jueves, 31 de julio de 2014

Bavarois de ciruelas y yogur griego

Esta receta surgió la otra tarde de la necesidad. ¿De la necesidad? Efectivamente. De la necesidad de hacer algo con los kilos y kilos de ciruelas que mi padre me había traído (y que sigue trayendo ¡no os vayáis a pensar!)

Y no es que no nos gusten, que en casa nos encanta, pero cuando llevas tres o cuatro días tomando de postre y merendando sólo fruta te sale la fruta por las orejas y quieres, más bien necesitas, tomar algo diferente ¡aunque también lleve fruta! 

Así que me puse a mirar recetas a ver qué podía hacer con ellas y se me ocurrió una bavarois. Como no encontré receta de bavarois de ciruela, cogí ideas de una y otra (para aprovechar también cierta reserva de yogur griego de la que ya os hablaré) y me monté yo mi propia receta ¡y el resultado no está nada mal!

De hecho me ha sorprendido bastante, porque no había preparado bavarois antes, y voy a repetir muchas más veces. Ha quedado con una textura esponjosa, no tanto como la de una mousse, pero se agradece que sea un postre ligero, con cierto punto cremoso y un gusto ácido por las ciruelas muy bueno.


Ingredientes:
* 1 brick de 200 ml de nata para montar
* 100 ml de leche (yo usé semidesnatada)
* 250 gramos de ciruelas peladas y sin hueso (son entre 8 y 12 ciruelas, dependiendo del tamaño)
* 300 gramos de yogur griego (el mío era sin azúcar)
* 3 cucharadas de azúcar (más si os gustan las cosas muy dulces)
* 5 láminas de gelatina 

Elaboración:

1. Pelamos y quitamos el hueso a las ciruelas

2. Las trituramos hasta dejarlas hechas una papilla/batido

3. Ponemos a hidratar las hojas de gelatina

4. En un cazo ponemos a fuego suave (5 en mi placa de inducción que tiene hasta 9) la leche, el azúcar y las ciruelas. Lo vamos removiendo con frecuencia, para evitar que se pegue.

5. Cuando la mezcla anterior esté caliente, pero sin llegar a hervir nunca, añadimos las láminas de gelatina hidratadas y removemos muy bien hasta que estén disueltas. Retiramos del fuego y dejamos templar.

6. Montamos la nata.

7. Añadimos a la mezcla de las ciruelas y la leche el yogur griego y batimos hasta que se integren.

8. Lo vamos añadiendo poco a poco a la nata montada y mezclamos con cuidado intentando que no se baje demasiado (aunque es bastante complicado, así que no desesperéis si se baja)

9. Ahora sólo queda verter nuestra mezcla en un molde. Ya debe estar fría y podemos pasarla directamente al frigorífico donde deberá estar al menos 6 horas. Lo ideal es que la preparéis por la tarde y esté toda la noche.

10. Por último sólo nos queda desmoldar (momento tenso donde los haya por si el invento falla en el último momento) y podéis servir sola o acompañada por un poquito de miel, sirope, frutos secos o  unos trozos de ciruela. ¡Lo que más os guste!


Os animo a prepararla porque estoy segura de que este postre de verano os va a encantar.

Manos a la masa y ¡bon appètit!

lunes, 28 de julio de 2014

Crema de frutos rojos

Esta es una de esas recetas que surgen de repente cuando ya te has dado por vencida y piensas que tu creatividad se ha ido de vacaciones ¡y sin avisar!

Llevaba un par de semanas pensando qué receta preparar para hacer una nueva colaboración con Bodegas Valdepablo y estaba siendo todo un reto encontrar un postre en el que utilizar el Sweeter de mora que me habían enviado. El Sweeter es una bebida elaborada con una base de vino y con aroma y sabor a mora. Tiene más cuerpo que los licores de frutas que había probado antes y además me sorprendió mucho su sabor y el paladar que deja, porque cuando voy a utilizar un producto nuevo para elaborar una receta necesito probarlo previamente para saber cómo es y pensar cómo integrarlo en el postre que voy a preparar.


La verdad es que andaba muy perdida y le daba vueltas y más vueltas a los libros y las recetas que tengo en casa sin que nada acabase de convencerme y casi cuando había tirado la toalla se me ocurrió una idea mezcla entre una tarta de yogur, una panacota y una bavaroise ¡y el resultado es este!



Es una crema, ideal para presentar en vasitos individuales, elaborada a base de frutas armonizando distintos sabores y que no es especialmente dulce por lo que resulta tan refrescante.


Se pueden servir solos porque así ya están deliciosos, o bien dejar volar la imaginación y decorarlos con un poco de nata montada o alguna de las frutas que hemos utilizado para preparar la crema. A mí me han gustado tanto solos que no les he puesto nada más, pero esto es cuestión de gustos.


Ingredientes:

* 250 gramos de frutos rojos. En mi caso fueron cerezas y frambuesas.
* 250 gramos de yogur griego sin azúcar (dos yogures)
* 1 sobre de gelatina de fresa para cuatro raciones.
* 250 ml de agua
* 250 ml de Sweeter de mora 

Elaboración: 

1. Ponemos a calentar el agua y cuando rompa a hervir vertemos el sobre de gelatina y removemos hasta que esté completamente disuelto. Entonces retiramos del fuego

2. A continuación añadimos el Sweeter de mora , mezclamos bien y reservamos.

3. En el vaso de la picadora ponemos nuestras frutas y  el yogur y picamos hasta obtener una crema. No pasa nada si quedan trocitos de frutas ¡le van a dar personalidad a la crema!

4. Vertemos la crema con la gelatina y mezclamos muy bien.

5. Por último vertemos la mezcla en los moldes que hayamos elegido y metemos al frigorífico durante al menos 4 o 5 horas. Si la podemos preparar de un día para otro mejor.

Pues así tenemos un postre sencillo, rico e ideal para una comida o cena de verano con los amigos o la familia ¡o para darnos un homenaje a nosotros mismos!

Sólo una cosita más antes de preparar este postre. El Sweeter es una bebida con alcochol y aunque sea una graduación muy baja (7%) debemos de tener en cuenta si este postre lo van a consumir niños. En ese caso podemos poner a calentar el Sweeter en lugar del agua, con lo que conseguimos que el alcohol se evapore, o también decir eso de "quita niño, que esto es sólo para mayores" ¡a vuestra elección! 

Manos a la masa y ¡bon appètit!

jueves, 24 de julio de 2014

Coca de albaricoque

Para mí lo mejor del verano es la variedad de frutas que tenemos en el mercado ¡Y es que yo soy una gran defensora de la fruta de temporada! Aunque a estas alturas creo que eso no es ningún secreto ¡¿verdad?!

Esta receta llevaba entre mis pendientes... ¡ni me acuerdo de cuánto tiempo! Pero un par de años casi seguro. No recuerdo si la encontré en internet o alguien me la pasó, lo único que tengo anotado a mano que es un postre típico de Mallorca ¡y yo que sólo conocía las ensaimadas!

Además ha resultado perfecta para realizar una colaboración con Sodas El Vesubio que me envió a casa muestras de sus productos para que los utilice en mis recetas de repostería ¡y me ha quedado una coca de lujo!

Lo que más nos ha gustado es su textura suave y esponjosa, que contrasta perfectamente con el albaricoque. ¡Os recomiendo que la probéis! Y si decís que encender el horno ahora es como abrir una puerta al infierno podéis aprovechar por la mañana a primera hora que hace fresquito o por la noche si donde vivís refresca ¡que es muy poquito tiempo de horneado!


Ingredientes:

* Albaricoques
* 300 gramos de harina de repostería
* 2 huevos
* 50 ml de aceite de girasol
* 120 gramos de azúcar
* 175 ml de leche
* 2 sodas El Vesubio (dos sobres blancos y dos azules) 
*  Canela y azúcar para espolvorear los albaricoques.


Elaboración:

1. Pelamos los albaricoques, los partimos por la mitad y les quitamos el hueso.

2. Separamos las claras de las yemas.

3. En un bol ponemos las yemas, el aceite, la leche y el azúcar y batimos hasta que todos los ingredientes estén integrados.

4. Mezclamos la levadura y la harina y tamizamos sobre la masa anterior. Mezclamos hasta que estén integrados.

5. Montamos las claras y las añadimos integrando con movimientos envolventes para que no se bajen.

6. Untamos nuestro molde con mantequilla.

7. Vertemos la mezcla en el molde y colocamos encima las mitades de albaricoque.

8. Espolvoreamos las mitades de albaricoque con un poco de azúcar y canela para que el albaricoque no se ponga ácido al hornear.

9. Metemos el molde en el horno que habremos precalentado a 200º C y bajamos la temperatura a 180º C

10. Horneamos hasta que nuestra coca esté cocida, que serán unos 40-45 minutos.

11. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Como podéis comprobar es muy sencilla de preparar, requiere muy poquito tiempo de horneado ¡y está deliciosa! ¿De verdad os lo estáis pensando?

Manos a la masa y ¡bon appètit!

martes, 22 de julio de 2014

Mermelada de albaricoque, sabor y color de verano

Lo que más me gusta del verano es que tenemos una gran variedad de frutas en el mercado que nos ofrecen un montón de posibilidades en nuestra cocina para preparar postres y también para preparar mermeladas.

Esta vez me he puesto manos a la obra con unos albaricoques que no eran nada del otro mundo por ser de los primeros, eran muy sosos para comerlos y decidí usarlos en una tarta de albaricoques y el resto los hice mermelada.

Os aseguro que quedé sorprendida por lo ricos que estaban en la tarta y por la mermelada tan buena que salió, aún no me explico cómo unos albaricoques tan sosos cambiaron tanto al cocinarlos y yo por supuesto, encantada.

La mermelada ha salido con un puntito ácido y un toque a canela... ummm ¡que no hay palabras para describirla! Ya estoy pensando qué tarta preparar para utilizarla (seguramente sea una sacher, pero ya en otoño)

Como era un resto de albaricoques sólo me salieron tres botes, pero estoy muy contenta con ellos.


Con esta receta participo por primera vez en un reto que me ha parecido ideal: Color y sabor de temporada en el que cada mes se prepara una receta dulce o salada con una fruta o verdura de temporada, y como yo soy una gran defensora de los productos de temporada me he animado a participar.


Y ya sin enrollarme más os cuento cómo preparé esta fabulosa mermelada de albaricoque.

Ingredientes:

* 1 kilo de albaricoques ya pelados y deshuesados
* 200 gramos de azúcar blanca
* 150 gramos de azúcar moreno
* Una cucharadita de canela en polvo

Elaboración:

1. Pelamos y deshuesamos los albaricoques

2. Pesamos la fruta ya limpia y calculamos la cantidad de azúcar que le corresponde. Aquí explicaba cómo hacía yo el cálculo.

3. Ponemos la fruta, el azúcar y la canela en una cacerola y ponemos a fuego alto removiendo a cada rato.

4. Cuando rompa a hervir bajamos el fuego, y mantenemos durante unos 15 o 20  minutos hasta que veamos que ha espesado. Removemos de vez en cuando.

5. Retiramos del fuego y pasamos la batidora para que quede una mermelada sin grumos. Si lo preferís podéis dejar los trocitos de fruta.

6. Ya sólo queda rellenar los botes y pasar al baño maría durante 15 minutos ¡y tendremos deliciosa mermelada para un tiempo!


Manos a la masa y ¡bon appètit!

lunes, 21 de julio de 2014

Dos nuevos premios

Con el trabajo estoy tan ocupada que a duras penas puedo preparar las nuevas entradas, contestar a vuestros comentarios y pasar volando por la mayoría de vuestras cocinas (si alguna vez me dejo alguna atrás espero sepáis perdonarme), así que siempre se va quedando atrás que os hable de dos premios más con los que habéis honrado este humilde blog.

Ambos son el Premio al Mejor Blog Amigo que han venido de la mano de Estela y su Dornillo y de Alice de Sabor a fresa



Os invito a que os deis una vuelta por sus blogs porque tienen un mar de recetas variadas y seguro encontráis más de una idea que poner en práctica.

Cada una de ellas plantea una pregunta:

Estela: ¿Qué es para tí la amistad?

Un amigo es el que está ahí en los malos momentos, no pide nada a cambio y con él da igual que haya pasado mucho tiempo sin hablar porque cuando lo haces es como si la última conversación hubiese sido hace sólo un puñado de horas.

Alice: ¿Qué significa para tí tu blog? 

Es un proyecto que he iniciado con mucha ilusión y ganas, porque es una manera de compartir más que mis recetas, lo que voy consiguiendo cada día en mi cocina, trucos que aprendo, errores que cometo...

Es una forma además de conocer nueva gente que comparte esta pasión y nuevas recetas, porque estoy haciendo muchas cosas que hace un tiempo jamás habría pensado que me atrevería a preparar y mucho menos que me gustarían.

Aprovecho para dar las gracias a Estela y a Alice por acordarse de mi blog y os invito a que visitéis sus blogs porque tienen un montón de ideas estupendas.

Hoy no hay receta, pero la habrá mañana, porque participo en un reto que me ha encantado y que mañana conoceréis.

¡Feliz semana!

jueves, 17 de julio de 2014

Tarta de leche merengada para el santo de mi madre

Ayer fue el día de la virgen del Carmen y nosotros nos reunimos a merendar para festejar el santo de mi madre. No somos muy amantes de estas tradiciones, pero una madre es una madre y todos sabemos lo que tira, así que se merece lo mejor.

Como siempre se empeña en que no nos gastemos dinero en hacerle regalos porque tiene de todo yo opté por prepararle esta tarta de leche merengada. Nunca la había preparado, y creo que ni había oído hablar de ella a pesar de que está colgada en miles de blogs, pero ha sido todo un éxito y acertar con mi madre es bastante complicado.

Me puse a buscar una tarta de verano, a poder ser que no hiciera falta horno y que además no llevase chocolate ni fuese muy dulce, que no es del gusto de la señora Carmen. Después de mucho mirar me quedé con esta. Fue leer el nombre de la tarta y saber que a mi madre le iba a encantar ¡qué acierto!


Es una tarta muy cremosa, con una textura parecida a la mousse, pero con menos consistencia, que aparte de estar buenísima y acabarse muy pronto, sólo tiene un inconveniente: no es nada amiga del calor. Hay que sacarla del frigorífico y servirla inmediatamente. Si pensáis prepararla para llevarla a alguna comida o celebración ¡más vale que llevéis el aire acondicionado del coche a unos cuantos (miles) grados bajo cero para que os aguante bien y que cuando lleguéis os tengan hecho un hueco en el frigorífico!

Pero os aseguro que tanta precaución ¡bien merece la pena!


No hay foto del corte porque una vez servida la tarta estaba tan rica que se me olvidó ¡qué desastre! 

La receta que he seguido es la de Su de Webos fritos pero como ya he dicho está en un montón de blogs y es prácticamente igual.

Ingredientes: 

* Paquete y medio de galletas de canela tipo Napolitana o de galletas tipo maría a las que añadimos un poquito de canela una vez molidas (fue mi opción)
* 100 gr de margarina
* 600 gr nata para montar
* 5 claras
* 5 hojas de gelatina
* 370 gr de leche condensada (un bote pequeño)
* 200 ml leche
* 1 rama de canela
* La cáscara y la ralladura de un limón
* Canela molida

Elaboración:

1. Trituramos las galletas y las mezclamos con la margarina que derretimos en el microondas. Si no tenéis galletas napolitanas podéis añadir canela a las galletas tipo maría una vez trituradas

2. Lo ponemos en un molde desmoldable y aplastamos y nivelamos la masa muy bien para que nos quede una base bonita.

3. Lo metemos en el frigorífico mientras preparamos nuestro relleno.

4. Ponemos las láminas de gelatina a hidratar en agua fría

5. En una cacerola calentamos la leche con la cáscara de limón y la rama de canela. 

6. Cuando esté caliente colamos, añadimos las hojas de gelatina y removemos hasta que se disuelvan. 

7. Añadimos la leche condensada y removemos bien. 

8. Dejamos entibiar. Tarda más bien poco tras añadir la leche condensada.

9. Montamos las claras a punto de nieve.

10.  Añadimos la ralladura de limón y un poco de canela molida mientras seguimos montando. 

11. Vertemos las claras en el bol con las leches, que deben de estar templadas (si están calientes las claras se van a "desmontar" y nuestro trabajo no habrá servido para nada) y mezclamos con movimientos envolventes.

12. Montamos la nata y la incorporamos a la mezcla anterior. Mezclamos de nuevo con movimientos envolventes para que no se baje aunque pensad que es inevitable que se desmonte un poco, así que no os frustéis por eso.

13. La receta no incorpora azúcar porque bastante tiene con la leche condensada. Si lo consideráis oportuno en este momento podéis incorporar un poquito de azúcar o más canela, según vuestro gusto

14. Ponemos la mousse sobre la base de galleta y metemos en el frigorífico durante 6 horas, como mínimo.

Aprovechando que ahora en verano no trabajo por las tardes la preparé la tarde de antes, porque como os he comentado antes el frío es imprescindible para que esta tarta esté perfecta.

Antes de servir podéis espolvorear con canela molida y ¡ya sólo queda disfrutar de este delicioso postre! Y no os descuidéis ¡porque va a volar!

Manos a la masa y ¡bon appètit!

lunes, 14 de julio de 2014

Delicias de cerezas

Este postre que os presento hoy es muy rico, se hace en cuarenta minutos (horneado incluído) y además es bajo en calorías ¡¿qué más se le puede pedir?!


Tiene una textura suave, parecida a la del clafoutis, pero más cremosa y ligera ¡es que te lo comes sin darte cuenta! Y el toque de las cerezas es... ¡perfecto! Claro, que qué voy a decir yo que soy una enamorada de esta fruta.

De todos modos si no tenéis o no os gustan las cerezas, se puede preparar con otra fruta que os guste más. Se me ocurre ponerle melocotón, piña, manzana, mango... ¡lo que se os ocurra! 



La receta es de Eva Arguiñano y a mí con estas cantidades me salieron 8 delicias como las que véis en la foto.

Si no queréis hacerlo en moldes individuales siempre podéis usar un molde más grande, pero controlad los tiempos de cocción.

Ingredientes:
* 2 huevos
* 80 gr. de azúcar
* 40 gr. de harina
* 2 yogures griegos (también valen yogures naturales, desnatados...)
* Cerezas deshuesadas. Yo utilicé dos por molde, porque eran cerezas muy grandes y los moldes eran más bien pequeños.
* Una cucharada de esencia de vainilla
* Mantequilla para los moldes

Elaboración:

1. Colocamos los huevos, el azúcar y la vainilla en un bol y batimos con varillas eléctricas hasta que estén esponjosos y hayan aumentado su tamaño.

2. Añadimos la harina tamizada y los yogures y seguimos batiendo hasta que estén integrados.

3. Untamos los moldes con un poco de mantequilla.

4. En cada molde ponemos 3 o 4 cerezas deshuesadas y rellenamos con nuestra mezcla.

5. Metemos en el horno precalentado a 180º C y horneamos entre 20 y 30 minutos según nuestro horno. En el mío tardaron 20.

6. Sacamos y dejamos templar antes de servir


Es un postre muy rico, tanto templado como frío, que podemos tomar sólo o acompañado de fruta o un poquito de helado. Ideal para prepararlo cuando tenemos poco tiempo o se nos presenta una visita imprevista ¡no hay excusas para no prepararlo!

Manos a la masa y ¡bon appètit!

jueves, 10 de julio de 2014

Bizcocho de verano. Abriendo una ventana a la nostalgia.

"cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor"

Ya lo decía el poeta Julio Manrique, y a veces, cuando abres la caja de los recuerdos, sientes que tenía toda la razón.

La receta que traigo hoy viene cargada de buenos recuerdos para mí. No porque sea una receta que haya pasado de generación en generación en mi familia o nos acompañase durante cumpleaños o reuniones familiares. Es una receta que hago por primera vez.

Sin embago está llena de buenos recuerdos porque es una receta de Karlos Arguiñano y a mí este hombre me abre una puerta a los recuerdos de mi niñez y adolescencia, a largos veranos, a proyectos con toda la vida por delante...

Es que recuerdo ver desde siempre los programas de Arguiñano antes de la hora de la comida durante las vacaciones de verano y navidad. De hecho, hace bien poco durante una sesión de abrir cajas del año de María Castaña en casa de mis padres encontré un cuaderno donde tenía anotadas muchas recetas de Karlos. Y es que yo soy de la generación EGB y crecí sin internet ni móviles, y recuerdo perfectamente sentarme delante de la televisión y escribir volando las recetas y los ingredientes para luego pasarlas a limpio en mi cuaderno.

Mi madre me repite que no sabe cómo habiéndome negado desde siempre a entrar en la cocina para ayudarla he pasado a no querer salir de la cocina y andar inventando y probando recetas nuevas "¡¿Quién te ha visto y quien te ve, hija mia?!" es su frase favorita (aunque creo que todas las madres la repiten)

Sin más vueltas os dejo una foto y la receta de este bizcocho (que tuve que modificar porque mi molde era quizá demasiado grande y porque la temperatura y el tiempo de horneado eran muy altos) que es muy ligero y fácil de preparar y además lleva dos de las frutas estrella de cualquier verano: cerezas y albaricoques.


Ingredientes:

* Albaricoques suficientes para dar la vuelta a nuestro molde (yo le di dos vueltas)
* Un puñado de cerezas
* 115 gr. de harina
* 75 gr. de azúcar
* 3 huevos
* Mantequilla para untar el molde


Elaboración:

1. Pelamos los albaricoques, los abrimos por la mitad y les sacamos el hueso.

2. Lavamos y deshuesamos las cerezas.

3. Untamos el molde con mantequilla.

4. Colocamos los albaricoques dando la vuelta al molde, yo le di dos vueltas de albaricoques, y en el centro ponemos las cerezas

5. Ponemos los huevos y el azúcar en un bol y con ayuda de una batidora de varillas montamos hasta que estén muy esponjosos

6. Añadimos la harina y con movimientos envolventes, para que los huevos no se nos bajen, vamos mezclando.

7. Ponemos esta masa sobre la fruta y metemos en el horno, precalentado a 200 º C. Yo a los diez minutos bajé a 180º C porque me parecía demasiada temperatura.

8. Horneamos durante unos 20-25 minutos.

9. Cuando esté templado desmoldamos dando la vuelta y pintamos la superficie de la fruta con un poco de mermelada de albaricoque.

Como véis es una receta muy sencilla, rápida ¡y además muy baja en calorías! No se le puede pedir más. Además os sorprenderá el constraste entre la parte del bizcocho que tiene albaricoque y la parte que tiene cereza porque pasas del ácido al dulce en un solo bocado ¿Os animáis a probarla?

Manos a la masa y ¡bon appètit!

lunes, 7 de julio de 2014

Pecado de chocolate o americanadas (II parte). Hoy, brownie de chocolate

En esta entrada os comentaba que habíamos tenido, por casualidad, un finde muy americano, en lo que a postres se refiere, y hoy traigo la receta que nos faltaba, que era un brownie ¡con trozos de galletas oreo!

Y no es que yo sea muy aficionada a estas galletas, soy más de las de príncipe de toda la vida, pero a este brownie le dan un toque especial. Además es muy jugoso, y tiene el punto justo de chocolate... ummm! es pensarlo y se me hace la boca agua.

No le doy más vueltas porque todo lo que diga es poco, así que os animo a que lo preparéis en casa y que descubráis por vosotros mismos lo rico que está




Ingredientes:

* 3 huevos
* 200 gramos de chocolate para postres
* 165 gramos de mantequilla
* 165 gramos de azúcar moreno
* Una cucharada de esencia de vainilla
* 30 gramos de harina
* 15 gramos de cacao en polvo
* 10 galletas oreo
* Un puñado de nueces

Elaboración:

1. Batimos los huevos con el azúcar y la esencia de vainilla durante unos minutos hasta que aumenten su volumen

2. Al baño maría deshacemos la mantequilla y el chocolate

3. Añadimos el chocolate fundido por un lado del bol, la harina y el cacao y mezclamos con movimientos envolventes hasta que esté todo bien integrado con la ayuda de una espátula para que los huevos no pierdan volumen.

4. Troceamos las galletas oreo y las nueces. Si queréis podéis dejar algunas galletas para adornar, yo en mi caso reservé dos.

5. Añadimos las galletas y las nueces a la masa y mezclamos.

6. Ponemos la masa en un molde previamente engrasado y metemos al horno previamente precalentado a 180 º C durante unos 30 o 40 minutos.

Vuestra casa se llenará de un delicioso aroma y el tiempo de horneado se os hará eterno, así que espero os animéis a prepararlo.


Manos a la masa y ¡bon appétit!

viernes, 4 de julio de 2014

Bundt Cake de queso y cerezas ¡irresistible!

¿Nunca os ha pasado que de repente encontráis una receta y os entran unas ganas inmensas de prepararla? Pues eso me pasó a mí hace unos días cuando encontré la receta de este bundt cake en el blog I love bundt cakes que además acababa de conocer y que me encanta y os recomiendo que visitéis porque tiene un montón de recetas estupendas. 

Como me acurre a veces he hecho algunos pequeños cambios, sobre todo reduciendo las cantidades de azúcar y mantequilla porque a mí no me gustan las cosas excesivamente dulces, y porque además las cerezas que usé eran muy dulces, y acerté con el cambio porque se quedó un bundt cake buenísimo, muy suave, esponjoso y con muchísimo sabor. ¡Si duró sólo unas horas! 

Así además se escatiman unas cuantas calorías que estamos en pleno verano y hay que lucir tipazo. Y con la tontería de que tiene menos calorías te zampas dos trozos tranquilamente (¡y entonces es peor el remedio que la enfermedad!)


Ingredientes:

220 gr de azúcar
250 gr de queso tipo Philadelphia (en mi caso era light)
200 gr de mantequilla
4 huevos
1 cucharada de extracto de vainilla
400 gr de cerezas deshuesadas
315 gr de harina
1 sobre de levadura
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico

Elaboración:

1. Batimos la mantequilla, el azúcar y el queso (importante que esté a temperatura ambiente para que nos cueste menos) hasta que esté cremoso.
2.  Añadimos el extracto de vainilla
3.  Incorporamos los huevos de uno en uno, batiendo muy bien y sin añadir el próximo hasta que no está bien integrado el anterior.
4. Incorporamos poco a poco la harina tamizada con la levadura y el bicarbonato.
5. Añadimos las cerezas y mezclamos con cuidado para no romperlas y para que queden bien integradas y esparcidas en nuestra masa.
6. Engrasamos nuestro molde con una capa generosa de mantequilla para que sea muy fácil desmoldar cuando esté horneado.
7. Vertimos la mezcla en el molde y pasamos al horno, precalentado a 170ºC
8. Horneamos unos 50 minutos.
9. Cuando esté horneado esperamos unos 5 minutos antes de desmoldar sobre una rejilla y dejamos enfriar completamente
 

No olvidéis que ya estamos en verano y todo lo que preparemos si lleva huevo hay que consumirlo antes de tres días, y por supuesto conservarlo en el frigorífico.

Os animo a que preparéis este bundt cake, porque la masa os va a enamorar.

Manos a la masa y ¡bon appètit!

miércoles, 2 de julio de 2014

Mermelada de cereza ¡dulce tentación!

Me encantan las cerezas y su temporada, por desgracia, es muy corta, por eso siempre intento hacer muchos postres con ellas antes de que se terminen, a pesar del riesgo de saturar de cerezas a quienes me rodean. Lo bueno es que también a ellos les encantan.

Tengo la suerte de no tener que comprarlas, mi tío tiene cerezos y dispongo de tantas cerezas como quiera. Y por si esto fuera poco siempre algún amigo de la familia o vecino se deja caer con algunas más de regalo. Así que cuando tengo la casa inundada de cerezas aprovecho para hacerlas mermelada

Hacer mermelada, al menos para mí, es de lo más gratificante del mundo. Podemos ir al supermercado y encontrar mermeladas de casi cualquier fruta, pero ¿qué queréis que os diga? para mí no hay punto de comparación entre el sabor y la textura de una preparada en casa y otra comprada, por muy buena que sea, además de la tranquilidad que te da saber que estás comiendo algo 100% natural sin ningún tipo de añadido (a parte del azúcar, claro) ni de conservante o colorante artificial.

Además preparar mermelada es lo más sencillo del mundo, aunque dependiendo del tipo de fruta se puede hacer más o menos tedioso. La de mermelada es una de las más entretenidas porque tienes que deshuesarlas, aunque una vez que coges ritmo ¡cunde bastante!

Por eso aprovecho los fines de semana, entre semana imposible con mi horario laboral de jornada partida interminable y típico español, que puedo disponer de un poquito de tiempo para mis "cocineos" como los llama mi familia.

Y por último es un trabajo de lo más gratificante porque puedes disfrutar de ella durante todo el año.

Os cuento cómo la preparo yo

Ingredientes:
* 1 kilo de cerezas ya deshuesadas y sin rabito
* 200 gramos de azúcar blanquilla
* 100 gramos de azúcar moreno

Podemos variar la cantidad de fruta a nuestro antojo, yo he puesto esas cantidades para indicaros la proporción de azúcar que yo utilizo.

A la hora de hacer mermelada lo más importante es calcular la proporción de azúcar que corresponde, pero es algo bastante sencillo. Consiste en pesar la fruta y le añadimos la cantidad de azúcar que corresponda a un tercio (aproximadamente) del peso de la fruta. 

Casi todo el mundo pone de azúcar  la mitad del peso de la fruta, pero en mi caso las cerezas que he usado estaban bastante maduras y dulces, y al ponerle tanta azúcar hubiese salido melaza más que mermelada. Y como ya he dicho alguna vez no me gustan las cosas demasiado dulces. 

La fruta ya es suficientemente rica como para enmascarar su sabor con un exceso de azúcar. 

Además mi toque personal consiste en poner, de la cantidad que corresponda, un tercio de azúcar moreno y dos de azúcar blanquilla. Es una manía como otra cualquiera, pero a mí me gusta así.

Lo más importante es que probéis hasta dar con el punto que os gusta a vosotros ¡que para eso es vuestra mermelada!


Elaboración:

1. Lavamos y deshuesamos las cerezas

2. Pesamos la fruta ya limpia

3. Calculamos la proporción de azúcar según nuestro gusto, aunque yo os recomendaría que nunca pongáis más del 50 % 

4. Ponemos en una cacerola a fuego medio las cerezas y el azúcar. Yo en la placa del inducción que tiene desde el 1 al 9 suelo ponerlo al 7.

5. Vamos moviendo para que las cerezas y el azúcar se mezclen bien mientras se calientan y las cerezas empiezan a soltar su jugo.

6. Cuando rompa a hervir ponemos a un fuego bajo (4 o 5 en inducción pongo yo) y vamos moviendo a cada rato.

7. Mantenemos al fuego en torno a media hora o cuarenta minutos después de que rompa a hervir

8. Cuando retiremos del fuego dejamos templar y pasamos la batidora para que nuestra mermelada se quede homogénea

Ahora sólo nos queda poner la mermelada en botes esterilizados (también nos sirven lavados en el lavavajillas), los tapamos muy bien y los pasamos al baño maría (los ponemos en una cacerola con agua (el agua debe llegar un dedo por debajo de la tapadera) y cuando rompa a hervir los dejamos 15 minutos al fuego)

Así se conservará perfecta mucho tiempo, pero está tan buena ¡que seguro vuela de vuestra cocina! Si nunca habéis hecho mermelada os animo a que lo intentéis ¡os va a encantar!


Manos a la masa y ¡bon appètit!