miércoles, 27 de agosto de 2014

Bundt cake de patata y chocolate especiado con pimienta rosa

No sé por dónde empezar a dar explicaciones...

En primer lugar habéis leído perfectamente. He preparado un bundt cake con patata. Sí, aunque cueste un poco creerlo (bueno, cuesta mucho, lo sé) con patatas también se pueden preparar postres ¡y no sabéis lo sumamente deliciosos que están!

En segundo lugar os preguntaréis qué hago yo por aquí si estoy de vacaciones. ¡Y tenéis toda la razón! Pero es que descubrí hace unos días el blog Cocineros del Mundo y su reto mensual ¡y no he podido resistirme!

Así que con esta receta participo en el Reto de Agosto de Cocineros de Mundo en Google+ en el apartado de Dulce

Evidentemente es la primera vez que participo y espero que no sea la última. Confesaré que en un primer momento decidí usar los plátanos (que es la opción que parece más lógica para preparar una receta dulce) pero de repente en mi cabeza se abrió paso una idea: por un lado las deliciosas patatas que tengo en casa de la huerta de mi padre y por el otro una receta que encontré hace bastante tiempo en internet y que me resultó curiosa, por eso la tenía guardada y es precisamente la de este bizcocho que yo he decidido hornear en un molde de bundt cake.


La única variación que he hecho con respecto a la receta original es la cobertura, que he decidido preparar una cobertura de chocolate especiado para darle un toque diferente y acompañarla de pimienta rosa.

Creo que la interrupción de mis vacaciones (estivales y blogeras) está más que justificada ¿verdad? ¡No me enrollo más y paso a explicar la receta!


Ingredientes

* 300 g. de harina
* 250 g. de patatas cocidas
* 3 huevos
* 150 ml. de leche semidesnatada (o de la que tengáis en casa)
* 150 gramos de mantequilla
* 150 g. de azúcar
* 70 g. de cacao puro en polvo
* Cuchara y media de bicarbonato sódico

Para la cobertura

* 100 ml. de nata
* 100 gramos de chocolate de cobertura
* Una cucharadita de margarina
* Pimienta negra
* Curry
* Canela en polvo
* Nuez moscada
* Granos de pimienta rosa

Elaboración:

1. Empezamos pelando y cociendo las patatas.

2. Cuando estén cocidas les escurrimos el agua y las aplastamos con un tenedor para hacerlas puré. Esto hay que hacerlo siempre en caliente, porque en frío cuesta más y se quedan peor (con trozos más grandes)

3. En un bol ponemos los huevos y el azúcar y batimos hasta que doblen el volumen. Lo ideal es hacerlo con varillas eléctricas.

4. Añadimos la mantequilla derretida y continuamos batiendo.

5. Incorporamos la patata machacada y mezclamos.

6. En un bol ponemos la harina, el cacao y el bicarbonato y sobre la mezcla anterior tamizamos la mitad.

7. Mezclamos, añadimos la leche y el resto de harina y seguimos batiendo hasta que nuestra masa sea homogénea

8. Untamos el molde que vayamos a utilizar con mucha mantequilla para que luego sea fácil desmoldar y vertemos la mezcla en el molde.

9. Introducimos en el horno que ha de estar precalentado y hornearemos a 180º C durante unos 40 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio.

10. Sacamos del molde, dejamos templar unos minutos, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar completamente.

11. Si es necesario igualamos la base con un cuchillo o una lira para que el bundt cake asiente bien. 

Por último preparamos la cobertura de chocolate cuando el bundt cake esté completamente frío

1. En un cazo ponemos la nata a calentar

2. Mientras troceamos el chocolate y lo ponemos en un bol

3. Cuando la nata esté caliente la vertemos sobre el chocolate y añadimos la mantequilla y las especias (al gusto, pero aproximadamente la mitad de una cucharita de café) y removemos con las varillas manuales hasta que el chocolate esté derretido.

4. Dejamos enfriar un ratito para que la cobertura espese

5. Vertemos sobre nuestro bundt cake

6.  Decoramos la parte superior con un puñadito de granos de pimienta rosa.

7. Dejamos templar y cuando el chocolate esté frío metemos en el frigorífico para que la cobertura se termine de endurecer (en pleno verano fuera de la nevera no hay manera de que endurezca)

¡Y ya sólo queda disfrutar de él!


 Sólo me queda deciros que es un bizcocho muy suave, esponjoso, jugoso... ¡Una delicia! Pero solo es bastante soso. La vida se la da la cobertura que hace que sea todo un placer para los adictos al chocolate, y además ha sido todo un acierto preparar un chocolate especiado ¡porque le da un punto espectacular! 

Desde luego, así se consigue un equilibrio perfecto ¡y nadie sospechará que uno de los ingredientes de este delicioso postre es la patata! 

¿Os animáis a prepararlo?



 
Por cierto, el lunes vuelvo a abrir la cocina oficialmente (aunque tampoco se puede decir que os haya abandonado mucho esta quincena ¡que no he podido resistir la tentación de pasar!)



Manos a la masa y ¡bon appètit!

viernes, 22 de agosto de 2014

Tarta de requesón y brevas ¡sabor a vacaciones de verano en el pueblo!

Hace años escuchaba a mi abuela quejarse de que los niños de ahora no sabíamos apreciar la comida "de toda la vida" y que preferíamos un bollycao o un phoskitos antes que un bocadillo (y mira que ella preparaba unos "hoyos" de pan con aceite, azúcar y cola cao que quitaban el sentío ) y por supuesto que cualquier dulce de "los de siempre" (pestiños, roscos, magdalenas...)

La pobre no entendía que los tiempos cambiaban (aunque no siempre los cambios sean para mejor) y que sus nietos queríamos seguir el ritmo de los cambios, evolucionar, sentirnos modernos... y en el fondo hacer lo que el resto de niños hacían.

Pero si ha habido un tiempo propicio para volver a las tradiciones, a las comidas "de antes" y a eso de  "¿te acuerdas de los roscos que preparaba la tía Rosa?" es y será siempre el verano, con sus días de horas interminables, las vacaciones en el pueblo o en el campo y las estancias en casa de los abuelos.

Son momentos propicios para desempolvar las recetas de antes, meterse en la cocina sin prisas y preparar comidas y postres que necesitan varias horas de siesta para hacer la digestión.

En todo esto andaba yo pensando cuando preparaba esta tarta que desempolvó mi madre del recuerdo para aprovechar las brevas que traía mi padre del campo, y es que este año, la cosecha de brevas ha sido más abundante de lo que esperábamos y no sabíamos qué hacer para que ninguna se nos pusiera mala.

Es una tarta de las que te transportan a los días felices de vacaciones en familia, de comidas en casa de los abuelos... y he de confesar que yo tenía serias dudas sobre si esta tarta me gustaría o no porque no soy muy amante del requesón ¡qué ilusa por favor! 

Es que fue probarla y enamorarme con esa textura cremosa y ese sabor intenso y delicioso a queso con brevas... Ains! Está tan rica que es complicado explicar a qué sabe.


Además con esta receta participo en el reto Color y sabor de temporada ya que la fruta del mes de agosto es la breva (también se admiten recetas con higos) y no he encontrado mejor receta que esta que une sabor y tradición ¡ya es hora de revisar las recetas de la abuela y volver a darles vida en nuestras cocinas! 

Ingredientes:

* 1 lámina de masa quebrada (utilicé la de LIDL que me encanta)
* De 15 a 20 brevas (según el tamaño nos harán falta más o menos para cubrir la base de nuestro molde)
* 240 gramos de requesón de cabra (si encontráis de oveja o de vaca también sirve)
* 200 ml de nata para montar
* 4 Huevos
* 150 gramos de azúcar


Elaboración:

1. Encendemos el horno y calentamos a 180ºC

2. Untamos nuestro molde con mantequilla y colocamos la masa quebrada.

3. Pelamos las brevas las partimos por la mitad y las colocamos sobre la masa hasta cubrir la base. Procuramos que queden todas a la misma altura.

4. En un bol ponemos el requesón, la nata, los huevos y el azúcar y batimos. No es necesaria la batidora de varillas, es suficiente con las varillas manuales ¡recordad que es una receta de las de siempre!

5. Cuando esté todo bien mezclado lo vertemos en el molde y metemos en el horno, al que bajamos la temperatura a 160ºC, hasta que esté cuajada, lo que será aproximadamente unos 45-50 minutos.

6.  Sacamos la tarta y dejamos enfriar.

7. Cuando esté templada metemos en el frigorífico. Recordad que tiene huevo y en verano hay que ser muy cuidadosos con estas cosas.


A la hora de servir podéis poner un poquito de miel, o servir sin nada porque así ya está deliciosa. Os iba a recordar además que la consumiérais antes de tres días (porque tiene huevo) pero he caído en la cuenta de que por pocos que seáis en casa no va a durar 72 horas ¡garantizado!

Manos a la masa y ¡bon appètit!

miércoles, 13 de agosto de 2014

Tarta de yogur griego, limón y crema de cacao

Esta tarta es una adaptación de la que hace ya mucho tiempo publicó María Lunarillos en su blog, y casi desde entonces llevaba entre mis pendientes, pero siempre se iba quedando a la espera ¡hasta que ha llegado su día! Y es que en esta vida (casi) todo llega...

La ocasión ha sido celebrar el santo de mi hermano, aunque confesaré que mi intención no era esa cuando la hice, porque en teoría ese fin de semana mi hermano no estaría en casa, pero preparar la tarta y enterarme que había cambio de planes fue todo uno, así que ¡tarta para el caballero! 

Mi intención era cambiar solamente la base de la tarta porque en casa nunca tomamos los cereales que ella utiliza pero cuando llego a la frutería pido cuatro limas y me dicen el precio ¡me quedé de piedra! Vamos, como que estuve tentada de decirle a la chica "perdona, pero yo te he pedido cuatro limas, no cuatro cajas de limas" y es que desde que tomar gin tonics se ha puesto tan de moda hay productos cuyo precio sube que da gusto.

Así que me volví a casa cargada con dos limones, que tienen un precio que suena menos a atraco, y después de probar la tarta ¡pues tan contenta con la decisión! Estaba riquísima y con un delicioso sabor a cítrico, aunque igual en un futuro, cuando las limas recuperen un precio decente, la probaré con lima porque tengo bastante curiosidad


Ingredientes:

* 1 paquete de galletas tipo María
* 50 - 60 gramos de margarina
* Dos cucharadas soperas bien colmadas (sí, la gula me puede) de vuestra crema de cacao favorita
* Un chorrito de leche semidesnatada
* 600 g de yogur griego
* La ralladura de dos limones medianos
* El zumo de un limón
* 50 gramos de azúcar
* 8 hojas de gelatina
* Crema de cacao y avellanas
* Bolitas de cereales recubiertas de chocolate

Elaboración:

1. Picamos las galletas hasta dejarlas reducidas a polvo (bien en la picadora o bien en un bolsa golpeándolas con el rodillo)

2. Mezclamos con la margarina derretida (en el microondas) y con la crema de cacao.

3. Si notamos las galletas un poco secas podemos añadir un chorrito de leche para que nuestra base compacte mejor.

4. Ponemos la masa sobre la base de un molde desmoldable y presionamos muy bien para que quede uniforme y bien prensada por los bordes.

5. Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría.

6. Rallamos los limones y exprimimos el zumo de uno de ellos.

7. Mezclamos el yogur con el azúcar y la ralladura y el zumo de los limones.

8. Sacamos las hojas de gelatina del agua y sin escurrir las ponemos en un vaso y las metenemos en el microondas hasta que se deshagan.

9. Vertimos un poco de yogur en el vaso de las gelatinas y movemos muy bien. A continuación añadimos esta mezcla al resto de crema y mezclamos muy bien para que la gelatina quede bien integrada.

10. Vertemos la crema sobre nuestra base de galleta.

11. Llevamos al frigorífico durante al menos dos o tres horas hasta que cuaje. Lo mejor, como siempre os digo, es prepararla con suficiente antelación para no andar agobiados con el tiempo.


Por último sólo queda decorar. Yo puse unas cucharadas de crema de cacao en la manga pastelera para hacer la base para las bolitas de cereales bañadas en chocolate que están de muerte pero había que fijarlas a la tarta. 

Es sólo una idea. La podéis decorar como más os guste o usando lo que tengáis en casa. ¡En la cocina no hay reglas!

Si os animáis ya veréis el delicioso contraste entre el yogur, la acidez del cítrico y el chocolate ¡no sabéis qué tentación supone! Además es un postre muy ligero, se prepara en unos minutos y no necesita horno ¡cualquiera puede animarse! 

 Manos a la masa y ¡bon appètit!

Como podréis comprobar hoy la entrada habitual de los jueves la he adelantado al miércoles fundamentalmente por una razón: ¡LAS VACACIONES!

Mañana es mi último día de trabajo hasta septiembre y además tengo que hacer un examen de un curso que he hecho por las tardes, así que entre unas cosas y otras me daba miedo no poder despedirme "como está mandado" ni echar un último vistazo a vuestras cocinas antes de que también salgáis corriendo si como yo os cogéis ya las vacaciones o al menos podéis disfrutar de este puente de agosto.

Aunque no publique semanalmente estaré cocinando y preparando entradas para mi vuelta, además de pasarme todo lo que mi escaso tiempo libre me permita por vuestras cocinas (ya sabéis que en vacaciones el tiempo vuela) y también pasaré para publicar la receta del reto.

Así que si os váis de vacaciones espero que las disfrutéis mucho y si volvéis espero que la vuelta no se haga muy dura ¡nos leemos en septiembre! 

lunes, 11 de agosto de 2014

Bizcochitos de calabacín y crema de cacao

Hace poco preparé y publiqué un bizcocho de calabacín y chocolate y como nos gustó tanto, en lugar de repetirlo tal cual, he decidido introducir algunos cambios en la receta y en la forma de presentación y el resultado han sido estos bizcochitos (es que es algo a caballo entre el muffin, la magdalena y el cupcake, y no sé cómo llamarlo)

Mi intención era haberlos decorado con frosting, pero hubo un fallo con el que no conté: los preparé en bandejas de silicona, pero como quedan húmedos y muy esponjosos ¡se rompen al desmoldar! ¡Así que mi gozo en un pozo y una gran frustración porque no pude hacer lo que tenía previsto!

Bueno, todas sabéis que no siempre las cosas salen bien en la cocina ¿verdad? Al menos pude desmoldar con un aspecto decente algunos de ellos para que veáis cómo quedan.

De sabor están espectaculares, y son tan frágiles, y están tan ricos... Yo os animo a prepararlos pero ¡ojo! usando cápsulas de papel para que no tengáis el mismo problema que yo y no os frustréis
Os dejo la receta, con los cambios de ingredientes y de cocción.

Utilicé dos bandejas de silicona (con 8 y 6 huecos), pero si no tenéis podéis usar moldes para magdalenas o cualquier otro cacharro que se os ocurra.

Ingredientes:

* 300 gramos de calabacín, limpio y con piel, triturado
* 125 ml de aceite de girasol
* 120 g de azúcar
* 300 g de harina
* 110 g de crema de cacao (la que más os guste o la que tengáis en casa)
* 1 cucharada de postre de bicarbonato sódico
* 1 pellizco de sal


Elaboración:

1. Trituramos en la picadora el calabacín, lavado y con piel. Mejor hacerlo en cantidades pequeñas para que se pique bien, y no se haga una pasta lo que hay abajo y queden trozos más grandes en la parte de arriba.

2. Mezclamos todos los ingredientes en un bol. No os preocupéis por el aspecto de la masa. Sí, eso tan rato y con tan mala pinta es lo que tiene que ser.

3. Precalentamos el horno a 180 º C y untamos con mantequilla nuestro molde. Yo usé una bandeja de silicona con ocho huecos para coulants, flanes...

4. Vertemos la masa en el molde y horneamos unos 25 minutos.

5. Pasados 5 - 10 minutos desmoldamos nuestros bizcochitos (si se puede, claro) y los dejamos enfriar sobre una rejilla.
No estarán decorados con frosting como había previsto, pero siempre se encuentra una solución...


Os aseguro que con una bolita de helado de frutos rojos ¡estaba de muerte! Y queda un postre vistoso sin mucho esfuerzo (salvo el inconveniente de desmoldar, claro jajajaja)

Manos a la masa y ¡bon appètit! 

viernes, 8 de agosto de 2014

Postre rápido de verano: Brevas con yogur griego y miel

Es un postre tan sencillo de hacer que esto no merece llamarse ni receta, pero está tan rico que he querido compartirlo, por si alguien no lo conoce, porque estoy segura de que os va a encantar.

Es tiempo de brevas, y esta fruta tiene una temporada muy cortita, así que hay que aprovecharla de momento porque cuando nos demos cuenta ya no la tendremos.

Os cuento lo que necesitáis para preparar este postre tan apropiado para una calurosa noche de verano

Ingredientes:

* 10-15 brevas
* Un yogur griego
* Miel 

Elaboración:

1. Pelamos las brevas y las partimos en mitades o en cuartos (según lo grandes que sean) y las colocamos en un bol

2. Cubrimos con el yogur griego

3. Añadimos una cucharada generosa de miel encima ¡y listo para comer!
Como os había dicho es de lo más fácil, rápido de preparar, muy sano y rico ¡¿a que no necesitáis ninguna razón más para probarlo?!

Como la entrada de hoy es muy cortita aprovecho para daros las gracias por pasar por aquí y por todos los mensajes que me dejáis en cada entrada. Es un placer y un honor que le déis tanta vida a este blog. También quiero deciros que me alegro mucho de que os haya gustado el cambio de imagen del blog, y que si estos días me véis menos por vuestras cocinas no es por falta de ganas, es porque estoy a una semana de irme de vacaciones y no sólo tengo muchos asuntos pendientes que cerrar sino que estoy cubriendo las vacaciones de algunos compañeros, así que no tengo apenas tiempo aunque no me quejo porque ¡ya veo la luz al final del túnel!

Por último sólo desearos un feliz y dulce fin de semana.

Manos a la masa y  ¡bon appètit!

miércoles, 6 de agosto de 2014

Otro premio ¡y un lavado de cara!

Esta entrada es muy cortita, pero no podía dejar de publicarla. La semana pasada Elisa del blog Que no te falte un perejil tuvo a bien entregarme el premio Índalo de Bronce.


Este premio lo ha creado Trini Altea del blog La cocina de Trini Altea para desear suerte a los blogs que llegan a los 100 seguidores, así que me lo guardo con mucho orgullo y una gran alegría y meditaré con la almohada a qué blog se lo voy a entregar.

Por último, y no menos importante, quiero dar las gracias a Elisa (si no conocéis su blog estáis tardando en hacer click en el enlace que os he puesto más arriba) por pensar en mi blog para este premio ¡es todo un honor! No sólo ser merecedora de este premio sino contar con gente como tú entre mis seguidores.

Y gracias a todos los que seguís este blog y dejáis vuestros comentarios. Este premio es posible porque vosotros estáis ahí cada día, así que una parte, de hecho una gran parte, es vuestra.

Además aprovecho la ocasión para hacerle un pequeño lavado de cara al blog. Espero que todo funcione como antes, y si no, espero solucionarlo pronto ¡espero que os guste!

lunes, 4 de agosto de 2014

Todo un clásico: tiramisú (pero sin huevo)

Pocas personas habrá que no hayan probado el tiramisú, y es que este postre italiano es conocido mundialmente (igual exagero un poco ¿no?)

Siempre lo he preparado de manera tradicional (con huevo crudo) pero tenía muchas ganas de probar una receta sin huevo, especialmente para el verano, que siempre da un poco de miedo conservarlo en el frigorífico por el tema de la salmonelosis.


Y este fin de semana se me presentó una ocasión estupenda: tenía en casa un paquete de bizcochos de soletilla que llevaban un tiempo dando vueltas en la cocina y además acababa de recibir un paquete de parte de la empresa Café Fortaleza que me han enviado un paquete de café tradicional natural y otro de descafeinado para que los pruebe y los utilice en mis recetas.


No conocía esta marca de café y me apetecía mucho probarla, así que preparé una cafetera a primera hora de la tarde, y mientras esperaba a que el café se enfriase para preparar el tiramisú me tomé una tacita, sin azúcar, para saborear y percibir mejor los matices. 

Es un café intenso y aromático (la cocina y parte de mi casa estuvo oliendo casi toda la tarde a café recién hecho, y eso me encanta) con muy buen paladar en boca y además final persistente. He quedado muy contenta porque no todos los cafés me gustan, y este me ha sorprendido.

Además, el tiramisú, igual que cualquier otro plato que preparemos, depende de la calidad de los ingredientes que utilicemos, y confieso que tenía ganas de probarlo para ver cómo había quedado con este café. Estaba un poco atacada porque entre que era una receta "alternativa" y que cambiaba de marca de café no sabía qué podía pasar, pero al final he quedado muy contenta.

Ingredientes:

* 1 tarrina de 250 gr. de queso mascarpone
* 200 ml. de nata para montar con 35% mínimo de materia grasa
* bizcochos de soletilla
* una tacita de café
* 100 gramos de azúcar
* 3 cucharadas soperas de licor (coñac, brandy...)
* cacao en polvo


Elaboración:

1. Preparamos el café y lo dejamos enfriar.

2. En un bol ponemos el queso, la nata y el azúcar y montamos. Lo ideal es usar unas varillas eléctricas para que quede con mucha consistencia y bien montado.

3. Cuando el café esté frío mezclamos con el licor.

4. Mojamos los bizcochos de soletilla en la mezcla anterior, procurando que no se empapen demasiado o el tiramisú no estará bueno si empiezan a soltar "caldito"

5. A medida que los vamos mojando en el café los vamos colocando en un recipiente (una fuente de horno de cristal es perfecta) formando una primera capa de bizcochos.

6. Encima de la capa de bizcochos vertemos parte de la masa de queso, nata y azúcar y espolvoreamos con cacao

7. Ponemos otra capa de bizcochos, cubrimos de crema y volvemos a espolvorear. Si el recipiente es más pequeño os dará para más capas, a mí sólo me salieron dos.

8. Tapamos el recipiente y lo metemos en el frigorífico durante al menos dos o tres horas antes de consumir, pero si podéis preparadlo el día de antes. Los sabores de mezclarán mucho mejor.

Como veis es un postre muy fácil de preparar y muy rico y como no se necesita horno no tenéis excusa para no prepararlo y disfrutarlo en compañía (o solos, que así tocáis a más

Manos a la masa y ¡bon appètit!