jueves, 12 de julio de 2018

Pudin de chía con leche de soja y cereales

Esta no es la receta que tenía previsto publicar esta semana pero el exceso de trabajo en la oficina y la pereza de las tardes de verano se ha apoderado de mí y no me ha dado tiempo a descargar y editar las fotos del postre que tenía previsto compartir con vosotros hoy.

Este verano tengo la sensación de que estoy aprovechando cero las tardes libres (y eso que vamos por la segunda semana con el horario estival) pero estoy tan sumamente cansada que no me apetece hacer nada. Es que ni siquiera vamos a la piscina, aunque esto más bien por culpa de la heredera y su otitis que aunque ayer acabamos con el ciclo de antibiótico prefiero ser prudente y aguardar al menos hasta el viernes antes de que se zambulla de nuevo.

Y diréis vosotros ¿pero se duchará la niña no? Sí claro, con los tapones puestos para que no le entre agua y con mucha precaución porque a la mínima se los quita. Si eso es en la bañera en la piscina no vuelvo a verlos.

Cruzaré los dedos para que no repita muchas veces a lo largo del verano y podamos seguir yendo al club y que dé allí rienda suelta a su energía devastadora. Y ante la pregunta que muchos os estaréis haciendo os aseguro que no es posible ir al club y que la niña no se zambulla en la piscina. Fuera de la temporada de verano no hay problema porque el recinto está cerrado, que si no es capaz en pleno mes de enero de decir que se baña.

Reconozco que también estoy un poco floja para la repostería y aunque hago alguna cosilla llevo un par de semanas en las que no me da la vida ni hago por sacar un rato para preparar nada, aunque me da más pereza hacer las fotos que cocinar, eso también es cierto.


El postre que os traigo hoy es sano, de eso no hay duda. Y también es una receta del más puro aprovechamiento porque con este pudin acabé con un resto de semillas de chía, el culo de un bote de cereales solubles (que ni siquiera recuerdo cómo llegaron a casa) y un poco de leche de soja que ocupaba sitio en el frigorífico y que ya no me apetecía bebérmela.

Lo sé, la leche de soja está siendo recurrente en mis últimas recetas. No ha sido algo premeditado, símplemente estoy tirando de recetas que tenía en pendientes desde el pasado verano y ha surgido así. Por supuesto podéis cambiar la leche de soja por leche de vaca o cualquier otra bebida vegetal que os guste a vosotros.


La chía también ha sido protagonista en algunas de mis recetas del último año y siempre en forma de pudin como este con batido o este con fresas

No hace falta que recordemos los beneficios de estas semillas para nuestra salud sin olvidar no obstante que ningún alimento, por muy saludable que sea, es la panacea para nuestros males y que los abusos siempre son perjudiciales para nuestro organismo.


No es el postre más rico del mundo, lo he dicho siempre que os he traído algún pudin, pero es saludable, saciante y refrescante. Ideal para no renunciar al postre a la vez que no aumentamos los excesos gastronómicos de esta época que no son pocos.

Además se prepara en poco rato, lo que se agradece bastante para seguir vegetando a la sombra y luchando por respirar bajo este sol de justicia. Porque además yo sigo ahogada perdida con la alergia, lo que no ayuda precisamente a que derroche energías, y me acuerdo de todos aquellos que decían que en 2018 no íbamos a tener verano. ¡Para aburrir señores! ¡Como todos los años!

Os dejo con un bol de este pudin, a ver si nos ayuda a llevar mejor el día.



Ingredientes:

* 80 gramos de semillas de chía
* 500 ml de leche de soja
* 4-5 cucharadas soperas de cereales solubles
* 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar

Elaboración:

1. En un bol ponemos la leche de soja con los cereales solubles y el cacao, dejamos reposar unos minutos y removemos hasta que estén disueltos. Para hacerlo más sencillo podemos poner la leche templada.

2. Añadimos las semillas de chía, mezclamos bien y dejamos reposar una hora o una hora y media.

3. Vertemos en los boles en los que vayamos a presentar, tapamos y pasamos al frigorífico donde dejamos reposar de un día para otro o al menos seis horas.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/pudin-de-chia-con-leche-de-soja-y-cereales

Cero complicación, cero tiempo en la cocina y tenemos postre.


Esta receta es mi aportación al reto 1+/-100, desperdicio cero de mi amiga Marisa del que ya os hablé en junio  y en el que os invito encarecidamente a participar.


Como el fin de semana pasado la niña de la casa nos dejó sin piscina nos liamos la manta a la cabeza y la tarde noche del sábado nos fuimos a un pueblo cercano que celebraba sus fiestas calatravas. 

Era la primera vez que Lara salía de noche fuera del pueblo y confesaré que no estaba yo muy convencida con que la niña trasnochara. Ella encantada no paraba de hacer monerías y bailar y decía que a casa no, que más fiesta, pero a la una la sentamos en su carro y cayó fulminada.

No es la primera vez que la niña está despierta a esas horas. En la calle no, pero ya os digo yo que tenemos días complicados para coger el sueño y hay noches que yo estoy muerta y la chiquita a medianoche aún saltando en el sofá.

De hecho, de bebé, solía coger el sueño entre la una y las dos de la madrugada ¡qué tiempos aquellos! para despertarse una o dos horas después. Creo que tiene que haber sido uno de los peores bebés del mundo porque no dormía ni de día ni de noche... Han pasado menos de dos años y medio y me parece algo la mar de lejano.

Os dejo por hoy. Estoy tan saturada de trabajo que ni pasar por vuestras cocinas puedo, pero prometo estar ahí en cuanto saque un hueco. Sed felices y disfrutar del verano ¡que tenemos calor para todos!

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 5 de julio de 2018

Crema de arroz con leche de soja y chocolate blanco

Acabamos de estrenar el mes de julio y los días calurosos no acaban de querer quedarse con nosotros al menos donde yo vivo que desde el fin de semana pasado el termómetro nos fue robando grados sin piedad alguna.

Lo habitual es que en este mes comience a notarse que parte del personal está ya de vacaciones dejándose ver algún que otro cartel de "Cerrado por vacaciones" a las puertas de algunos comercios. Ver a los niños correteando por las calles a media mañana es señal más que inequívoca de que el verano ha llegado.

Incluso desde hace unos días las tiendas (incluso on-line) cuelgan el cartel de Rebajas y nos disparan con enormes porcentajes de descuento.

Hasta aquí todo bien ¿verdad? Lo típico de cualquier verano.

Pues bien ¿puede alguien explicarme por qué tenemos ya la colección otoño invierno 2018 en las tiendas (que las he visto vía web, que yo tiempo de ir de tiendas físicas poco)? ¿o esos apartados de "Vuelta al cole" en algunas páginas de ropa infantil? ¿Y que me decís de las campañas de reserva de libros para el próximo curso que las librerías están haciendo desde el mes de junio?

Que no digo yo que no haya que ser previsores, pero esta situación ya roza en lo absurdo. Y no sé si me parece peor el bombardeo con el nuevo curso escolar cuando no acaba de terminar este o que ya podamos comprar trapitos que lucir cuando el verano (que no acaba de asentarse) nos diga adiós.

Estoy segura de que libros de texto (mochilas, cuadernos, lápices y sacapuntas) habrá disponibles en septiembre. Tampoco creo que llegue el otoño y nos encuentre sin una triste chaqueta o un zapato cerrado que ponernos.

¿Por qué no disfrutar del buen tiempo, sus modelitos y sus días sin clases y dejar los preparativos para el nuevo curso y la nueva temporada para después del 15 de Agosto como se ha hecho toda la vida?

Para continuar con los postres de verano hoy traigo una crema que está para apurar bien esos vasitos.

Crema de arroz con leche de soja y chocolate blanco. Postre de verano con leche vegetal, sin horno, sencillo y fresquito con canela. Cuca


Es una vuelta de tuerca al tradicional arroz con leche y para mi gusto está incluso más rico. Yo no sé qué pasa al batirla que gana en sabor. Alguna vez he dejado parte sin tritular para comerlo como un arroz con leche tradicional y os aseguro que el sabor no es el mismo.

Por muchas vueltas que le doy no le encuentro una razón lógica porque debería saber exactamente igual esté o no triturado pero no es así.

Crema de arroz con leche de soja y chocolate blanco. Postre de verano con leche vegetal, sin horno, sencillo y fresquito con canela. Cuca

Y conste que no sólo es cosa mía, que aunque yo estaba pensando que no sabía igual la primera vez que dejé parte sin triturar fue mi señor costillo el que soltó que el arroz con leche que había hecho no estaba tan rico como los vasitos de crema.

Cuando le dije que era el mismo postre, aunque parte había triturado y otra no me dijo que era imposible porque el sabor era distinto.

Crema de arroz con leche de soja y chocolate blanco. Postre de verano con leche vegetal, sin horno, sencillo y fresquito con canela. Cuca

La receta lleva desde el verano pasado en pendientes y era hora de que viera la luz porque os aseguro que está muy buena.

Incluso si no os gusta el arroz con leche os invito a que le deis una oportunidad porque creo que os va a sorprender.

Crema de arroz con leche de soja y chocolate blanco. Postre de verano con leche vegetal, sin horno, sencillo y fresquito con canela. Cuca

Yo la hice con leche de soja porque había un brik dando vueltas hacía bastante tiempo y no me apetecía bebérmelo. Con esta bebida tengo una relación intensa e intermitente. Hay épocas en las que la consumo a diario y no puedo pasar sin ella y de repente un día dejo de tomarla y pueden pasar meses (o años) hasta que la vuelvo a comprar y retomo el idilio.

Precisamente estoy en una época de abandono total y desde que el pasado verano la utilicé para algunos postres (hay más en pendientes, os lo aseguro) no he vuelto a comprarla ni a consumirla.

Crema de arroz con leche de soja y chocolate blanco. Postre de verano con leche vegetal, sin horno, sencillo y fresquito con canela. Cuca

El toque del chocolate blanco le da un punto bastante bueno y cremoso. Sé que es sumar calorías, pero siempre puedes servirlo en vasos pequeños y la carga de conciencia es menor.

Es más, estoy segura de que tras comerte uno de estos vasitos tu cerebro va a liberar tantas endorfinas que el aporte calórico no supondrá ningún problema.

Crema de arroz con leche de soja y chocolate blanco. Postre de verano con leche vegetal, sin horno, sencillo y fresquito con canela. Cuca

Y siendo realistas, en pleno mes de julio, hemos llegado a un punto que si no hemos hecho nada para lucir tipo en playas o piscinas poco podemos arreglar en un puñado de días. Así que mejor seamos felices con lo que hacemos y comemos que preocuparnos por si el traje de baño de la pasada temporada nos aprieta o no ¿acaso las prendas no encojen con la falta de uso? Pues eso decía yo.

He intentado que no queden muy dulces, ya sabéis que soy enemiga de las cosas empalagosas, así que siempre debéis probar y adaptar a vuestro gusto aumentando la cantidad de azúcar o de chocolate blanco.

El postre no encierra demasiada complicación. Sólo hay que estar pendientes de él para que no se queme o el arroz acabe pegado en el fondo de la cazuela, pero la dedicación que requiere os aseguro que merece la pena.

Crema de arroz con leche de soja y chocolate blanco. Postre de verano con leche vegetal, sin horno, sencillo y fresquito con canela. Cuca

Al triturarlo suelen quedar grumitos, pero siempre podéis usar un robot más potente de cocina (yo lo hago con la batidora de brazo por lo general) o añadir un poquito más de leche para que quede más integrado.

Personalmente me gusta con ciertos grumitos para encontrar diferencia con otras cremas pero el tema textura va a gusto personal de cada uno.

Como estamos ya en verano la neurona no me da para enrollarme más. Esta vez os he guardado dos vasitos por si alguien con este calor quire repetir ¡Espero que os animéis con esta crema!

Crema de arroz con leche de soja y chocolate blanco. Postre de verano con leche vegetal, sin horno, sencillo y fresquito con canela. Cuca

Ingredientes:

* 1 litro de leche de soja
* 60 gramos de azúcar de abedul (la podéis cambiar por azúcar normal)
* 140 gramos de chocolate blanco
* 170 gramos de arroz redondo
* Canela en polvo
* Barquillos de canela para decorar

Elaboración:

1. En una cazuela ponemos al fuego la leche de soja y vamos removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue en el fondo.

2. Cuando esté a punto de romper a hervir añadimos el arroz, removemos bien para distribuirlo y cocinamos a fuego medio removiendo con frecuencia para que no se pegue.

¡Ojo! mejor no tapéis la cazuela que corréis el riesgo de que la leche suba y se derrame

3. Vamos probando el punto de cocción del arroz y cuando esté casi hecho y sólo quede un poquito duro por el centro añadimos el azúcar. Removemos muy bien para disolverla y evitar que se vaya al fondo y se caramelice y acaba quemándose.

4. Cuando el arroz esté blandito retiramos del fuego, añadimos el chocolate blanco y removemos para que se derrita con el calor.

5. Vertemos en el vaso de la batidora y batimos hasta obtener una crema (quedará ligeramente grumosa aunque también podéis añadirle un poquito más de leche para que quede más homogénea)

6. Vertemos la crema en los vasitos que más nos gusten, los dejamos templar y cuando estén fríos los tapamos y guardamos en la nevera hasta el momento de tomarlos.

7. Antes de servir espolvoreamos con canela en polvo y decoramos con un barquillo.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/crema-de-arroz-con-leche-de-soja-y-chocolate-blanco

No puede ser una receta más sencilla y os aseguro que está bastante rica. Si os animáis con ella me encantará que me contéis vuestras impresiones.
Crema de arroz con leche de soja y chocolate blanco. Postre de verano con leche vegetal, sin horno, sencillo y fresquito con canela. Cuca

El fin de semana pasado, la niña más famosa de la blogosfera, volvió a aterrizar de rodillas y aunque fue solo una la especialmente afectada  los gritos llegaron más arriba que la vez pasada. Como ya tenía un raspón previo y además tenía la concha blandita por haberse estado bañando la herida fue más grande aunque en el fondo no deja de ser un raspón como los que nos hemos hecho toda la vida.

Cuando veo la serenidad con la que me tomo estas cosas no sé si es porque tengo el corazón de piedra y no me duelen las cosas como a otras madres (a las que veo especialmente alteradas ante situaciones similares a esta) o a que soy  demasiado objetiva y en mi fuero interno sé que hay que pasar por esto y que nadie se ha muerto de un raspón (ni de cuarenta) y que las rodillas con costras son la tónica habitual en los veranos.

Pero hay madres tan exageradas... que se llevan tales sofocos ante cosas que a mí me parecen de lo más habitual en niños que me planteo si es que yo no sufro a mi hija o si soy demasiado práctica.

Después de tres fines de semana de piscina ¡apareció la otitis! El domingo cuando la duché ya se quejaba de que le dolía un oído, aunque en un principio pensé que sería porque le habría entrado agua, pero después de pasarse dos días un poco inquieta el miércoles la llevó mi madre al pediatra ¡et voilà! ¿no querías piscina todo el verano? ¡pues aquí está la otitis de los niños!

Una semana sin piscina, siete días con antibiótico y a ver qué hacemos este fin de semana para entretener a la heredera. Y lo malo no es esto, el problema es que si tiene a pillar otitis con los baños estivales nos vamos a pasar la mitad del verano enfermos. En fin, esto es tener niños.

Por esta semana os dejo, paso por vuestras cocinas siempre que puedo pero estamos en la recta final de impuestos y cuentas anuales lo que no siempre me deja mucho tiempo libre ¡pero no me olvido de vosotros! Sed felices y nos leemos la semana próxima.

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 28 de junio de 2018

Crema de café

El verano acaba de comenzar y se las promete casi eterno.

Las playas han sido tomadas el pasado fin de semana por hordas deseosas de celebrar el verano, la noche más corta del año y saltar por encima del fuego a ver si queman parte de los malos augurios.

Los peques disfrutan de unas largas vacaciones que acaban de estrenar (no sé en otros lugares pero donde vivo el viernes dijeron adiós a los centros escolares) y empieza la desesperación de los padres que trabajan para cuadrar horarios con actividades de ocio, campamentos urbanos, ludotecas y los benditos abuelos para poder seguir con un ritmo de vida (laboral) que por mucho que nuestros políticos se empeñen en maquillar es 0% compatible con la vida familiar, las vacaciones escolares y todo lo que se nos ocurra decir.

Entiendo que queda muy bonito decir que los niños son de los padres y que no son para aparcarlos en los colegios. Sin embargo hay padres que tienen la fea costumbre de salir cada mañana a trabajar para mantener a sus familias y se hace tremendamente difícil conseguir cuadrar unos horarios que no lleven con la lengua fuera a propios y extraños.

Después escuchamos en las noticias que en España la tasa de natalidad es muy baja, que hay muchas mujeres que renuncian a la maternidad por continuar en la vida laboral, que cada vez se retrasa más la maternidad y la mujer es madre más mayor... Y la cosa irá a peor si no se toman medidas "desde arriba" aunque parece ser que a ningún partido político, sea del color que sea, le interesa afrontar de una vez por todas esta problemática.

Lara por el momento tiene guardería hasta el 31 de julio y el mes de agosto estará con la abuela hasta que yo me coja vacaciones. No es mal apaño, lo sé, y teniendo horario de verano a partir de la semana próxima podremos pasar las tardes juntas, pero en nada empieza el colegio y sus vacaciones serán más largas y las mías seguirán siendo igual de cortas y me veo metiéndola en el bolso y colándola de tapadillo en la oficina...

Dejando a un lado reivindicaciones sociales el verano nos abre las puertas a los postres fresquitos. Esto no quiere decir que no apetezcan todo el año, pero es ahora cuando los valoramos especialmente, no sólo por la alegría que te llevas cuando los devoras (o te los encuentras en la nevera y los atacas en plan comando sin que nadie se entere, al menos hasta que haya recuento de postres) sino porque se preparan en un abrir y cerrar de ojos y no necesitamos horno para ello.

Conste que soy la primera que a pesar de vivir en Andalucía (interior) y padecer treinta y muchos grados la mayor parte del verano no acaba de apagar el horno en estos meses, pero este verano me he propuesto abrir la cocina virtual (y real) a los postres fresquitos e intentar prescindir del horno para tal fin durante unas semanas, que tampoco va a pasar nada.

Hoy os traigo una crema de café que ....¡mmmm!... no se puede ni explicar con palabras. La preparé el verano pasado y os juro que aún me acuerdo de cómo sabe y estoy deseando repetirla.


Crema de café en vasito con yogur de café, nata y leche condensada. Receta de postre sin horno, fácil, rápida y sencilla.

A ver, ligera, ligera, no es. Es más, yo diría que es todo lo contrario a la operación biquini, es más bien del bando de la operación "luzco lorza veraniega porque todo me importa un pie" pero está tan buena que es casi un crimen dejarla guardada y no compartirla.

Cualquiera diría que es fruto de un arrebato "vamos a darle salida a un puñado de cosas que llevan dando vueltas en la nevera demasiados días" aunque como sabemos precisamente de la improvisación (y de los errores) surgen grandes platos.

En mil ocasiones os he dicho que me encanta comprar en LIDL y creo que hay productos que deberían incluir de manera permanente en su lineal. Hoy en concreto reivindico el yogur cremoso de café tamaño XXL (en realidad son 500 gramos, no es que sea tan enorme) que ponen a la venta en contadas ocasiones y que he aprovechado para hacer y compartir algunos postres como esta delicia con Lacasitos y Oreo o esta tarta de café y caramelo.

Lo sé, hay otros yogures de café pero ¡es que a mí me gusta este! Así que creo que tendría que estar siempre disponible en LIDL.

Crema de café en vasito con yogur de café, nata y leche condensada. Receta de postre sin horno, fácil, rápida y sencilla.

Ahora bien ¿apagamos y nos vamos si no hay yogures de estos? Pues no, podemos buscar de otra marca o bien utilizar yogur cremoso (tipo griego) y añadir café soluble hasta conseguir un saborcito a café a nuestro gusto.

A mí la combinación café y caramelo me puede, y si va unida a un toque de chocolate mucho más. De hecho estos vasitos fueron anteriores a la tarta de café que compartí para celebrar mi último cumpleaños y que precisamente surge de esta receta que tenía en pendientes desde el pasado verano.

Crema de café en vasito con yogur de café, nata y leche condensada. Receta de postre sin horno, fácil, rápida y sencilla.

Por diversas razones se fue quedando atrás pero ahora que por fin ha llegado el calor tenía que publicarla sí o sí y cruzo los dedos a ver si LIDL se anima a volver a traer estos yogures ya de una vez y todos nos podemos dar el gustazo de probarlos.

No os podéis imaginar lo cremosos que quedan y aunque llevan leche condensada (me parece que precisamente surgió esta crema para darle salida a media lata de las grandes que tenía de haber hecho la tarta de galletas y leche condensada con limón que compartí el año pasado y ha sido un exitazo de receta) no quedan para nada empalagosos, que sabéis que no soporto las cosas excesivamente dulces.
Crema de café en vasito con yogur de café, nata y leche condensada. Receta de postre sin horno, fácil, rápida y sencilla.

Además tendréis el postre listo en quince minutos (evidentemente hay que esperar a que se temple y pasarlos al frigorífico para que se pongan fresquitos que calientes no están nada buenos) y sin apenas pasar calor ni ensuciar muchos cacharros.
Es una receta tremendamente sencilla ¡apta para cualquiera aunque no haya pisado la cocina más que para atacar la nevera! y os aseguro que vais a quedar como reyes siempre y cuando os guste el café, porque evidentemente este postre sabe a café.
Crema de café en vasito con yogur de café, nata y leche condensada. Receta de postre sin horno, fácil, rápida y sencilla.
Si no os gusta siempre podéis darle una vuelta de tuerca y buscar otro tipo de yogur y personalizar el postre a vuestro gusto porque el café no es santo de la devoción de todo el mundo y no suele haber términos medios, así que lo amas profundamente o lo odias con todo tu ser.

Además esto es algo innato, porque Lara apenas levantaba un palmo del suelo y te llamaba la atención si olía a café para que le dieras la espumita o le dejaras la cuchara para metérsela en la boca. Ahora directamente sale corriendo para la cocina si escucha la cafetera o si te oye decir que vas a prepararte uno.

Yo os invito encantada a un vasito con el que paliar los rigores del calor mientras os explico la receta y os termino de convencer para que los preparéis en casa.

Crema de café en vasito con yogur de café, nata y leche condensada. Receta de postre sin horno, fácil, rápida y sencilla.

Ingredientes:

* 500 gramos de yogur cremoso de café
* 370 gramos de leche condensada (una lata pequeña)
* 200 ml de nata para montar (35 % m.g.)
* 150 ml de leche (yo puse semi pero puedes usar la que tengas en casa ya sea de origen animal o vegetal)
* 2 cucharadas soperas colmadas de café soluble (descafeinado si lo prefieres)
* 2 cucharadas soperas de caramelo líquido
* Un sobre de preparado para cuajada
* Escamas de chocolate 
* Caramelo líquido para decorar


Elaboración:

1. En una cazuela ponemos el yogur, la leche condensada, la nata y las dos cucharadas de café soluble y removemos para mezclarlo bien.

2. Ponemos al fuego medio - bajo (en mi placa de inducción 5 sobre 9) y vamos removiendo con frecuencia. 

3. En un vaso ponemos la leche y deshacemos el preparado para cuajada. Reservamos.

4. Cuando nuestra mezcla empiece a tomar calor el café se desahará por completo y en ese momento añadimos el caramelo líquido sin dejar de remover para integrarlo rápidamente y evitar que se vaya al fondo y se queme.

5. Cuando esté a punto de romper a hervir añadimos la leche en la que hemos disuelto el preparado para cuajada y removemos bien. Mantenemos al fuego unos minutos hasta que empiece a hacer las primeras burbujas antes de romper a hervir. En ese momento retiramos del fuego.

6. Vertemos la mezcla en los vasos o boles en los que vayamos a presentar. Si son de boca estrecha aconsejo poner la crema en una jarra lo que nos facilitará enormemente llenar los vasitos y nos ahorrará quemaduras.

7. Dejamos sobre la encimera para que se enfríen y cuando estén fríos tapamos y los pasamos al frigorífico. 

8. Antes de servir ponemos caramelo líquido y unas escamas de chocolate ¡les darán un toque delicioso!


https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/crema-de-cafe-en-vasito

Si os animáis a prepararlos ya me contaréis qué os han parecido. Os puedo asegurar que si el café os gusta vais a querer repetir postre. Con lo comedida que soy yo con el dulce (y los excesos gastronómicos en general) y me costaba resistirme.

Crema de café en vasito con yogur de café, nata y leche condensada. Receta de postre sin horno, fácil, rápida y sencilla.

Además quedan preciosos para presentarlos en la mesa. Es la ventaja de los postres individuales que son la mar de prácticos a la hora de servir, aunque tengan como inconveniente que son los que son y si se presenta alguien por sorpresa no puedes cortar raciones más pequeñas para que alcance para todos.

Crema de café en vasito con yogur de café, nata y leche condensada. Receta de postre sin horno, fácil, rápida y sencilla.

¡Y no estoy segura de que nadie se preste a compartir su vasito una vez lo pruebe!

Como os comentaba la pasada semana el martes tuvimos la fiesta en la guardería de Lara. Sólo sabía que teníamos que disfrazarla de enfermera. Me voy a ahorrar los detalles de los problemas que tuvimos cuatro madres (sí, sí, cuatro solamente) para ponernos de acuerdo para elegir el disfraz de enfermera que íbamos a comprar. Sé que me vais a contar que esto es así y no hemos hecho más que empezar, que me vaya preparando porque si va a algo es a peor. 

Lo sé, no soy nada crédula, pero cuando me enteré que eran sólo cuatro niñas disfrazadas de enfermera pensé que el acuerdo iba a ser rápido, que no es lo mismo cuatro madres que veinte ¡lo que me equivocaba! 

Lo importante es que al final hubo punto de entendimiento (aunque no todas, eh? que una madre se negó a comprar el disfraz) y las niñas estaban monísimas y los niños muy graciosos disfrazados de médicos. Tras la experiencia del año anterior en el que Lara (y todos los niños de nido) se quedaron parados y no se movieron, pero los de clases superiores algunos bailaban, otros se estaban quietos y otros muchos lloraban, este año decidí mentalizar a la niña para que bailara y no se asustara al ver a tanta gente.

Justo la tarde de la fiesta hice un trato con ella. Si bailaba y no lloraba le compraba el bebé que quería para la piscina (es decir, un Nenuco para el baño que le había visto a la hija de una amiga mía el fin de semana anterior en la piscina del club y que le encantó)

Como ella cumplió su parte yo cumplí la mía y rauda y veloz una vez hubo terminado de bailar hice el pedido rápidamente en Amazon y llegará hoy. Estoy pensando seriamente en comprar acciones de este muñeco puesto que tenemos ya varios y algunos accesorios.

El aperitivo que tomamos después no estuvo mal pero fue infinitamente más pobre que el año anterior. Entre que la gente ha llevado menos cosas y que hubo muchísimos más asistentes os aseguro que no fue igual. A mí esta vez me tocaron apertitivos salados y preparé una empanada de atún y espirales de hojaldre rellenas de queso, pavo y bacon ¡dos horas de horneado la misma tarde de la fiesta para hacer las espirales! ¡cuatro hornadas! y la empanada la preparé la noche previa porque sabía que no daría tiempo a que se enfriara con tanto calor.

¡Qué rápido se ha pasado este año! Parece que fue ayer cuando estuvimos en la primera fiesta escolar de Lara y ya ha pasado la segunda... ¡si es que no nos enteramos de nada!

En fin, me despido por esta semana que me he alargado como viene siendo costumbre en mí. Disfrutad mucho del buen tiempo que tanto pedíamos las últimas semanas ¡sed felices!

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 21 de junio de 2018

Flan de queso y miel sin horno

Y el verano ha llegado.

¿Acaso alguien se temía que no lo hiciera? ¡Vamos a tener calor para aburrir!

La semana pasada Emma me preguntaba en los comentarios si no tenía la sensación de que nos habían robado la primavera. Muy al contrario yo creo que este año sí que hemos tenido primavera aunque haya sido pasada por agua y con temperaturas fresquitas y no con el calor sofocante plantado en la calle desde el mes de abril.

Ahora bien no me las prometo nada felices porque seguro que en octubre vamos aún en manga corta y el verano nos roba el otoño pero no adelantemos acontecimientos que ya va el calendario lo suficientemente rápido como para que nosotros le demos además alas.

Evidentemente con el tiempo que nos acompaña al otro lado del cristal esta semana no tenía la menor duda de que tenía que empezar sí o sí con recetas de verano en el blog. Vamos a darle unas pequeñas vacaciones al horno (al menos virtualmente, porque por mucho calor que haga siempre lo acabo encendiendo para "poca cosa" (un pizza, un gratinado a un plato de pasta...) y ya que estamos me embarco en unos muffins o un pescadito al horno o unas verduras y acabo convirtiendo la cocina en un infierno mayor que el que se vive en la calle a las cuatro de la tarde.

Llega el turno de las recetas hechas en poco tiempo y a poder ser sin pasar mucho calor. Como mucho en los próximos días vamos a poner una cazuela al fuego un puñadito de minutos y después vamos a salir pitando a vegetar bajo el chorro del aire acondicionado o lanzarnos de cabeza a la piscina. Los más afortunados tendréis el mar cerca ¡que sepáis que me dais mucha envidia!

Aunque por otro lado (y sin tener previsto hacer ninguna confesión existencial en el día de hoy) quiero que sepáis que no estoy segura de que me gustase vivir en un pueblo costero. Por un lado es todo un lujo y un privilegio vivir cerca del mar. Se disfruta la playa en verano y sobre todo la playa en invierno. Pero no estoy segura de que me gustase convivir durante casi cuatro meses con hordas de turistas que cambian casi cada semana y llegan ávidos de sol, playa, diversión y despreocupación que no caen en la cuenta de que tal vez en el piso de abajo o en las casas que hay frente al hotel o la zona de bares vive una familia que mañana madruga para ir al trabajo y tiene hijos en edad escolar.

Esa costumbre tan nuestra de mirarnos sólo el ombligo sin echar un vistazo a lo que tenemos a nuestro alrededor no acarrea nada bueno.

Sé que muchas de vosotras vivís cerca del mar y me encantaría que si tenéis un ratito me contárais cómo se vive la llegada del verano y cómo afecta a vuestro día a día.

Elucubraciones al margen hoy abrimos la cocina al verano. Si fuera un programa de televisión cambiaríamos la cocina de siempre por una cocina con vistas al mar (como lleva haciendo Karlos Arguiñano desde que yo recuerdo) pero en este caso nos vamos a contentar con recetas fresquitas.

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

Para inaugurar la temporada me he decidido por un flan de queso y miel sin necesidad de horno y que está para perder el "sentío".

Hace unos días recibí en casa un lote de quesos de la empresa Vega Sotuélamos para que los probara y preparase alguna receta con ellos para compartir en el blog. Ya sabéis de mi amor por este alimento, por lo que lo complicado iba a ser elegir una receta y reservar el queso para prepararla, así que me puse rauda y veloz con la tarea.

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

Como ya empezaba a hacer calor tenía que ser una receta que no nos hiciera pasar penurias en la cocina y me vino a la mente la idea de un flan sin horno que había visto tantas veces.

Los que visitais a menudo mi cocina sabéis de mi amor por las tartas de queso pero siempre utilizo quesos cremosos y suaves (de untar, quark, requesón, ricotta, mascarpone...) y hacía tiempo que quería utilizar un queso más contundente, con más cuerpo y sabor en un postre a ver qué tal el resultado.

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

Así que cuando vi el queso al romero me acordé de un bote de miel de romero que tenía en el armario y la inspiración vino rodada. ¡Tranquilidad!  que el flan no sabe a romero, sabe a queso, a delicioso y maravilloso queso.

Es cierto que el sabor es algo más intenso que cuando utilizamos un queso cremoso, pero os garantizo que es toda una delicia ¡Amantes del queso esta es vuestra receta! 

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

El resultado es buenísimo. Un flan cremoso, suave, con cuerpo y con un sabor espectacular.

Si además tardamos menos de quince minutos en tenerlo en el molde ¿se puede pedir más?

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

De paso he aprovechado para estrenar este molde con el que tuve amor a primera vista y supe que iba a dar mucho juego para los postres de verano. Que no digo yo que no vaya a quedar divino un bizcocho en él pero me parece más ideal aún para postres fríos (además de que con esa forma se pueden hacer raciones casi perfectas sin entrar en eso de "pues la de mi hermana es más grande")

Pero vamos, que el molde es lo de menos y quedará estupendo en el que tengáis a mano.

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

En mi anterior receta Patty me preguntaba si la cantidad de miel y azúcar son equivalentes. En teoría la miel endulza más que el azúcar así que podemos poner menos cantidad. Por lo general necesitamos 3/4 de miel para conseguir el mismo dulzor que con el azúcar.

Y digo que en teoría endulza más porque hay mieles y mieles. Mi consejo es siempre una miel de calidad, comprada al apicultor o en tiendas de confianza. Las mieles que venden en los supermercados además de tener procedencia no siempre muy bien indicada en muchos casos incorporan azúcares. Sé que son muy baratas en comparación con otras mieles, pero de verdad que no merece la pena ese ahorro porque en cuanto a calidad y sabor no hay comparación posible.

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

El sabor de este flan, al ser un postre con muy pocos ingredientes, depende de la calidad de la materia prima, sobre todo el queso y la miel. Si son de buena calidad, será un triunfo, si son baratos el postre será mediocre y pasará sin pena ni gloria.

Para mi gusto tiene un punto de dulzor justo. No es para nada empalagoso y admite acompañamiento. Ya sea un poquito de miel, un sirope (chocolate, caramelo, fresa...) o mermelada e incluso acompañado de fruta fresca.

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

Os aconsejo que probéis la mezcla y ajustéis el dulzor si lo consideráis conveniente.

Espero que os animéis con este postre y como viene siendo costumbre os invito a un trocito que tenía reservado para vosotros. ¡Sentaos! que en este rinconcito disfrutamos de aire acondicionado para hacer amenas las visitas hasta cuando el calor aprieta.

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

Ingredientes:

* 125 gramos de miel de romero
* 400 ml de nata (yo he usado nata para cocinar que contiene un 18% de m.g. pero puedes utilizar nata de montar 35% m.g. si lo prefieres)
* 200 ml de leche (la que habitualmente utilicéis en casa)
* 2 sobres de preparado para cuajada.

Elaboración:

1. En el vaso de la batidora ponemos el queso (sin corteza y cortado en trozos) junto con la miel y la nata y batimos hasta obtener una crema.

2. La vertemos en una cazuela y la ponemos a fuego medio removiendo de vez en cuando.

3. Mientras tanto desleímos en la leche los sobres de cuajada y reservamos.

4. Cuando el contenido de la olla esté a punto de romper a hervir añadimos la leche con la cuajada mientras vamos removiendo.

5. Mantenemos al fuego removiendo para evitar que se pegue hasta que comience a espesar y esté a punto de romper a hervir.

6. En ese momento retiramos del fuego y vertemos en el molde elegido.

7. Dejamos enfriar por completo sobre la encimera de la cocina, tapamos y pasamos al frigorífico donde dejamos reposar hasta que esté completamente cuajado aunque mejor de un día para otro.

8. Desmoldamos y antes de servir bañamos con una cucharada de miel.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/flan-de-queso-y-miel-sin-horno

Si os queda podéis ponerlo en un tupper , cerrarlo bien ¡y de vuelta al frigorífico!

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

Sobra decir que no podemos dejarlo sin cubrir porque se resecaría muchísimo, pero como es una receta apta para novatos en la cocina lo dejo bien anotado para que nadie se lleve ninguna sorpresa desagradable.

La miel con la que lo bañamos antes de servir acabará derritiéndose cuando regrese al frigorífico, por eso os recomiendo un tupper para conservarlo y no encontrarnos con un frigorífico sucio por el almíbar que va soltando.

Flan de queso y miel sin horno Postre de verano sencillo y fresquito

Aqui os dejo una foto del lote de quesos que recibí y aprovecho para dar las gracias a Vega Sotuélamos por confiar en mi blog para dar a conocer sus productos. ¡En casa estamos encantados con ellos!


Además ya estoy maquinando alguna cosita para hacer otra receta dulce con ellos ¡pero igual hay que esperar un poquito para disfrutar de esa receta! 

El fin de semana pasado inauguramos la temporada de piscina con Lara. Desde el verano pasado le estábamos dando vueltas a la opción de hacernos socios del club familiar que hay cerca de nuestra casa (fuera del pueblo, a diez minutos de coche más o menos) que tiene un montón de instalaciones deportivas y de ocio.

Quizá suena más elitista de lo que en realidad es porque hay muchas familias jóvenes con niños pequeños ya que es una alternativa estupenda para mantenerlos entretenidos todo el año pero sobre todo en verano. La única "pega" es que el número de socios es cerrado y sólo puedes entrar si uno de los socios decide traspasar su acción y abandonar el club.

Ha sido una inversión medianamente importante pero estamos seguros de que merece la pena porque la vamos a disfrutar en familia. Como el pasado fin de semana ya hizo calor se abrió la piscina y el agua de la infantil (de la otra mejor ni hablamos) estaba bastante calentita y Lara pudo disfrutar de los primeros chapuzones de la temporada.

También de los primeros raspones de rodillas porque de camino al coche para regresar a casa se cayó y se raspó las dos. Creo que los gritos se escucharon a cien kilómetros a la redonda y no hacía más que repetir que tenía pupas en los pies a todo el que se cruzaba (persona, perro, gato o muñeco...)

Os aseguro que la sangre no llegó al río, pero como ha sido la primera herida de guerra creo que le impactó bastante.

El inicio ha sido bastante prometedor. Ya os contaré qué tal acabamos la temporada, pero al menos es agradable tener un sitio al que ir y paliar los rigores del verano.

Gracias por regresar a mi cocina cada semana y por supuesto por dejar vuestros comentarios. Nos leemos la semana que viene ¡con los niños de vacaciones! y la fiesta de la guardería de Lara a las puertas (el martes 26) ¡Hay mucho que contar la semana próxima!

Manos a la masa y ¡bon appétit! 

jueves, 14 de junio de 2018

Bundt cake de limón, queso y miel

El verano se acerca.

El calendario que tengo en mi despacho me indica que falta una semana para dar la bienvenida a tan soleada estación.

Y no doy crédito.

Por un lado no sé por dónde se me ha ido casi medio año ya (acordaos que antes de que guardemos el abanico estaremos hablando de las navidades, aunque sea para criticar que ya están los turrones en los supermercados)

Por otro esta primavera tan atípica más parecida al otoño que al verano nos sigue ofreciendo días grises y lluviosos y si no fuera por mi dichosa alergia (que me está dando un castigo que soy incapaz de contar ¡esto hay que vivirlo!) no sería complicado hacerme a la idea de vivir en ese tan deseado (al menos por mí) eterno otoño.

Me gusta despertar y que me reciba un cielo plomizo (a estas alturas ya empieza a amanecer cuando me levanto). Me gusta que llueva al otro lado del cristal de manera imprevista. Me gusta salir de casa con la chaqueta y caminar con cierta sensación de frío que haga agradable entrar en casa y que me reciba el calor de mi hogar. Me gusta seguir tirando de la mantita cuando soy capaz de sentarme al final del día en el sofá y caer redonda antes de terminar de arrebujarme bajo su cálido abrazo.

Y sobre todo me gusta que este tiempo aún invita a seguir encendiendo el horno y llenar nuestras casas de aromas embriagadores, de esos que arrastran irremediablemente a la cocina para descubrir qué huele tan bien, y de elaboraciones tentadoras.

Llevo unos días debatiendo conmigo misma si a pesar del tiempo que hay al otro lado del cristal no sería ya el momento de apagar el horno, al menos en mi cocina virtual, y dar paso a las recetas de verano. Postres sencillos, sin necesidad de pasar calor para prepararlos, que aguarden en el frigorífico para regalarnos un momento de respiro en los días estivales.

Y después de tanto debate interno no soy capaz de ponerme de acuerdo conmigo misma. Aunque creo que he encontrado el punto de equilibro justo entre las ganas de seguir horneando y los postres refrescantes que siempre nos apetecen en verano con este bundt de limón aunando un rico bizcocho con el refrescante sabor del limón que tanto apetece en los días calurosos.

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

Adoro los cítricos en las masas. Y sin embargo no tengo casi ninguna receta de bizcochos o magdalenas con limones o naranjas en el blog. Da un poco de vértigo la cantidad de recetas que quiero hacer y compartir con vosotros. Voy a necesitar muchas vidas para hacerlas todas y subirlas a este rinconcito.

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

Para empezar a ponerle remedio os presento este bundt que incluye los limones completos lo que le aporta mucha jugosidad y sabor a la masa pero ¡cuidado!  que es un arma de doble filo, y si el limón tiene mucha parte blanca acabará amargando nuestro bizcocho.

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

No sé si os pasará a vosotros, pero los limones son uno de los pocos alimentos que no planifico bien. Hay temporadas que los utilizo mucho (para cocinar sobre todo) y otras en los que queda un triste limón dando vueltas por el frigorífico durante largo tiempo a medida que la cáscara se va endureciendo, hasta quedar casi acartonada, mientras lo voy cambiando de una bandeja a otra, de una balda a otra sin saber muy bien en qué emplearlo.

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

Ahí estaba yo con un par de limones en el frigorífico (en mi defensa alegaré que aún no se les había empezado a acartonar la piel) y no sabía muy bien qué hacer con ellos. También al fondo había un yogur de limón que había caído en el olvido y estaba a punto de caducar.

Limones & yogur. El resultado reposteril de esta ecuación es bien sencillo. ¡Bizcocho!

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

En uno de mis arrebatos de orden y limpieza (y control absoluto como diría mi costillo) me puse a sacar todo lo que había en el frigorífico para reorganizar, recolocar, controlar fechas de caducidad y pasar una bayeta para dejarlo todo como los chorros y me encontré una tarrina de queso.

¡Para el postre!

Esta no estaba a punto de caducar, pero no tentemos a la suerte.

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

Después tocó repaso en el armario (en realidad es más de uno, para qué vamos a engañarnos) donde tengo los ingredientes para repostería y me topé con un paquetito de estrellas de azúcar. Ni me acordaba cuánto llevaban ahí. Fue un obsequio en un pedido online. Las abro. No están rancias (que las decoraciones de azúcar corren este riesgo) ¡pues al bizcocho!

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

Había visto algunas recetas en la red que incluyen confeti de azúcar en los bizcochos de limón. Pues ya tienen salida. En realidad apenas si se aprecian en la masa. Como es densa y húmeda casi se han deshecho por completo y de vez en cuando te encuentras un puntito indefinido de colores. Así que si tenéis y las queréis poner bien. Y si no tenéis bien también. El resultado va a ser el mismo.

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

El resto de ingredientes los básicos de cualquier bizcocho aunque cambié el azúcar por una estupenda miel de romero que tenía en casa (y digo tenía porque ya no queda nada) y de paso estrené este molde que es casi delito que estuviera esperando en los armarios de la cocina ¿verdad?

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

Y es que a veces por no remover la mitad de una balda tiro del molde que tengo más a mano y el resto se quedan aburridos al fondo por esta fea costumbre de ir corriendo y sin tiempo cada día de mi vida.

El resultado me ha encantado. La textura es densa, casi una crema (porque la masa sube pero al enfriarse se baja y la base queda completamente plana) con un intenso sabor a limón. Ya os digo que me parece ideal para el desayuno de esos días porque el sabor y la textura nos transporta al verano y los días de vacaciones que en realidad están a la vuelta de la esquina (aunque parezca que aún tienen que doblar un par de esquinas o tres para llegar)

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

Además se conserva igual que el primer día y es algo que se agradece, aunque está tan bueno que vereis lo poco que os dura.

Una vez más os invito a un trocito mientras os cuento cómo se hace la receta para que disfrutemos un ratito más en compañía de un café o un té. Espero que os animéis con esta receta y si es así que me contéis qué os ha parecido.

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

Ingredientes:

* 2 limones
* 200 gramos de queso de untar o queso crema
* 125 gramos yogur de limón
* 110 gramos miel de romero
* 280 gramos harina para repostería
* 5 gramos levadura química (impulsor)
* 2 huevos
* 60 ml aceite de oliva virgen extra.
* 50 ml leche.
* 40 gramos estrellas de azúcar.

Elaboración.

1. Lavamos muy bien los limones y los secamos. Si son de piel suave y finita los partimos en cuartos, les quitamos las hebras blancas del centro y las pepitas si tienen y los hacemos trocitos. Los ponemos en un bol amplio.

Si son de piel más gruesa rallamos la piel, sólo lo amarillo, le pelamos la parte blanca hasta llegar a la pulpa y procedemos igual. Es importante que no tenga mucha parte blanca para que no amargue.

2. Añadimos en el bol la miel, el queso, el yogur, el aceite y los huevos y metemos la batidora hasta que quede una crema homogénea y sin grumos.

3. Incorporamos la harina y la levadura tamizadas y vamos mezclando poco a poco a medida que añadimos la leche mientras batimos.

4. Por último añadimos las estrellas (o confeti) de azúcar, mezclamos bien y vertemos la masa en el molde que previamente habremos untado con mantequilla.

5. Introducimos en el horno precalentado a 180º C y horneamos durante unos 50 minutos. Comprobamos siempre que esté hecho pinchando en el centro con una brocheta de madera. Cuando salga limpia es el momento de apagar el horno.

6. Dejamos reposar en el horno con la puerta entreabierta unos diez minutos y después desmoldamos sobre una rejilla donde dejamos enfriar por completo.

Antes de servir podemos espolvorear con azúcar glas.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/bundt-cake-de-limon-queso-y-miel

Aunque os doy el mismo consejo casi en cada receta, si queréis que el bundt se conserve perfectamente mi truco estrella es envolverlo en film transparente y meterlo en el frigorífico, sobre todo si hace calor. En invierno alguna vez lo guardo dentro del horno pero donde menos riesgos corremos es dejándolo en el frigorífico porque así no tendremos sorpresas desagradables cuando vayamos a cortar un pedazo. 

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

No dejéis de hacerlo por culpa del molde. Usad el que tengáis en casa y en todo caso controlad los tiempos de horno pinchando de vez en cuando para ver si está hecho.

Además podéis cambiar los limones por naranjas o por limas y el yogur de limón por yogur natural y tendréis un bundt diferente sin mucho esfuerzo. Lo importante es que uséis lo que tengáis en casa.

Bundt cake de limón queso y miel. Receta para desayunos meriendas y postres. Horno. Cuca.

Como os adelantaba en la anterior entrada el fin de semana pasado tuvimos feria en el pueblo. Una feria cortita (en septiembre tenemos otra que dura más días) que el tiempo se empeñó en acortarla aún más porque cuando salimos el sábado por la tarde en menos de dos horas estábamos de regreso a casa (y conste que fuimos dando un paseo y no en coche porque es imposible aparcar cuando hay feria) dado el viento que hacía y el frío que se empeñó en instalarse.

Menos mal que fui previsora y de primeras cambié el modelito que tenía pensado para Lara (vestido de verano, como debería tocar) por un pantalón largo, camiseta y rebeca, y de segundas puse en el carro una chaqueta y una mantita que por supuesto nos hicieron falta.

Lara por el momento no mostró gran interés en las atracciones. Le llama la atención el ruido, las luces, la música pero no pidió subir en nada y nosotros no vamos a ser los que insistamos. ¡Ya pedirá! ¡y ya tendremos tiempo de subirla y hartarnos de subirla!

Por contra sí que mostró gran interés en los juguetes de los puestos de turrón y regresamos a casa con un muñeco con una trona que si no compramos le da algo. Y os aseguro que el pobre muñeco es feo con ganas y que a día de hoy no sé siquiera donde lo tiene porque no he vuelto a verlo.

También probó el algodón de azúcar, que sí le convino, pero en pequeñas cantidades. En lugar de un algodón al uso le compramos un cubito y hay que ir dándole la vuelta al algodón según se le antoje azul o rosa.

Yo estoy banstante cansada. El mes de junio me suele costar bastante y casi doy las gracias a este tiempo suave que hace menos duro trabajar por las tardes, pero estoy deseando que llegue julio y coger el horario de verano y trabajar sólo de mañanas. Ya sólo queda un último empujoncito ¡y hay que pasarlo como sea!

Esta receta es una nueva  aportación al reto 1+/-100, desperdicio 0 de mi amiga Marisa ¡no dejéis de echarle un vistazo!



Os doy las gracias por seguir viniendo a visitarme cada semana, es un placer contar con vuestra presencia en mi cocina. Nos leemos la próxima semana ¡sed felices!

Manos a la masa y ¡bon appétit!