jueves, 13 de diciembre de 2018

Bundt cake de turrón de chocolate (Suchard)

He descubierto una cara que no me gusta de las navidades.

Igual es que esta faceta no me ha tocado vivirla hasta ahora, o que los rumores que me habían llegado me parecían meras exageraciones.

Pero este año me he dado cuenta de que hay algo en la Navidad que da más miedo que la cena con la familia que no te cae bien, el gasto desmesurado, la ropa que encoge al pasar Reyes, pensar (y acertar) un buen puñado de regalos, hacer cola para devolver los que te han llegado equivocados, la invasión de los adornos navideños que llega febrero y no se han quitado solos...

¡Minucias! Si hay algo que da miedo son las funciones de navidad en los centros escolares. Puntualizo. Si hay algo que da miedo son los grupos de WhatsApp de las madres de los alumnos de cada clase para ponerse de acuerdo en el disfraz que van a llevar sus retoños.

Que yo reconozco que está muy bien que desde el centro tengan en cuenta la opinión de los progenitores, pero a veces está más que bien que te digan "Los alumnos de esta clase se van a disfrazar de campanas. Y punto" y te enseñan una foto del disfraz y tú ya te buscas la vida.

No que hemos estado una semana para decidir de qué disfrazar a unos niños que van a cantar "Los peces en el río" (que no podía ser de pastores y pastoras porque ya habían cogido ese disfraz para otra clase ¡muy avispados ellos!) y no hemos sido capaces de ponernos de acuerdo siquiera entre hacer los disfraces con fieltro o goma eva y elegir entre dos modelos que se habían propuesto.

Al final una decisión salomónica. Que cada madre haga el disfraz como pueda, que tiene más encanto si cada niño va de una manera. Que es una forma elegante de decir, haced lo que os dé la gana o nos quedamos sin función navideña.

Pues para esto nos habíamos ahorrado una semana de dimes y diretes y yo hubiera ganado siete días de oro para cortar, coser y pegar.

Porque encima me meto en el berenjenal de cortar, coser, recortar, pegar... y yo no sé qué va a salir de ahí. Ya veo miles de fotos de mi hija haciéndose virales en la red como el peor disfraz navideño de la historia. Pero ganas le estoy poniendo. Y purpurina también. Mucha purpurina.

Llego a la oficina brillando con luz propia. Rojos, dorados, platas... soy el rastro de la navidad y además trabajo contrareloj. ¡Me gusta el riesgo!

La semana que viene os cuento el resultado de este experimento. ¡Para tres minutos de villancico!

Como contrapunto dulce os traigo una receta sencilla pero muy rica.

Bundt cake de turrón de chocolate Suchard. Receta navideña de aprovechamiento. Desayuno, merienda, postre. Horno. Cuca Bizcocho.

Cuando llega esta época nos volvemos locos con recetas sofisticadas o con recetas de toda la vida con las que quedar como reinas en las reuniones familiares.

Y yo me pregunto ¿entre día señalado y día señalado comemos o hacemos ayuno para compensar los excesos? Porque en mi casa se come (a ver quién se atreve a decirle lo contrario al padre de las criaturas) y aunque intentamos llevar una dieta equilibrada para no excedernos me gusta preparar alguna cosa rica para el desayuno o la merienda que tenga un toque navideño (y no sea atiborrarnos con polvorones, marquesas o turrón)

Bundt cake de turrón de chocolate Suchard. Receta navideña de aprovechamiento. Desayuno, merienda, postre. Horno. Cuca Bizcocho.

Desde que me muevo por la blogosfera (bastantes años antes de abrir el blog) cada navidad he visto que alguna compañera publicaba la receta de este bundt.

En realidad no exactamente la receta que os traigo hoy. Cada año publicaban la misma receta, que no dudo que debe estar buenísima porque no ha caído en el olvido, pero yo he tenido la osadía de modificarla. 

Bundt cake de turrón de chocolate Suchard. Receta navideña de aprovechamiento. Desayuno, merienda, postre. Horno. Cuca Bizcocho.

Porque sí. Porque yo lo valgo. Y porque las cantidades ingentes de mantequilla y azúcar me dan miedo. Que no dudo que esté de muerte tal cual (que podéis encontrar la misma receta original en mil blogs utilizando Google) pero rascando un poquito de aquí y un poquito de allá mi conciencia se acalla.

Que ya es bastante pecaminoso meter toda una tableta de turrón en un bizcocho. Es subir la apuesta, lo sé. Tan pecaminoso como tomarse un trozo de turrón mojándolo en una taza de chocolate humeante (lo pienso y me empacho, tengo las hormonas a mil, os lo aseguro) Así que yo intento que quede lo más light posible dentro de la bomba calórica que manejo.

Bundt cake de turrón de chocolate Suchard. Receta navideña de aprovechamiento. Desayuno, merienda, postre. Horno. Cuca Bizcocho.

Y está bueno. Muy bueno en realidad. Pero es que si te gusta este tipo de turrón cualquier cosita que hagas te va a saber a gloria.

Y lo bien que huele. Desde el minuto cero que comienzas a derretir el turrón hasta que sale del horno. Embriagador. Tentador. Hipnótico. Embaucador. Su aroma te conducirá invariablemente a la cocina.

Bundt cake de turrón de chocolate Suchard. Receta navideña de aprovechamiento. Desayuno, merienda, postre. Horno. Cuca Bizcocho.

Es una receta estupenda para los desayunos de estos días, para abrir nuestras cocinas a la navidad sin estar comiendo turrón a palo seco y también es ideal para dar salida a los excedentes que puedan quedar al pasar Reyes (que sí, que en algunas casas ocurre ¡es el milagro de la navidad! ja ja ja)

El interior queda untuoso, jugoso, tierno... casi se deshace en la boca. Y aguanta igual.

Bundt cake de turrón de chocolate Suchard. Receta navideña de aprovechamiento. Desayuno, merienda, postre. Horno. Cuca Bizcocho.

En realidad los pocos días que dura. Porque no nos llamemos a engaños. Cuando hay algo así en la cocina, por mucho que sepamos que es una bomba calórica, al final siempre encontramos una excusa para acercarnos y llevarnos un trozo.

Mi favorita es jugar a autoengañarme. 

¿Ein?

Sí. Si es tremendamente sencillo.

Me digo a mí misma que cuanto antes lo acabe antes dejaré de caer en la tentación.

Bundt cake de turrón de chocolate Suchard. Receta navideña de aprovechamiento. Desayuno, merienda, postre. Horno. Cuca Bizcocho.

Pero cuando se acaba o bien horneo otra cosa (y vuelvo a comenzar con el autoengaño de que cuanto antes se acabe antes quito la tentación) o pongo mi mente inquieta a pensar y me acuerdo de aquella tableta de chocolate o esa caja de bombones que escondí en la balda más alta del armario de la cocina y que cuanto antes acabemos con ella antes termina la tentación (sí, es un círculo vicioso, pero es que en esta época yo no sé salir de él) 

Por no hablar de cuando mi señor esposo llega de la compra con un Papá Noel (o tres, verídico) de chocolate asomando por la bolsa (sobra decir que no se ciñe a mi lista que aún resisto la tentación de anotar semenjantes cosas porque sé que son un peligro)

Bundt cake de turrón de chocolate Suchard. Receta navideña de aprovechamiento. Desayuno, merienda, postre. Horno. Cuca Bizcocho.

Menos mal que mientras redacto la entrada no lo tengo a mano, que ya me veo partiendo trocito a trocito mientras escribo y quedándome sin nada antes de terminar.

Y eso no está nada bien, mejor repartirlo, que estamos en época de compartir y las calorías entre muchos son menos calorías ¿verdad? así que yo os voy cortando un trocito de buntd que no quiero que nadie se quede sin probarlo.

Bundt cake de turrón de chocolate Suchard. Receta navideña de aprovechamiento. Desayuno, merienda, postre. Horno. Cuca Bizcocho.
Ingredientes:

* 1 tableta de turrón de chocolate (Suchard o la que tengas en casa)
* 120 gramos de mantequilla
* 115 gramos de miel
* 250 gramos de yogur natural sin azúcar
* 340 gramos de harina para repostería
* 1 cucharadita de levadura química
* 1 cucharadita de vainilla líquida, esencia o pasta de vainilla
* 4 huevos
* 75 gramos de sirope de chocolate

Elaboración:

1. En un bol ponemos la mantequilla y el turrón de chocolate hecho trozos y lo ponemos sobre un cazo con agua al fuego para derretirlo al baño maría. Podéis hacerlo en el microondas pero hay que ser prudentes para que el chocolate no acabe quemado.

2. Cuando estén derretidos retiramos el cazo del fuego pero dejamos el bol dentro y añadimos la miel. Así con el calor residual se deshará y será más fácil integrarla. Esperamos unos minutos y removemos con ayuda de una varilla manual hasta que se quede integrada con el turrón y la mantequilla.

3. Retiramos el bol del cazo de agua caliente y lo secamos muy bien por fuera (así evitaremos que caiga agua más tarde en el molde al volcar la mezcla)

4. Añadimos el yogur y batimos hasta integrar.

5. A continuación vamos añadiendo los huevos de uno en uno batiendo en cada adicción y no añadimos el siguiente hasta que el interior no esté completamente integrado.

6. Por último incorporamos el sirope de caramelo y la vainilla y mezclamos hasta integrar. Si el sirope está muy denso lo podéis añadir cuando incorporáis la miel para que se ablande con el calor residual del agua del baño maría.

7. A continuación añadimos la harina y la levadura tamizadas y mezclamos hasta incorporar.

8. Untamos con mantequilla nuestro molde y vertemos la masa. Damos un par de golpes sobre la encimera por si queda alguna bolsa de aire para que salga a la superficie.

9. Introducimos en el horno precalentado a 180º C y horneamos durante 50 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar con una brocheta de madera en el centro esta salga limpia.

10. Apagamos el horno y lo dejamos dentro con la puerta entreabierta. Pasados quince o veinte minutos lo volcamos sobre una rejilla y lo dejamos enfriar por completo.

Si lo veis muy blando por experiencia os aconsejo que esperéis para desmoldarlo y os evitaréis que se os rompa.

11. Antes de servir espolvoreamos con azúcar glas por encima ¡y vivan las calorías!
https://sites.google.com/s/1GLHWs0Hilz_x3GL828pk6shcs9rVJ_sd/p/1D-PPy2vnKY73Sqzq_vUF7jFplzOyMiu2/edit

Para guardarlo lo mejor es envolverlo en film transparente y meterlo en el frigorífico (si es que tenemos hueco, que en estas fechas todos sabemos cómo andamos de espacio en la cocina)

Y vigilar que permanezca bien envuelto siempre. Que no os tengo que advertir que hay ladrones de guante blanco un poco chapuceros que por salir corriendo de la escena del crimen dejan el plástico a medio poner y luego pasa lo que pasa.

Os animo a que lo preparéis y si os apetece que me contéis qué os ha parecido.

Bundt cake de turrón de chocolate Suchard. Receta navideña de aprovechamiento. Desayuno, merienda, postre. Horno. Cuca Bizcocho.

Con esta receta participo en el proyecto Recetas de Navidad de mi amiga Rosa del blog Comer especial que me consta está recopilando muchas recetas ricas para darnos ideas para estas fechas y en el que estáis a tiempo de participar hasta el día 19.

http://www.comerespecial.com
Quería daros las gracias por todas las muestras de cariño de la pasada semana.

En la ecografía de la semana 20 se dejó ver en parte y la ginecóloga dijo que probablemente era una niña pero que había una mínima posibilidad de que fuera un niño.

Mínima pero ahí estaba. Y yo pasaba de escuchar las mil y una historias de todas las mujeres a las que les dijeron que iban a tener un bebé de determinado sexo y fue todo lo contrario.

Que no digo yo que no ocurra, que todo el mundo se equivoca, y las primeras las gestantes que escuchamos lo que queremos oír.

A mí me quedó cristalino que probablemente fuera otra niña, pero hasta que no mostrara bien la entrepierna había una posibilidad de que fuera un niño jugando a despistar.

Aunque sólo contamos esta parte a muy poca gente yo acabé aferrándome a la idea de que venía otra nena. Porque sí, porque era lo que yo quería. 

Y dejé que el mundo siguiera especulando y diciendo que esta vez iba a ser mamá de un niño. Porque tenía más barriga, porque me había salido antes, porque es muy apepinada (y en realidad tiene la misma forma que la de Lara, que las fotos no engañan)

Si hablar es gratis. Y sin consecuencias.

Además cuando ahora preguntan y digo que es una niña tengo que aguantar el comentario "bueno, no pasa nada, dos hermanas están más unidas"

¡Pues claro que no pasa nada! 

Que yo quería otra niña señores. Que me daba pereza (y un poquito de miedo también) tener que cambiar el chip y aprender a criar a un niño. 

Y si fuera un niño estupendo también, pero habría reconocido que me quedaba con ganas de tener dos princesas en casa. Me parece perfecto el que opina que "lo mejor" es tener la "parejita" ¡si para gustos los colores" pero que en la maternidad "lo perfecto" no existe y que podemos desear con todas nuestras fuerzas niños o niñas, pero que a esto no se juega así y te toca lo que te toca.

Lo que no aguanto es esa condescendencia, en plan "pobrecita que se va a quedar sin un niño..." De pobrecita nada, que voy a llenar la casa de cocinitas de juguete, Nenucos, Barriguitas, lazos de colores y purpurinas.

 Y por hoy lo dejo. Llevo unos días con mucho trabajo, pero es que tengo que dejar muchos asuntos zanjados antes de tomarme la baja y además he terminado con las clases de educación maternal que también me restaban tiempo.

Tengo tremendamente abandonadas vuestras cocinas, pero intento ponerme al día en breve ¡no penséis que me olvido de vosotros!

Nos vemos la semana próxima con otra receta y antes de lo que pensáis por vuestras cocinas.

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 6 de diciembre de 2018

Polvorones típicos de Alcalá la Real.

Por fin ha llegado el momento del Parrandón de Recetas Navideñas que organiza Angélica del blog Bizcochos y Sancochos. Con el de este año ya van tres y en todos he tenido la suerte y el privilegio de participar.

Como se celebra a principios de diciembre, el Parrandón ha pasado a marcar en mi blog el inicio de la temporada de recetas navideñas y yo feliz de comenzar rodeada de amigas, sobre todo en estas fechas que parece casi "obligado" rodearse de gente afín para compartir bonitos momentos.

Hace tiempo que tenía en mente una receta para esta ocasión pero cuando Angélica empezó a organizar el evento de este año nos pidió que compartiéramos una receta navideña típica de nuestra zona o que tenga un especial significado en nuestra familia.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Tuve clarísimo que había llegado el momento de compartir la receta de los polvorones de mi pueblo (Alcalá la Real) porque no concibo navidad sin ellos y porque no hay casa en los que no se hagan para estas fechas.

Es una receta de esas que se van pasando de madres a hijas, que siempre llevan los mismos ingredientes, pero que en cada casa utilizan una proporción diferente de ellos según los gustos de cada familia o la costumbre que se haya heredado.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Aún a día de hoy es muy frecuente ver en las últimas semanas de noviembre y en las primeras de diciembre a grupos de mujeres cargadas con cestos, cajas o bolsas esperando a las puertas de los hornos de las panaderías para preparar sus polvorones.

Actualmente casi todos tenemos horno en nuestra cocina pero hace unos años no lo había en todos los hogares ni era rentable hornear los polvorones en casa porque era costumbre hacerlos en gran cantidad (y hablo de varios kilos de harina) así que lo más cómodo era ir a uno de los hornos de las panaderías del pueblo donde te vendían la harina necesaria (y en algunos el resto de ingredientes también), preparar allí tu masa, cortar los polvorones, dejarlos en bandejas (y marcarlos, para no llevarte los de la vecina) y volver a por ellos dos o tres horas después según te dijera el panadero, que se pasaba buena parte de la mañana horneando los polvorones de sus vecinas.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Después sólo quedaba envolverlos en papel de seda, meterlos en una canasta (cesto de mimbre) o caja de cartón, pagar la cuenta (ingredientes si los habías comprado allí y horneado) e irte con una buena provisión de polvorones para endulzar las navidades de toda tu familia.

Una vez en casa lo habitual era guardar los polvorones para que no se airearan. Hasta hace 20 años o así era muy frecuente que se guardaran en unas ollas esmaltadas en color marrón por fuera y azules por dentro que había en todas las casas e iban desde las más pequeñas hasta cacerolas tremendamente grandes y que formaban parte de todos los ajuares.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Las más grandes (y hablo de 50, 60 o 70 centímetros de diámentro fácilmente) no solían utilizarse para cocinar sino que más bien se usaban para conservar dulces (no sólo los polvorones, sino también los pestiños o los roscos) o parte de las carnes de la matanza (como el lomo o el chorizo fritos que se mantenían en su propia grasa y en la manteca en la que se habían frito para que se pudieran conservar sin necesidad de frío, pero esta es otra historia y la dejaremos para otro momento)

Si habéis visto estas cacerolas en casa de vuestras madres, abuelas o bisabuelas estoy segura de que sabéis perfectamente de qué estoy hablando, y si no, podéis echar un vistazo a unas similares que he podido encontrar por internet en este enlace (he flipado un poco al ver que se vendían en Amazon aún)

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

De hecho hacer los polvorones en esta época tenía su razón no sólo en que la Navidad estaba próxima sino porque noviembre siempre ha sido la época de la matanza del cerdo y en las casas se disponía de la manteca que hace falta para elaborar estos dulces y tampoco hacía mucho tiempo que se habían recogido las almendras así que había que comprar muy pocos ingredientes para preparar los polvorones.

A día de hoy para que los polvorones se conserven bien sigue siendo necesario que no se aireen, pero disponemos de muchos envases que cierran de manera casi hermética así que no hay que tirar de esas cazuelas de la abuela que reconozco me fascinaban y me encantaba destapar para ver qué "tesoro" albergaban en su interior.

Mi madre aún conserva algunas suyas y de mi abuela, pero están en el altillo de la cochera, son demasiado grandes y no suele haber muchos voluntarios para subir y buscar ahí. Si hubiera alguna olla pequeña hubiera sido ideal para esta sesión de fotos.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Pero nos hemos tenido que conformar con una decoración más sencilla y de tamaño más manejable, que os aseguro que a estas alturas y con la barriga que este embarazo me está regalando (enorme) empiezo a sentirme muy pato mareado y todo me cuesta bastante.

Si los polvorones están metidos en un envase que cierre bien os aseguro que pueden aguantar años. Qué exagerada, pensaréis, ningún dulce aguanta años. Nada más lejos de la realidad. Hace pocos años haciendo limpieza en la cocina de mi madre, al fondo del armario más alto e innacesible saqué un tupper (sí, de esos de los buenos que cuestan un ojo de la cara) ¡lleno de polvorones!

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Mi madre los había colocado allí y se le habían olvidado. Sabía perfectamente que llevaba tres o cuatro años sin ir al horno a prepararlos y nos disponíamos a tirarlos cuando abrimos el tupper y nos llegó un delicioso aroma cual si estuvieran recién hechos. Los probamos y estaban buenísimos, como el primer día, así que nada de tirarlos y nos los fuimos comiendo.

Que no digo yo que sea lo más adecuado, os lo cuento como anécdota para que veáis que bien conservados tendréis polvorones para un buen tiempo.

Como os he comentado la costumbre es prepararlos en gran cantidad (hablo de varios kilos), pero si sois pocos en casa y teniendo en cuenta la cantidad de dulces y comida que preparamos para estos días mi consejo es que si os animáis hagáis una cantidad no muy grande (como la que os indico en mi receta) y si os gustan o desaparecen muy rápido que repitáis duplicando cantidades.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Desde que formo parte de la blogosfera he visto que en algunas cocinas se habla de polvorones y mantecados como si fueran el mismo producto y no es así. Yo no soy demasiado puritana con las recetas y aunque en efecto llevan ingredientes similares hay algunas diferencias muy evidentes que son las siguientes.

1. La masa de los polvorones lleva siempre harina, azúcar glas, manteca de cerdo, almendra y chocolate, mientras que los mantecados llevan harina (en mayor proporción que los polvorones), azúcar y manteca de cerdo. Generalmente se hacen de algún sabor y en este caso se añade canela, limón, almendras, anís, chocolate...

2. La forma los distingue perfectamente. Los polvorones son ovalados y los mantecados redondos.

3. Los polvorones se rebozan en azúcar glas y los mantecados suelen ir coronados con semillas de sésamo o sin nada.

4. La textura también es distinta. Los polvorones son más untuosos pero se desmenuzan con más facilidad, teniendo ese aspecto terroso y los mantecados suelen ser más secos porque llevan más cantidad de harina.

Hay más diferencias relativas al tipo de azúcar que se utiliza o al uso de harina tostada o no, pero como esta entrada no pretende ser ninguna disertación sobre dulces navideños no me extiendo más.

Y después de esta breve aclaración que me congracia con un producto tan típico de mi tierra ¿qué os digo de los polvorones?

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Sé que tienen fama de ahogadizos. Pues serán los malos. Esos que se compran por cajas en los supermercados a precio de saldo y que yo nunca he probado porque tengo la suerte de disfrutar de polvorones caseros cada Navidad.

Un buen polvorón, cargado de manteca de cerdo, azúcar glas, chocolate y almendra, es untuoso (y nadie dijo que poco calórico) Se desmenuza con facilidad, sí, pero es cremoso y para nada ahogadizo (aunque no os aconsejo que os metáis uno de golpe en la boca. De esas tonterías no puede salir nada bueno)

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

No me gusta la fama que tienen de secos porque no es para nada cierta y creo que se merecen que alguien rompa una lanza a su favor y me ha parecido un momento más que apropiado dado que en este Parrandón Navideño nos juntamos blogueras de los lugares más dispares del planeta.

Quiero agradecer a Mari, la suegra de mi hermano, que me pasara la receta de los polvorones (otra vez)

Lo "malo" de estas recetas que pasan de boca en boca es que todos sabemos los ingredientes que llevan pero a la hora de las proporciones hay que echar mano de la amiga, la vecina o la abuela porque no nos acordamos.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Ella prepara unos polvorones estupendos, doy fe porque los he probado en más de una ocasión, y sabía que su receta era de confianza y merecía su huequito en mi cocina. Así nunca más la tendremos perdida y no nos volveremos locos en las vísperas de las Navidades para preparar nuestros polvorones.

Antes he comentado un poco de pasada que los polvorones llevan muy pocos ingredientes pero es fundamental que sean de calidad. Si queréis unos polvorones ricos la almendra ha de ser buena y el chocolate también.

Soy consciente de que no en todos los sitios se pueden comprar almendras enteras, partirlas en casa, pelarlas, tostarlas y picarlas. Y que si se encuentran tienen precios privativos. Pero si tenéis la oportunidad no lo dudéis porque la diferencia entre esas almendras y las que se encuentran en bolsita es abismal.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Si no, pues hacemos un apaño con las de supermercado ¡no nos vamos a quedar con las ganas de unos polvorones caseros!

También es fundamental utilizar manteca de cerdo. Aquí la mantequilla nos puede hacer un apaño, pero bastante chapucero. Que yo no sé cuál de las dos tiene más calorías o es peor para nuestro organismo, pero ya os digo que los polvorones se hacen con manteca que le da más untuosidad a la masa y si se sustituye por mantequilla no digo que no funcione, pero sí os digo que el resultado no sé cuál puede ser pero seguro que no son lo mismo.

El chocolate ha de ser bueno. Para gustos los colores pero debería ser chocolate negro. El que utilizan en el 99% de las casas de mi pueblo es uno muy básico pero que lleva años dando buen resultado y se encuentra en todos los sitios por pequeños que sean y es el Dolca Negro de Nestlé, que por supuesto no me promociona, pero ya sabéis que soy clara a la hora de hablar de las recetas.

Yo lo he mantenido siempre y el resultado es espectacular. Bien es cierto que hay otros chocolates negros que me gustan más pero no me he arriesgado nunca al cambio. Os recomiendo que uséis uno de calidad, confianza y que os guste y el resultado seguirá siendo espectacular.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

La harina que se utiliza está tostada. Podéis tostarla vosotros mismos en casa o comprarla ya tostada porque la venden así en muchas panaderías y obradores y es específica para repostería.

Y por último, pero no menos importante, el azúcar empleado es glas, tanto el de la masa como el del rebozado que es característico de este postre y que no os aconsejo que lo quitéis porque total unas calorías más que menos en el polvorón ya nos dan lo mismo ¿no?

Así sin quererlo he escrito casi un testamento ¡y pensar que la semana pasada le decía a Angélica que no sabía si iba a llegar a tiempo!

Espero que no se os haya hecho demasiado extenso y aún estéis aquí para que os invite a un polvorón ¡que menuda pinta tienen! Es una pena que no llegue el olorcito tan bueno que desprenden.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Ingredientes:

* 500 gramos de manteca de cerdo
* De 500 a 750 gramos de almendra (yo os recomiendo 750 gramos)
* 500 gramos de azúcar glas
* Una tableta y media de chocolate negro (unos 190 gramos)
* 750 gramos de harina tostada
* Azúcar glas para rebozar
* Papel de seda para polvorones

Elaboración:

1. La harina podemos comprarla tostada o tostarla nosotros en casa. Para ello la ponemos en una sartén limpia y sin ningún tipo de grasa al fuego, y la vamos removiendo con una espátula de madera o de silicona. Cuando cambie ligeramente su color y se oscurezca es el momento de retirarla. Reservamos y dejamos enfriar.

2. Si vamos a preparar las almendras en casa las partimos y para pelarlas ponemos agua a hervir y cuando hierva añadimos las almendras y las dejamos un minuto, escurrimos y vamos desprendiendo la piel.

Las ponemos en la bandeja del horno a 100 º C y las vamos removiendo cada diez minutos para que se doren de manera homogénea. Estaremos pendientes porque se queman con facilidad.

Sacamos del horno y dejamos enfriar.

Cuando estén frías hay que triturarlas. Mi consejo es que queden trocitos, pequeños, pero trozos y no reducirlas por completo a polvo (porque además corremos el riesgo de que acaben hechas mantequilla)

3. La manteca debe estar a temperatura ambiente, así que mi consejo es dejarla fuera del frigorífico la noche previa para que sea manejable.

4. El chocolate se suele incorporar rallado muy fino, con un rallador de los de siempre, aunque también lo podéis incorporar derretido al baño María o en el microondas.

5. Una vez listos todos los ingredientes ponemos en un bol amplio la manteca y la vamos batiendo (con unas varillas manuales o incluso un tenedor he visto hacerlo) hasta que esté blanda y manejable y tenga una textura de pomada.

6. Incorporamos la harina, la almendra, el chocolate rallado o derretido y el azúcar glas tamizada (para evitar las bolitas que a veces forma) y vamos batiendo hasta que esté todo integrado.

La masa resultante debe ser tierna pero manejable como para extender con un rodillo.

7. Volcamos la masa sobre la encimera de la cocina limpia en la que previamente hemos puesto un poco de harina y la extendemos con ayuda de un rodillo hasta dejar una plancha de grosor de 1,5 centímetros aproximadamente.

8. Vamos cortando la masa con ayuda de un cortador que hay para hacer polvorones con su forma típica ( y que aquí se encuentra en casi todas las ferreterías) y disponemos las porciones en la bandeja del horno dejando un poquito de separación entre ellas.

9. Introducimos en el horno precalentado a 170º C durante unos 15 minutos y siempre vigilando el horno para que no se quemen.

10. Retiramos la bandeja del horno, esperamos a que se enfríen, rebozamos en azúcar glas y envolvemos en papel de seda para polvorones

Seguimos horneando hasta terminar con la masa.

Si no tenemos cortapastas para polvorones podemos hacer bolitas de masa, como si estuviéramos haciendo croquetas y aplastarlas ligeramente para darle la forma del polvorón y en todo caso podemos utilizar otro tipo de cortapastas que tengamos en casa.

https://sites.google.com/s/16pIbZuowaaV8fhPxxrmEHrzuVixVG6KL/p/13HgPP_SfTnodWunXcE3J3ciq-ko0PcKf/edit

Una vez envueltos y bien fríos los polvorones los guardamos en un recipiente que cierre perfectamente bien y vigilamos que los ratones de la casa no lo dejen medio abierto cada vez que lo ataquen.

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Así nos aseguramos de que se mantienen como recién horneados durante mucho tiempo (al menos lo que nos duren que están tan ricos que se van en un pispás)

Polvorones típicos de Alcalá la Real. Elaborados con almendra y chocolate. Receta tradicional navideña. Andalucía. Navidad. Jaén. Horno. De la abuela. Receta original. Cuca

Soy consciente de que la entrada de hoy ha sido larguísima, pero creo que el Parrandón bien se merece el tiempo dedicado a redactarla. Si aún no has pasado haz click en la imagen de este año que no te vas a arrepentir.

https://www.bizcochosysancochos.com/p/3er-parrandon-de-recetas-navidenas.html

Y para agradeceros que hayáis permanecido aquí hasta el final y aprovechando esta reunión tan concurrida os puedo confirmar ya sin lugar a dudas que estoy esperando otra niña y que se va a llamar Elena.

En teoría tenía ayer la siguiente ecografía pero por necesidades de agenda de la ginecóloga me la adelantaron una semana (cosa bastante rara porque con Lara me las fueron atrasando) y esta vez no dejó lugar a dudas.

Lo mejor no es que sea niña o niño, sino que está muy bien y bastante grande, y yo muy enorme y me siento muy torpe cual zeppelin con patas.

Estaría bastante bien que me pusiera las pilas y fuera preparando el bolso de maternidad y la ropita de la niña. A estas alturas con Lara lo tenía todo listo pero entre la incertidumbre sobre el sexo, la falta de tiempo y que al ir de segundas ya no es la emoción ni las prisas ni las dudas del primero me lo estoy tomando relajado, relajado...

Como van a nacer en la misma época en un principio confío en aprovechar casi todo lo de Lara, aunque va a depender muchísimo del tamaño de la peque y del ritmo que tenga creciendo.

Yo desde la eco de las 20 semanas me hice a la idea de que era niña, y a Lara le dije que iba a tener una hermanita, y hasta elegimos el nombre. De hecho ella a todo el mundo le había estado diciendo que mamá tenía una hermana en la barriga y que se iba a llamar Elena.

Si ahora nos dicen otra cosa os aseguro que me iba a llevar un planchazo.

Además Lara interactúa mucho con la barriga, le da besos, habla con su hermana, le cuenta cosas, me pone juguetes encima que en teoría son para Elena... pero no le gusta que se mueva. En un par de ocasiones ha tenido la cabeza apoyada en mi tripa, la bebé se ha movido, y ha salido despedida diciendo "¡Qué susto! Elena se ha movido ahí dentro"

Y yo me parto. Y sé que estas cosas las echaré de menos en nada.

En fin, no me alargo más, que esta entrada es de esos testamentos que tenía por costumbre escribir en otros tiempos, y además siendo festivo (y puente para los más afortunados) no sé cuántos habréis llegado hasta el final.

Ni qué decir tiene que con estos polvorones queda inaugurada la época de recetas navideñas en mi blog y que os espero a todos la próxima semana en mi cocina

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 29 de noviembre de 2018

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno

La Navidad se acerca.

En las calles de mi pueblo ya cuelgan las luces (aunque aún están apagadas) Y no voy a entrar en detalles del martirio que han dado los operarios para colocarlas plantando sus vehículos con grúa en mitad de las calles principales a las horas punta de entrada a los colegios y a los trabajos.

Entiendo perfectamente que están haciendo su trabajo, pero un poco de organización y planificación de horarios no vendría mal. A primera hora que se dediquen a las luces de las plazas y parques, donde no molestan al tráfico (de vehículos y peatones, que te los encuentras medio subidos en las aceras) y después que corten las calles como mejor les venga en gana.

Además los viandantes tenemos poca paciencia. Igual es por esa manía de ir con la hora justa a todos sitios, que yo siempre he odiado a muerte, pero desde que soy madre voy al límite porque la niña tiene su propio ritmo y contra eso no hay razonamiento posible.

La blogosfera también se está llenando de recetas prestas a darnos ideas a los que aún ni nos hemos planteado los menús de esos días, pero yo me resisto una semana más a sacar el espíritu de la navidad en este rinconcito y vengo con una receta que nada tiene que ver aunque bien se puede utilizar como postre para cualquier reunión porque está espectacular.

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Además hoy es el cumpleaños de mi amiga Olga del blog Olga en el país de los cupcakes a la que conozco desde que empecé en este mundillo y con la que he compartido muchas cosas y espero seguir haciéndolo.

A Olga le encanta el arroz con leche y hoy le quiero dedicar esta tarta basada en ese postre que llevaba bastante tiempo en recetas pendientes de publicar y bastante más en mi mente como pendiente de hacer.

La inspiración para esta tarta viene de mucho antes de tener el blog. Hace muchos años me hice con un libro de recetas de conventos y monasterios españoles y en él me encontré con un pastel de arroz con leche preparado en el horno que me llamó poderosamente la atención.

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Creo recordar que el arroz se hacía en el horno con la leche y aquello dio para muchas vueltas en mi cabeza porque no acababa de convencerme que el arroz quedara en su punto (más donde yo vivo que estamos a mucha altura y todo tarda muchísimo tiempo en cocerse)

Cuando empecé con el blog hice un amago de tarta de arroz con leche haciendo el arroz por un lado y después haciendo la tarta. Un desastre. El arroz estaba duro, le faltaba azúcar... Evidentemente nunca llegó a ver la luz. 

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Un tiempo después se me presentó la oportunidad de hacer otra tarta (Rijsttaarje) muy similar a aquel intento y que me congració con este postre y volvió a darme ganas de hornear aquel pastel que tanto me llamaba la atención.

Pero volvieron a pasar un montón de meses hasta que el pasado verano me dio por hacer postres con arroz, busqué la receta en el libro, investigué por internet, y al final hice lo que me dio la gana. Entre nosotros, creo que acerté de pleno.

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Lo de infusionar la leche con azafrán y cardamomo fue un flechazo de última hora y lo volvería a repetir. Por miedo a que tintara mucho (a la par que diera demasiado sabor) fui muy comedida con el azafrán y también con el cardamomo (porque tiene un sabor y un aroma muy intenso) y aunque se notan es un toque muy sutil así que se pueden aumentar un poco las cantidades.

No me quise aventurar a que se hiciera el arroz en el horno, así que tiré por la que consideré la via fácil y por una vez acerté a la primera.

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

La receta tiene cero complicación y además no hay que estar muy pendiente del arroz porque lo cocemos con agua y la leche se añade sólo para ir al horno, así que no hay riesgo de que se pegue y nos da más libertad a la hora de prepararlo.
 
Las cantidades se pueden variar en función de los comensales y por supuesto adaptarlo al molde que tengáis en casa a la par que habrá que vigilar el tiempo de horneado.

Y seguro que más de uno se estará preguntando si la textura no será demasiado seca, dura, o gomosa. Yo era la primera en plantearme algo así y os aseguro que queda firme pero que se corta perfectamente con una cuchara y está tierno y jugoso.

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Evidentemente si estamos a otra cosa y se cuaja y sigue en el horno diez minutos más quedará más seco o más duro, así que tenemos que estar pendientes para que no se nos pase. 

El sabor es similar al arroz con leche, más en mi caso que lo preparé espolvoreado con canela, pero podéis utilizar otra cobertura a la hora de servirlo como miel, sirope de chocolate, coulis de frutos rojos, mermelada, dulce de leche... o en su versión más saludable (y menos pecadora) fruta fresca. 

Es cuestión de dejar volar vuestra imaginación.

Espero que la receta de hoy os haya gustado y como siempre os invito a un trozo mientras os cuento cómo preparar este postre que no entraña dificultad alguna. ¿Quién quiere el primer pedazo?

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

Ingredientes:

* 175 gramos de arroz redondo
* 250 ml de leche entera
* 100 gramos de azúcar blanca
* 2 huevos
* Las semillas de una vaina de cardamomo
* 2-3 hebras de azafrán

Elaboración:

1. Calentamos la leche, le añadimos las hebras de azafrán y las semillas de cardamomo, removemos bien, tapamos y dejamos infusionar.

2. En una cazuela ponemos agua a calentar y cuando rompa a hervir añadimos el arroz y lo cocemos hasta que esté hecho sin llegar a estar demasiado blando.

3. Escurrimos el arroz y lo dejamos templar unos cinco minutos aproximadamente.

4. Colamos la leche y la ponemos en un bol amplio. Añadimos el azúcar, el arroz escurrido y los huevos ligeramente batidos como si fuésemos a preparar tortilla. Removemos para que quede todo bien mezclado.

5. Vertemos en nuestro molde e introducimos en el horno precalentado a 170º C

6. Horneamos hasta que el pastel esté cuajado. El mío tardó unos 50 minutos pero dependerá bastante del molde elegido. Si es bajito tardará menos en cuajar y si es alto tardará un poquito más. 

A medida que se vaya horneando veremos que va absorbiendo la leche y que se va cuajando. Podemos comprobar si está listo pinchando en el centro con una brocheta de madera. Si se nota firme al pinchar y además la madera sale limpia el pastel está listo.

7. Lo sacamos del horno y lo dejamos atemperar. Una vez se haya enfriado lo tapamos con film transparente y lo metemos en el frigorífico.

8. Antes de servir desmoldamos y podemos espolvorear con canela en polvo o acompañar  vuestro gusto.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/pastel-dulce-de-arroz-con-azafran-y-cardamomo-al-horno

Incluso lo podéis servir solo, que os aseguro que también estará bueno y además es bonito, y como muestra os dejo una foto antes de pasar por la lluvia de canela (que no puedo evitar porque me encanta)

Pastel dulce de arroz con azafrán y cardamomo al horno. Postre de fiesta, navidad, reuniones, canela, sencillo, arroz con leche, Cuca

La semana que viene sí que llegará la Navidad hasta mi rinconcito (aunque he de confesar que sólo tengo lista la receta de arranque ¡la vida no me da para más!)

Lara sigue con mocos. No es nada preocupante, pero no los suelta. Bueno, es un decir, porque cuando se nota el moco cayendo o bien se lo limpia con sus puños (no hay cosa que odie más) o pasa la cara por donde mejor le conviene (ropa y abrigo de mamá incluídos para mi horror, sobre todo cuando estamos a punto de salir por la puerta)

Que ya sé que los mocos nunca han matado a nadie, mucho menos los ajenos, pero la ropa manchada de mocos es tan ... o tan poco... me faltan las palabras para describir la imagen que da. Así que resignación y muchos pañuelos y toallitas a mano por lo que pueda pasar.

La pediatra nos recomendó vacunarla de la gripe pero como sigue con mocos hemos tenido que aplazarlo una semana más a ver si mejora (o pilla otra cosa por el camino)

Yo he declinado el ofrecimiento de vacunarme contra la gripe pero sí que me vacuné hace unos días de la tosferina (también en el embarazo de Lara me puse esta vacuna, que justo se empezaba a recomendar a las embarazadas pero había escasez de dosis)

A estas alturas del embarazo empieza una vorágine de pruebas y revisiones que casi da vértigo ¡y es que queda tan poquito! Se ha pasado volando (y yo sigo con las cosas sin preparar como si el bebé no viniera a mi casa) y es que con toda razón dice la gente que el primer embarazo es único a todos, y los posteriores, pues eso, posteriores son y no tienes tanto tiempo para ti.

Espero veros por este rinconcito la semana próxima ¡sed muy felices!

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 22 de noviembre de 2018

Bizcocho de frambuesas y queso

Noviembre está pasando a una velocidad casi vertiginosa.

La Navidad está asomando cada vez más la patita y ya podemos encontrar en cualquier supermercado todos los productos navideños que se nos ocurran, la decoración está puesta en casi todos los centros comerciales y muchos de nosotros ya tenemos hoy la cartita a los Reyes Magos bien redactada (la nuestra y las ajenas) a la caza de nuestro chollazo del Black Friday que en teoría es mañana pero que muchas empresas no se han podido resistir y nos ofrecen una bacanal de ofertas y promociones durante toda la semana para animarnos a gastar (y en teoría a ahorrar) de cara a las fiestas como si la semana próxima estuviera todo agotado.

Y conste que para nada estoy criticando esta fecha porque soy la primera que llevo un tiempo controlando el precio de algunas cosas que quiero y sé si realmente han bajado de precio o no y si estoy ante un chollo "real" o no.

A veces también me he topado con ofertas irresistibles y han entrado en mi vida cosas que no tenía previsto como fue el caso de la cafetera Nespresso (George I love you, y a tu café también (o incluso más)) o la CrockPot. E igual la historia se repite una vez más este año. 

Lo he dicho en muchas ocasiones, soy de tarjeta fácil. Y disfruto con ello.

Pero no es de la Navidad y los regalos de lo que voy a hablar hoy. Porque yo vivo a contracorriente y hoy todo el mundo está que si el Día de Acción de Gracias esto, que si el día de Acción de Gracias aquello y sacando a colación también el Black Friday y yo voy y en lugar de traer una receta típica americana echo el freno en el tiempo y doy marcha atrás hasta el verano.

Sí. El verano. Gracias a mi amiga Marisa del blog Thermofan y su iniciativa Congelando el verano que cumple su tercera edición este año y de la que podéis conocer todos los detalles pinchando en el enlace pero que básicamente consiste en congelar una fruta (o varias) típica del verano y utilizarla en un postre o receta salada a lo largo del mes de noviembre y compartirla en nuestro blog.

Bizcocho de frambuesas y queso

Este año he optado por las frambuesas y ha sido un poco de casualidad. Mi idea (desde el año anterior) era congelar otra fruta pero este año a pesar de disfrutar de una buena cosecha ha sido de frutos muy malos, muchos de ellos plagados de gusanos, y los que se han salvado me los he zampado sin remordimiento alguno. Que para eso estoy embarazada.

Las frambuesas llegaron de manera inesperada a casa. De hecho yo nunca consumo frambuesas frescas porque las que encuentro en el mercado son a precio de oro así que alguna vez he tirado de las congeladas pero este verano llegaron en forma de regalo y aunque me comí casi todas con yogur guardé un puñadito para este reto.


Congelarlas ha sido muy sencillo. Una bolsa, las frambuesas secas, un buen nudo en la bolsa y al congelador. Le pasa como a las moras, una vez congeladas quedan sueltas y es comodisimo. Pero hay que evitar congelarlas mojadas o se harán una bola y será imposible utilizarlas sin descongelar previamente.


Me gusta manejar esta fruta congelada porque es muy fácil incorporarla en las masas y no las destrozas que es lo que suele ocurrir si son frescas porque son muy delicadas.

Además de paso he terminado con un resto de mermelada que había en la nevera y con una tarrina de queso de untar que me encontré en mi reorganización del frigorífico y del que ya ni me acordaba y o usaba o iba a terminar en la basura y eso no es permisible.


Como me encanta la textura que el queso da a las masas tuve clarísimo que la cosa iba de nuevo de bizcochos que para eso hace frío al otro lado del cristal, para hornear sin límites y disfrutar de desayunos y meriendas caseros.


Me encanta el contraste que nos ofrece este bizcocho dada la jugosidad de la masa, la dulzura de la costra de azúcar de la parte superior y el sabor ácido de las frambuesas.

Es alucinante que la textura se mantenga igual, y lo sé porque aún hay un trozo en la nevera, que este bizcocho está horneado el fin de semana pasado. ¡Hasta se me hace extraño publicar tantas recetas sin tirar de pendientes!


Para darle el toque de gracia le puse, antes de hornear, una capita de azúcar de vainilla y ron. Es de un bote que compré hace bastante en Lidl y que me encanta pero casi nunca me acuerdo de utilizar. Si no lo encontráis os servirá un azúcar de vainilla o incluso azúcar normal. ¡Siempre hay que adaptarse a lo que tenemos en casa! Y lo digo yo que en lugar de una cocina parece que tengo una tienda de barrio...

Creo que las imágenes hablan por sí solas, así que yo voy cortando el bizcocho y os voy sirviendo un trocito mientras os cuento la receta.

Ingredientes:

* 1 tarrina de queso de untar (250 gramos) (la que yo usé era de queso light)
* 2 huevos
* 150 ml de leche 
* 240 gramos de harina de repostería
* 1 sobre de levadura química o impulsor (15 gramos)
* 80 gramos de azúcar
* 80 gramos de mantequilla
* 60 gramos de mermelada de frambuesa (fresa,cereza, frutos del bosque...)
* 200 gramos de frambuesas congeladas
* 2 cucharaditas de harina
* 2 cucharaditas de azúcar de vainilla y ron

Elaboración:

1. Derretimos la mantequilla en el microondas o al baño maría y reservamos.

2. En un bol amplio ponemos el azúcar y añadimos la mantequilla derretida. Comenzamos a batir hasta obtener una mezcla cremosa.

3. Añadimos los huevos de uno en uno batiendo bien en cada adicción.

4. Ponemos la mermelada y el queso y mezclamos hasta integrar.

5. Tamizamos la levadura y la harina y vamos batiendo a la vez que incorporamos la leche hasta obtener una mezcla cremosa. Reservamos.

6. En un bol aparte ponemos las frambuesas congeladas y añadimos una o dos cucharaditas de harina. Mezclamos bien para que queden rebozadas, retiramos el exceso de harina y añadimos las frambuesas a la masa del bizcocho.

7. Con ayuda de una espátula repartimos bien por la masa.

8. Forramos nuestro molde con un papel de hornear o bien pintamos con mantequilla y vertemos la mezcla dentro.

9. Espolvoreamos con un par de cucharadas de azúcar aromatizado con vainilla y ron (o el que tengáis en casa) e introducimos en el horno precalentado a 180ºC

10. Horneamos durante unos 50 minutos o hasta que al pinchar en el centro con una brocheta de madera esta salga limpia.

Si fuera necesario tapamos con papel de aluminio para evitar que se dore en exceso.

11. Apagamos el horno y dejamos con la puerta entreabierta 10 minutos, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla antes de desmoldar. Si hemos utilizado papel de horno podemos sacarlo del molde y dejarlo enfriar por completo envuelto en el papel.

12. Una vez frío desmoldamos o le quitamos el papel de hornear con cuidado, envolvemos en film transparente y lo guardamos en la nevera.

https://sites.google.com/s/1w_ir9_fxdWiA-TAcvUL0ukx0dXj_iCGq/p/10HJP78uQB4mo-RRYE4Tl2z_MKw58ajj1/edit

Vuelvo a insistir. Los bizcochos (muffins y magdalenas) con fruta hay que guardarlos siempre en la nevera para conservarlos en perfecto estado.


Si no tenéis frambuesas podéis utilizar cualquier otra fruta o incluso trozos de chocolate o frutos secos. La textura del bizcocho es una maravilla y lo que tengáis en casa le irá perfectamente.

Con esta receta participo en dos iniciativas de mi amiga Marisa. En Congelando el verano III como os he dicho al principio y en su iniciativa 1 +/- 100 desperdicio 0 que promueve un consumo responsable y que ningún alimento acabe en la basura y que podéis conocer pinchando en los enlaces.


Esta semana he comenzado las clases de educación maternal. Nadie te enseña a ser madre pero sí que está bien refrescar conocimientos, sobre todo del cuidado de los primeros días, y compartir la experiencia con mujeres en tu misma situación.

En el embarazo de Lara las afronté de otra manera, porque era todo nuevo para mí, pero en este embarazo está siendo una experiencia muy enriquecedora porque te permite compartir tu experiencia con mamis primerizas y con otras que no lo son lo que te permite asimilar mejor de lo que se habla en las clases.

Lara se ha resfriado y ha estado unos días sin ir a la guardería. Sólo tos y mocos, nada preocupante, pero sí muy molesto y como ella es la reina del drama parece que se esté muriendo cada vez que se le cae el moco, que por cierto se limpia con los puños (cómo lo odio) y acaba extendiéndolo por toda la cara y no hay manera de corregirlo le digas lo que le digas.

Así que entre la falta de sueño porque la niña se pasa media noche tosiendo y lloriqueando, la búsqueda de gangas en el Black Friday y las clases de educación maternal tengo pelín abandonados vuestros blogs pero estoy intentando ponerme al día ¡palabra!

Espero que este bizcocho os haya gustado y os animéis con él. Sed muy felices y nos leemos la semana próxima.

Manos a la masa y ¡bon appétit!