jueves, 29 de noviembre de 2018

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno

La Navidad se acerca.

En las calles de mi pueblo ya cuelgan las luces (aunque aún están apagadas) Y no voy a entrar en detalles del martirio que han dado los operarios para colocarlas plantando sus vehículos con grúa en mitad de las calles principales a las horas punta de entrada a los colegios y a los trabajos.

Entiendo perfectamente que están haciendo su trabajo, pero un poco de organización y planificación de horarios no vendría mal. A primera hora que se dediquen a las luces de las plazas y parques, donde no molestan al tráfico (de vehículos y peatones, que te los encuentras medio subidos en las aceras) y después que corten las calles como mejor les venga en gana.

Además los viandantes tenemos poca paciencia. Igual es por esa manía de ir con la hora justa a todos sitios, que yo siempre he odiado a muerte, pero desde que soy madre voy al límite porque la niña tiene su propio ritmo y contra eso no hay razonamiento posible.

La blogosfera también se está llenando de recetas prestas a darnos ideas a los que aún ni nos hemos planteado los menús de esos días, pero yo me resisto una semana más a sacar el espíritu de la navidad en este rinconcito y vengo con una receta que nada tiene que ver aunque bien se puede utilizar como postre para cualquier reunión porque está espectacular.

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Además hoy es el cumpleaños de mi amiga Olga del blog Olga en el país de los cupcakes a la que conozco desde que empecé en este mundillo y con la que he compartido muchas cosas y espero seguir haciéndolo.

A Olga le encanta el arroz con leche y hoy le quiero dedicar esta tarta basada en ese postre que llevaba bastante tiempo en recetas pendientes de publicar y bastante más en mi mente como pendiente de hacer.

La inspiración para esta tarta viene de mucho antes de tener el blog. Hace muchos años me hice con un libro de recetas de conventos y monasterios españoles y en él me encontré con un pastel de arroz con leche preparado en el horno que me llamó poderosamente la atención.

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Creo recordar que el arroz se hacía en el horno con la leche y aquello dio para muchas vueltas en mi cabeza porque no acababa de convencerme que el arroz quedara en su punto (más donde yo vivo que estamos a mucha altura y todo tarda muchísimo tiempo en cocerse)

Cuando empecé con el blog hice un amago de tarta de arroz con leche haciendo el arroz por un lado y después haciendo la tarta. Un desastre. El arroz estaba duro, le faltaba azúcar... Evidentemente nunca llegó a ver la luz. 

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Un tiempo después se me presentó la oportunidad de hacer otra tarta (Rijsttaarje) muy similar a aquel intento y que me congració con este postre y volvió a darme ganas de hornear aquel pastel que tanto me llamaba la atención.

Pero volvieron a pasar un montón de meses hasta que el pasado verano me dio por hacer postres con arroz, busqué la receta en el libro, investigué por internet, y al final hice lo que me dio la gana. Entre nosotros, creo que acerté de pleno.

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Lo de infusionar la leche con azafrán y cardamomo fue un flechazo de última hora y lo volvería a repetir. Por miedo a que tintara mucho (a la par que diera demasiado sabor) fui muy comedida con el azafrán y también con el cardamomo (porque tiene un sabor y un aroma muy intenso) y aunque se notan es un toque muy sutil así que se pueden aumentar un poco las cantidades.

No me quise aventurar a que se hiciera el arroz en el horno, así que tiré por la que consideré la via fácil y por una vez acerté a la primera.

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

La receta tiene cero complicación y además no hay que estar muy pendiente del arroz porque lo cocemos con agua y la leche se añade sólo para ir al horno, así que no hay riesgo de que se pegue y nos da más libertad a la hora de prepararlo.
 
Las cantidades se pueden variar en función de los comensales y por supuesto adaptarlo al molde que tengáis en casa a la par que habrá que vigilar el tiempo de horneado.

Y seguro que más de uno se estará preguntando si la textura no será demasiado seca, dura, o gomosa. Yo era la primera en plantearme algo así y os aseguro que queda firme pero que se corta perfectamente con una cuchara y está tierno y jugoso.

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Evidentemente si estamos a otra cosa y se cuaja y sigue en el horno diez minutos más quedará más seco o más duro, así que tenemos que estar pendientes para que no se nos pase. 

El sabor es similar al arroz con leche, más en mi caso que lo preparé espolvoreado con canela, pero podéis utilizar otra cobertura a la hora de servirlo como miel, sirope de chocolate, coulis de frutos rojos, mermelada, dulce de leche... o en su versión más saludable (y menos pecadora) fruta fresca. 

Es cuestión de dejar volar vuestra imaginación.

Espero que la receta de hoy os haya gustado y como siempre os invito a un trozo mientras os cuento cómo preparar este postre que no entraña dificultad alguna. ¿Quién quiere el primer pedazo?

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Ingredientes:

* 175 gramos de arroz redondo
* 250 ml de leche entera
* 100 gramos de azúcar blanca
* 2 huevos
* Las semillas de una vaina de cardamomo
* 2-3 hebras de azafrán

Elaboración:

1. Calentamos la leche, le añadimos las hebras de azafrán y las semillas de cardamomo, removemos bien, tapamos y dejamos infusionar.

2. En una cazuela ponemos agua a calentar y cuando rompa a hervir añadimos el arroz y lo cocemos hasta que esté hecho sin llegar a estar demasiado blando.

3. Escurrimos el arroz y lo dejamos templar unos cinco minutos aproximadamente.

4. Colamos la leche y la ponemos en un bol amplio. Añadimos el azúcar, el arroz escurrido y los huevos ligeramente batidos como si fuésemos a preparar tortilla. Removemos para que quede todo bien mezclado.

5. Vertemos en nuestro molde e introducimos en el horno precalentado a 170º C

6. Horneamos hasta que el pastel esté cuajado. El mío tardó unos 50 minutos pero dependerá bastante del molde elegido. Si es bajito tardará menos en cuajar y si es alto tardará un poquito más. 

A medida que se vaya horneando veremos que va absorbiendo la leche y que se va cuajando. Podemos comprobar si está listo pinchando en el centro con una brocheta de madera. Si se nota firme al pinchar y además la madera sale limpia el pastel está listo.

7. Lo sacamos del horno y lo dejamos atemperar. Una vez se haya enfriado lo tapamos con film transparente y lo metemos en el frigorífico.

8. Antes de servir desmoldamos y podemos espolvorear con canela en polvo o acompañar  vuestro gusto.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/pastel-dulce-de-arroz-con-azafran-y-cardamomo-al-horno

Incluso lo podéis servir solo, que os aseguro que también estará bueno y además es bonito, y como muestra os dejo una foto antes de pasar por la lluvia de canela (que no puedo evitar porque me encanta)

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

La semana que viene sí que llegará la Navidad hasta mi rinconcito (aunque he de confesar que sólo tengo lista la receta de arranque ¡la vida no me da para más!)

Lara sigue con mocos. No es nada preocupante, pero no los suelta. Bueno, es un decir, porque cuando se nota el moco cayendo o bien se lo limpia con sus puños (no hay cosa que odie más) o pasa la cara por donde mejor le conviene (ropa y abrigo de mamá incluídos para mi horror, sobre todo cuando estamos a punto de salir por la puerta)

Que ya sé que los mocos nunca han matado a nadie, mucho menos los ajenos, pero la ropa manchada de mocos es tan ... o tan poco... me faltan las palabras para describir la imagen que da. Así que resignación y muchos pañuelos y toallitas a mano por lo que pueda pasar.

La pediatra nos recomendó vacunarla de la gripe pero como sigue con mocos hemos tenido que aplazarlo una semana más a ver si mejora (o pilla otra cosa por el camino)

Yo he declinado el ofrecimiento de vacunarme contra la gripe pero sí que me vacuné hace unos días de la tosferina (también en el embarazo de Lara me puse esta vacuna, que justo se empezaba a recomendar a las embarazadas pero había escasez de dosis)

A estas alturas del embarazo empieza una vorágine de pruebas y revisiones que casi da vértigo ¡y es que queda tan poquito! Se ha pasado volando (y yo sigo con las cosas sin preparar como si el bebé no viniera a mi casa) y es que con toda razón dice la gente que el primer embarazo es único a todos, y los posteriores, pues eso, posteriores son y no tienes tanto tiempo para ti.

Espero veros por este rinconcito la semana próxima ¡sed muy felices!

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 22 de noviembre de 2018

Bizcocho de frambuesas y queso

Noviembre está pasando a una velocidad casi vertiginosa.

La Navidad está asomando cada vez más la patita y ya podemos encontrar en cualquier supermercado todos los productos navideños que se nos ocurran, la decoración está puesta en casi todos los centros comerciales y muchos de nosotros ya tenemos hoy la cartita a los Reyes Magos bien redactada (la nuestra y las ajenas) a la caza de nuestro chollazo del Black Friday que en teoría es mañana pero que muchas empresas no se han podido resistir y nos ofrecen una bacanal de ofertas y promociones durante toda la semana para animarnos a gastar (y en teoría a ahorrar) de cara a las fiestas como si la semana próxima estuviera todo agotado.

Y conste que para nada estoy criticando esta fecha porque soy la primera que llevo un tiempo controlando el precio de algunas cosas que quiero y sé si realmente han bajado de precio o no y si estoy ante un chollo "real" o no.

A veces también me he topado con ofertas irresistibles y han entrado en mi vida cosas que no tenía previsto como fue el caso de la cafetera Nespresso (George I love you, y a tu café también (o incluso más)) o la CrockPot. E igual la historia se repite una vez más este año. 

Lo he dicho en muchas ocasiones, soy de tarjeta fácil. Y disfruto con ello.

Pero no es de la Navidad y los regalos de lo que voy a hablar hoy. Porque yo vivo a contracorriente y hoy todo el mundo está que si el Día de Acción de Gracias esto, que si el día de Acción de Gracias aquello y sacando a colación también el Black Friday y yo voy y en lugar de traer una receta típica americana echo el freno en el tiempo y doy marcha atrás hasta el verano.

Sí. El verano. Gracias a mi amiga Marisa del blog Thermofan y su iniciativa Congelando el verano que cumple su tercera edición este año y de la que podéis conocer todos los detalles pinchando en el enlace pero que básicamente consiste en congelar una fruta (o varias) típica del verano y utilizarla en un postre o receta salada a lo largo del mes de noviembre y compartirla en nuestro blog.

Bizcocho de frambuesas y queso

Este año he optado por las frambuesas y ha sido un poco de casualidad. Mi idea (desde el año anterior) era congelar otra fruta pero este año a pesar de disfrutar de una buena cosecha ha sido de frutos muy malos, muchos de ellos plagados de gusanos, y los que se han salvado me los he zampado sin remordimiento alguno. Que para eso estoy embarazada.

Las frambuesas llegaron de manera inesperada a casa. De hecho yo nunca consumo frambuesas frescas porque las que encuentro en el mercado son a precio de oro así que alguna vez he tirado de las congeladas pero este verano llegaron en forma de regalo y aunque me comí casi todas con yogur guardé un puñadito para este reto.


Congelarlas ha sido muy sencillo. Una bolsa, las frambuesas secas, un buen nudo en la bolsa y al congelador. Le pasa como a las moras, una vez congeladas quedan sueltas y es comodisimo. Pero hay que evitar congelarlas mojadas o se harán una bola y será imposible utilizarlas sin descongelar previamente.


Me gusta manejar esta fruta congelada porque es muy fácil incorporarla en las masas y no las destrozas que es lo que suele ocurrir si son frescas porque son muy delicadas.

Además de paso he terminado con un resto de mermelada que había en la nevera y con una tarrina de queso de untar que me encontré en mi reorganización del frigorífico y del que ya ni me acordaba y o usaba o iba a terminar en la basura y eso no es permisible.


Como me encanta la textura que el queso da a las masas tuve clarísimo que la cosa iba de nuevo de bizcochos que para eso hace frío al otro lado del cristal, para hornear sin límites y disfrutar de desayunos y meriendas caseros.


Me encanta el contraste que nos ofrece este bizcocho dada la jugosidad de la masa, la dulzura de la costra de azúcar de la parte superior y el sabor ácido de las frambuesas.

Es alucinante que la textura se mantenga igual, y lo sé porque aún hay un trozo en la nevera, que este bizcocho está horneado el fin de semana pasado. ¡Hasta se me hace extraño publicar tantas recetas sin tirar de pendientes!


Para darle el toque de gracia le puse, antes de hornear, una capita de azúcar de vainilla y ron. Es de un bote que compré hace bastante en Lidl y que me encanta pero casi nunca me acuerdo de utilizar. Si no lo encontráis os servirá un azúcar de vainilla o incluso azúcar normal. ¡Siempre hay que adaptarse a lo que tenemos en casa! Y lo digo yo que en lugar de una cocina parece que tengo una tienda de barrio...

Creo que las imágenes hablan por sí solas, así que yo voy cortando el bizcocho y os voy sirviendo un trocito mientras os cuento la receta.

Ingredientes:

* 1 tarrina de queso de untar (250 gramos) (la que yo usé era de queso light)
* 2 huevos
* 150 ml de leche 
* 240 gramos de harina de repostería
* 1 sobre de levadura química o impulsor (15 gramos)
* 80 gramos de azúcar
* 80 gramos de mantequilla
* 60 gramos de mermelada de frambuesa (fresa,cereza, frutos del bosque...)
* 200 gramos de frambuesas congeladas
* 2 cucharaditas de harina
* 2 cucharaditas de azúcar de vainilla y ron

Elaboración:

1. Derretimos la mantequilla en el microondas o al baño maría y reservamos.

2. En un bol amplio ponemos el azúcar y añadimos la mantequilla derretida. Comenzamos a batir hasta obtener una mezcla cremosa.

3. Añadimos los huevos de uno en uno batiendo bien en cada adicción.

4. Ponemos la mermelada y el queso y mezclamos hasta integrar.

5. Tamizamos la levadura y la harina y vamos batiendo a la vez que incorporamos la leche hasta obtener una mezcla cremosa. Reservamos.

6. En un bol aparte ponemos las frambuesas congeladas y añadimos una o dos cucharaditas de harina. Mezclamos bien para que queden rebozadas, retiramos el exceso de harina y añadimos las frambuesas a la masa del bizcocho.

7. Con ayuda de una espátula repartimos bien por la masa.

8. Forramos nuestro molde con un papel de hornear o bien pintamos con mantequilla y vertemos la mezcla dentro.

9. Espolvoreamos con un par de cucharadas de azúcar aromatizado con vainilla y ron (o el que tengáis en casa) e introducimos en el horno precalentado a 180ºC

10. Horneamos durante unos 50 minutos o hasta que al pinchar en el centro con una brocheta de madera esta salga limpia.

Si fuera necesario tapamos con papel de aluminio para evitar que se dore en exceso.

11. Apagamos el horno y dejamos con la puerta entreabierta 10 minutos, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla antes de desmoldar. Si hemos utilizado papel de horno podemos sacarlo del molde y dejarlo enfriar por completo envuelto en el papel.

12. Una vez frío desmoldamos o le quitamos el papel de hornear con cuidado, envolvemos en film transparente y lo guardamos en la nevera.

https://sites.google.com/s/1w_ir9_fxdWiA-TAcvUL0ukx0dXj_iCGq/p/10HJP78uQB4mo-RRYE4Tl2z_MKw58ajj1/edit

Vuelvo a insistir. Los bizcochos (muffins y magdalenas) con fruta hay que guardarlos siempre en la nevera para conservarlos en perfecto estado.


Si no tenéis frambuesas podéis utilizar cualquier otra fruta o incluso trozos de chocolate o frutos secos. La textura del bizcocho es una maravilla y lo que tengáis en casa le irá perfectamente.

Con esta receta participo en dos iniciativas de mi amiga Marisa. En Congelando el verano III como os he dicho al principio y en su iniciativa 1 +/- 100 desperdicio 0 que promueve un consumo responsable y que ningún alimento acabe en la basura y que podéis conocer pinchando en los enlaces.


Esta semana he comenzado las clases de educación maternal. Nadie te enseña a ser madre pero sí que está bien refrescar conocimientos, sobre todo del cuidado de los primeros días, y compartir la experiencia con mujeres en tu misma situación.

En el embarazo de Lara las afronté de otra manera, porque era todo nuevo para mí, pero en este embarazo está siendo una experiencia muy enriquecedora porque te permite compartir tu experiencia con mamis primerizas y con otras que no lo son lo que te permite asimilar mejor de lo que se habla en las clases.

Lara se ha resfriado y ha estado unos días sin ir a la guardería. Sólo tos y mocos, nada preocupante, pero sí muy molesto y como ella es la reina del drama parece que se esté muriendo cada vez que se le cae el moco, que por cierto se limpia con los puños (cómo lo odio) y acaba extendiéndolo por toda la cara y no hay manera de corregirlo le digas lo que le digas.

Así que entre la falta de sueño porque la niña se pasa media noche tosiendo y lloriqueando, la búsqueda de gangas en el Black Friday y las clases de educación maternal tengo pelín abandonados vuestros blogs pero estoy intentando ponerme al día ¡palabra!

Espero que este bizcocho os haya gustado y os animéis con él. Sed muy felices y nos leemos la semana próxima.

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 15 de noviembre de 2018

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta)

Hoy es el Día Internacional del Bundt Cake.

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta) Bizcocho, moscatel, recetas de otoño, horno, desayuno, postre, merienda. Cuca

Estoy segura de que hay días internacionales o mundiales para cualquier cosa que se nos ocurra. El otro día amparada por el aburrimiento y el cansancio le pregunté a mi gran amigo San Google y para mi sorpresa hay bastantes páginas donde consultar estos "días de..." pero toda coincidencia entre ellas es mera casualidad.

Yo soy malísima para estas fechas pero no sé cómo hace unas semanas me acordé de esta, busqué, comprobé en el calendario y ¡oh casualidad! coincidía por una vez con mi día semanal de publicación así que tenía que estar sí o sí.

Soy consciente de que la pasada semana ya os traje otra receta de bundt cake, cocinado además en olla de cocción lenta, y que puedo comenzar a cansar pero ¿con este tiempo frío se os ocurre algo mejor que hornear un bizcocho?

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta) Bizcocho, moscatel, recetas de otoño, horno, desayuno, postre, merienda. Cuca

Y si huele y sabe a otoño, como es el caso de este bundt, os aseguro que vais a saber perdonarme esta insistencia.

En las últimas semanas os he ido comentando que el final del verano nos ha obsequiado con muchísimas manzanas y que a mí no se me ocurre mejor idea que repostear con ellas (que también me como un par de manzanas mínimo al día, no vayáis a pensar que sólo consumimos fruta si la metemos dentro de un dulcerío)

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta) Bizcocho, moscatel, recetas de otoño, horno, desayuno, postre, merienda. Cuca

Si opto por repostear es fundamentalmente porque me gusta, eso es indudable, pero también porque se le da salida a varias piezas de fruta de una vez y porque la textura que se consigue en las masas es soberbia (además de conseguir que algunos, y no voy a señalar a nadie, coman fruta sin  rechistar)

Además fue la excusa perfecta para volver a meterme en harinas, que ya sabéis que he estado tremendamente perezosa todo el verano y no he hecho absolutamente nada así que este bundt fue el detonante de mi vuelta al reposterío del bueno.

De esto hace ya algunas semanas, y hacía calor, bastante calor, así que se me ocurrió prepararlo en mi CrockPot porque como os comenté la pasada semana Chus me llevaba metiendo el gusanillo todo el verano con sus fotos en redes sociales.

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta) Bizcocho, moscatel, recetas de otoño, horno, desayuno, postre, merienda. Cuca

Si le unís que di fin a una botella de vino dulce que llevaba años dando tumbos en la nevera y que ha ido cayendo poquito a poco en varias recetas fue como un reencuentro conmigo misma y mi esencia repostera y resurgieron las ganas de volver a preparar dulcerío del bueno.

Este bundt sabe y huele a otoño por todos lados. Da igual que cuando lo hiciera hubiera más de treinta grados, necesitaba una ambientación otoñal porque cualquier otra no le hubiera hecho justicia.

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta) Bizcocho, moscatel, recetas de otoño, horno, desayuno, postre, merienda. Cuca

Me ha encantado la combinación de vino dulce, manzana y canela ¡es espectacular! Pero si no tenéis en casa podéis sustituirlo por un resto de sidra o en todo caso por leche, zumo de naranja o alguna bebida vegetal. Con cada cambio tendremos un bundt diferente pero igualmente delicioso.

Lo que más me gusta de esta masa es lo tierna y jugosa que queda. Para que os hagáis una idea intenté espolvorear un poquito con azúcar glas para las fotos y era tocarlo y derretirse.

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta) Bizcocho, moscatel, recetas de otoño, horno, desayuno, postre, merienda. Cuca

Además se conserva igual hasta el último bocado (os aseguro que durará muy poco porque está muy bueno y al final siempre te inventas una excusa para cortar un pedazo) ¡cosa que se agradece! porque odio las masas que se van resecando y poniendo duras en poco tiempo.

Esta olla que lleva ya un año en casa se está haciendo un hueco entre los fijos de mi cocina. Muchos habéis preguntado si merece la pena. Para mí sí, aunque en realidad era  la primera excéptica en cuanto a su utilidad cuando la compré.

Veía el montón de horas que hacían falta para recetas que en la inducción hacía en bastante menos tiempo y pensaba que no me iba a compensar. Pero cuando llega y empiezas a probar recetas te das cuenta primero del poco consumo energético que supone (al fin y al cabo yo tengo horno y placa de inducción eléctricos así que no cambio de energía), de la ventaja de ponerla a trabajar y no tener que estar pendiente de ella así que puedes dedicar el tiempo a otras recetas o a hacer otras cosas con total tranquilidad, y por supuesto, cuando la comida llega a la mesa te das cuenta de que la textura y el sabor pagan con creces el tiempo que la maquinita invierte.

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta) Bizcocho, moscatel, recetas de otoño, horno, desayuno, postre, merienda. Cuca

Y que no se nos olvide. Esto no es un robot de cocina de esos que pican, baten, amasan, pesan, hacen al vapor y cocinan entre otras cosas. No. Esto es una olla. Eléctrica. Pero una olla. Su función no va más allá de cocinar lo que tú le pongas dentro. Pero cocina sin prisas y sin necesidad de tenerte junto a los fuegos incluso con recetas como el arroz con leche que todos sabemos que necesita de mil ojos para no quemarse.

Esta es una olla que puedes comprar todo lo grande o todo lo pequeña que quieras (dentro de todos los modelos y marcas que hay en el mercado, por supuesto) que eso también es una ventaja porque te adaptas a las necesidades de tu hogar.

Vuelvo a insistir en que la mía la pagué yo y que nadie me paga para que haga publicidad, pero cuando algo me gusta os lo cuento y veo que el cacharrito levanta pasiones y surgen dudas y me gusta aclararlas.

En el fondo es un aparato más de cocina. Hay quien tiene yogurtera y la usa cada dos días y otros la tienen y no sale ni dos veces al año. Lo mismo ocurre con batidoras, picadoras, panificadoras, heladeras o freidoras.  Y sí, todos estamos cansados de tener la cocina llena de cosas que al final no usamos tanto como habíamos previsto.

A mí personalmente me ha merecido la pena comprarla y cada vez la utilizo más y estoy aquí para que me hagáis todas las preguntas que os dé la gana que yo resolveré vuestras dudas encantada.

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta) Bizcocho, moscatel, recetas de otoño, horno, desayuno, postre, merienda. Cuca

Y no es cuestión que el continente le haga sombra al contenido, pero como en la última receta cayeron muchas preguntas me ha parecido oportuno hacer este inciso. Y por supuesto podéis hacer este bundt y meterlo en el horno que seguro va a quedar igualmente bueno ¡hay que adaptarse a lo que tenemos en casa!

Espero que la receta de hoy os haya gustado, yo os aseguro que es uno de los mejores bizcochos que he hecho nunca y que merece bastante la pena darle una oportunidad.

Me encantará escuchar vuestras opiniones si os decidís a prepararlo en casa y por supuesto, para no perder las buenas costumbres, os invito a un trocito mientras os doy la receta.

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta) Bizcocho, moscatel, recetas de otoño, horno, desayuno, postre, merienda. Cuca

Ingredientes:

* 280 gramos de harina
* 100 gramos de mantequilla
* 120 gramos de azúcar moreno
* 1 sobre de levadura (15 gramos)
* 3 huevos
* 150 ml de vino dulce (tipo moscatel)
* 2 cucharadas bastante generosas de canela en polvo
* 3 manzanas

Elaboración:

1. Ponemos a calentar nuestra olla de cocción lenta en ALTA durantre treinta minutos.

2. En un bol amplio ponemos el azúcar moreno.

3. Derretimos la mantequilla en el microondas o al baño maría y la vertemos sobre el azúcar. Esperamos un par de minutos y comenzamos a batir.

4. Añadimos los huevos de uno en uno mezclando entre cada adicción.

5. Incorporamos el vino y mezclamos bien.

6. A continuación añadimos la harina y la levadura junto con la canela, batimos hasta integrar y reservamos.

7. Pelamos y partimos las manzanas en cubos no demasiado grandes. Los ponemos en un bol aparte. Añadimos una cucharada de harina y mezclamos bien. Así conseguiremos que la manzana quede esparcida en la masa.

8. Ponemos los cubos de manzana en la mezcla y repartimos bien con ayuda de una espátula.

9. Vertemos la masa en un molde para bundt cake procurando que quede nivelada e introducimos en la CrockPot programada dos horas en ALTA.

10. Cubrimos la olla con un paño limpio y ponemos la tapa de cristal encima.

11. Cuando lleve hora y media comprobamos el estado de nuestro bundt pinchando con una brocheta de madera. Si está en su punto (en mi caso sólo fue necesaria hora y media) apagamos la olla o dejamos cocinar unos minutos más hasta que esté en su punto.

12. Con ayuda de unos guantes sacamos de la olla, colocamos en una rejilla y dejamos templar y después le damos la vuelta al molde, desmoldamos y dejamos enfriar por completo.

La mejor manera de conservarlo es envuelto en film transparente porque aguanta muy bien la jugosidad y por supuesto en el frigorífico para evitar que la fruta se ponga mala rápidamente y nos arruine nuestro bundt.


https://sites.google.com/s/1JyEsuqMyeOLgpyl-1aoXfofEN7KtmCVB/p/1eCqNcgOOWmzcqeSVXgc_5dEWOvVKA367/edit

Si optamos por hacerlo en el horno lo precalentamos a 180ºC y  horneamos hasta que esté cuajado. Yo calculo que tardará de 45 minutos a una hora pero siempre hay que ir comprobando el punto de cocción pinchando con una brocheta de madera en el centro a partir de los primeros 35 minutos de horneado. 

Bundt cake de vino, canela y manzana en CrockPot (olla de cocción lenta) Bizcocho, moscatel, recetas de otoño, horno, desayuno, postre, merienda. Cuca

Con esta receta participo este mes en el reto de mi amiga Marisa 1+/-100 desperdicio 0 del que ya os he hablado en otras ocasiones y en el que os vuelvo a invitar a participar para que ningún alimento acabe en la basura, por favor.


El fin de semana pasado fuimos a Rute. Hace ya bastantes años que todos los otoños nos escapamos un día para ver el Belén de chocolate y comprar algunos dulces navideños. Igual sería más propio hacerlo en diciembre, pero si ya hay mucha gente en noviembre no quiero imaginar qué puede ser más cerca de navidad además de que para esa fecha por lo general ya ha comenzado la recolección de la aceituna y tenemos bastante "entretenidos" los fines de semana (yo este año con el embarazo evidentemente no)

Lara cada vez se entera más de las cosas y disfruta más de las visitas (ha ido desde que nació, así que esta ha sido la tercera, sin contar por supuesto el año que iba dentro de mi barriga)  pero la anécdota que os voy a contar no tiene nada que ver con la visita a Rute sino con lo que pasó esa mañana un rato antes de salir.

Cuando vamos a algún sitio la rutina es siempre la misma. Intento dejar la casa medio recogida, preparo las cosas que preveo que Lara va a necesitar fuera de casa, visto y peino a la niña y cuando ya está todo listo para salir de casa me toca vestirme y peinarme a la velocidad de la luz no sea que surja alguna cosa y haya que volver a empezar.

Es decir, que me levanto la primera y soy la última en estar lista, aunque supongo que esto pasará en la mayoría de hogares.

Cuando el domingo ya lo tenía todo listo y estaba por fin haciendo un amago de peinarme en el baño estaba Lara en el salón con su padre preparando los juguetes que se iba a llevar.

Había cogido uno de sus bolsos y estaba metiendo cosas mientras decía para sí misma y en voz alta que se lo llevaba porque era muy bonito o porque iba a jugar con eso en el coche.

En realidad la mayoría eran juguetes pequeños que no ocupan casi espacio pero que es muy fácil que pierda en la calle.

Llega un momento en el que mi costillo decide tomar cartas en el asunto y le dice que no se puede llevar tantos juguetes. La niña que se las prometía felices porque nadie le estaba poniendo límites insiste en que sí, que se lleva todos los juguetes que ha preparado.

El padre en un intento de imponer su criterio pero negociando le dice que si se lleva todos esos juguetes no se puede llevar el perro de peluche. Sí, ese con el que sale en todas las fotos. Ese que tenemos en la mano siempre. Ese que va a la lavadora varias veces en semana y que empieza a tener varias calvas porque tanto lavado no hay muñeco que lo resista.

No hay lugar a dudas de que estaba negociando fuerte.

Empieza el rifirrafe entre ambos. Según el padre debía de elegir. Según la niña se llevaba las dos cosas. Dos veces insistió la niña. A la tercera del padre, en vez de responderle me llama a grito pelado ¡MAMÁ!

Yo me resigno, vamos allá, me toca mediar. Pero le respondo mientras me sigo peleando en el baño con mi pelo en un intento desesperado de ganar unos minutos para mí.

Dime cariño, le respondo, ¿qué pasa?

Y atención a la respuesta de una niña que no llega a los tres años: ¡Que papá está diciendo tonterías!

Un razonamiento certero, conciso, aplastante.

Efectivamente, su padre estaba diciendo tonterías. Porque al final todos sabemos que para que reine la paz en el coche la niña se lleva lo que quiere (dentro de una lógica, por supuesto, no vamos a acarrear con la cocinita ni con tres bolsas de juguetes) aunque lo más que hagamos sea meterlo en el coche y a la vuelta sacarlo tal y como lo metimos.

Porque la mayoría de las veces ni se acuerda, ni juega, pero necesita tener la tranquilidad de saber que lo tiene a mano.

Así que disimulé la risa como pude, salí para ponerle el abrigo y nos fuimos con los juguetes que ella había preparado y con su perro de peluche.

Me parece increíble que siendo tan pequeña sea tan lista. Apunta maneras y lo que es seguro es que no nos vamos a aburrir con sus ocurrencias.

En fin, una semana más me despido y os cito para el próximo jueves ¡sed felices!

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 8 de noviembre de 2018

Bundt cake de chocolate y mermelada de fresa en CrockPot

Y en medio de tanta receta otoñal se abrió paso, con todos los méritos del mundo, este espectacular bundt cake de chocolate.

Bundt cake de chocolate y mermelada de fresa en CrockPot (olla de cocción lenta) Recetas sencillas, con horno, deliciosas, chocolateadas. El mejor bizcocho de chocolate del mundo. Desayuno,merienda, postre. Cuca

Esta es una de esas recetas de las que no esperas gran cosa y cuando cortas el primer trozo sabes que has dado (casi) con la fórmula de la Coca Cola.

No tuve ni que llegar a cortar un cacho, fue más bien un leve emparejamiento de la superficie para que asentara perfectamente, que no compartí con nadie, porque en mi fuero más interno el chocolate no se comparte, y caí rendida ante este bizcocho.

Mi idea inicial era otra. Hace unos días llegó a casa un paquete con mermeladas de Bonne Mamam para probarlas, compartirlas y dar nuestra opinión y supe que tenía que hacer alguna receta con ellas porque en casa no somos muy de tomar tostadas con mermelada (ni de consumir mermeladas industriales en realidad)

Bundt cake de chocolate y mermelada de fresa en CrockPot (olla de cocción lenta) Recetas sencillas, con horno, deliciosas, chocolateadas. El mejor bizcocho de chocolate del mundo. Desayuno,merienda, postre. Cuca

Así que para no caer en el tópico (y delicioso) recurso de hacer una tarta de queso y cubrirla con mermelada de fresa o preparar una tarta de manzana y darle el toque de gracia con mermelada de melocotón decicí hacer un bizcocho de chocolate y rellenarlo de mermelada de fresa.

Sobre la marcha pensé que en lugar de un bizcocho redondo tradicional iba a hacer un bundt y puestos a introducir cambios iba a utilizar mi olla de cocción lenta (CrockPot) porque salen unos bizcochos muy buenos (aunque aún no había compartido ninguno en mi blog) y sobre todo porque ese día tenía el horno ocupado con otra receta salada que requería de más tiempo.

Ya sabéis que a mí las improvisaciones y los cambios de última hora no me gustan, pero reconozco que esta vez todas las decisiones que fui tomando sobre la marcha fueron más que acertadas ¡no esperaba para nada ese resultado!


Bundt cake de chocolate y mermelada de fresa en CrockPot (olla de cocción lenta) Recetas sencillas, con horno, deliciosas, chocolateadas. El mejor bizcocho de chocolate del mundo. Desayuno,merienda, postre. Cuca

Ya mismo hará así un año que la CrockPot llegó a mi vida. Tenía curiosidad por las ollas de cocción lenta y el pasado Black Friday descubrí una oferta irresisible en Amazon y para casa que se vino (sí, soy de tarjeta fácil, lo reconozco)

Totalmente novata en el mundo del cocinado a baja temperatura di con una página buenísima de recetas y consejos y descubrí que se podían hacer bizcochos. ¿En serio? A ver, la pinta de las recetas era espectacular pero no comprendía que este aparato pudiera aportar ningún plus a las masas y en mi mente cuadriculada no cabía que mereciera la pena dos horas (aproximadamente) de cocción cuando en el horno en 40 o 60 minutos a lo sumo tienes el bizcocho listo.

Bundt cake de chocolate y mermelada de fresa en CrockPot (olla de cocción lenta) Recetas sencillas, con horno, deliciosas, chocolateadas. El mejor bizcocho de chocolate del mundo. Desayuno,merienda, postre. Cuca

Nunca se me ocurrió probar ni siquiera por curiosidad hasta que este verano llega mi amiga Chus, del blog Siguiendo a Nenalinda, se compra una olla de cocción lenta y empieza a publicar en sus redes sociales fotos de bizcochos que hicieron que algo en mi interior hiciera click y me entrara el gusanillo.

Una vez hecho el primero entiendes que merece la pena, pero en realidad hasta que no he llegado a este(confieso que tengo varios en borradores pendientes de publicar) no he comprendido que hay masas que necesitan cocerse muy a fuego lento.

Y no por ello no crecen, esta masa sube bastante, pero lo mejor es que sube muy homogénea. Sí, ya sé que os he dicho al principio que le corté un poco para nivelarlo pero no fueron más de dos milímetros y sólo por un lado muy pequeño.

El interior queda tan cremoso que os prometo que se deshace en la boca. Evidentemente mi idea cambió por completo porque sabía que partir este bundt para rellenarlo no era factible porque no hubiera quedado un corte bonito.

Bundt cake de chocolate y mermelada de fresa en CrockPot (olla de cocción lenta) Recetas sencillas, con horno, deliciosas, chocolateadas. El mejor bizcocho de chocolate del mundo. Desayuno,merienda, postre. Cuca

Además ya había incluído mermelada en la masa, porque me gusta la textura que le aporta, así que problema solucionado.

Creo que todos sabéis de mi amor por el chocolate, pero no suelo preparar muchos postres con él, eso sí, cuando me pongo ¡lo hago a lo grande!

¿Os podéis creer que mi marido dijo que sabía mucho a chocolate?

Bundt cake de chocolate y mermelada de fresa en CrockPot (olla de cocción lenta) Recetas sencillas, con horno, deliciosas, chocolateadas. El mejor bizcocho de chocolate del mundo. Desayuno,merienda, postre. Cuca

¿PER - DO - NA?

¿Que sabe mucho a chocolate?

¿Acaso te estás escuchando?

¿Tu frase tiene lógica alguna?

Nunca, nada, jamás en la vida, supo DEMASIADO a chocolate.

Además, si es un bizcocho de chocolate no querremos que sepa a garbanzos ¿no?

Sabe al más puro y delicioso chocolate negro. Es jugoso, sedoso, untuoso, con una textura húmeda que se deshace en la boca ¿y se te ocurre decir que sabe mucho a chocolate? Es para dejarlo sin catar ni un trozo más.

Bundt cake de chocolate y mermelada de fresa en CrockPot (olla de cocción lenta) Recetas sencillas, con horno, deliciosas, chocolateadas. El mejor bizcocho de chocolate del mundo. Desayuno,merienda, postre. Cuca

La mermelada de fresa no se nota, al menos en lo que a sabor se refiere, pero contribuye a esa textura sedosa y jugosa. Os aconsejo que no la sustituyáis por azúcar porque no le daría la misma textura.

No queda una masa demasiado dulce, cosa que yo agradezco, y tampoco es empalagoso, bueno, al menos a mí no me empalaga y creo que es por haber utilizado chocolate 70% para postres, aunque vosotros podéis utilizar el que más os guste o el que tengáis en casa.

Ni qué decir tiene que podéis hacer este bizcocho aunque no tengáis olla de cocción lenta. Se hace en el horno, como toda la vida ¡y tan bueno que os va a salir! Sólo debéis tener la precaución de poner una temperatura baja (150º C) para que se haga sin prisas.

Si sois chocolateros ¡es vuestra receta! Pero si no os gusta, mejor os buscáis otra en el índice del blog, que para gustos los colores y este no es vuestro bizcocho.

Ya veo manos levantadas para pedir un trozo ¿alguien más se apunta?

Bundt cake de chocolate y mermelada de fresa en CrockPot (olla de cocción lenta) Recetas sencillas, con horno, deliciosas, chocolateadas. El mejor bizcocho de chocolate del mundo. Desayuno,merienda, postre. Cuca

Ingredientes:

* 200 gramos de chocolate para postres (yo he usado 70% negro de Valor)
* 50 gramos de cacao en polvo sin azúcares añadidos (el mío de Valor)
* 4 huevos
* 70 gramos de salvado de avena
* 100 gramos de harina para reposteria
* 350 ml de leche de avena
* 75 gramos de aceite de oliva virgen extra
* 100 gramos de azúcar
* 15 gramos de levadura
* 60 gramos de mermelada de fresa Bonne Maman

Elaboración:

1.Programamos nuestra CrockPot en ALTA mientras preparamos el relleno. Os recomiendo dejarla calentando al menos media hora antes de meter el molde.

2. Ponemos el chocolate a derretir al baño María o en el microondas según nuestra preferencia.

3. Mientras tanto en un bol ponemos el azúcar, el aceite, la leche y los huevos y batimos hasta obtener una mezcla homogénea
4. Tamizamos el cacao, la levadura y la harina e incorporamos el salvado de avena y batimos hasta integrar.

5. Por último añadimos el chocolate derretido y la mermelada de fresa y batimos obtener una mezcla lisa sin grumos y homogénea.

6. Vertemos en el molde, procurando que quede bien repartida la masa. Damos un par de golpes secos sobre la encimera para que salga a la superficie cualquier burbuja de aire que pudiera quedar en la mezcla.

7. Inroducimos el molde en la CrockPot y programamos dos horas en ALTA. Ponemos un paño limpio en la parte superior y colocamos encima la tapadera de cristal.

8. A partir de la hora y media aconsejo ir comprobando el estado pinchando con un palillo. En mi caso necesitó las dos horas completas.

9. Una vez cuajado destapamos, retiramos el paño y dejamos templar con el bizcocho dentro. Es tremendamente frágil en caliente y podríamos destrozarlo.

10. Cuando esté templado sacamos y dejamos enfriar, dentro del molde aún, sobre una rejilla. 

11. Una vez frío tapamos y pasamos al frigorífico. Cuando esté bien frío será el momento ideal de desmoldar para evitar desastres.

Si no tenéis olla de cocción lenta precalentáis el horno a 150ºC y horneáis hasta que esté cuajado. Os recomiendo un horneado a baja temperatura para que cuaje de forma homogénea y no suba más por unos lados que por otros ¡la textura que tiene no se consigue con prisas!

https://sites.google.com/s/1d4wEM2axB33EYLJ3VRapUIWDBYtBAdve/p/1uRIlPCspcOAqwIwqsNAROu8XbngJpHo7/edit

Para conservarlo os recomiendo envolverlo en film transparente y dejarlo dentro de la nevera ¡se mantiene espectacular!

Es más, yo creo que gana a medida que pasan los días (y doy fe porque aún queda un poquito en el frigorífico. Sí, es de las pocas recetas que hago y publico sobre la marcha)

Bundt cake de chocolate y mermelada de fresa en CrockPot (olla de cocción lenta) Recetas sencillas, con horno, deliciosas, chocolateadas. El mejor bizcocho de chocolate del mundo. Desayuno,merienda, postre. Cuca

Creo que no os tengo que decir nada más. Esta es una de esas recetas que enamoran a primera vista ¿verdad?

El embarazo sigue adelante. Y nunca mejor dicho. Faltan tres meses y estoy enorme. Más del doble que con Lara.

Y sí, soy consciente de que es un segundo embarazo, de que hace poco más de dos años tenía otro bebé ahí dentro y aunque aparentemente estaba 100% recuperada los músculos del abdomen no estaban igual de endurecidos que en el primero (que llevaba 33 años trabajándolos, aunque fuera a base de comer chocolate ja ja ja)

Eso no quita que no me vea tremenda y me plantee hasta dónde va a llegar esta barriga. Yo creo que hasta el infinito o más allá como en Toy Story, aunque por suerte no tengo más molestias y lo llevo bastante bien.

Es más, yo me planteo cómo soy capaz de engordar si no paro desde las 6.30 que suena el despertador entre semana hasta las once de la noche si con suerte la heredera tiene a bien haberse dormido a esa hora. Y los fines de semana no es mejor, porque Lara, que los días que hay guardería no hay quien la saque de las sábanas, cuando sabe que es sábado o domingo (que muy bien te explica que no hay guardería ni mamá tiene que trabajar. Papá tampoco, pero él le importa menos) despierta entre las siete y las ocho.

Intenta la treta que quieras, que te dice que no quiere dormir más y que ella se levanta de la cama, así que tú te ves arrastrada a seguirla.

Y así transcurre nuestro día a día. Entretenida estoy, de eso no hay duda.

Me despido una semana más. Espero que esta receta os haya tentado y sobre todo que disfrutéis muchísimo del fin de semana ¡Sed felices!

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 1 de noviembre de 2018

Pumpkin spice ruffled milk pie. Tarta de calabaza especiada y masa filo.

Si la vida te da calabazas ¡haz tarta con ellas!

Y pasó la noche de Halloween y ¿qué mejor que reciclar esas calabazas en una tarta? A mí personalmente no se me ocurre nada mejor ¿y a vosotros?

Pumpkin spice ruffled milk pie. Tarta de calabaza especiada y masa filo. Canela, especias, postre, merienda, fácil, rápido, otoño, con horno. Cuca

Hoy sería el día ideal para compartir una receta tradicional, pero donde yo vivo el día de Todos los Santos no tiene recetas o tradiciones más allá de ir al cementerio a visitar las tumbas de los que ya partieron. Y como comidas o postres tradicionales recuerdo que mi abuela este día solía preparar gachas y que siempre hacía castañas asadas, pero no en todas las casas se hacían gachas, así que no sé si era una costumbre de su familia o de dónde le venía esa tradición que por cierto mi madre no las ha hecho nunca en casa así que igual era sólo una manía de mi abuela.

Antes de Lara la noche del 31, cuando llegaba a casa y terminábamos de cenar, yo me acomodaba plácidamente en el sofá y me leía Don Juan Tenorio del tirón antes de irme a la cama. En otras ciudades me consta que hay representaciones teatrales de esta obra ese día, en la mía no, así que la tradición yo la llevo a mi manera y disfruto de las que vais compartiendo cada año desde vuestras cocinas.
Pumpkin spice ruffled milk pie. Tarta de calabaza especiada y masa filo. Canela, especias, postre, merienda, fácil, rápido, otoño, con horno. Cuca

Este año aún no había preparado nada con calabaza en casa y ya sabéis que me encanta. Mi padre ha traído bastantes calabazas así que me he puesto a limpiar el congelador de los paquetitos de puré antiguos que atesoro por si acaso es un mal año en su huerto para ellas y surge un antojo o una receta que no tiene espera.

Pumpkin spice ruffled milk pie. Tarta de calabaza especiada y masa filo. Canela, especias, postre, merienda, fácil, rápido, otoño, con horno. Cuca

Ya puedo declararlo oficialmente limpio de existencias de puré, y lo tengo a la espera de la nueva remesa ya que prongo comenzaremos a asar ricas calabazas de esta temporada y a repostear seguramente más cositas sobre la marcha porque cualquiera se resiste a ese aroma recién salidas del horno.

Esta tarta ha salido básicamente de la improvisación. Tenía un paquete de masa filo en el límite del bien y del mal (más bien el límite lo había pasado ya pero se conservaba bien) y un poquito de puré, así que no pude evitar inspirarme en la receta de la Ruffled coconut milk pie que hace un tiempo compartí con vosotros ¡y ha sido todo un acierto!

Pumpkin spice ruffled milk pie. Tarta de calabaza especiada y masa filo. Canela, especias, postre, merienda, fácil, rápido, otoño, con horno. Cuca

Estéticamente no es lo que había pensado. No sé si hice los pliegues más pequeños que la otra vez y por tanto la masa filo quedó más baja o si por el contrario el relleno abultaba más y la ha cubierto casi por completo, pero os aseguro que el sabor y el aroma son tan deliciosos y la textura tan sumamente sorprendente que la estética es un asunto de menor importancia.

La mezcla de especias es increíble y la humedad que la calabaza aporta a los pliegues de la masa filo es irresistible. Como mejor está es pasada unas horas de su horneado, porque la parte superior de la masa sigue crujiente pero el interior es un contraste permanente entre el relleno y las capas de masa filo que no están tan crujientes pero sí que tienen más cuerpo que la crema a la que envuelven.
Pumpkin spice ruffled milk pie. Tarta de calabaza especiada y masa filo. Canela, especias, postre, merienda, fácil, rápido, otoño, con horno. Cuca

También os aseguro que en días sucesivos nadie hará ascos a ningún trozo porque aunque la masa esté un poco más blandita se siguen distinguiendo perfectamente las capas y el contraste con el relleno.

Mi consejo es que la toméis templada y si es necesario guardarla en el frigorífico porque sobra o porque necesitáis prepararla con antelación que la saquéis al menos una hora antes de tomarla para que pierda el frío porque gana bastante así.
Pumpkin spice ruffled milk pie. Tarta de calabaza especiada y masa filo. Canela, especias, postre, merienda, fácil, rápido, otoño, con horno. Cuca

Espero que os animéis con este postre. Es tremendamente sencillo y muy irresistible si te gusta la calabaza y las especias.

Que levante la mano quien quiera un trocito que voy sirviendo raciones mientras comparto la receta.
Pumpkin spice ruffled milk pie. Tarta de calabaza especiada y masa filo. Canela, especias, postre, merienda, fácil, rápido, otoño, con horno. Cuca

Ingredientes:

* 5 láminas de masa filo
* 60 gramos de mantequilla
* 300 gramos de puré de calabaza
* 150 gramos de bebida de avena (aunque la podéis sustituir por cualquier otra bebida vegetal o por leche de vaca)
* 50 gramos de azúcar moreno
* 3 huevos
* 1 cucharadita de canela molida
* Media cucharadita de nuez moscada
* Las semillas de una vaina de cardamomo.

Elaboración:

1. Derretimos la mantequilla (en el microondas o al baño maría) y pintamos con ayuda de un pincel para repostería la base y los laterales del molde que vayamos a utilizar.

2. Con el resto de la mantequilla vamos pintando las láminas de masa filo y las doblamos en forma de acordeón por el lado largo. 

3. Las disponemos en el molde como mejor nos guste. Yo esta vez he hecho círculos con cada una de ellas y los he colocado (no se aprecia muy bien porque me encontré con más relleno del que esperaba y la ha cubierto casi por completo) Tamibién podéis enrollar la primera, colocarla en el centro e ir colocando el resto alrededor.

4. Introducimos en el horno precalentado a 180º C y horneamos durante 20-25 minutos

5. Mientras tanto colocamos en un bol el puré de calabaza, los huevos, la leche, el azúcar moreno y las especias y batimos hasta que quede una masa líquida, integrada y sin grumos.

6. Pasados 20-25 minutos sacamos del horno el molde con la masa filo y vertemos por encima la mezcla de calabaza procurando que quede bien repartida.

7. Volvemos al horno, a 180ºC, y horneamos durante unos 35 minutos o hasta que veamos que la mezcla ha cuajado.

8. Apagamos, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

https://sites.google.com/s/1UdpPw5f_6nRpqEmy6koFGtIqUgyaGnUb/p/1UPTAbYRX1L5Zw3IDJOclUsOFwoz2IXAe/edit

Si vuestro paquete tiene más hojas de masa filo ¡usadlas! No es cuestión de meterlas a presión, pero sí que podéis poner un poco a vuestro antojo según el diámetro del molde que utilicéis.

Pumpkin spice ruffled milk pie. Tarta de calabaza especiada y masa filo. Canela, especias, postre, merienda, fácil, rápido, otoño, con horno. Cuca

La bebida vegetal que he utilizado ha sido por dar salida a una leche de avena que venía en una caja de degustación de productos a la que llevo apuntada unos meses y que no me ha gustado mucho para tomarla sola así que toca aprovecharla en recetas.

No le ha dado ningún tipo de sabor, así que vosotros podéis utilizar la que habitualmente tengáis en casa.

Para guardar lo que sobre (si es que sobra) bastará con taparla con film transparente ¡y al frigorífico!

Os contaré una cosita. Esta tarta la hice el fin de semana pasado (de hecho mi marido acabó ayer con ella) y he estado a un tris de no poder probarla.

Pumpkin spice ruffled milk pie. Tarta de calabaza especiada y masa filo. Canela, especias, postre, merienda, fácil, rápido, otoño, con horno. Cuca

¿Recordáis que hace unas semanas me hice el test de O'Sullivan o prueba del azúcar para las embarazadas? ¿y que una semana después os decía que dado que no me habían llamado estaría todo bien? Pues no ha sido así.

A finales de la semana pasada fue a recoger los resultados con mi médico y el azúcar me salía alto. Horror. No era mucho, pero no se podia obviar.

El viernes corriendo a otro hospital para hacer el Test de tolerancia oral a la glucosa, o curva larga que es como popularmente se conoce. Una sobrecarga brutal de glucosa para hacerlo, tres horas sentada en una sala de espera sin moverme más que para las extracciones (que fueron cuatro) y más de 72 horas de incertidumbre.

El mundo no se termina por una diabetes gestacional y en un principio no me dijeron que comiera o dejara de comer nada en particular, pero yo que soy muy precavida (o una inconsciente) busqué información por internet y me di cuenta de que había un montón de alimentos que no podía tomar y que no se me había pasado siquiera por la cabeza.

Afortunadamente la nueva prueba a dado unos resultados de manual de embarazada perfecta y puedo seguir comiendo, dentro de una dieta equilibrada, lo que quiera.

Le comenté a mi médico que el día que me hicieron el test de O'Sullivan, dado que llevaba sola en la sala de espera más de quince minutos, las enfermeras estaban esperando que llegara mi hora y tenían tanta prisa que mi hiceron la segunda extracción antes de tiempo. Fueron casi diez minutos antes, y a pesar de que se lo advertí me dijeron que no pasaba nada.

Bueno, nada no. Que además del susto hemos tenido que hacer una prueba que sube el coste del sistema sanitario de manera innecesaria.

La mañana que me hice la curva larga no pude llevar a Lara a la guardería porque yo tenía que estar muy temprano en el hospital y fue mi madre para hacerse cargo de ella. Le expliqué que me iba al médico, y por eso la llevaba la abuela al cole, y quería venirse conmigo. Para variar.

Entonces le digo que no puede, que me van a pinchar cuatro veces y que si viene le pinchan a ella también. Se queda callada, pensando y dice "vale mamá, yo no voy, pero tú no llores cuando te pinchen, que en el médico no se llora"

Me desarma con sus ocurrencias y sus recursos.

En fin, ya me he enrollado demasiado para ser día de fiesta. Os dejo y os pido disculpas porque llevo unos dias más ausente de vuestras cocinas pero intentaré pasar cuanto antes. Sed muy felices y nos leemos la semana próxima.