvo
* 100 gramos de plátano deshidratado
* 50 gramos de nibs de cacao de Ghana (los míos de Exalta chocolate)

Elaboración:

1. En un bol ponemos el aceite, la miel, el caramelo, el café soluble, la vainilla y la canela y mezclamos bien hasta integrar. Reservamos.

2. En otro bol ponemos la avena, el lino y el sésamo y vertemos encima la mezcla de aceite, miel, caramelo y especias.

3. Comenzamos a mezclar con ayuda de una cuchara o un tenedor (lo que más rabia os dé) hasta que la avena y semillas estén bien mezcladas e impregnadas con los líquidos.

4. Vertemos en la Crock Pot y programamos hora y media en ALTA y ponemos un paño de cocina limpio y encima la tapadera de la olla.

5. Cada treinta minutos aproximadamente destapamos y removemos el contenido para que quede todo tostado de manera uniforme.

6. Los últimos 20-30 minutos dejamos cocinar sin la tapadera y sin el paño.

7. Vertemos sobre una lámina de silicona o un papel de hornear, extendemos y dejamos enfriar.

8. Añadimos los chips de plátano (os recomiendo partirlos con las manos en trozos más pequeños) y los nibs de cacao, mezclamos bien y pasamos a una lata que cierre bien.

https://sites.google.com/s/1R8pHL1NVXVfym4Q6QR3c_WcOUUq2Toi2/p/1SfQp-5A9aHxXu-jRncJ2S7tH2H9K1EOz/edit

Si no tenéis olla de cocción lenta bastará con poner la mezcla en una bandeja de horno cubierta con papel y hornear a 160º C durante una media hora removiendo cada diez minutos con una cuchara de madera para que las semillas y la avena se tuesten de manera homogénea.

Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot u olla de cocción lenta) Slowcooking Desayunos Meriendas Saludable Cuca

Incluso se puede preparar en la sartén, a fuego medio/bajo y removiendo con frecuencia ¡no dejes de hacer tu propia granola en casa porque nunca más querrás las industriales! 

Lo que más me gusta, además de lo sana que es, es que puedes ponerle lo que tengas en casa o lo que más te gusteo se adapte a tus necesidades nutricionales. 

Granola con nibs de cacao de Ghana y plátano aromatizada con café y caramelo (en CrockPot u olla de cocción lenta) Slowcooking Desayunos Meriendas Saludable Cuca

Esta temporada voy a seguir apostando por postres y/o recetas un poquito más saludables porque todos lo vamos a agradecer, aunque de vez en cuando... pues eso, que de vez en cuando me olvidaré de este buen propósito pero sólo porque dentro de una dieta saludable un exceso de vez en cuando nos lo podemos permitir.

La pasada semana Lara comenzó su tercer y último año de guardería. El inicio no ha sido sencillo. Un mes en casa con mi madre o conmigo dio como resultado que la niña llorara amargamente el primer día y un poco, yo creo que por intentar un chantaje más que nada, el segundo. El resto se quedó bien. 

En realidad el resto han sido pocos porque el sábado ya comenzó a mostrar síntomas de resfriado. Lo sabía. Que iba a ser volver y ponerse enferma. Y más enferma estoy yo porque sigue habiendo madres desaprensivas que llevan a sus hijos malos a la guardería.

En especial me hierve la sangre porque por lo general son madres que no trabajan, pero que los llevan porque "están cansadas de aguantarlos en casa todo el verano" Que todo el verano, en la guardería, se traduce al mísero mes de agosto.

Ya el día de la reunión de padres más de una se presentó con los niños, que menuda algarabía armaban que no había quién se enterase de lo que decía la directora. Os aseguro que había niños que tenían una tos que daba miedo. Y así los colocaron el día siguiente en las clases y así nos luce el pelo.

Me frustra porque Lara no se ha puesto malita en todo el mes de agosto y ha estado en la piscina y ha jugado con otros niños, que no está en una burbuja, pero si la metes en una guardería con 50 niños resfriados, pues algo pilla, y nunca es nada bueno.

Y mi suerte es que puedo tirar de mi madre y tengo dónde dejarla sin que me cueste más el dinero, porque hay quién además de pagar guardería (como la pago yo, que los padres trabajadores pagamos un dineral) tiene que pagar una persona que le cuide sus hijos si están enfermos.

Lo sé, estoy muy enfadada, pero si esto es el inicio... Cruzaré los dedos para que el resfriado se deba más a los cambios de temperaturas de los últimos días que a los niños de la guardería. Ella por otro lado feliz, porque se queda con mi madre, y hace lo que quiere y consigue comer lo que le viene en gana, que por lo general son patatas fritas. En eso es clavadita a mi hermano.

Que por cierto, la semana pasada, en la guardería, ya pidió algunos días en lugar del puré la comida sin triturar. Es más, hasta se comió un melocotón enterito ella sola. A ver si seguimos por el buen camino. 

Sin más me despido de vosotros hasta la próxima semana. Estoy cogiendo el ritmo poco a poco pero se me acumulan las visitas a vuestras cocinas ¡un mes y se pierde práctica! ¡Sed felices!

jueves, 6 de septiembre de 2018

Natillas de chocolate y café

Y por fin llegó Septiembre.

Un mes que nos ofrece una nueva oportunidad de comenzar cuando empieza la cuenta atrás para el final del año aunque con el bañador a mano nos parezca aún una fecha muy lejana.

A mí siempre me ha gustado este mes. Es el comienzo de la vuelta a la rutina y os aseguro que yo soy un animal de horarios y costumbres. El mucho tiempo libre está bien, pero sólo unos días. Al final me disperso y acabo por perderlo más que por aprovecharlo.

Mira que mi intención es siempre buena, y quiero hacer muchas cosas durante mis vacaciones y las tardes libres que nos brinda el horario de verano. Pues bien. Todo queda en eso. Llevo desde finales de junio sin meterme en la cocina para hacer un triste postre. No sé si me da más pereza cocinar, hacer hueco en un abarrotadísimo frigorífico o hacer las fotos con este calor.

Así que con un buen puñado de excusas en una mano y toda la pereza del mundo que brinda el calor estival a las espaldas aquí me tenéis tirando de recetas guardadas y paseándome por vuestras cocinas a ver si me pongo las pilas.

Natillas caseras de chocolate y café. Postre casero, sencillo, rico, fresquito, sin horno, fácil, de verano, tradicional. Cuca.

Para la vuelta he elegido unas sencillas natillas de chocolate. Postre clásico donde los haya a las que he querido añadir un toque de café que potencia su sabor.

No deja de ser un postre fresquito (que los rigores del calor aún nos acompañan) pero nos recuerda que en breve (o no tan breve) el frío hará su aparición.

Natillas caseras de chocolate y café. Postre casero, sencillo, rico, fresquito, sin horno, fácil, de verano, tradicional. Cuca.

¿Quién no ha disfrutado de unas buenas natillas de chocolate como postre en la comida tras una mañana de colegio? Además había que comer a toda prisa porque por la tarde teníamos que regresar a clase. Ahora parece una locura, pero en mis primeros años de colegio había clases por las tardes y no suponía ningún trauma para ningún niño. Casi todos nos íbamos a comer a casa, pero en el centro había comedor escolar para los padres que lo necesitaran.

Ahora las cosas son muy diferentes y más de uno te mira con mala cara si comentas que se debería volver a un horario escolar como los de antes, pero sinceramente creo que funcionaba bastante bien. Pero como este no es el tema de hoy lo reservo para otra ocasión mejor.

Natillas caseras de chocolate y café. Postre casero, sencillo, rico, fresquito, sin horno, fácil, de verano, tradicional. Cuca.

A lo que iba. Las natillas. ¿Quién no las ha comido en su infancia? Ya fueran caseras al más puro estilo, elaboradas con un sobre de Flanin el Niño, Pottax o El chino mandarín (por nombrar algunos de mis recuerdos) o esas industriales que todos, absolutamente todos hemos comido en más de una ocasión y que ni nombrar hace falta porque entonces no había tantas marcas blancas y eran casi las únicas en el sector, las natillas han sido un clásico de nuestra infancia.

Si es fácil echarlas al carrito de la compra, no os podéis hacer una idea de lo sencillo que es prepararlas en casa. Sólo hay que estar un poquito pendientes del fuego y en un abrir y cerrar de ojos tendremos un postre delicioso, casero y mucho más sano que cualquier otro que podamos comprar.

Natillas caseras de chocolate y café. Postre casero, sencillo, rico, fresquito, sin horno, fácil, de verano, tradicional. Cuca.

Y una vez te lanzas es cuestión de echar un vistazo en los armarios de la cocina, dejar volar tu imaginación y preparar una variante tras otra a cuál más rica.

Si seguís los pasos al pie de la letra y las preparáis sin prisas y sin tener que acudir a otras cosas no se cortarán ni se quemarán que por lo general es a lo que más miedo tiene la mayoría a la hora de elaborar este postre que por otro lado se ha ganado una fama de "complicado" que no comprendo porque el truco está en no tener prisas y remover bien.

Os invito como viene siendo costumbre a que probéis esta maravilla mientras os cuento la receta. Esta vez no he reservado un bol, sino dos, para hacer más dulce el regreso aunque he constatado que todos regresamos a nuestras cocinas la mar de contentos. Para mí, como en cada vuelta, todo un placer volver a contar con vosotros en este rinconcito.

Natillas caseras de chocolate y café. Postre casero, sencillo, rico, fresquito, sin horno, fácil, de verano, tradicional. Cuca.

Ingredientes:

* 1 litro de leche (preferiblemente entera)
* 2 huevos
* 60 gramos de azúcar
* 60 gramos de harina de maíz (maicena)
* 200 gramos de chocolate negro Valor
* 2 cucharadas colmadas de café soluble (normal o descafeinado)
* Galletas napolitanas para decorar.

Elaboración:

1. En una cazuela ponemos la leche, el café soluble y el chocolate troceado y la ponemos a fuego medio (5 en mi placa de inducción que llega hasta el nueve) y vamos removiendo de vez en cuando con ayuda de unas varillas manuales (o una espátula aunque os aconsejo las varillas para este postre) para ayudar a deshacer el chocolate y para evitar que se quede en el fondo y se pueda quemar.

2. Mientras en un bol ponemos la harina de maíz, el azúcar y los huevos y removemos hasta que quede una masa homogénea y sin grumos (especialmente de la harina de maiz). Puede parecer que es imposible pero os aseguro que antes de que os déis cuenta lo tendréis integrado. 

Si creéis que os puede costar reserváis unos 100 ml de la leche y en lugar de ponerla en la cazuela la ponéis junto con el azúcar y los huevos.

3. Cuando el chocolate esté derretido y la leche esté a punto de romper a hervir retiramos la cazuela del fuego y vamos añadiendo la mezcla de huevos, azúcar y harina poco a poco, en un hilo continuo, a la vez que vamos removiendo.

4. Cuando lo hayamos vertido todo ponemos de nuevo la cazuela en el fuego y le ponemos un fuego medio tirando a bajo ¡y constante! Es fundamental no someter las natillas a cambios de temperatura para cuajarlas porque acabarán cortadas. Yo le pongo también el 5 en mi placa que llega a 9 y nunca he tenido ningún problema.

5. Una vez en el fuego vamos removiendo continuamente (así evitamos que puedan romper a hervir porque se acabarían cortando y también que se puedan quemar) hasta que veamos que las natillas comienzan a espesar. El tiempo dependerá de cada placa y de cada cazuela (`porque distribuyen de diferente manera el calor) pero oscilará entre 5 y 15 minutos como mucho.

6. Vertemos en los vasitos o boles en los que vayamos a presentar, dejamos que se templen, tapamos y guardamos en la nevera.

7. Cuando vayamos a servir adornamos con galletas napolitanas.

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Como os había dicho no puede ser un postre más fácil de preparar ¡y no puede estar más rico!

Natillas caseras de chocolate y café. Postre casero, sencillo, rico, fresquito, sin horno, fácil, de verano, tradicional. Cuca.

El tema del dulzor va en función de cada uno, así que podéis variar la cantidad de azúcar para adaptarla a los gustos de vuestra casa que ya sabéis que yo soy muy comedida con esto.

Natillas caseras de chocolate y café. Postre casero, sencillo, rico, fresquito, sin horno, fácil, de verano, tradicional. Cuca.

Seguro que muchos os estaréis preguntando cómo le ha ido el verano a la niña más famosa de la blogosfera.

Con tanto bañarse (que se tira de cabeza en la piscina de adultos sin miedo alguno, cosa que yo prefiero porque la pequeña no me gusta un ápice) ha crecido algo así como cuatro dedos. Si durante el verano hemos estado usando una talla tres años que a estas alturas nos está peligrosamente estrecha no os digo la talla que le estoy comprando para la nueva temporada porque os hacéis una idea...

Si algo me ha librado de tener que buscar desesperadamente una talla más grande de ropa de verano al final de la temporada es que le hemos dicho adiós al pañal y eso nos ha estilizado. Por la noche nos cuesta algo más controlar el pipí y hasta el momento hemos tenido dos escapes, pero muy contenta porque ha sido muy sencillo este paso.

Con la comida seguimos igual. Sólo quiere puré así que sigo ofreciéndole otros alimentos con la esperanza de que un día decida que ya no quiere más triturado. Me dicen en la guardería que este curso, al comer todos los niños de dos y tres años en el comedor, en cuestión de meses cambiará de parecer y sólo querrá comer sólido.

En cuanto a hablar... pues no calla y tenemos conversaciones la mar de subrealistas y no os podéis imaginar lo que habla con sus muñecas ¡yo es que me parto al verla!

En definitiva, sigue tan trasto como siempre y aprendiendo a pasos de gigante.

Nada más por esta semana, para una primera toma de contacto creo que ha estado muy bien. Iré retomando la rutina de pasar por vuestras cocinas para no perderme ni una sola de las deliciosas recetas que seguro habéis preparado para compartir ahora con todos nosotros.

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 26 de julio de 2018

Arroz con leche en CrockPot

Cuando yo era pequeña tenía la sensación de que el verano lo paralizaba todo.

No sólo no había colegio sino que hasta la programación de la televisión era diferente durante estos meses. Yo llegué a conocer la televisión con sólo dos canales y cuando tenía seis o siete años comenzaron las emisiones en las cadenas privadas. Viviendo en un pueblo ya os aseguro que no fuimos de los primeros en ver Telecinco ni Antena 3 pero supuso toda una revolución que ofrecieran más programas, más series de dibujos y concursos.

Recuerdo cuando los programas de la mañana se tomaban vacaciones desde finales de junio hasta principios de septiembre y las cadenas dedicaban su programación a los niños y adolescentes. 

Ahora tenemos cientos de canales en abierto y si disponemos de plataformas de pago la oferta es prácticamente ilimitada así que esos cambios se han vuelto completamente innecesarios.

No obstante, lo que sigue siendo común con mis recuerdos de la infancia, es que en general la programación televisiva es un asco en verano (que también en invierno) aunque a estas alturas las cadenas se empeñan en ofrecer reposiciones de programas (no os digo hasta dónde estoy de ver a Pablo Motos cada día en televisión desde que El Hormiguero se mudó a A3) y alguna serie de medio pelo en lugar de preparar esos programas especiales con presentadores con guiones infumables, actuaciones musicales y situaciones que daban vergüencia ajena incluso a los niños que los veían.

Sólo los especiales de Nochebuena y Nochevieja han sobrevivido y siguen siendo tan casposos como hace treinta años. Os juro que cada año me pregunto si alguien los ve. De lo que no estoy segura es de si los reponen al día siguiente, porque cuando yo era pequeña nos los teníamos que tragar sí o sí la mañana de navidad y de año nuevo porque no había otra cosa.

Lo que no cambia por mucho tiempo que pase es el agotamiento que el calor provoca en la mayoría del personal. A mí me faltan las fuerzas. Y me pongo a pensar en panaderos, cocineros y camareros de restaurantes, bares, chiringuitos, salones de bodas... y creo que son verdaderos héroes.

Mientras aquí estamos nosotros echando el cierre de nuestras cocinas virtuales porque no aguantamos más el calor y nos hemos abandonado en los brazos de la pereza.

La blogosfera a estas alturas del mes de julio parece Madrid en pleno mes de agosto. Quedamos los contados y muchos estamos con la maleta tras la puerta listos para salir corriendo. En unas semanas volveremos, echaremos la persiana arriba, haremos limpieza general y arrancaremos nueva temporada con fuerzas e ideas renovadas.

Arroz con leche en olla de cocción lenta CrockPot. Postres tradicionales. Fresquitos. Verano. Sin horno. Cuca. Canela.

Yo soy la primera perezosa. Tanto que el postre de hoy se ha hecho solo. Sí, sí. Esta olla, en la que echas los ingredientes, programas el tiempo y te olvidas es una maravilla.

En realidad para hacer arroz con leche hay que estar un poco pendiente porque cada cierto tiempo tienes que ir añadiendo algunos ingredientes para que el resultado sea óptimo pero bien lo merece porque a mí siempre me ha puesto de los nervios remover el arroz con leche para que no se pegue y con la CrockPot no existe ese problema.

Soy consciente además de que las últimas recetas no son precisamente variadas y que hace dos semanas traía una crema de arroz con leche, pero creedme cuando os digo que la vida no me da para más.

Arroz con leche en olla de cocción lenta CrockPot. Postres tradicionales. Fresquitos. Verano. Sin horno. Cuca. Canela.

Así que hoy para echar el cierre por vacaciones hasta septiembre traigo un postre que da cero ruido, de la más pura cocina típica española, con defensores y detractores a partes iguales, pero que si te gusta, fresquito es todo un lujo tomarlo en verano.

Para ser la primera vez que lo he hecho en la CrockPot me ha quedado bastante aceptable. Bien es cierto que esta receta está en casi todas las webs y no varía ni un punto, pero creo que en sucesivas ocasiones iré introduciendo pequeños cambios como sustituir parte de la leche por nata o incluso reducir un poco la cantidad de líquido porque el arroz que utilicé no necesitó tanto, aunque yo encantada de que quedara más líquido que seco.

Arroz con leche en olla de cocción lenta CrockPot. Postres tradicionales. Fresquitos. Verano. Sin horno. Cuca. Canela.

Si considero que merece la pena volveréis a ver mi versión personal del arroz con leche en este aparato que si por cierto estáis considerando haceros con él yo sólo puedo animaros a que los lancéis porque os va a encantar aunque al principio hay que hacer un cambio de mentalidad con respecto a la forma de cocinar.

En postres no le estoy sacando mucho partido, pero es más por pura pereza que por otra cosa.

Lo que os aseguro es que se amortiza y se agradece no tener que estar pendiente de la comida, sobre todo en verano.

Arroz con leche en olla de cocción lenta CrockPot. Postres tradicionales. Fresquitos. Verano. Sin horno. Cuca. Canela.

No me extiendo más. El verano no sé para qué se inventó, de lo que estoy segura es de que no se ha inventado para trabajar ni para hacer nada que requiera un mínimo esfuerzo.

Hoy cae el cierre virtual de mi cocina que volverá a levantarse en septiembre aunque probablemente pase por vuestras cocinas durante unos días más ya que sigo trabajando en la oficina.

Si os gusta el arroz con leche estáis invitados a un bol bien fresquito que nos amenice este verano tan peculiar que estamos viviendo.

Arroz con leche en olla de cocción lenta CrockPot. Postres tradicionales. Fresquitos. Verano. Sin horno. Cuca. Canela.


Ingredientes:

* 1 litro de leche entera
* 125 gramos de arroz de grano redondo
* La piel de un limón
* Una rama de canela
* 100 gramos de azúcar
* Canela en polvo (opcional)

Elaboración:

1. Ponemos la leche en la olla junto con el palo de canela y la piel del limón (sólo la parte amarilla para que no amargue), tapamos la olla y programamos tres horas en temperatura ALTA

2. Pasada la primera hora añadimos el arroz, removemos, tapamos y dejamos cocinar.

3. A las dos horas destapamos, añadimos el azúcar, removemos bien y dejamos cocinar hasta que acabe el tiempo.

4. Pasadas las tres horas destapamos, retiramos la canela y el limón, removemos un par de minutos y vertemos en los boles en los que vayamos a presentar.

5. Esperamos a que se enfríen, tapamos y guardamos en la nevera.

6. Cuando lo vayamos a servir podemos espolvorear con canela en polvo.

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Arroz con leche en olla de cocción lenta CrockPot. Postres tradicionales. Fresquitos. Verano. Sin horno. Cuca. Canela.

Disfrutad mucho del verano. Aunque no se salga de vacaciones fuera de casa es interesante el cambio de rutinas que esta época supone aún a pesar de que muchos estemos deseando la vuelta a la normalidad ¡es la naturaleza del ser humano!

¡Nos vemos en Septiembre!

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 19 de julio de 2018

Tarta Stracciatella.

Dice el refrán que lo importante no es cómo se empieza sino como se acaba.

Y yo creo (quiero creer) en la sabiduría de nuestro refranero popular.

El verano no ha comenzado muy bien. Y no sólo es el tema de la pereza de la que os hablaba la semana pasada que además veo que se ha instalado en la casa de más de una de nosotras.

Cuando leo o escucho que hay gente que espera ansiosa la llegada del buen tiempo, que le supone un chute de energía y bla bla bla yo alucino bastante. Para mí el verano sólo suponía descanso en mi época de estudiante. Me cuesta horrores seguir el mismo ritmo con el trabajo, la casa (que no se ensucia menos abriendo ventanas para que entre ese fresquito teórico que en realidad es mentira y estamos mejor bajo el aire acondicionado) el blog y la pequeña heredera.

La piscina supone un entretenimiento temporal y engañoso porque a la larga supone más agotamiento y más lavadoras a poner ¡seamos realistas! 

Y menos mal que el calor ha llegado tarde este año, porque en las últimas semanas muchos blogs están echando el cierre por vacaciones sin esperar siquiera al mes de agosto por puro agotamiento. Que lo entiendo, porque yo misma me lo he planteado, pero voy a continuar al pie del cañón hasta finales de julio y en agosto mis fogones virtuales permanecerán apagados que también se merecen un descanso.

Pero lo que peor llevo no es el calor. No. Desde la pasada semana arrastro un mosqueo importante provocado por las rebajas.

Lo confieso, soy consumista. Me gusta comprar y desde que Lara nació le he cogido tanto el gusto a hacerlo por Internet que es raro que vaya a las tiendas físicas. Os aseguro que es todo un peligro, pero también tiene sus ventajas, aunque de esto hablaremos otro día.

En fin, que la semana pasada estaba yo echando un vistazo a cierta web e hice un pedido. He comprado mil veces en esa marca. Conozco sus tallas, conozco mi cuerpo y no tengo dudas a la hora de pedir. Hasta ahora todo genial. Pues bien, teníais que haber visto mi cara cuando fui sacando las prendas del paquete. Todo talla S y todo GI GAN TE. En un principio pensé que a mí o a la persona que había preparado el pedido se nos había ido la olla y era todo talla L o XL. Tras repasar la factura y las etiquetas confirmo que no, que todo talla S. 

Venga, igual es que la vista me engaña, voy a probármelo... Muchísimo peor. La ropa me estaba tan grande que os aseguro que me la pongo el día que iba a dar a luz a Lara y aún me sobraba. Sin exagerar.

Me dio mucha rabia. No tanto por el hecho de tener que devolverlo que es un engorro esperar a que pasen a recoger el dichoso paquetito, sino porque el vestido me encantaba, lo había encontrado genial de precio y casi parecía un cura con él puesto.

Así que ahora me enfado con el mundo y no vuelvo a comprar en las rebajas porque paso de llevarme otro chasco de este tipo.

Para quitarme el mal sabor de boca preparé este postre. 

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Esta semana dejamos atrás los postres en vasitos que tanto juego nos han dado semanas atrás sin abandonar las recetas sin horno.

¿Quién no conoce la Stracciatella? Seguro que todos la conocimos de pequeños en forma de helado, y estoy segura de que muchos de vosotros habéis pedido sin pudor alguno un cucurucho o una tarrina de "nata-choc" porque al helado de stracciatella se le ha llamado así en los pueblos de toda la geografía española.

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Bien es cierto que la Stracciatella en Italia se puede referir a otras elaboraciones (una sopa o un queso) aunque creo que la mayoría siempre la hemos asociado a elaboraciones dulces como los helados o los yogures.

La tarta stracciatella la conocí cuando llegué a la blogosfera. No soy consciente de haberla comido antes y a pesar de la sencillez que tiene no me había animado nunca a hacerla. Es de esas recetas que siempre están a la espera pero que no te "obligas" a hacer pronto porque siempre surge otra.

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Además confieso que yo no soy muy amante de la stracciatella. En helado me gusta lo justito, o lo que es lo mismo, me lo como si tengo antojo de helado y no hay otro. Y en yogur no me desagrada pero tengo otras opciones que me gustan más.

Pues bien, precisamente fueron unos yogures los que propiciaron esta tarta. A Lara le gusta el yogur natural y le encanta el chocolate. Además la pobre se come el yogur natural sin azúcar, ácido y fuerte hasta decir basta, pero a ella le gusta y yo prefiero que no desarrolle el gusto por las cosas muy dulces (pero ahí tiene como ejemplo a su padre y al final acabará cayendo) así que le sigo dando los mismos.

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Estábamos un día haciendo la compra y vi los yogures griegos cremosos de stracciatella de ese supermercado que tanto me gusta y pensé que a Lara le iban a encantar porque casi nunca le doy chocolate porque es muy estreñida.

No podía estar más equivocada. Yo toda feliz después de batallar con ella para que se comiera el puré le abro el yogur y se lo pongo en la bandeja de la trona con la cucharilla y lo mira, me mira y me dice que el yogur tiene bichos.

Le explico muy serena que el yogur no tiene bichos, que son trocitos de chocolate. Parece que le conviene.

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Después de un rato batiendo el yogur con la cuchara (yo no sé cómo esta niña no es capaz de montar la comida con la de vueltas que le da con la cuchara en el plato) se lleva un poquito a la boca. Bien. Parece que le gusta.

No, espera. Lo escupe. Mi paciencia tremendamente al límite. A ver,  ¿qué le pasa al yogur?

Que tiene pedazos.

No hija, no son pedazos, el yogur tiene trocitos de chocolate. Está muy rico, come otro poquito. (Aquí el humo empezaba a salir ligeramente por la nariz)

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Tres cucharaditas después que había escupido invariablemente diciendo que el yogur tenía cosas (y con el humo saliéndome por la nariz y las orejas) le quité el yogur, le di uno natural sin azúcar, sin trozos, ni bichos, ni bolas, ni nada que pudiera atragantarla y abandoné para siempre la idea de que Lara comiera yogures de stracciatella a la vez que los cinco yogures restantes se iban quedado cada vez más al fondo en el frigorífico.

En una de mis reorganizaciones (una vez a la semana casi seguro) los vi a punto de caducar y me acordé de esta tarta que he acabado haciendo como a mí me ha dado la gana, sin nata montada que no me hace tampoco mucho tilín en los postres y sacando de los armarios lo que podía aprovechar.

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Con esta receta además de dar salida a los yogures he acabado con las reservas de galletas Oreo de mi cocina. Y sólo queda una caja de escamas de chocolate. Y casi acabo el bote de preparado para batido de vainilla que cierta persona echó un día al carro de la compra y nunca más se volvió a acordar de él, pero de esto tampoco voy a hablar hoy o se me acabará derritiendo la tarta por el calor.

La tarta está muy rica. A ver, con el montón de chocolate en trocitos que tiene, con esos yogures tan cremosos y la capita de crema de cacao ¡como para no estarlo! 

Me ha gustado el toque que le da la base de galletas Oreo, pero si no son de vuestro gusto ponéis unas galletas normales y tan contentos todos.

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Lo que menos me ha gustado (y es por pornerle peros) es la textura. Por miedo a que no cuajara bien le puse más hojas de gelatina de las que pensé cuando fui ideando la receta viendo lo que tenía en la cocina. No está tipo goma, pero me hubiera gustado más cremosa, así que yo le quitaría una y hasta dos láminas de gelatina. ¡Viva el riesgo! 

La cobertura de crema de cacao va genial, pero tiene un inconveniete ¡no es sencillo extender la crema de cacao sobre una tarta fría y que además escurre! Me las vi y las deseé para poder extenderla de una manera casi decente, aunque el look rústico me gusta bastante, la verdad.

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Y cuando la cortas la crema de cacao "ensucia" el corte de la tarta así que hay que ir limpiando el cuchillo en cada corte para que quede algo presentable, pero si no hay foto de por medio ¡corta sin miedo!

Y aunque me cuesta la vida hacer la foto a los postres con chocolate (esto me lo voy a mirar bien durante mi descanso porque me agobia y me frustra a partes iguales) han quedado unas fotos veraniegas y presentables que espero os inviten a tomaros un trozo conmigo antes de salir pitando a buscar la playa, la sombra o cualquier cosa que nos refresque. 

¿A quién le sirvo este primer trozo?

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Ingredientes:

Para la base:

* 20 galletas Oreo con el relleno
* 35 gramos de mantequilla

Para la masa:

* 200 gramos de queso crema normal
* 5 yogures de stracciatella (yo he usado griegos cremosos de stracciatella del Lidl)
* 100 gramos de preparado para batido de vainilla. Se puede sustituir por un sobre de azúcar de vainilla y el resto de azúcar glas.
* 100 gramos de escamas de chocolate negro
* 10 hojas de gelatina (me pudo el miedo a que no cuajara bien, y aunque no quedó goma yo le pondría una o dos menos la próxima vez)

Para la cobertura:

* Crema de cacao


Elaboración:

1. Para preparar la masa ponemos las galletas en la picadora y picamos hasta dejarlas convertidas en polvo. Derretimos la mantequilla (en el microondas o al baño maría), la vertemos sobre el polvo de galletas y mezclamos muy bien con ayuda de un tenedor.

Vertemos la mezcla en la base de un molde desmoldable y extendemos formando una base homogénea. Reservamos.

2. Para preparar el relleno ponemos la gelatina a hidratar en agua fría y reservamos.

3. En un bol amplio ponemos el queso crema, los yogures y el preparado para batido de vainilla y batimos con ayuda de una varilla eléctrica o con un robot de cocina.

4. Añadimos las escamas de chocolate y mezclamos hasta que queden bien esparcidas por el relleno.

5. Cuando la gelatina esté hidratada, escurrimos las hojas, las ponemos en un vaso y las ponemos a calentar en el microondas hasta que estén derretidas.

6. Añadimos un par de cucharadas del relleno de la tarta al vaso con la gelatina derretida y removemos con ayuda de una cucharilla para que la gelatina se temple.

7. La vamos añadiendo al bol donde teníamos el relleno a la vez que vamos batiendo para asegurarnos que se reparte bien. Batimos durante un par de minutos.

8. Vertemos el relleno sobre la base de galletas Oreo, tapamos con film transparente y metemos en el frigorífico hasta que cuaje y si podemos dejamos reposar toda la noche.

9. Antes de servir desmoldamos y cubrimos la superficie con crema de cacao y avellanas. 


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Parecen muchos pasos pero en realidad no es más que mezclar ingredientes y esperar a que cuaje.

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

Tened en cuenta que esta tarta "mancha" Es decir, mientras reposa suelta parte del suero del yogur. Con ello no pierde jugosidad ni cremosidad, pero a mí me gusta contarlo todo y el posible que bajo el molde encontréis un cerco líquido que tocará limpiar de los estantes del frigorífico. Los míos son de cristal y con ello evito manchar todo el frigorífico. Como contrapunto está el hecho de limpiar los cristales que no es que sea sencillo precisamente.

Tarta Stracciatella. Postre de verano sin horno. Cuca

El pasado fin de semana no nos ha regalado un nuevo raspón en las rodillas. Sin embargo el domingo nos llevamos un chichón de tamaño XXL en la frente. Cuando estábamos dejando las cosas en la taquilla para irnos a casa ¡pumba! de cabeza al suelo 

Los gritos se escucharon tres pueblos más allá, y tras calmarla los socorristas le aplicaron una crema para que no se inflamara y ahí quedó el asunto. Es más, cuando mi marido llegó (él se fue a llevar el resto de cosas al coche mientras yo llevaba a la niña al puesto de los socorristas) Lara le dijo que el socorrista era muy guapo... En eso se resumía el incidente. Dos minutos antes nos íbamos a morir, ahora el socorrista es guapo ¡y bueno! 

El lunes por la mañana el chichón se veía pero tampoco era nada tremendamente escandaloso. El día que nos den puntos ya lo hablaremos.

Me despido ya, que sigo estando hasta arriba de trabajo ¡no veo el momento de que acabe este mes y los plazos con la Agencia Tributaria! Paso por vuestras cocinas en cuanto tengo un hueco ¡no me olvido de nadie! ¡Feliz fin de semana! 

Manos a la masa y ¡bon appétit!