jueves, 26 de diciembre de 2019

Adiós 2019. Bienvenido 2020.

Una vez más dedico el último jueves a hacer un breve balance del año que termina y a daros las gracias por seguir acompañándome en este rinconcito virtual otros 365 días más.


No encuentro palabras suficientes para agredecer vuestra fidelidad y amistad incondicional en esta andadura de cinco años.

Ser blogger ya no está de moda. Tuvo su boom allá por el dos mil y pico y de ahí salieron cocinas que han sido un referente para muchos de nosotros.

Ahora la tendencia marca otro camino y cada vez quedamos menos, pero los que quedamos formamos una pequeña gran familia en la que las ausencias se notan y llegan a pesar.

Soy muy afortunada de contar con vosotros en esta aventura. Aprendo, crezco, evoluciono, río, lloro y me emociono con cada una de vuestras entradas, de vuestras visitas y de vuestros comentarios.

Quien no lo vive no lo entiende. Yo misma no lo creeria si no lo viviera en carnes propias.

Quiero daros las gracias por continuar a mi lado, por pasar cada jueves por mi cocina y por las palabras que me dedicáis cada semana.

Agradeceros que hayáis vuelto tras cada uno de mis parones por maternidad dando sentido al esfuerzo por llevarlo todo hacia delante y haciendo que la satisfacción sea infinitamente mayor que el trabajo que hay detrás para llegar cada jueves a nuestro encuentro.

Faltan pocos días para que acabe 2019. Para mí ha sido un bonito año, no podía ser menos con la llegada de una nueva bebé a casa, pero estoy deseando ver qué nos depara el 2020 y esta década que se las podía prometer tan felices como lo fue la del siglo pasado ¿no os parece?


Desde aquí quiero brindar virtualmente con vosotros y mandaros mis mejores deseos. No necesitamos de grandes cosas para ser felices, a nosotros nos basta con buenos momentos, que es lo que le pido a este nuevo año para todos.


Espero que tengáis una bonita despedida y una mejor entrada en 2020. Nos vemos de nuevo el día 2 ¡hay que retomar las buenas costumbres cuanto antes! ¡no vaya a faltarnos tiempo!


jueves, 19 de diciembre de 2019

Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas.

Comienza la cuenta atrás: 3,2,1...

¡Corre!

Tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina y es más que probable que al final nos haya pillado el toro al más pintado.

Mucho quejarnos a finales de septiembre que los comercios adelantan la campaña pero al final vamos dejando las cosas y nos vemos a cinco días de Nochebuena y seguro que alguna cosilla nos falta por atar (eso siendo generosos, que en casos extremos puede que sea casi todo)

Si les hiciéramos caso a los comercios a estas alturas teníamos que haber comenzado ya con la operación post Roscón y haber perdido la mitad del peso ganado en navidades. Al hilo de esto me ha venido a la memoria un mensaje de WhatsApp que me enviaron en noviembre que venía a decir que ya iba a empezar a engordar que luego llegaban las navidades y eran todo prisas.

Pues eso. Cada cual que se organice como pueda.

Lo que es casi seguro es que todos andamos acelerados. Llega diciembre y parece que el mundo se vaya a terminar. En mi trabajo es agobiante. Nadie se acuerda de su contabilidad hasta que faltan pocos días para cerrar el ejercicio y son todo prisas, sustos, lamentos, malas caras...y así cada año. A ver, no se puede arreglar nada en dos carpetazos.

Y el para-arranca al que nos someten los festivos de este mes tampoco ayuda. Y conste que no me quejo ¿eh? pero a veces da un poco de vértigo los pocos días que se trabajan en diciembre (y los muchos que se trabajan en otros meses) Y lo dice una que vuelve a disfrutar de puente porque mañana es festivo local y nos despedimos hasta el 23 (ya podía ser el 26 pero no ha colado, no)

Vengo con una receta para levantar el espíritu navideño. No sabía muy bien cómo llamar la entrada de hoy y al final he puesto todo lo que se me ha ocurrido (y en el fondo es todo lo que he puesto)

Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas. Receta navideña europea para hacer en casa con niños. Glasa, galletas, con horno. Recetas de Cuca

Hace muchísimo tiempo que quería preparar un árbol de navidad con galletas. Es de esas cosas que veía por internet cuando comenzaba a buscar recetas para preparar en casa  (entonces ni siquiera tenía blog) y que se me antojaban fáciles pero a la vez les tenía respeto por aquello de que lo que parece fácil no tiene por qué serlo precisamente.

Hará unos años (tres o así) me hice con un juego de cortapastas ideal para esto (además tremendamente barato) pero se quedó felizmente en el cajón olvidado.

Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas. Receta navideña europea para hacer en casa con niños. Glasa, galletas, con horno. Recetas de Cuca

Este año, a raíz del parrandón de recetas navideñas que organizó mi amiga Angélica me puse a buscar recetas navideñas de otros países y encontré esta que me enamoró. No solo porque llevara canela y fuera sencilla de hacer, sino porque llevaba almedra con piel y tenía en casa un paquete de 500 gramos con el que no sabía muy bien qué hacer.

Evidentemente pasó a mi lista de posibles en la primera posición, aunque a raíz de seguir investigando, se fueron colando otras recetas y al final la elegida fue una completamente diferente y que compartí hace un par de semanas.

Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas. Receta navideña europea para hacer en casa con niños. Glasa, galletas, con horno. Recetas de Cuca

No obstante la idea de preparar estas ¿galletas? ¿pastas? (en realidad no sé muy bien cómo definirlas) seguía dando vueltas en mi cabeza, más que nada por darle una salida digna a la almendra antes de que se pusiera mala, la verdad, y de repente un día veo aparecer a Lara con algo en la mano preguntando qué es.

¿Adivináis qué era?

Sí, el juego de cortapastas de estrella. El universo se había alineado y todas las piezas encajaron en mi mente.

A Lara le encanta revolver en los cajones y armarios de la cocina. Habitualmente se lleva muchos de mis cacharros para jugar (no es la primera vez que ordenando el parque que está lleno de juguetes he vuelto a la cocina con un puñado de nuestros cubiertos) y a mí no me importa, pero nunca había dado con estos cortapastas (que en realidad hasta se me habían olvidado un poco y todo)

Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas. Receta navideña europea para hacer en casa con niños. Glasa, galletas, con horno. Recetas de Cuca

Le dí algunas vueltas más. Ya sabéis lo que me cuesta salir de mi zona de confort repostera, pero me dije que si no salía el árbol de navidad al menos podría hacer las fotos de las estrellas solitas.

Tampoco me hacía mucha gracia el tema del glaseado. Ya sabéis que no soy muy dada a añadir demasiado azúcar, pero esta vez me dejé llevar y no cambié la receta original. Tras dar muchas vueltas por la red todas las recetas que encontré eran prácticamente idénticas pero como no quería que me quedara un triste resto de almendras en casa eché unos cálculos, ví que podía aumentar una clara más, me arriesgué un poco, pero el resultado ha sido magnífico.

Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas. Receta navideña europea para hacer en casa con niños. Glasa, galletas, con horno. Recetas de Cuca

Con deciros que hasta Lara ha comido estrellas ya os lo digo todo. Ella pensaba que estaban cubiertas de chocolate blanco, no notó que no lo era, y no quise entrar en más explicaciones. Para mí que voluntariamente pida comer algo es todo un logro.

Montar el árbol tampoco me costó mucho, ni siquiera le puse un puntito de glasa a las galletas en el centro para que se fueran pegando. Es que ni siquiera tuve cuidado de nivelar bien la masa pero al final girando unas estrellas sobre otras quedó un árbol de lo más resultón y sin que pareciera que se iba a desmoronar de un momento a otro.

Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas. Receta navideña europea para hacer en casa con niños. Glasa, galletas, con horno. Recetas de Cuca

Lo cierto es que con la glasa de las puntas quedó cogido, pero puedo prometer y prometo que las fotos las hice con la glasa recién echada y no hubo ni un percance.

En realidad no sólo eran las prisas por hacer las fotos es que no sabía qué podía pasar cuando la glasa se secara así que preferí ser rápida y no quedarme sin fotos para poder publicar la receta en el blog.

Si alguien se lo pregunta del árbol ya no queda nada. Primero nos comimos las galletas que no usé para hacerlo, que fueron bastantes, aunque casi todas de los tres tamaños más pequeños. Después hubo que decidir, porque puesto en la mesa del salón estaba muy cuqui (envuelto en un celofán transparente, con su lazo) pero siendo prácticos ¿cuánto lo íbamos a conservar? Porque si llega a febrero ahí es todo lo más ¿y luego qué? ¿a la basura? ¡No way! que en casa no se tira nada, así que para la panza y directo a las caderas ja ja ja

Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas. Receta navideña europea para hacer en casa con niños. Glasa, galletas, con horno. Recetas de Cuca

Ya vendrán más árboles de galletas (aunque tarden cinco años más) porque Lara estaba encantada de meter mano (y yo muerta de miedo porque de las galletas grandes que usé para la base tenía dos de cada tamaño. Afortunadamente llegaron vivas) y se lo pasó en grande ayudándome a montarlo. Repetiré experiencia con las dos. Aunque no sé si quedará algo en pie para poder compartirlo con vosotras. Tiempo al tiempo.

Espero que os haya gustado mi propuesta de hoy y que gustéis acompañarme para disfrutar de estas galletas con un café (té o chocolate, lo que prefiráis) mientras os cuento la receta.


Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas. Receta navideña europea para hacer en casa con niños. Glasa, galletas, con horno. Recetas de Cuca


Ingredientes:

* 500 gramos de almendra cruda con la piel.
* 4 claras de huevo
* 250 gramos de azúcar glas (yo he usado icing sugar)
* 1/2 cucharadita de zumo de limón o en su defecto unas gotitas de aroma
* 2 cucharadas generosas de canela en polvo
* 1 pellizco de sal.

Elaboración:

1. Ponemos las almendras en la picadora y trituramos hasta dejar reducida a polvo. Reservamos.

2. Separamos las claras de las yemas (estas últimas las guardamos para otra receta) y a las claras les añadimos un pellizco de sal y las montamos a punto de nieve.

3. Añadimos el zumo de limón y el azúcar glas  a cucharadas mientras seguimos batiendo, para que se vaya incorporando poco a poco y obtengamos una glasa espesa.

4. Reservamos unas 5-6 cucharadas soperas en un cierre con tapadera para decorar y lo guardamos en el frigorífico.

5. Añadimos la canela y la almendra en polvo a la glasa restante y mezclamos con movimientos envolventes. Quedará una masa un poco pegajosa, pero la textura cambia con el frío.

6. La tapamos con film transparente y la metemos en el frigorífico. Yo la dejé de una tarde para la mañana siguiente pero con unas 4-6 horas puede ser suficiente.

7. Pasado el tiempo de reposo sacamos la masa, la ponemos sobre un papel de horno o una lámina de silicona y encima ponemos otra lámina de silicona o un papel de hornear y extendemos con el rodillo hasta dejarla con un grosor de medio centímetro aproximadamente.

8. Cortamos con nuestro cortapastas y vamos pasando a la bandeja del horno que habremos cubierto con papel de hornear.

9. Los recortes de la masa se juntan, se amasan, se estiran de nuevo y seguimos cortando. Así hasta quedarnos sin masa.

10. Introducimos en el horno precalentado a 140ºC y horneamos de 35 a 40 minutos.

11. Apagamos el horno, sacamos la banjeda y con ayuda de una espátula vamos poniendo las galletas sobre una rejilla hasta que estén completamente frías.

12. Una vez enfriadas cubrimos con el glaseado que teníamos reservado en la nevera llegando bien a los bordes.

Si queréis presentarlas en forma de árbol, como he hecho yo basta con apilarlas (paciencia que al final la montaña de galletas no se mueve y en todo caso podéis poner un punto de glasa si creéis que se tambalea. Puedo prometer y prometo que mi árbol no la necesitó para estar estable) y a continuación glasear al gusto.

13. Una vez endurecida la glasa las guardamos en una lata que cierre bien.

  https://sites.google.com/s/19rBcn0857QyIAoPK3r9XA35ZTPPSUDOk/p/1-nytbsEKRvShWATPF66KSysrSDzKk6q2/edit

Puedo prometer y prometo que es una receta sencilla. Aunque no me creáis.

La masa la hice un día a mediodía antes de volver a la oficina. En menos de media hora (siempre y cuando tengáis las almendras partidas, por supuesto) la tendréis lista para meter en el frigorífico y dejar reposar.

A la mañana siguiente la estiré. Al principio parece que ese mazacote va a ser un dura adversario para el rodillo pero en cuestión de pocos minutos será muy fácil extenderla (usando papel de hornear porque en caso contrario se pega la masa al rodillo)

Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas. Receta navideña europea para hacer en casa con niños. Glasa, galletas, con horno. Recetas de Cuca

Lo que es más aburrido es tanto volver a amasar y estirar para aprovechar todos los restos de masa hasta dejar todas las galletas cortadas.

Si en lugar de hacer un árbol usáis un único cortapastas será más sencillo, sobre todo a la hora de organizar las bandejas de horneado.

Y montar el árbol fue cuestión de pocos minutos. Tuve mucha suerte, la verdad, las galletas fueron encajando perfectamente ¡la suerte de la principiante! 

Zimtsterne. Estrellas de canela. Árbol de Navidad de galletas. Receta navideña europea para hacer en casa con niños. Glasa, galletas, con horno. Recetas de Cuca

Con esta receta me despido de vosotros hasta al nuevo año. La blogosfera se va quedando vacía estos días y la semana próxima no habrá postre a compartir. Lo creáis o no mi cocina real lleva cerrada varias semanas en lo que a postres se refiere. No me da la vida entre el trabajo de la oficina, la casa, las niñas y el trabajo de los fines de semana y festivos de la recogida de la aceituna.

La semana pasada montamos el árbol en casa. Es un árbol nómada. Ya ha pasado por tres ubicaciones diferentes y no estoy segura de que llegue montado al día de Reyes. Elena en cuanto lo ve se tira al suelo y el trecho que no lo hace gateando lo hace a rastras pero llega, se sienta al lado y comienza a tirones con las bolas y las flores.

¿Para qué pondría flores de purpurina? Barro y parece que se ha celebrado un congreso de Dracs en casa. Pero monas están un rato, la verdad.

Espero que tengáis una navidad maravillosa, que disfrutéis de días tranquilos, en familia, de bullicio ¡lo que vosotros queráis! pero sobre todo que lo paséis bien y nos veamos a la vuelta. 

Y si el domingo la suerte quiere acordarse de alguno de nosotros aquí estaremos en unos días para celebrarlo virtualmente en familia. Yo nunca pierdo la ilusión, todos los años tengo un décimo porque si tiene que tocar con uno solo es suficiente.

Puntualizo antes de marcharme hoy. No habrá receta pero sí una entrada para despedir el año, por si alguien quiere pasar.

Como es una receta con la que le he dado salida a la almendra con la que no sabía muy bien qué hacer va, como última aportación del año, para el reto de Marisa 1+/-100 desperdicio cero. El año que viene a seguir aprovechando todo lo que hay en casa

 

Espero que seáis muy felices y nos leemos en unos días.

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 12 de diciembre de 2019

Tarta de queso, turrón de Jijona y galletas especiadas. Tarta de la abuela navideña.

Ahora sí que sí la Navidad se acerca a pasos de gigante.

No es como cuando en Julio comienzan a vender los décimos de la Lotería y nos pillan en bañador, chanclas y helado en mano y nos asaltan con el manido slogan ¿Y si cae aquí? ¡pero si lo que está cayendo es un sol de justicia! ¿cómo me voy a acordar de comprar lotería de Navidad si sólo con mencionarla se me atraganta el polvorón (imaginario) en la garganta a los cuarenta en la sombra que vivimos en muchas partes!

Tampoco es como cuando vas a tu supermercado en octubre y ¡zas! ahí están a la entrada los turrones, mazapanes, un cargamento de Ferrero Rocher y tú aún sin haber sacado siquiera una chaqueta fina del armario.

Ahora estamos a 12 días de Nochebuena. Los calendarios de adviento están mediados (en algunas casas igual más, si hay moradores tan impacientes como en la mía) y en las noticias (es que decir telediario igual es algo anticuado) se pone de moda hablar del "gasto medio"  de los españolitos de a pie para estas fechas. Hablamos del gasto medio total por hogares, el gasto medio por habitante, el porcentaje que se destina a lotería, a cenas y comidas fuera de casa, a las compras para cenar y comer en familia, al gasto en regalos... y yo los escucho y sin prestar demasiada atención (porque ni tengo mucho tiempo ni en realidad me interesa en demasía) ni echar muchas cuentas sé que alguien se está gastando parte de lo que me correspondería a mí.

Bien es cierto que desde que están las niñas gastamos más. Papá Nöel y los Reyes acaban viniendo en tren de carretera en lugar de en camello para descargar en nuestra casa. Menos mal que el propósito es no llenar la casa de juguetes, pero se nos acaba yendo de las manos.

Pero de ahí a llegar a las cifras que se barajan en las noticias va un trecho. Ni en lotería, ni en cenas fuera de casa, ni en comida, ni en ná de ná. No sé si es porque somos unos antisociales o porque el gasto medio se lo acaban sacando del ala a ver si así se incentiva el consumo al pensar que nuestro vecino gasta más que nosotros (que la envidia sigue siendo el deporte nacional por mucho que haya llovido)

Todos los que cada semana aparecemos por aquí con nuestras recetas sabemos que comer bien no es sinónimo de gastar mucho. Hay ingredientes sencillos y asequibles que bien cocinados visten una mesa de lujo en cualquier momento sin necesidad de haber empeñado un riñón.

Como muestra el postre que os propongo hoy. Todos sabemos lo que es una tarta de la abuela o una tarta de galletas, flan y chocolate. Ha sido la receta estrella en los cumpleaños de muchísimas generaciones que cursaron EGB y todos guardamos un buen recuerdo de ella.

Tarta de queso, turrón de Jijona y galletas especiadas. Tarta de la abuela navideña. Postre fácil, sin horno, rápido, de navidad. Recetas de Cuca

No hay dos tartas iguales, en cada casa había una variante (añadir un chorrito de anís o brandy a la leche, poner un poquito de café...), pero todas en esencia eran iguales.

Yo hoy visto la receta de navidad, le doy un toque de gala ¡y lista para poner un broche de oro a la comida o cena más pintada que tengáis!

Y si encima os digo que es una receta de aprovechamiento ¡no se le puede pedir más! Bueno sí, que sea rápida y fácil de preparar ¡que lo es!

Las galletas que he usado me tienen enamorada. Son una galletas que compramos en LIDL, de su marca Favorina (creo recordar), que suelen tener a la venta todos los años cuando llegan los productos navideños. Desconozco si este año las tienen o no, porque por lo general es mi marido el que llega a hacer la compra ya que trabaja a escasos metros de uno de estos supermercados.

Si os soy sincera no recuerdo cuándo fue la última vez que fui a comprar a un supermercado. De estos menesteres se ocupa mi costillo, lista en mano (y teléfono en la oreja, que siempre hay cosas que no entiende) y yo misma pero desde el ordenador o la app y la recibimos cómodamente en casa (de mi madre porque a las horas del reparto nosotros solemos estar trabajando)

Tarta de queso, turrón de Jijona y galletas especiadas. Tarta de la abuela navideña. Postre fácil, sin horno, rápido, de navidad. Recetas de Cuca

Son unas galletas rectangulares, con impresión navideña por una de las caras y con un delicioso sabor acaramelado y a especias. Son tremendamente adictivas, es abrir el paquete y me las comería todas pero ya sabéis que yo suelo ser comedida en tales menesteres así que les busqué una salida deliciosa (y más calórica aún que la alternativa de comerlas solas, todo sea dicho)

Si no las tenéis (porque ya no las vendan o porque no tengáis un LIDL cerca) podéis sustituirlas por galletas similares (como las Lotus) o por galletas rectangulares de toda la vida. El sabor variará un poco, pero la esencia de la tarta va a ser la misma.

He de confesar que esta tarta la preparé hace muchos meses para dar salida a las tabletas de turrón que aún tenía en el armario. Ya sabéis de mi gusto por las ofertas in extremis de los supermercados para dar salida a los restos navideños y lo mucho que me gusta adoptar tabletas de turrón de Jijona para hacer postres.

Tarta de queso, turrón de Jijona y galletas especiadas. Tarta de la abuela navideña. Postre fácil, sin horno, rápido, de navidad. Recetas de Cuca

Lo malo de este turrón es que no aguanta demasiado bien y empieza a ponerse rancio muy pronto aún estando sin abrir, así que no podemos atesorarlo demasiado, ni siquiera llegar a su fecha de caducidad porque probablemente antes ya empiece a regalarnos cierto tufo a rancio.

Yo he usado queso de untar bajo en calorías, pero creo que con el normal quedaría mejor. Aunque la tarta aguanta perfectamente el desmoldado como veis en las fotos la crema es muy tierna y al mínimo roce pierde la forma. A su favor tiene que si esto pasa con una espátula repasas y vuelve a quedar perfecta.

Si no fuera por las galletas estoy segura de que esto no se podría desmoldar. Es la maldición de los sobres de preparado de flan que me persigue, de la que ya os hablé en esta otra receta de tarta de queso y galletas Oreo y que no voy a repetir porque no merece la pena. Seguiré probando suerte, un día me quedará tal y como yo quiero.

Cuando por fin la tuve desmoldada el resultado me gustó tanto que supe que tenía que ser una receta navideña y ahí me tenéis sacando la caja de los adornos de navidad con un calorazo del quince. Menos mal que aquello quedó entre Elena y yo, y a ella le pilló durmiendo (no podía ser de otro modo para hacer las fotos). Creo que si mi marido me ve se plantea seriamente mi locura.

Tarta de queso, turrón de Jijona y galletas especiadas. Tarta de la abuela navideña. Postre fácil, sin horno, rápido, de navidad. Recetas de Cuca

No es una receta que entre especialmente por los ojos, pero os aseguro que está tan buena que nadie va a echar de menos sofisticación ni filigranas en el postre. Que a veces vemos postres con una presentación espectacular pero cuando llega el momento de comerlos ni sabes cómo meterles la cuchara ni al final te gustan tanto como te pareció a primera vista.

Tarta de queso, turrón de Jijona y galletas especiadas. Tarta de la abuela navideña. Postre fácil, sin horno, rápido, de navidad. Recetas de Cuca

Espero que os sirva la idea. Si no para un postre estas navidades pues como aprovechamiento de las tabletas de turrón que puedan quedar en casa cuando terminen las fiestas (o las que encontréis solitas y abandonadas en el supermercado en enero, que dan tanta penita)

De lo que estoy segura es de que si la probáis no os váis a arrepentir. Mientras os cuento la receta, que no tiene misterio alguno, comparto un buen trozo con vosotros ¿quién quiere el primero?

Tarta de queso, turrón de Jijona y galletas especiadas. Tarta de la abuela navideña. Postre fácil, sin horno, rápido, de navidad. Recetas de Cuca

Ingredientes:

* Una tableta de turrón de Jijona (el mío de 250 gramos)
* 100 ml de leche
* 600 gramos de queso de untar light
* Dos sobres de preparado para flan (para 500 ml de leche cada uno)
* Un chorro generoso de caramelo líquido
* Leche para mojar las galletas
* Galletas rectangulares
* Cacao en polvo

Elaboración:

1. Ponemos la tableta de turrón en el vaso de la Monsieur Cuisine Plus y la picamos a golpes de turbo hasta que esté hecho una pasta.

2. Ponemos la pala mezcladora (mariposa) y añadimos la leche, el caramelo líquido, los sobres de preparado de flan y el queso crema y programamos 15 minutos, 95 grados, velocidad 3.

3. Mientras trabaja el robot pincelamos un molde rectangular con aceite de oliva o de girasol y lo forramos con film transparente. Es importante el paso del aceite porque si no nos costará más el desmoldado a pesar del film.

4. Una vez tengamos la crema lista esperamos a que se temple (unos 5 minutos o así) y vertemos en la base del molde, lo justo para que quede cubierto.

5. Vamos mojando las galletas en leche por ambas caras. Yo suelo ponerlas en el plato, cuento hasta tres y les doy la vuelta. Vuelvo a contar hasta tres y las saco. Así quedan húmedas y no se deshacen. Colocamos una capa de galletas sobre la crema de la base. Vertemos otra capa de crema y cubrimos de nuevo con galletas. Así hasta que se termine la crema. La última capa debe ser de galletas, que nos hará de base al desmoldar.

6. Tapamos con film transparente y llevamos al frigorífico. Lo ideal es de un día para otro, o al menos dejar reposar toda la noche.

7. Cuando vayamos a servir sacamos, sacamos del molde con cuidado con ayuda del film transparente, volcamos sobre la fuente en la que vamos a presentar, retiramos por completo el film y espolvoreamos con cacao en polvo

Elaboración tradicional:
Si no disponéis de un robot de cocina también podéis hacer esta tarta a mano.
1. Picamos el turrón en la picadora o a mano con un cuchillo.

2. Lo añadimos a una olla con el queso crema y el azúcar, mezclamos bien y ponemos al fuego. Removiendo de vez en cuando.
3. En la leche desleímos el contenido de los dos sobres y cuando el contenido de la cazuela esté a punto de romper a hervir lo añadimos con el caramelo líquido. Removemos bien y mantenemos al fuego hasta que la mezcla rompa a hervir. Apartamos, dejamos templar unos minutos y continuamos desde el punto cinco de la elaboración con Monsieur Cuisine Plus


 https://sites.google.com/s/1Q6Zuq4HOHUzeBReiIT6GwsqItCJ8ZYjG/p/17chtfkSIIP1d5G9r--bQ2lWJz10o9iw4/edit

Como veis la elaboración no tiene misterio alguno. Si disponéis de un robot de cocina ni os enteráis de la preparación de la crema y si no lo tenéis hacerlo en una cazuela es cuestión de pocos minutos ¡no hay excusa para no ponerse a ello!

Tarta de queso, turrón de Jijona y galletas especiadas. Tarta de la abuela navideña. Postre fácil, sin horno, rápido, de navidad. Recetas de Cuca

Lo que sobre directo al frigorífico bien tapado. Si podéis colocarlo en un tupper muchísimo mejor. Ya os digo yo que sobrará poco porque es una tarta tremendamente cremosa y nada empalagosa que invita siempre a tomar una cucharadita más.

Como es una de mis recetas de aprovechamiento va directamente al reto 1+/-100, desperdicio cero de mi amiga Marisa que últimamente no estoy aportando tantas ideas como venía haciendo en los últimos meses.

http://thermofan.blogspot.com/2018/05/1-100-desperdicio-0.html


Esta semana estamos escribiendo la carta a los Reyes Magos de Lara. Es la primera carta y es para el colegio, donde recibirán la visita de sus Majestades el día 19 que es el último de clase hasta que pase la navidad. Si la niña recibiera regalos en función de la cantidad de purpurina que está poniendo en la carta os aseguro que los Reyes llegaban a mi casa en tren de carretera (uno para cada rey, por supuesto) en lugar de en camello.

Creo que el tema brilli brilli se nos ha ido de las manos.

Además está preguntando cuándo vamos a poner el árbol en casa. Y me da mucha pereza. Porque el puente lo hemos pasado recogiendo aceituna, así que imposible sacar la decoración de navidad, y mientras no llueva los próximos fines de semana nuestra parada en el campo no nos la quita nadie (las niñas evidentemente no, ellas se quedan con mi madre)

Por otro lado me da pena, porque Lara tiene mucha ilusión, así que si alguna noche se duermen pronto intentaré montar el árbol yo sola y que se lleven una sorpresa por la mañana. A lo que no estoy dispuesta es a enredar todos en las luces que al final me toca a mí desenredarlas.

Y creo que no hay más novedades así que me despido de vosotros hasta la próxima semana y espero que seáis muy felices.

Manos a la masa y ¡bon appétit! 

 

jueves, 5 de diciembre de 2019

Brunsviger. Brioche danés navideño.

Un año más la temporada navideña se inaugura en mi blog con mi propuesta para el Parrandón de recetas navideñas que mi amiga Angélica lleva organizando cuatro años ya.

Cuatro años y parece que fue ayer cuando recibí aquella primera propuesta que acepté encantada y que nada más terminar esa semana de compartir recetas, visitas a los blogs que participan y buenos momentos le dije que contase conmigo para el siguiente. Y suma sumando aquí llevamos cuatro parrandones en el cuerpo ¡y los que queden! Porque mientras Angélica tenga ganas la cocina de Cuca estará en su parrandón ofreciendo cada año lo mejor que se le ocurra.

Los dos primeros años el Parrandón ha sido de temática libre. Pudimos compartir cualquier receta que considerásemos adecuada para estas fechas. Mis propuestas fueron un bizcocho especiado en 2016 y unos muffins corazón de bombón en 2017.

A partir de 2018 Angélica decidió (muy acertadamente bajo mi humilde opinión) proponer un tema para la receta a compartir. La temática elegida el año pasado fue recetas navideñas de nuestra casa, nuestra familia, nuestro país... y yo tuve clarísimo que era el momento de compartir la receta de los polvorones típicos de mi pueblo.

Este año también tenemos tema. Nos propone viajar por el mundo y que traigamos a nuestras  cocinas una receta típica navideña de cualquier país. Lo que en apariencia era sencillo a mí se me complicó.

Me bloqueé y no sabía qué quería preparar. En años anteriores ya había preparado recetas de otros países que me llamaban la atención y aunque parezca extraño no recordaba ninguna que me apeteciera preparar ahora.

Investigué con cierta pereza y como faltaba aún bastante tiempo lo dejé. Cuando creí que había dado con la receta apropiada y había dejado de buscar cayó esta en mis manos y fue un flechazo total.

Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad

El nombre, casi impronunciable para mí, no es muy "acojedor" pero aquí el amor es a primera vista, y mucho más al primer mordisco, sin dejar atrás cuando lo hueles o aplastas entre los dedos este brioche tan blandito y esponjoso.

Es una receta típica de Dinamarca en estas fechas, según he investigado la podemos encontrar en cualquier café y se consume bastante en estos días ¡y no me extraña! Está tan rico que a ver quién se resiste a la llamada del olorcito que desprende.

Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad

Prepararlo en casa tiene dificultad cero, hay que dedicarle muy poco tiempo y el resultado es espectacular.

La gracia de este brioche está en el glaseado que lo cubre que además le aporta muchísima jugosidad. En un principio puede parecer demasiado, a mi la primera que me hizo dudar, pero os digo que bien merece la pena este exceso.

Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad

Total es navidad (o casi) y los mejores recuerdos de estas fechas están por lo general en torno a una mesa. En enero ya nos subimos a la báscula, sacamos los pantalones anchos y ponemos el brócoli en el plato. Además no sé vosotros pero en casa tampoco cometemos tantos excesos porque los días "no señalados" intento hacer comidas más saludables e ir tirando de lo que va sobrando de las cenas y comidas y así vamos equilibrando la balanza.

Y a mí me gusta desayunar bien. Cada vez le doy más importancia a dedicarle tiempo al desayuno y cuando me espera algo rico el madrugón cuesta un poquito menos y se afronta el día de mejor humor.

Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad

Ni qué decir tiene que para la merienda es ideal. Si estáis por no contar calorías con un chocolate calentito vais a quedar como reyes y a dar buena cuenta de esta delicia.

Bien es cierto que no necesita nada porque solo está espectacular. Es una de las masas más jugosas y tiernas que he hecho hasta ahora y se conserva perfectamente hasta el final. Como ya os he comentado creo que es gracias al glaseado y a esos agujeritos que se le hacen antes de hornear y glasear que permiten que penetre la mantequilla y el azúcar por todo el brioche.

Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad

Una vez dí con la receta estuve investigando y las recetas que encontré no distaban mucho entre sí en cuanto a ingredientes y cantidades pero me sorprendió la discrepancia del tamaño de los moldes usados. Algunos eran muy grandes y se quedaba el brioche muy planito. Yo he usado una fuente de cerámica con un interior de unos 30 centímetros de largo por 20-22 de ancho. Es un poco más pequeña que las fuentes de cristal que todos tenemos en casa para los canelones, pero que podéis usar esas sin problema porque la diferencia en tamaño es mínima

Así queda un brioche alto y esponjoso ¡no veáis cómo crece! Da gusto verlo en el horno. La masa no tardó mucho en levar.

Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad

Antes de nacer Lara solía hacer la masa por la noche y dejarla levando, así por la mañana sólo me quedaba volver a amasar, darle forma y esperar el segundo levado. Ahora cuando acabo con ellas y recojo no tengo ganas de hacer más en la cocina (por no hablar que no quiero hacer ruido para que no se despierten que son de sueño liviano) así que amaso el sábado por la mañana, recién levantada, y dejo el bol en la cocina mientras voy preparando comidas para la semana. Con el calorcito que se va generando la masa suele levar bastante bien y puedo hornear lo que me traiga entre manos antes de comer (con mucha suerte) o a primera hora de la tarde y ahí ya entran las prisas por hacer las fotos antes de que se vaya la luz natural, pero esa historia la conocéis tan bien como yo.

Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad

Es una lástima que a través de la pantalla no puedan traspasar los olores ni apreciar lo tierno de esta masa. Estoy segura de que caeríais rendidos a sus encantos. Os animo a que la preparéis en casa, es muy fácil, no require mucho tiempo y el resultado es delicioso.

Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad

Espero que a mis compañeras de Parrandón les haya gustado mi propuesta. Como ya dije en años anteriores yo soy más de planes de día y compartir un bonito desayuno o una larga merienda navideños me apetece más que andar trasnochando ¡que tengo demasiado sueño acumulado desde que soy mamá!

Participéis o no en el parrandón tengo reservado un trozo para compartir con cada uno de vosotros y os invito a uniros ¡aún estáis a tiempo si os dais prisa!

Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad


Ingredientes: 

* 250 ml de leche (a poder ser entera)
* 3 huevos
* 75 gramos de mantequilla (yo la he usado light y el resultado ha sido muy bueno)
* 20 gramos de azúcar blanca
* 1 pellizco de sal
* 500 gramos de harina de fuerza
* 1 sobre de levadura seca de panadero (7 gramos)

Para el glaseado

* 100 gramos de mantequilla
* 100 gramos de azúcar moreno

Elaboración:

1. En la cubeta de la panificadora ponemos los ingredientes de la masa en el mismo orden en el que están escritos. Yo he añadido los huevos batidos como para hacer tortilla y la mantequilla derretida en el microondas. Programamos la función amasado (en la mía es de 15 minutos)

2. Cuando termine sacamos la masa la hacemos una bola y la colocamos en un bol amplio pintado con aceite de oliva. Le damos la vuelta para que quede bien impregnada la masa en aceite por todos lados y tapamos con un papel film (tocando la masa pero sin presionar) y a continuación tapamos el bol con un paño limpio y seco.

3. Dejamos en un lugar templado hasta que leve y doble su volumen.

4. Una vez levada, ponemos sobre la mesa de trabajo y amasamos ligeramente durante un par de minutos.

5. Forramos una fuente con papel de hornear (la mía tiene una superficie útil de 19x28) ponemos encima la masa y con ayuda de las manos la vamos estirando para que cubra toda la base de la fuente y quede distribuida de manera uniforme.

6. Tapamos con un paño de cocina y dejamos reposar una hora más o menos. Pasado este tiempo nos impregnamos las manos con aceite y vamos hundiendo los dedos en la masa llegando hasta abajo pero sin romper la masa en la base.

7. Mientras en un bol ponemos la mantequilla y la derretimos en el microondas o al baño maría. Añadimos el azúcar moreno y batimos ligeramente. Vertemos sobre la masa procurando que el glaseado quede bien distribuido.

8. Introducimos en el horno precalentado a 180ºC y horneamos durante unos 30 minutos. Si durante el horneado la superficie se dora mucho podéis taparlo con un papel de aluminio.

9. Dejamos reposar diez minutos dentro del horno con la puerta entreabierta y después sacamos, desmoldamos con ayuda del papel de hornear y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

  https://sites.google.com/s/12ypFav4OnGSZipXUUTsPj2x3CUUcxdqT/p/1jMdELaXdYR1Q13B7IW6wfZb_rbOjnUIl/edit

Para conservarlo tan sencillo como envolverlo en film transparente. También podéis volver a colocarlo dentro de la fuente en la que lo habéis horneado, una vez esté completamente frío, y taparlo muy bien con film transparente. Esto fue lo que yo hice y doy fe de que se converva tierno y jugoso como el primer día. Si no recuerdo mal nos duró cinco o seis dias, así que creo que merece mucho la pena preparar este Brunsviger porque no os vais a arrepentir.

Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad

Soy consciente de que a veces las masas dan un poco de pereza porque requieren no mucho tiempo, pero sí dedicación "escalonada" y no siempre tenemos el tiempo suficiente para esperar los levados que además son de tiempo indeterminado y depende de las masas y el calor de nuestra casa.

 Brunsviger. Brioche danés navideño. Masas. Desayuno, merienda, horno, Cuca. Receta de Navidad

Pero si sacáis un hueco y preparáis este brioche os vais a alegrar y es posible que hasta os animéis a repetir.

Os dejo la imagen de este Parrandón. Angélica es muy perfeccionista y no ha parado hasta dejarla a su gusto, no me diréis que no es preciosa.

https://www.bizcochosysancochos.com/p/4to-parrandon-de-recetas-navidenas.html

Os invito a que os déis una vuelta por los blogs que participan y vayáis cogiendo ideas que llevar a vuestra mesa esta navidad ¡que ha llegado el momento de ponerse manos a la masa! Iréis directamente pinchando sobre la imagen.

Por cierto, la "culpable" de que esta sea la receta elegida fue María José del blog Tapitas y postres que lo compartió en octubre y yo caí plenamente enamorada como os dije al principio de la entrada de hoy. Le dije que se lo iba a copiar ¡y me ha faltado tiempo para hacerlo! Espero que si la ve le guste mi versión.

En cuanto a las crónicas de Elena y Lara poca novedad por el momento. Elena gatea ya con bastante soltura. Últimamente sólo quiere estar en el suelo y la mayor parte de las veces quiere que la tengas en pie aunque no sabe dar un paso aún. Pero así se empieza. La semana pasada ya tuvimos que bajarle la altura del colchón de la cuna porque se engancha a los barrotes y se asoma y va a terminar cayendo de cabeza.

El sábado por la tarde volvimos a la biblioteca. No fue muy del agrado de Elena que no paró de chillar y de estar inquieta. Lara se vino cargada con seis cuentos que a estas alturas ya nos sabemos de memoria lo que pone en cada página.

Este año le hemos regalado un calendario de adviento con figuras de Peppa Pig. Está muy contenta aunque no entiende el sentido del calendario. Quiere que llegue cada mañana para abrir una nueva ventana. A mí me viene de perlas hacerlo por la mañana porque en cuanto se acuerda salta de la cama y no se hace la remolona.

Los días en casa, todos juntos, suelen ser agotadores. Madrugan mucho, no suelen dormir siesta (salvo Elena que tampoco duerme más de una hora) y necesitan atención continuamente y yo además tiempo para las cosas más básicas de casa. Pero ahí voy intentando hacer todo lo que puedo para acabar haciéndolo lo peor posible.

En fin, nada más por hoy. Espero que disfrutéis mucho estos cuatro días y aprovechéis para decorar la casa, como viene siendo tradición en muchos hogares, pasar tiempo en familia y preparar cosas ricas. Vuelvo a insistir en que os déis una vuelta por el parrandón porque os iréis cargados de buenas ideas.

Nos leemos la semana próxima ¡Sed felices!

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 28 de noviembre de 2019

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza

Happy Thanksgiving Day.

Hoy mi cocina abre una ventana que cruza el Atlántico y nos transportamos a cualquier casa típica americana, de esas que estamos hartos de ver en las películas y series.

La entrada está decorada con calabazas de distintos tamaños, ramas y hojas del bosque cercano. Alguien incluso ha tejido una corona que reposa con digno aire otoñal en la puerta.

Nos recibe el calor del horno y los fogones con una deliciosa mezcla de olores: pavo asándose a fuego lento, el relleno listo para acompañarlo, puré de patatas, salsa de arándanos, panecillos de maíz, guiso de judías verdes, batatas caramelizadas y como colofón tarta de calabaza, pastel de nueces pecadas y también una tarta de manzana.

¿Será suficiente? ¿Habrá para todos?

La casa se va llenando de gente, ruido, algarabía, vida... Alguien avisa a gritos que comienza el desfile de Macy's pero en realidad nadie presta demasiada atención a la televisión que continúa encendida.

Hay mucho trasiego preparando la mesa. Se cuentan y recuentan los sitios ¿cabemos todos? Las fuentes comienzan a salir de la cocina, la mesa de repente parece muy pequeña y empezamos a temer que no haya cabida para tanta comida en la mesa ni en las barrigas de los comensales en realidad.

Es una imagen que nos resulta familiar a casi todos y estoy segura de que la mayoría no hemos estado en Estados Unidos y si hemos tenido la fortuna de visitarlo no hemos vivido en primera persona una cena del Día de Acción de Gracias.

Pero el cine y la televisión nos llevan acercando a esta tradición tanto tiempo que a buen seguro todos nos hemos visto en esa cocina y esperábamos sentarnos a esa mesa.

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza. Receta típica de Acción de Gracias. Receta de aprovechamiento, reciclaje, con horno, especias, calabaza, postre típico americano. Thanksgiving day. Cuca

La receta que os traigo hoy es también típica del Día de Acción de Gracias pero menos conocida. Yo la descubrí hace cosa de cinco o seis semanas, de casualidad, en Pinterest y fue amor a primera vista.

No uso mucho esta red social y tengo una espinita clavada. En realidad no la uso porque no la entiendo muy bien. Y no la entiendo muy bien porque no la uso. Y así sigo.

La cuestión es que me topé con este pudin, empecé a investigar por internet y estaba en mi mesa pocos días después.

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza. Receta típica de Acción de Gracias. Receta de aprovechamiento, reciclaje, con horno, especias, calabaza, postre típico americano. Thanksgiving day. Cuca

Creo que es una de las recetas más perfectas para mí que he hecho nunca. Lleva calabaza y muchas especias. Damos salida a los restos de pan duro. Los ingredientes que necesitamos están en cualquier casa. La elaboración es básica, básica y además está listo en poco rato ¿de verdad os tengo que dar más motivos para prepararlo?

He hecho algunos cambios por obligación. Uno de los ingredientes es half and half, una especie de crema de leche o similar que si se puede comprar en España donde yo vivo seguro que no, así que he hecho un pequeño apaño con leche evaporada que vosotros bien podéis sustituir por nata, o por leche, o por alguna bebida vegetal si es de vuestro gusto.

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza. Receta típica de Acción de Gracias. Receta de aprovechamiento, reciclaje, con horno, especias, calabaza, postre típico americano. Thanksgiving day. Cuca

Para bañarlo usan una salsa de caramelo que yo he sustituido directamente por sirope de toffee. Siempre os digo que no me gustan las cosas muy empalagosas pero este sirope ¡es mi perdición! A mí no me resulta fácil de encontrar (bueno, online se encuentra todo y os aseguro que soy la reina de las compras a distancia) y lo agradezco porque cuando un bote entra en casa mi báscula se echa a temblar. Es más, yo creo que hasta se esconde porque sabe que no tengo piedad.

Es mi talón de aquiles. Sé que es azúcar en estado puro, que se me escarchan las venas cuando lo como, pero caigo rendida a su sabor. Así que como tenía en casa un bote sabía que el tema de la salsa lo iba a hacer más sencillo y a usar este sirope.

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza. Receta típica de Acción de Gracias. Receta de aprovechamiento, reciclaje, con horno, especias, calabaza, postre típico americano. Thanksgiving day. Cuca

También he visto que mucha gente pone nueces picadas por encima (junto con la salsa de caramelo). Como tenía remordimientos por las calorías del sirope las obvié aunque en el fondo sé que hubiera sido una opción más saludable.

En verdad tampoco he puesto mucho, que a veces soy tan exagerada que parece que quiera arrebatarle a mi hija Lara su título de reina del drama que lo obstenta casi desde que nació. No sé si recordaréis que Lara fue una bebé con muchos problemas de gases o cólicos del lactante o a saber qué fue lo que le pasó (los pediatras nunca lo tuvieron demasiado claro) pero la cuestión es que lloraba mucho y siempre quería estar pegada a mí y/o enganchada al pecho... Todo muy agobiante en realidad. Un día que empezó a lloriquear porque la dejé un segundo con mi madre le dije que era la reina del drama, cayó en gracia el comentario y se quedó con el título.

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza. Receta típica de Acción de Gracias. Receta de aprovechamiento, reciclaje, con horno, especias, calabaza, postre típico americano. Thanksgiving day. Cuca

De hecho a día de hoy sigue siendo bastante dramática y con lo más mínimo ya está llorando o lloriqueando o armando drama, que la mayoría de las veces es más cuento que otra cosa. Por eso va a ser siempre mi Drama Queen.

Volviendo a la receta os cuento que este pudin es la alternativa a la tarta de calabaza tradicional. Se dice, se cuenta, se rumorea que hay a quién no le gusta la pumpkin pie y sin embargo adora este pudin. Ya se sabe para gustos los colores (o los sabores como en este caso)

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza. Receta típica de Acción de Gracias. Receta de aprovechamiento, reciclaje, con horno, especias, calabaza, postre típico americano. Thanksgiving day. Cuca

En los inicios del blog preparé la tarta de calabaza  y nos gustó mucho. Quiero repetirla, mejorar las fotos y quién sabe si la receta. Comparo muy de recuerdo ambas recetas y os digo que a mí me gustan por igual, sería incapaz de decantarme por una sola.

Pero este pudin se convierte en el niño de mis ojos al ser una receta tan de aprovechamiento.

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza. Receta típica de Acción de Gracias. Receta de aprovechamiento, reciclaje, con horno, especias, calabaza, postre típico americano. Thanksgiving day. Cuca

Advertiros que cuando partí el pan el molde se llenó hasta arriba, pero cuando vertí los ingredientes líquidos y mezclé empezó a reducir y cuando salió del horno llenaba como la mitad de la fuente. Con ello no os invito a que hagáis pudin para todo el barrio, sólo os lo cuento para que no os asustéis si os parece mucho porque después queda en menos de lo que pinta.

Si os gusta la calabaza os invito encarecidamente a que lo preparéis ¡estoy segura de que os va a encantar! Yo creo que habla por sí solo, porque conmigo fue un flechazo en toda regla y espero que alguno de vosotros caigáis también rendido.

¡Vamos a por la receta!

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza. Receta típica de Acción de Gracias. Receta de aprovechamiento, reciclaje, con horno, especias, calabaza, postre típico americano. Thanksgiving day. Cuca

Ingredientes:

* Pan duro. Yo he usado algo más de una barra.
* 500 gramos de calabaza asada
* 500 gramos de leche evaporada
* 250 ml de leche
* 150 gramos de azúcar moreno
* 4 huevos
* 2 cucharaditas de canela en polvo
* 1/2 cucharadita de esencia de  vainilla
* 1/2 cucharadita de jengibre rallado
* 1/2 cucharadita de pimienta molida
* 1/2 cucharadita de nuez moscada rallada
* 1 cucharada de mantequilla
* Sirope de toffee o salsa de caramelo.

Elaboración:

1. Partimos en trocitos el pan duro y reservamos

2. Pintamos con mantequilla el fondo y los laterales de la fuente que vayamos a utilizar y ponemos los trozos de pan duro. Yo recomiendo no volcarlos del bol donde los hayamos partido para evitar que todas las migas caigan en la fuente y después queden flotando.

3. En un bol amplio ponemos la calabaza asada, los huevos, el azúcar, la leche evaporada, la leche y la especias y batimos hasta obtener una crema lisa y sin grumos.

4. Vertemos sobre el pan duro, procurando que todos los trozos queden mojados. Si es necesario mezclamos ligeramente con ayuda de una espátula y dejamos reposar unos cinco minutos para que el pan se empape bien.

5. Introducimos en el horno precalentado a 180º C y horneamos unos 40-45 minutos hasta que veamos que el pudin ha cuajado

6. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

7. Cuando esté templado bañamos ligeramente la superficie con sirope de toffee o salsa de caramelo.

 https://sites.google.com/s/1m7xD1ry1NxLJP5gQtgJEaotoCPf0xneQ/p/18xN5AQ6QwNh1YdP7QlM1zDWzWcqCwWNu/edit


Como os comentaba es una receta sencillísima, con ingredientes de andar por casa y el resultado no puede ser más espectacular. 

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza. Receta típica de Acción de Gracias. Receta de aprovechamiento, reciclaje, con horno, especias, calabaza, postre típico americano. Thanksgiving day. Cuca

La casa se llena de un delicioso aroma a calabaza y especias mientras se hornea y es complicado resistirse a este pudin en cuanto sale del horno.

A mí me ha conquistado y le estoy dando vueltas a repetirlo incluyendo algunos ingredientes que pueden combinar bastante bien. Ya sabéis que en casa de bloguera pocas recetas se repiten porque siempre hay que ir preparando material nuevo para seguir publicando amén de que si preparase todos los dulces que quisiera acabaríamos redondos (mi costillo empieza a estarlo ja ja ja) pero este pudin tiene que volver a mi horno ¡y a mi cocina virtual!

Pumpkin bread pudding. Pudin de pan y calabaza. Receta típica de Acción de Gracias. Receta de aprovechamiento, reciclaje, con horno, especias, calabaza, postre típico americano. Thanksgiving day. Cuca

Al ser una receta de aprovechamiento va directamente al reto de mi amiga Marisa 1+/-100, desperdicio cero del que os he hablado un millón de veces y no me canso de invitaros a conocer y formar parte activa del mismo. Este mes lo tengo un poco abandonado y no puede ser porque ya sabéis que soy muy de recetas de reciclaje.

 http//thermofan.blogspot.com.es/2018/05/1-100-desperdicio-0.html
Mis peques siguen creciendo. Elena comienza a gatear más que a arrastrarse por el suelo. Ya se sienta, se tumba, se vuelve a sentar... ella solita y sin darse grandes golpes contra el suelo. Le está pillando el gusto a ponerse de pie, pero no echa un paso, tiene más bien un pie mirando para un lado y poca fuerza aún en las piernas.

Este fin de semana ha estado regular, especialmente el sábado que no quería estar en ningún sitio, ni siquiera en brazos y se ponía a llorar sin motivo aparente. Pensamos que puede ser por la dentición, porque no ha tenido síntomas de ninguna otra cosa, pero puede ser símplemente que hayamos tenido un mal día y nada más.

Lara sigue escribiendo y aprendiendo las letras a una velocidad que a mí me deja con la boca abierta, pero mejor que vaya por delante a que vaya por detrás ¿no? Tampoco se portó demasiado bien el sábado que mi hermano celebró su cumpleaños. Quería comer chocolate y más chocolate y no atendía a razón alguna. Algunos igual recordáis lo mal que lo pasamos con su estreñimiento durante algo más de un año y llevamos el tema mucho mejor desde que le quitamos el pañal, lo que no quita que de vez en cuando nos llevemos algún mal rato.

Ni recordándole que los reyes la están viendo (muy retorcido, lo sé) conseguía que dejara de insistir una y otra vez en seguir comiendo cosas con chocolate. Evidentemente ha pasado unos días estreñida, pero le tira el chocolate cosa mala.

Y nada más por hoy. Con esta receta cierro el mes de noviembre en mi cocina y la semana próxima comienzo con las recetas navideñas que queramos o no la tenemos a la vuelta de la esquina y habrá que ir cogiendo ideas.

Disfrutad del fin de semana, sed felices y os espero la semana próxima en mi cocina.

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 21 de noviembre de 2019

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) (Receta vegana)

La semana pasada os decía que no hay otoño sin castañas.

Esta os digo que tampoco hay otoño sin nueces. 

Cuando pienso en ellas veo a mi abuelo materno cenando gazpacho de patatas y acompañarlo con bacalao desmigado y con nueces recién partidas, de las que ese mismo día en muchos casos había traído del campo.

Nunca jamás nueces algunas me han sabido tan bien como las nueces de mis recuerdos de aquellos años.

Con las nueces tengo una relación de amor y odio. Hay temporadas que las consumo mucho, tanto en dulce como en elaboraciones saladas. De repente las dejo de comer y pueden pasar meses sin que entren en mi dieta (aún a sabiendas de lo saludables que son en cantidades moderadas)

Desde que tengo el blog es hablar de nueces y acordarme de mi amiga Olga que siempre dice que no hay brownie sin nueces y ahí que estoy yo para ponerlas (casi) siempre.

En los cinco años de vida del blog las nueces han hecho su aparición como complemento en galletas, bizcochos, muffins, blondies, hojaldres, brownies, tartas e incluso en turrón pero nunca jamás como las absolutas protagonistas de una receta. Y había que ponerle remedio.

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

Hace tiempo que el postre de hoy estaba en mis pendientes. Se lo he visto publicado a mi amigo Juan y a mi amiga Elisa entre otros y ha llamado poderosamente mi atención. Nunca había caído en el olvido, pero nunca me ponía a ello.

Lo cierto es que la gastronomía vasca siempre me ha gustado pero nunca le llegaba el momento a ninguna de sus recetas. Hasta que llegó Elena, con ella mi baja maternal y me encontré con una bebé tranquila y serena que dormía y estaba tranquilita los ratos que estaba despierta.

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

Si a esto le unís unos paquetes de nueces en el armario, una bebida vegetal de nuez con la que no sabía muy bien qué hacer y la Monsieur Cuisine en la cocina no era necesario despejar la incógnita de la ecuación porque estaba más que clara.

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

He tenido el valor de cambiar la receta tradicional sustituyendo la leche de vaca por bebida vegetal, obteniendo así una versión vegana no sé si a la altura de la original (porque tengo pendiente prepararla con leche) pero sí bien rica.

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

Es un postre sencillo, con ingredientes de andar por casa, y si lo haces con algún robot de cocina la dificultad es nula y el tiempo de dedicación es mínimo. El resultado es una crema deliciosa y muy nutritiva (a la par que calórica)

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

Como madre lactante me vino muy bien, aunque confesaré que aquellos días intentaba no abusar de los postres con la absurda idea de recuperar mi peso antes del verano. Pero ante semejante postre ¡a ver quién se resistía!

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

La intxaursaltsa, según lo que he leído, es un postre muy típico de estas fechas y se prepara y consume bastante en navidades. Tiene su lógica. Las nueces están en su mejor momento y hay que darles salida ¡y menuda salida! Es una de las mejores recetas de aprovechamiento que he preparado en mucho tiempo.

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

Por si alguien le está buscando un sentido oculto a la entrada de hoy ya os anticipo que por muy típica que sea esta receta en navidades no quiere decir, ni mucho menos, que dé el pistoletazo de salida a las recetas de navidad en el blog.

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

Si esa hubiera sido mi intención tened por seguro que en pleno mes de marzo habría sacado los adornos navideños para hacer las fotos. Nada más lejos, ya veis que de navidad no hay nada y para la semana que viene tengo preparado un recetón de los buenos. De mucho aprovechamiento como a mí me gusta, muy fácil de hacer, que está de escándalo y además nos vamos a marcar un viajecito de ida y vuelta expres que creo que os va a gustar mucho. Y hasta aquí puedo decir que al final sigo y lo largo todo. Las recetas navideñas en diciembre (que también está a la vuelta de la esquina)

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

Lo que voy a contar a continuación es una obviedad, pero igual alguno se lo plantea. Sí, esta crema sabe a nueces. Mucho. Si no son de tu gusto mejor dedica tu tiempo a preparar otro postre. Pero si os gustan, quedaos con ella y preparadla en casa porque no os vais a arrepentir.

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

Aunque está rica de cualquier modo a mí me gustó mucho más a temperatura ambiente. Fría no es lo mismo, al menos no para mí (aunque ya sabéis que soy muy maniática) Si os animáis espero que me contéis cómo os gusta a vosotros y qué os ha parecido.

Ahora sólo me queda compartir con vosotros la receta, que ya veréis lo bien que sienta con este frío y la lluvia que nos acompaña y que tan necesaria era.

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

Ingredientes:

* 600 ml de bebida de nueces (o leche de vaca)
* 200 gramos de nueces peladas
* 150 gramos de azúcar
* Una cucharada de canela en polvo
* Nueces para decorar

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso las nueces, el azúcar y la canela y programamos 20 segundos velocidad 5

2. Bajamos con la espátula las nueces pulverizadas de las paredes, añadimos la bebida de nueces y programamos 20 minutos velocidad 2 temperatura 100 grados. Una vez que alcance la temperatura ha de estar 14 minutos. Yo programo 20 porque suele tardar unos seis minutos en alcanzar los 100 grados.

3. Cuando acabe programamos 10 segundos velocidad 5 para afinar la textura.

4. Vertemos en los vasitos, dejamos enfriar a temperatura ambiente, tapamos y metemos en el frigorífico.

5. Antes de servir decoramos con nueces 
Para la elaboración tradicional trituramos las nueces, ponemos la leche y el azúcar a calentar, añadimos las nueces y la canela y cocinamos a fuego bajo removiendo con frecuencia hasta que espese.

 https://sites.google.com/s/1qzbU5nVxX_dmAt_u09QEDIAqEiB0UatY/p/1aPxnMom2c2QFjayvtb4aCw2rhsBrlVMy/edit

Como veis es una receta que no tiene complicación ninguna. Si la hacéis de manera tradicional requiere un poco de tiempo y paciencia pero con un robot es un visto y no visto. Aunque no tan rápido como desaparecerán los vasitos si os descuidáis.

Intxaursaltsa. Intxaursalsa. Crema de nueces (en Monsieur cuisine) Crema de nueces típica del País Vasco. Versión vegana Postre Sin horno Cuca

Esta semana he tenido reunión con la tutora de Lara. Me cuenta que tiene a la niña aburrida en clase, que da mucho más de sí pero que la mayoría de los compañeros son más pequeños, que van a un ritmo más lento y que no puede sacar todo el potencial que mi peque da.

A partir de enero empezará a llevar un nuevo ritmo y Lara estará más estimulada.

Con lo que más orgullosa salí de la tutoría fue con que me dijera que Lara mostraba un gran interés por los libros y que le había contado que la llevaba a la biblioteca y sacaba cuentos. En casa además tenemos un montón de libros infantiles que le he ido comprando desde que nació (y estoy pendiente de rescatar los míos que están en el altillo de la cochera de mis padres y cualquiera sube ahí) y ya os adelanto que los Reyes o Papá Noel seguro que traen más.

Salí redonda del colegio pensando que le estaba inculcando el amor por los libros.

Cuando estaba embarazada de Lara y se planteaban mil dudas sobre si sería adecuado que yo continuara trabajando o no alguien me dijo que no era la cantidad de tiempo que se dedica a los hijos sino la calidad. Y lleva toda la razón. No puedo compartir mucho con ellas, pero lo que comparto lo hago intenso y no me limito a aparcarlas delante de los dibujos.

Elena sigue igual. Yo creo que está incubando algo y está un poco trabajosa, pero también hay que estar a las cosas malas. El lunes se hizo las fotos de la guardería, habrá que esperar hasta la primera semana de diciembre al menos para ver cómo ha salido.

Para terminar aprovecho mi rinconcito virtual para felicitar a mi hermano que hoy cumple 35 años inaugurando, como cada año, la temporada de cumpleaños en mi familia.

Y poco más. Sigo con muy poco tiempo pero procuro pasar por vuestras cocinas al menos una vez a la semana y ponerme al día con vuestras recetas. Nos vemos el jueves próximo ¡sed felices!

Manos a la masa y ¡bon appétit!